Senderismo en Ha Giang, Vietnam

 

Aventura en el norte de Vietnam

Senderismo en Ha Giang, Vietnam

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam

 

Cuando organizamos este segundo viaje a Vietnam, teníamos claro que queríamos acercarnos al norte, donde conviven la mayoría de las etnias del país. Las fronteras terrestres la establecen los políticos, no sus gentes, la mayoría de estas etnias también se encuentran en el sur de China o Laos, al otro lado de la alambrada política de estos países.

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam

 

Los territorios de Ha Giang se encuentran a 300 kilómetros de Hanoi; comprenden 10 provincias, siendo Ha Giang la capital de esta zona que hace frontera terrestre con Sapa al oeste.

 

¿Por qué ir a Ha Giang?

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam

 

  • Cuando se organiza un viaje todo es cuestión de prioridades; en nuestro caso queríamos practicar senderismo, algo que cada vez incluimos más en nuestros viajes porque es un bonito modo de interactuar con los locales.
  • Ha Giang es también un área donde los mercados locales son una realidad (aunque esta vez no pudimos ver ninguno por un temporal el día del mercado, que es el domingo)

 

 

 

  • El hecho de que casi todo el mundo se desplaza a Sapa era un punto a favor, sabíamos que todo iba a estar más tranquilo: por el momento, solamente los moteros llegan a esta zona, donde bonitas carreteras en curvas hacen su viaje inolvidable; un viaje para practicar senderismo es algo que todavía no es muy habitual aquí, al contrario que en Sapa, donde ya existen muchos trekkings. De hecho, nos resultó muy difícil conseguir un guía para este recorrido: fue el lodge donde pernoctaríamos el último día el que nos consiguió a Po.

 

Hoang Shu Phi Lodge
Hoang Shu Phi Lodge

 

  • Lo más bonito para nosotros ha sido no solamente los paisajes, sino el poder interactuar con la gente local: nos hemos llevado a casa una experiencia única, que hace que solamente tengamos ganas de volver.

 

Cómo llegar a Ha Giang

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
A punto de empezar…

 

Recorrer los 300 kilómetros hasta Ha Giang es factible en coche privado, pero también existen varios autobuses que te llevan hasta allí; para ello hay que desplazarse hasta la estación de autobuses de My Dinh; allí encontrarás todos los autobuses a Sapa, y también los pocos que van a Ha Giang. Los autobuses nocturnos son todos de literas, unos mejores, otros peores, pero que están bastante bien en general. En nuestro caso, el autobús salía del 156 de Tran Quang Khai. En todos los casos, mejor que reserves tu plaza.

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam, los autobuses en Hanoi hacia Ha Giang salen por la noche, llegando sobre las 2 o 3 de la mañana, dependiendo de las paradas que tenga que hacer al principio para recoger pasajeros.

 

Diario viaje a Ha Giang, norte de Vietnam

 

Día 1: Recorrido hasta Ha Giang en autobús

Llegamos al punto de encuentro, donde vemos muchos autobuses, pero no el nuestro. Finalmente, encontramos a alguien que habla un poco de inglés. En las literas Bernat cabe a duras penas (las literas son para largo vietnamita); “qué bien vamos a ir, no hay casi gente” me dice Bernat. A mí me viene a la cabeza un “no te fíes” … así es. Antes de salir de la ciudad ya hemos hecho dos paradas más; las literas están todas ocupadas y también los pasillos, donde se ubican los últimos pasajeros en subir.

 

Senderismo en Ha Giang
Autobús a Ha Giang… Una horita y ya estábamos a tope

 

Retomamos el camino a Ha Giang. Tal y como habíamos quedado con Ha Than, nuestro contacto por Skype, el autobús parará en el cruce de Tan Quang. Ha Than nos llama por medio del conductor, ya que no tenemos wifi ni tarjeta de datos vietnamita para que estemos atentos: el autobús está previsto pare a las 2 de la mañana allí.

 

Senderismo en Ha Giang
Parada técnica en el restaurante del camino

 

A las dos en punto llegamos al cruce de Tan Quang. Pensamos que va a ser un punto donde pare la mitad del autobús, pero no, solo las dos almas españolas se aventuran en la noche. Allí no hay nadie… Por suerte, al poco aparece un señor con su coche. Nos mira, dice “Serrano”, abre el maletero, mete las mochilas, y saca la pipa para fumar. Después de dar un par de caladas nos dice en señas que subamos al coche.

Senderismo en Ha Giang
Va pasando la noche y cada vez nos dormimos más

 

 

Dia 2: Senderismo en Ha Giang, Vietnam

 

Senderismo en Ha Giang
Hoang Shu Phi Lodge, un completo de cabañas en la montaña de Ha Giang. La primera noche no dormimos en ninguna de ellas, si la última…

 

Una parada para tomar té… mientras, nosotros esperamos en el coche…

Iniciamos el recorrido dirección a Hoang Shu Phi Lodge, donde pasaremos esa noche. Sorprendentemente, a los 15 minutos de recorrido, nuestro conductor para; deja el coche encendido y se dirige a una casa donde sus habitantes están despiertos, haciendo algunas labores en el exterior. Allí se sienta en el porche a tomar una taza de té con ellos. Nosotros los miramos desde el coche. “Qué hacemos?” pregunta Bernat. “Pues no sé, si tarda mucho, podríamos ir y tomar un té con ellos”. A los 15 minutos se levanta y emprendemos el camino.

