Viaje sola a Estocolmo
Qué ver en Estocolmo durante una escapada

Mi viaje a Estocolmo sola
Estocolmo es de esas ciudades que nadie imagina, nadie piensa. Cuando escucho a otros viajeros y viajeras planeando escapadas, casi todos piensan en Paris o Viena, Praga o Budapest, Londres… Sin embargo, a menudo existen otras capitales europeas donde perderse, y donde llevarse una sorpresa.

Mi viaje en solitario por el norte de Europa
Eso me ocurriría con Estocolmo. Mi viaje lo marcarían, como suele pasar, los precios de los vuelos y del alojamiento; ya es una tradición en mi, si los vuelos tienen un precio razonable, y es un lugar en el que no he estado (a veces también son lugares donde he estado pero me faltan cosas por ver), allí que voy.
A menudo combino vuelos con trenes y autobuses, para desplazarme de un lado a otro, entrando por un destino y saliendo por otro. Lo mismo hice en este viaje; llegaría a Estocolmo enlazando dos vuelos low-cost en Berlin (Madrid-Berlin, Berlin- Estocolmo). Desde la capital sueca me desplazaría al sur, haciendo una parada de dos días en Lund, para llegar luego a Malmo, y en tren nuevamente cruzar a Copenhague. Ya en la capital danesa, pasaría 3 noches de viaje, ya que mi intención llegando a Copenhague era acercarme a la que fue la última residencia de Karen Blixen, fuente de mi inspiración viajera.

Terminaría en Londres, donde visitaría a algunos de los amigos que siguen residiendo allí, y a los que conocí durante mi período en aquél país. Un recorrido precioso, que al final no me resultó demasiado caro, y que recuerdo con mucho cariño. Os cuento un poco más…


¿Viajas sola? lleva un seguro de viaje, que no te sepa mal prevenir
Atención, si vas a viajar sola, o con alguien más, es importante que lleves un seguro de viaje. En Europa, aunque te van a atender igual en cualquier centro clínico, también es verdad que si no llevas un seguro de viaje las condiciones que se aplican son las del país, es decir, que si hay un copago, o cualquier pago adicional, lo vas a tener que abonar. Visita el enlace que tienes al lado de este post y contrata tu seguro de viajes Intermundial.
Viaje a Estocolmo sola

Viajando sola a Estocolmo: diario de viaje
Recién aterrizada, me dirijo a la oficina de turismo, que será una de las pocas que voy a ver a mi paso por Suecia, donde una chica muy amable me advierte que con comprar la Stockolm Card para dos días, en lugar de 3, voy a tener suficiente, y la verdad es así, ya que si solamente vamos a ver el centro, estrictamente hablando, da para verlo. Otra cosa es que estemos hartos de ver museos y llegue un momento en que incluso con tiempo no tengamos ganas de ver nada.

Qué está incluido con la Stockolm Card
La tarjeta incluye 80 museos, el palacio real, otros palacios alejados del centro, descuentos para otras actividades, tren y autobuses gratuitos (de la compañía SL Stockolm Lokaltrafik), descuentos en el tren al aeropuerto y un tour gratis a pie por el centro. En general, es una buena opción para visitar la ciudad.

Para ir al centro desde el aeropuerto, se puede llegar en bus, tren normal o tren rápido. Yo opto por el tren rápido.
Donde alojarte en Estocolmo
Cerca de la estación central, el Crafood Place es un agradable hostel donde pernoctar. En él pasaré las siguientes 3 noches de mi viaje. El hosteling, se encuentra cerca del centro, esta muy limpio (como todos los alojamientos en Suecia, por lo que veré los próximos días), y sirve café gratis por las mañanas.

Guía práctica sobre qué ver en Estocolmo
Para empezar, voy a visitar el ayuntamiento de Estocolmo, que es donde se hace la cena anual de la entrega de los premios Nobel. Para verlo, hay visitas guiadas, incluidas en la Stockolm card también, a todas horas en ingles, y cada ciertas en español y otros idiomas, así que para mayor comodidad decido hacerla en inglés, y una amable guía nos explica el por qué de su construcción antigua, debido a la tendencia al romántico tardío que experimento Suecia a finales de siglo, y que hizo que su arquitecto intentase plasmar que el edificio era mas antiguo de lo que realmente era.

Es curioso que el salón donde se celebra la famosa cena, donde caben 1300 invitados, no parece realmente un lugar donde celebrar un banquete de tales dimensiones, sin embargo lo es, solamente la gran escalinata por donde van a descender los premiados y la familia real, se construyo a conciencia pensando en los trajes largos y tacones que llevarían las señoras de la cena dicha noche, y en la incomodidad que representaría una caída en pleno descenso… que detalle!.
Sin embargo, no es lo único que vale la pena en el ayuntamiento sueco: la sala de plenos, el salón dorado, y otros detalles que nos va mostrando la guía, nos hacen ver la magnitud de un lugar que en general, carece de importancia en la mayoría de ciudades. Para terminar, las vistas al mar y la foto de la ciudad vieja son imprescindibles.

Sigo mi camino, y sin darme cuenta, termino en un área que no tiene nada que ver con la parte turística, y donde para mi asombro, descubro una Estocolmo igual de ordenada y con el mismo cuidado diseño que la no turística.
Mi momentánea perdida, me lleva a el museo Fotografiska, que era una de mis metas en este viaje, y que cumple todas las expectativas. Las exposiciones actuales de Nick Brandt, con sus fotos de África del Este (la mayoría del parque Amboseli en Kenya), son de lo mejor que he visto en mi vida, así como la exposición de Inez & Vinnodh, es simplemente una muestra de creatividad que se sale de lo común. De mi visita a Estocolmo, ha sido lo que mas me ha gustado, junto con la ciudad en si.

Pero mi tour continúa, a través de los canales y de sus barcos, llego a la antigua ciudad, llena de empedradas calles y de pequeñas tiendecitas, donde se encuentra el interactivo museo Nobel, donde por medio de pantallas, se pueden conocer todos los premiados, sus creencias, sus aportaciones a nuestras vidas, y ver quienes eran realmente.
Cerca de allí, el Palacio Real me lleva a una época más antigua, y aunque esta muy bonito y muy cuidado, no me asombra tanto como el Moderna museum, donde Kadinsky, Picasso, Gris, y muchos otros, exponen en sus instalaciones en un ambiente de total libertad creativa contemporánea.

Con todo esto queda visto parte del centro de una ciudad que, sin saberlo en aquél momento, iba a quedar en mi memoria, una vez visitara todas las capitales europeas, como la más bonita con diferencia. Os animo a todas aquellas que buscáis un destino donde escaparos que sea bastante seguro a visitar esta preciosa ciudad. Un abrazo viajeras





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