Diario de viaje de Africa del Este: Parte II.

Navegando en el barco alemán Mv Liemba.

 

Diario de viaje por África del Este: travesía en el Mv Liemba. Roseviaja
Diario de viaje por África del Este: travesía en el Mv Liemba. Roseviaja

 

Después de dos días de espera, por fin, allí estaba nuestro barco. EL Mv Liemba es un barco alemán que lleva en el Lago Tanganica desde los años de la Segunda Guerra Mundial. Durante todo este tiempo ha sido el principal medio de transporte entre los países que bordean el lago: Tanzania, Zambia, Burundi y la República Democrática del Congo. Los principales puertos del lago Tanganica son Mpulungu en Zambia, y Kigoma en Tanzania. La vida del mítico barco transcurre en el recorrido entre ambos puertos, entre los que da comunicación y a los que lleva tanto mercancías como pasajeros.

MV Liemba
Gente esperando la llegada del MV Liemba

 

Pasar 48 horas en el barco es toda una experiencia, tanto por la partida desde Mpulungu, donde la fiesta de la llegada del barco congrega a toda la población, la carga de toda la mercancía y de los pasajeros, que se apilan en los asientos de tercera para poder pasar la noche que viene, alejados de los que hemos conseguido un camarote en la parte superior, ardua tarea, ya que son contados el número de camarotes disponibles para la travesía.

 

Mv Liemba
Mv Liemba, Lago Tanganica

 

La partida siempre va acompañada de los últimos bártulos que se han olvidado, de saludos, gritos de los que se van, gritos de los que se quedan. El sentimiento que deja la partida del Mv Liemba es de alegría, no de tristeza. No entendemos qué dicen entre ellos, pero vemos gesticular a las mujeres que han subido con nosotros, y a los que se quedan despedirse. Mientras, la puesta de sol sobre el lago, algo que nos enseña lo pequeños que somos aquí en Zambia, y quién manda, la madre naturaleza…

 

Puesta de sol en el lago Tanganica,
Puesta de sol en el lago Tanganica

 

Subimos al bar que se encuentra en la parte superior. Desde aquí es posible tomar las mejores fotos, y también tomar la merecida cerveza de bienvenida. Allí coincidimos con otros pasajeros, cada uno con su propia historia que le lleva a tener que tomar el barco a Kigoma. Una pareja de sudafricanos nos cuenta de su viaje a Tanzania para hacerse cargo de un resort, ya que la situación en Johannesburgo es bastante peligrosa incluso para sus habitantes. Conocemos también a un grupo de predicadores de Burundi que viven en Sudáfrica; vuelven a casa, nos dicen, porque la guerra acaba de terminar y quieren ver a su familia; allí conocemos a Rita, una chica australiana que ha venido a África para trabajar. De todos los extranjeros ella es la única que no toma el tratamiento contra la malaria, ya que sabe que el largo tiempo que allí va a pasar la va a obligar a pasar la enfermedad en un momento u otro. También conocemos a Ryan, un médico residente que trabaja en Dar es Salam, la capital de Tanzania, y que se ha cogido unos días libres. No sabemos qué va buscando exactamente, pero si que siempre lleva una cerveza en la mano. Tampoco conseguimos averiguar a dónde va. Es lo que tienen los trayectos durante el viaje, conoces a gente que no llegas a conocer.

 

roseviaja
Nuestro grupo durante el viaje

 

Disfrutar del paisaje del trayecto es parte del encanto de este viaje por el Tanganica, pero también lo es la vida que se va sucediendo durante el viaje. En Mpulungu todo giraba alrededor de la llegada del mítico barco, pero es que en las orillas a las que se acerca de camino a Kigoma ocurre lo mismo; muchas son las pequeñas embarcaciones que se van acercando a nuestra llegada: van cargadas de gente y de objetos para vender; se posicionan junto a nosotros y ahí empieza el trueque con los que van a bordo; a veces, casi a golpes se cambian las mercancías por el dinero, ya que algunos se hacen los tontos para no pagar. Pero esta gente vive de este viaje, que es el que les lleva el negocio sin tener que moverse de sus pequeñas aldeas en la orilla.

 

 

Costas de Tanzania
Costas de Tanzania

 

Costas de Tanzania
Tanzania, roseviaja

 

Travesía en el lago Tanganica, Zambia, roseviaja
Travesía en el lago Tanganica, Zambia, roseviaja

 

 

Travesía en el lago Tanganica, Zambia, roseviaja
Travesía en el lago Tanganica, Zambia, algunos no quieren pagar…

 

 

Aquí, donde la civilización parece no ha dado alcance, los móviles no nos funcionan, estamos completamente equivocados. Por la noche, el grupo nos preguntamos sobre la posibilidad de encontrar a alguien de nuestra ciudad, algo que suele pasar en los viajes; uno de los compañeros es de Madrid, posibilidad alta; lo mismo ocurre con el de Barcelona, o yo misma con Valencia; Jaume es de un pequeño pueblo de 2000 habitantes, sus posibilidades son más remotas… nos vamos a dormir. Por la noche, varamos en el Parque Natural de Mahale, a orillas del lago. Por la mañana nos damos cuenta de que han subido un grupo de españoles que van en un grupo organizado: el guía es del pueblo de Jaume: el mundo es imprevisible, como podemos ver.

 

Vistas desde el mv Liemba
Vistas desde el Mv Liemba

 

El día siguiente nos llevará a Kigoma, donde la realidad tanzana nos devolverá a un viejo conocido y nos acercará de nuevo al Dr. Livingstone, esta vez acompañado de Stanley….