 

 

Retomamos la marcha…

El camino hacia Hoang Shu es bastante largo; además han tenido desprendimientos en los últimos días, así que no podemos ir muy rápido. A las 5,30 llegamos a nuestro destino. Allí nos espera un chico que nos lleva directamente a la habitación que compartiremos con el resto de gente que está de paso. Las camas están bastante bien, todas separadas por cortinas opacas y con una muy conveniente mosquitera. Los baños compartidos son más que correctos. Mañana más.

 

Senderismo en Ha Giang
Amanecemos en Ho Giang con estas vistas…

 

Despertamos con los gallos y los sonidos del lodge; hoy vemos un poco más el lugar donde estamos y descubrimos que es un hotelito de cabañas precioso, aunque a nosotros solo nos toca la última noche de nuestra excursión. Después del desayuno llega Po, que será nuestro guía en los siguientes días.

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam. Haciendo camino. La gente de los pueblos trabaja incluso los días festivos.

 

Po no habla inglés, y no entiende ni una sola palabra en inglés: solamente sabe “happy water” (agua feliz), que es el nombre que recibe el licor de orujo con el que se ponen ciegos cuando comen los locales con invitados (o sin ellos, no lo sabemos). El amigo Po vive en la aldea, aquí todos se conocen y trabajan juntos; uno es el primo, el otro el tío, y si no son hermanos.

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam. Bernat equipado con su palo junto a Po; él ya sabía que éramos unos flojos y nos haría falta el palo…

 

Nuestra caminata por el medio de la nada empieza el día de la fiesta más grande para los vietnamitas, y es que el 2 de septiembre se celebra el día de la independencia. Para un país donde los días de fiesta son contados, es toda una celebración.

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam

 

Al poco de empezar el amigo Po nos consigue dos palos del entorno; en ese momento no lo sabemos, pero el amigo nos va a meter siempre por el camino más controvertido de seguir. Con el paso del tiempo, nos dará opción: nosotros siempre escogeremos el camino con asfalto, pero él siempre nos dirigirá por el más empinado y con mayor cantidad de barro.

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam: Veis que sube un poco, verdad? pues todavía va a empinarse más 😉

 

 

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
También nos encontramos con la familia de Po

 

Durante nuestras caminatas pasamos aldeas que parecen salidas de la nada; lugares identificables donde la wifi es una leyenda urbana y asistir al colegio después de la escuela primaria es un orgullo, ya que poca gente va.

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam. Día festivo en el colegio. Los padres siempre intentan que los niños terminen la primaria, lo que no quita que ayuden en las labores agrícolas a la familia.

 

El día de la independencia comeríamos en una casa acomodada, a mitad de camino con Nan Khoa. Los dueños de la casa poseen su antigua morada, que será similar a las que iremos visitando, pero también una nueva casa, de la que parece están muy orgullosos. Es en ella en la que nos sentamos en el suelo a comer. La familia lleva al improvisado mantel todos los platos; cada uno tenemos un cuenco en el que vamos poniendo las diferentes especialidades. Por supuesto, el happy wáter no falta en la comida.

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Fotografía con la abuelita de la familia Red Dao el primer día de viaje: no nos entendíamos, pero nos entendimos… Seguro que sabéis a qué me refiero…

 

Poco a poco se va perdiendo la vergüenza; se quieren comunicar con nosotros, nos quieren preguntar, pero no saben cómo. Veo que uno de los de la mesa tiene datos, y le digo en señas si los quiere compartir conmigo para utilizar el traductor. Rápidamente me da acceso.

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Nuestra comida el día de la Independencia de Vietnam

 

Empieza una retahíla divertida de preguntas en ambos sentidos: así nos enteramos de que es día festivo; de que tantos platos no se comen en un día normal, solo cuando es fiesta, o cuando llega un invitado a casa. También nos hablan del honor que supone para ellos que alguien de otro país quiera comer en su casa; invitar a alguien a casa supone de por si un orgullo, por lo que ser extranjero todavía es les da más satisfacción.

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Primera comida con nuestros amigos vietnamitas: aquí brindamos por todos y nos deseamos lo mejor…

 

Ahora que ya hay confianza, Po ya nos reta a descubrir el camino, que claro, siempre es el más dificultoso. No tenemos agua, pero milagrosamente sale una tienda en medio de la nada donde comprar. Los paisajes esta tarde son de infarto.

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam

 

Después de la comida, Po nos levanta e iniciamos nuestro camino por las montañas. El calor ahora es más sofocante, más después de comer, pero tenemos que llegar a la casa donde pasaremos la noche, y no queremos llegar en la noche.

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam, la única señal que encontramos en el camino… Aunque tampoco nos da mucha información, al menos a nosotros…

 

Durmiendo en una casa de la etnia Red Dao

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam, nuestra casa hoy

 

Finalmente, nuestro destino ha llegado. Estamos en una casa de la etnia Red Dao, lo sabemos por la ropa tendida, donde los colores de sus prendas los delatan. Estas ropas no son de domingo, están gastadas, de hecho, vemos algunos con partes de las prendas mientras cocinan y preparan cosas para nuestra cena.

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Traje tradicional Red Dao.

 

Aquí conocemos a un grupo de vietnamitas que están viajando como nosotros; son un grupo de amigos de la gran ciudad, de Hanoi; 3 chicos y 2 chicas que hablan en su mayoría inglés.

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Casa donde pernoctamos con los Red Dao: ropa tendida

 

Costumbres vietnamitas

 

Gracias a ellos nos enteramos más de sus costumbres: me siento a ver el atardecer con una de las chicas; esta me cuenta que los vietnamitas no viajan mucho. Tienen todos edad similar, entre 28 y 29 años; suelen viajar juntos, aunque no son pareja. La mayoría son de algún pueblo alejado de Hanoi, pero viven en la ciudad por sus trabajos.

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam, disfrutando las vistas

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Fin del día, esperando la cena todos juntos

 

Mi nueva amiga trabaja como Product Manager para una filial de Kodak. Me cuenta de su trabajo, de sus ganas de emprender, pero de lo poco común que es en Vietnam y el miedo que le produce la aventura. También me habla de las costumbres locales: Hanoi, pese a ser la capital del país, conserva algunos prejuicios: no está nada bien visto ir muy escotada; puedes ir corta, pero no escotada. Para los vietnamitas jóvenes el lugar vibrante y moderno donde vivir es Ho Chi Min: es allí donde emigran si tienen ocasión. Hanoi me dice es una capital caótica, pero donde se encuentran lugares con paz, aunque no lo parezca, que hacen posible escaparte del ruido en plena ciudad. Habrá que buscarlos.

 

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Casa de los Red Dao donde pasaríamos la noche: como podéis observar es todo una estancia; la parte delantera es donde se encuentran el baño y la cocina; al final están los dormitorios.

 

Llega la noche y la cena, y por supuesto la happy water. El dueño nos da un discurso del que no entendemos nada. Por suerte nuestros nuevos amigos nos traducen parte de él: el dueño ha presentado a su mujer e hijos, y ha dado las gracias a todos por venir (trago de happy water), también a los guías de montaña que llevan a los turistas hasta su casa (otro trago).

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam. Nuestra cama hoy

 

Como vemos que la cosa se va a poner mal, y queremos que nuestros guías estén en condiciones, tanto el grupo de Hanoi como nosotros decimos que queremos irnos a dormir (las camas están detrás del lugar donde cenamos, así que hay que escampar). Los bebedores felices se desplazan al exterior de la vivienda, aunque al poco se acuestan.

 

Senderismo en Ha Giang
Senderismo en Ha Giang, Vietnam

 

Día 2 Senderismo en Ha Giang, Vietnam

 

La mañana no podía empezar mejor, y es que mientras contemplamos el amanecer nuestros nuevos amigos vietnamitas nos ponen música vietnamita del momento y nos hacemos unos cuantos estiramientos. Allí, mientras sale el sol, esperamos el momento de partir de nuevo.

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Solo por estas vistas merece la pena venir hasta aquí…

 

El día seguiría por las montañas, hoy el camino es más corto, pero siempre en ascenso. Al mediodía llegamos a una casa donde nos espera una niña de unos 11 años; la niña prepara algo de arroz hervido, y mira nerviosa el reloj.

 

senderismo ha giang
Con nuestra familia hoy: los niños no han querido salir en la foto

 

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Con nuestros nuevos amigos

 

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Este pequeño banco de madera sirve a los vietnamitas para no tenerse que sentar directamente en el suelo. La verdad es que es bastante útil

 

Empieza a llover y se dirige a recoger la cosecha que se estaba secando en el portal de la casa: entre todos la ayudamos a que lo recoja antes. Luego llega el padre, que viene de trabajar, y es él el que empieza a cocinar. Durante la comida nos damos cuenta de que la mamá ha fallecido, es por eso que el padre cocina y prepara todo. A pesar de que hoy si que no tenemos datos para el traductor, ni vietnamitas que hablen inglés, es el día en que la conexión con la familia es más auténtica.

 

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La cocina donde preparó el dueño de la casa nuestro almuerzo

 

La comida termina mucho después de lo esperado, hay muchas cosas que nuestro nuevo amigo nos quiere enseñar y nos falta tiempo para todo; también en el tema comida, es él el que nos da nociones de cómo se comen los platos en aquellos lares. Por la tarde, toca caminata de nuevo.

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam

 

Esta vez llegaríamos a unas preciosas cascadas muy cerca del punto de partida del viaje por Ha Giang. Desde allí visitaríamos a una familia de la villa. El padre esta vez si que habla inglés y nos puede contar más de su pueblo, los Red Dao, que son los que conviden en la zona donde nos encontramos.

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Zona de baño en Ha Giang

 

Después del chapuzón de final del día ya toca cenar y descansar, esta vez si, en una cabañita en el Hoang Shi Phi Lodge, donde nos recuperaríamos por una noche de las palizas del amigo Po.

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Yo de verdad pensaba que Po se venía con nosotros de vuelta a casa; en tan poco tiempo se hizo inseparable de Bernat 🙂

 

 

Mercados tradicionales en Ha Giang… nos los perdimos por la lluvia

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Vistas desde nuestra cabañita en el día de relax, ya escampada la lluvia

 

El viaje duraría un día más, pero las lluvias de la noche se prolongarían hasta bien entrada la mañana y cancelarían el mercado del domingo, uno de los objetivos en nuestro viaje. Las cosas vienen como vienen, y no nos quedó más remedio que quedarnos tranquilamente allí. Aprovechamos para tomarnos algunas fotos con las chicas del lodge, que hoy iban con el traje tradicional del domingo; hablamos largamente con el encargado, un chico joven y con muchas ganas de hacer cosas en aquel pueblo que era el suyo, siempre con sus gentes.

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
De selfies con las camareras

 

Entrada la tarde, vuelta al cruce de caminos del sur, esta vez con la carretera un poco más estropeada. Allí nos dejaron en una tienda dirigida por una mamá que controlaba todo lo que pasaba en la carretera. Los autobuses de pasajeros se iban sucediendo, pero la jefa decía que no, que no era el nuestro. Finalmente, llegó y pudimos dirigirnos hacia Hanoi. Fin del viaje.

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam. Esperando el bus de vuelta a Hanoi

 

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Nuestra cuidadora llevaba ella sola todo el negocio; también controlaba los autobuses que allí se apeaban…

 

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Mientras tanto yo me daría una vuelta y encontraría esta iglesia.

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Aqui estamos…

 

Impresiones de nuestro paso por Ha Giang

 

En esta pequeña salida hemos descubierto un territorio impresionante, lleno de paisajes increíbles, pero, sobre todo, de gente fantástica que nos ha dado todo para que nos sintiéramos cómodos, siempre dentro de sus posibilidades.

 

 

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Nuestro anfitrión enseñando cómo comer con la menta

 

Siempre hay que tomar los consejos de los locales: en otra casa donde comeríamos el día siguiente, el dueño de la casa nos enseñó cómo comer la comida se habían preparado; en varias ocasiones veríamos hojas de menta en la mesa, pero no entendíamos su función: las hojas de menta son para envolver la comida que vas a comer en cada bocado, es entonces cuando estos platos de por si buenos incrementan su sabor.

 

Senderismo en Ha Giang
Aquí Bernat ya ha aprendido

 

Adaptarse: palabra clave cuando viajas a uno de estos lugares. El equipaje de capital no te sirve aquí: solo una pequeña mochila con lo más que imprescindible es necesaria para caminar y no ir cargada. Sobre todo, hay que dejarse los prejuicios. Las casas donde estamos son lares muy humildes, con muchas menos comodidades de las que estamos habituados; se duerme todos en la misma habitación, cada uno con su mosquitera, y en el mejor de los casos, una cortina opaca protege la vista de una cama a otra. Son casas donde se cocina y duerme, todo a una, bastante amplias, pero con lo básico para vivir.

 

Nuestro guía quiso darnos una sorpresa y nos compró el segundo día unas cervezas; lo único es que estaban calientes e iban en envases de vinagre… Pero lo que cuenta es la intención, que fue buena

 

La agricultura y algunos animales conforman el total de lo que sus lugareños necesitan. Vivir una experiencia así te hace ver que realmente nos sobran muchas cosas en nuestra rutina.

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Edificio exterior a la casa para guardar la leña

 

Senderismo en Ha Giang, Vietnam
Senderismo en Ha Giang, Vietnam

 

¿Volveríamos a esta región? Sin dudarlo, de hecho, ya lo hemos hablado muchas veces; nos han faltado muchas cosas por ver y nos hemos quedado con ganas de más. Repetiremos seguro.

 

Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam
Senderismo en Ha Giang, norte de Vietnam

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Museo de etnologia en Hanoi, Vietnam

Museo de Etnología en Hanoi, Vietnam

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam

 

Somos poco de museos, pero cuando hay que visitarlos se visitan, sobre todo si son fuente de información que te permitirá preparar mejor el resto del viaje.

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam

 

Desde que empezamos a preparar nuestro paso por los pueblos del norte de Vietnam tuvimos claro que este museo etnológico formaría parte de nuestra aventura: qué acierto. El museo etnológico de Hanoi te permite descubrir muchos aspectos de la vida de las tribus nómadas y no tan nómadas que pueblan este maravilloso país.

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam

 

 

Economía de Vietnam en la actualidad

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam

 

Vietnam es un país poblado por 92 millones de personas; con un crecimiento económico anual del 7%, aquí la palabra desempleo no existe. Aunque parezca mentira, Vietnam ocupa el lugar 33 en cuanto a desarrollo económico. Son los segundos productores de café y arroz a nivel mundial. También su expansión en el mundo textil, electrónico, calzado o pesca les está dando un posicionamiento económico muy bueno. 

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam

 

Vietnam es un país de gente luchadora; personas que han demostrado que con esfuerzo y ganas se pueden hacer muchas cosas; las mujeres vietnamitas son ejemplo de valor, como ya demostraron contra los americanos, como veremos cuando explique el museo de las mujeres de Hanoi, otro imprescindible. Por mucho tiempo, Vietnam ha salido y sabe salir de todas las situaciones sola. Todo esto se refleja en este museo, que nos habla de sus costumbres, su modo de vida, de sus tradiciones, todo ello ligado a su trabajo diario. A pesar del paso del tiempo y de que internet es una realidad en muchos sitios, muchas aldeas todavía persisten al paso del tiempo.

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam

 

Las minorías étnicas en Vietnam

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Mapa de las minorías éticas de Vietnam

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Interpretación del mapa de minorías étnicas

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam

 

Los mapas del museo muestran la localización de cada etnia; en ellos podemos ver cómo las minorías étnicas no se terminan donde aparecen las fronteras humanas: los grupos étnicos no tienen fronteras.

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam. Las etnicas no son solamente de un país, las fronteras son artificiales

 

Las etnias principales se subdividen en muchos grupos más minoritarios, pero que por sus costumbres y vestimenta se engloban en grupos más numerosos, como muestra el mapa en la parte superior. Un ejemplo serían los Red Dao, de la cual salen 9 subgrupos, también los grupos de Tay Nung o los Hi Mong aparecen constantemente en este museo. 

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam

 

Vestidos tradicionales minorías étnicas en Vietnam

La vestimenta distingue unas etnias de otras: los Hmong visten completamente de negro; los Red Dao llevan un pañuelo rojo decorado con monedas sobre su cabeza. La región de Ho Giang, donde estaríamos gran parte del viaje, está poblado en su mayoría de la etnica Red Dao. Aunque no utilizan su vestimenta tradicional como antaño, si que se sigue usando a diario.

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam

 

 

Las minorías étnicas en el norte de Vietnam.

 

ha giang
Nuestro paso por Ha Giang, Vietnam

 

 

La región de Sapa en Vietnam, una de las más visitadas

En la región de Sapa encontramos a los Hmong (llamados también Miao, y presentes en el sur de China), los Zao y Tay. En los días de mercado de estas regiones es fácil encontrar lugareños de las étnicas Hmong, Zao, Muang, Dao, Xaphos o Tay. Muchos de ellos viven en las montañas. La mayoría de los turistas acuden en Sapa al mercado del amor (Sapa love market), allí los Hmong y Red Dao acuden para comprar y vender sus productos.

 

Museo de etnologia en Hanoi
Museo de etnologia en Hanoi

 

 

Los mercados locales son también punto de encuentro para las relaciones sociales; es aquí donde los jóvenes se conocen e inician relaciones. Muchas parejas empiezan su historia de amor en estos mercados; los novios, hacen regalos que ofrecen a ellas ese día. No siempre están solos, el protocolo dice que hay que ir en grupo. Su forma de relacionarse es cantando juntos, con la caída del sol.

 

Minorías étnicas en Vietnam
Minorías étnicas en Vietnam

 

 

Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam
Museo Etnográfico de Hanoi, Vietnam, objetos habituales en las casas vietnamitas.

 

 

Nómadas en el pasado

Muchas tribus fueron nómadas hasta que el gobierno les concedió tierras donde construir sus casas. El clima húmedo de Vietnam propicia el crecimiento del arroz; como buena suecana, este tema me interesa, y aquí me entero que solamente existe una cosecha por año, como en España, nada que ver con países como la India, donde la tierra se presiona hasta obtener tres cosechas anuales.

 

 

Museo Etnográfico Hanoi
Museo Etnográfico Hanoi, llegando del mercado local

 

 

Campo vs ciudad: todavía una brecha cultural

 

Museo Etnográfico Hanoi
Museo Etnográfico Hanoi

 

A día de hoy, y a pesar de la globalización que internet ha supuesto en el mundo, podemos encontrarnos muchas diferencias entre campo y ciudad en Vietnam. Un ejemplo es la educación sexual, algo inexistente en los pueblos aislados a día de hoy. En la actualidad el gobierno vietnamita ha impuesto la educación obligatoria para todos los niños vietnamitas, pero en comunidades reducidas donde la agricultura y ganadería es el sustento familiar, todos dejan el colegio si hace falta su ayuda. Es por eso que un hijo o hija que curse el instituto es motivo de orgullo en la familia, pocos llegan.

 

Museo Etnográfico Hanoi
Museo Etnográfico Hanoi

 

Carne de perro: producto gourmet en la actualidad

En nuestro viaje por Vietnam comimos y cenamos en varias casas particulares; comer carne de perro no es algo de nuestra devoción, y seguramente nos la hubiesen colado sin problema. Por suerte, hoy en día es algo más excepcional y considerado como producto gourmet, el pollo y cerdo, más baratos, la ha sustituido en la cesta familiar.

 

Museo Etnográfico Hanoi
Ha Giang , compartiendo una comida local. Esta sería una comida normal en cualquier casa de las montañas, cuando llega un invitado a comer.

 

 

 

Las minorías étnicas no se encuentran solamente en un lugar: a veces encontramos similitudes en otras partes del mundo; unas veces sabemos de dónde vienen, otras no...

 

 

Los Hmong americanos

Sería con la Guerra de Vietnam que muchos ciudadanos Hmong serían enviados a Minneapolis, Milwaukee, Madison, La Crosse o California; en total, 300.000 personas viven todavía allí.

 

Museo Etnográfico Hanoi
Museo Etnográfico Hanoi, minoría Hong

 

 

La minoría étnica de los Katu o Co Tu

Los Katu o Co Tu son una etnia muy especial: sus 40.000 personas viven entre Laos y Vietnam. Se les considera un poco salvajes. Su sacrificio de búfalos en las ceremonias funerarias hace que muchos les consideren parientes de los Tana Toraja.

 

Museo Etnográfico Hanoi
Los Kotu o Co Tu conviven junto a los Bro-Van Kieu y los Taoi en lasmontañas del centro de Vietnam. Son conocidos por sus destrezas con el bambú, siendo sus cestos muy apreciados. Su cultura es rica artísticaente, y eso se refleja en sus casas y monumentos funerarios, ricos en color y con una arquitectura muy elaborada. Los Co Tu además cultivan arroz seco y son cazadores.

 

Qué esperar en el museo etnológico de Hanoi

En el museo etnológico vas a encontrar de todo; cualquier aspecto relacionado con la vida en las etnias se encuentra explicado aquí; su localización geográfica, su vestimenta, modos de vida y trabajos que desempeñan, rituales en bodas, bautizos y entierros, cómo son las casas de las distintas minorías étnicas… Sin dudarlo es uno de los museos más completos que hemos visitado en cuanto a etnología se refiere.

 

Minorías étnicas en Vietnam
Minorías étnicas en Vietnam

 

Muy pronto otro post de las etnias vietnamitas y sus características

Ha Giang, Vietnam
Ha Giang, Vietnam
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8 Experiencias que he tenido en mis viajes y que repetiría ahora mismo.

Experiencias viajeras que repetiría ahora mismo.

 

Si una conclusión he sacado de todo el tiempo que llevo viajando es que el viaje no lo hacen los lugares que visitas, o la cantidad de cosas a las que tomas fotos: el viaje está compuesto de experiencias, en la mayoría de los casos, recuerdos de momentos a los que no tomamos ni siquiera una fotografía, porque estábamos tan a gusto que el hecho de movernos y coger la cámara era algo que entorpecía nuestro momento.

Todos los viajes tienen sus momentos, buenos y malos, pero el tiempo nos deja solamente aquellos realmente buenos en nuestra memoria. Así que allá van algunas historias divertidas que he tenido en mis viajes y que han pasado como anécdotas a contar a los sobrinos.

 

En Ho Chi Minh, Vietnam

 

 

Empezamos…

  1. Hotel Atelefugne en Addis Abeba, Etiopía… un hotel o una casa de citas?

Los que me conocen saben lo poco amiga que soy de los lugares concurridos de turistas, así que siempre que podemos buscamos alojamientos en lugares con buenas conexiones, pero no en el centro.

Imaginaros: nuestra luna de miel y el primer viaje mochilero de mi marido (si sobrevivía a este viaje, ya sabía yo que iba a durar). Reservo el hotel en un barrio de Addis Abeba cercano al Merkato tradicional, y bastante alejado del centro turístico. Hasta ahora bien. Llegamos a Addis Abeba y pasamos el control de pasaportes, cuando la chica de los visados nos pregunta la dirección donde vamos a estar. Decimos el nombre de «Atelefugne» y la risa no puede ser mayor: «ahahah ¿De verdad vais al Atelefugne? Mari! (a la chica de enfrente del otro lado del aeropuerto), que estos dos van al Atelefugne» jajajaja, risas de nuevo. Nosotros al medio, alucinados, mientras de una a otra se iban diciendo donde íbamos a estar, con una explosión de risas a cada momento.

Finalmente, dejamos el aeropuerto, ahora ya no sabemos si acojonados o no, pero nos dirigimos al hostal, que, de lujos nada, estaba muy bien situado, en un barrio típico de la capital donde nadie se metió con nosotros. Solamente el día que estuvimos en el centro turístico a mi pareja intentaron robarle a plena luz del día. El resto del tiempo, estuvimos de cine en este hostal (muy muy sencillo, todo hay que decirlo), donde comimos algunas de las mejores injeras del viaje (injera es la comida típica etíope).

 

Merkato en Addis Abeba, el mayor mercado de la capital, y probablemente de toda Etiopía.

 

 2.  Pasar de Vietnam a Camboya en barco.

Sin tiempo, no es posible realizar este trayecto, para el que se necesitan un mínimo de 3 días, sin contar con la preparación, pero sin duda es una de las mejores experiencias de cualquiera de los viajes que he tenido, en el cual pudimos ver mucho de la vida diaria tanto de los vietnamitas como de sus vecinos de Camboya. El trayecto se hace largo en muchos momentos; son dos días de barco en los cuales se hace parada al anochecer para dormir en un pequeño pueblo. Aún así, cuando llevas tantos días de viaje la posibilidad de tener unos días de calma se agradece.

 

Barcas del Mekong

 

Vietnam

 

3. Realizar un curso de cocina bereber en el desierto de Marruecos.

Una de las experiencias que me he llevado en mi última visita a Marruecos ha sido la experiencia de pasar una noche en el desierto, y dentro de la experiencia del desierto, la oportunidad de estar cocinando junto a sus mujeres en una casa tradicional.

Los países árabes son muy hospitalarios con los viajeros que llegan hasta sus tierras, pero el contacto con las mujeres es mínimo, ya que pasan mucho tiempo dentro de casa en sus actividades diarias y es difícil entrar en su círculo. Por eso, tener la oportunidad de penetrar en su mundo y socializar con ellas fue algo mágico, que sin duda repetiré.

 

Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos
Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos, esperando que el Tagile esté listo

 

Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos
Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos

 

 

4. Ir a un spa durante un viaje a la República Checa, si… pero un spa de cerveza.

A muchos les puede resultar raro lo que estoy diciendo, pero existe un lugar en la República Checa, concretamente en el pueblo de Chodova Plana, donde es posible acudir a un spa, y allí darte un baño de cerveza checa.

Para llegar hasta Chodova Plana en transporte público hay que tomar el tren desde Pilsen para llegar. En coche estaría  a 65 kilómetros, una hora más o menos.

El spa de cerveza es realmente algo único: el lugar está formado por bañeras, todas separadas por cortinas, donde cada una de ellas está llena de cerveza caliente mezclada con agua. Cada pareja o persona sola es introducida en una de las bañeras, y a continuación se le da una cerveza fría. Después de un largo rato, la encargada viene a por ti y te lleva a la sala de relajación, donde te envuelve con toallas… y te da otra cerveza….

https://www.chodovar.cz/id1037en-prava-pivni-lazen.htm

 

Chodova Plana, spa de cerveza

Si después de toda esta experiencia te entra hambre, el restaurante In the rock se encuentra construido en una cueva junto al spa…

5. Tienda de reparación de pinchazos durante el día… Restaurante barbacoa al llegar la noche… Estamos en Arusha, Tanzania.

Uno de los lugares más peculiares y divertidos de los que he estado ha sido el restaurante Khan’s Barbecue, en Arusha, Tanzania. Arusha es conocido por ser el punto desde el que salen todos los safaris de camino al Serengueti, el Lago Manyara o el Ngorongoro. Pocos pernoctan más de una noche en este pueblo que pese a no haber avanzado mucho en los últimos años tiene su encanto. Un accidente de tráfico hace años hizo que el pueblo se convirtiese en nuestro hogar durante más de una semana, y conociéramos más a fondo cada parte de la ciudad.

Así, uno de los lugares más simpáticos fue cenar en el Khan’s Barbacue; por la mañana el restaurante era una casa de reparación de pinchazos de coches; por la noche, sacaban las barbacoas, y los empleados que por la mañana te habían reparado la rueda, te servían el pollo a la barbacoa, que hay que decir, está considerado uno de los mejores de toda la ciudad. No tengo fotos, quizás el momento fue demasiado bueno…

 

6. Asistir a una ópera… en una iglesia anglicana en pleno centro de Florencia.

Una de las mejores sorpresas que me han dado nunca, la oportunidad de escuchar una ópera en FLorencia, pero, además en una iglesia anglicana. El lugar es fenomenal en cuanto a acústica se refiere, los sopranos increíbles. Ya he estado dos veces, y seguro que repito. De las dos representaciones a las que he asistido recomiendo «Love duets» me gustó mucho más… La iglesia se llama St Marks, y es posible adquirir las entradas con antelación por internet. (http://concertoclassico.blogspot.com.es/).

 

Ópera en Florencia, Toscana

 

7. Hacer un trekking por la Muralla China de Beijing.

Viajar hasta la Gran Muralla China es algo que está en la mente de muchos, y que se puede realizar de muchos modos; aunque hay muchos que simplemente van a tomar la foto, existe también la posibilidad de recorrer parte de esta gran maravilla, con un paisaje único y significado especial, por todo lo que representa en sí.

Nuestro recorrido por la Gran Muralla fue solamente de 7 kilómetros… pero duros duros, especialmente por la calor, y por el hecho de que son todo subidas y bajadas constantemente. Resultaba curioso el llegar a algunos puntos en los que ya no podías más, y te apareciese un chino a venderte agua, tan fresco… lo querías matar.

Al finalizar, tienes la posibilidad de cruzar un río en tirolina. Mi vértigo no me lo permitió la otra vez; a ver si este verano me armo de valor y me lanzo…

 

La gran Muralla china, Beijing
La gran Muralla china, Beijing

 

8. Asistir a un cine en forma de merengue en Jaipur, India.

De todos es conocida la segunda gran industria cinematográfica del mundo: Bollywood, donde se realizan igual o más películas que en la meca del cine. Pero, ¿alguna vez os habéis preguntado cómo viven los indios el cine? Pues no os lo podéis ni imaginar. En primer lugar, se pasan horas para comprar la entrada; los cines tienen separadas las filas en hombres y mujeres, ya que no sé por qué, se tienen que pegar todos los unos contra los otros.

Empezamos la cola, estamos en Jaipur, para asistir a una película que no vamos a entender, pero vamos a verla en el único cine en forma de merengue del mundo..

Empezamos! No sé realmente para qué nos asignan un lugar, porque aquí nadie se sienta: la gente se queda en pie para bailar, cantar, hacer palmas, llorar… en fin, que el cine se vive de verdad…

Si vais a la India, no podéis dejar de visitar alguna sala de cine, porque seguro que vais a pasar un buen rato.

Más información la web del cine, Raj Mandir Cinema

 

Raj Mandir en Jaipur, el cine merengue de la India

 

Sudeste Asiático. Hoteles y Transportes.

Hoteles y Transportes en el Sudeste Asiático.

Malasia, Vietnam, Camboya y Sulawesi, Indonesia.

Malasia: Kuala Lumpur. Cómo llegar.

Nosotros llegamos a Kuala Lumpur para visitar el Sudeste Asiático en un cómodo vuelo de Air Asia. Una vez allí, la opción mas económica para llegar a KL Sentral es el autobús Star Shuttle (aunque a la vuelta al aeropuerto tomo el bus de Air Asia y me cuesta lo mismo, RM 8 ). Para ir a Chinatown, hay que coger el tren que va de KL Sentral a Pasar Seni (RM 1).

En general, hay vuelos a muchas capitales del Sudeste Asiático, y hay que ir mirando las ofertas que se van publicando. Otra opción, sería volar a cualquier lugar del Sudeste Asiático, y desde allí, tomar un vuelo de bajo coste, para ir al lugar que nos apetezca. Hoy por hoy, existen compañías muy buenas, como Air Asia, y otras locales, con muy buenos precios.

Hostellings de Kuala Lumpur.

Debo decir que en general el alojamiento en los hostellings de Kuala Lumpur es muy bueno y económico, aunque hay que reservar con antelación porque están llenos, especialmente los fines de semana.
Cosmopolitan Hostel: aprox 6 euros, Aceptable, internet gratis.
Reggae Guest House: sobre los 9 euros. Muy recomendable. El personal muy amable y servicial.
The explorers: sobre los 9,95 euros. Para mi el mejor hostelling en el que he estado: limpio, el personal servicial y amable en extremo, internet gratis, etc.

Transporte para ir a Melaka (Malaca).

El autobús sale de Purabaya y cuesta RM 12.20.
De la estación de Melaka al centro, RM 3.
No hay que perderse un paseo en barco por los canales por RM 10.

Aunque a mi compañero de viaje no le haya gustado nada Malasia, creo que es uno de los lugares mas cómodos y con más cosas para visitar. Tanto la parte del Borneo, las islas y algunas zonas de la península. Quizás Kuala Lumpur no sea la mejor y más bonita capital del mundo, pero es una capital tranquila y bastante segura. Después de tres visitas a la ciudad, ya me siento en ella como en casa.

Vietnam.

Hi Chi Minh City: Hoteles.Hotel Mini Hotel 5. Si alguien quiere estar en un buen hotel por un precio no excesivamente alto y en una zona animada, ésta es la mejor opción. Por 27 dólares se puede disfrutar de una habitación doble con todas las comodidades y el desayuno incluido. (Dirección, 196 Buivien St district 1, giam.nguyen@saigonminihotel.com)

– Nuestro segundo hotel en la ciudad, se encuentra encima de la agencia de viajes con la que organizamos nuestro paseo por el río  Mekong, y nuestra salida a Camboya. La agencia se llama Golden Sail Travel, en el 149 de la misma calle (khanh_h01@yahoo.com. ). Muy muy recomendable como agencia. El hotel es muy básico, pero también mas económico que el anterior, 13$ la doble.

Camboya.

Phnom Penh: el Okay hotel por 10$ la doble es una muy buena opción.
Precios de entradas: Palacio Real, 25000, el centro de genocidios 3$.

Siep Reap.
La peor opción que puede ocurrírsele a alguien es dormir en el Bakong Guesthouse, 6 $ la habitación doble, pero no le cabe mas suciedad. Imprescindible el saco sábana para dormir.

Indonesia. Visados.

El visado de entrada cuesta 25$, independiente de la isla a la que se vaya.

El visado de salida tiene diferente precio dependiendo de la isla de salida. En Sumatra y Sulawesi cuesta, 75000 Rp. En Java el precio son 150000 Rp.

Sulawesi, Indonesia.
Sulawesi, Indonesia.

 

Pais Tana Toraja, en Rantenpao. Indonesia.

En cada aldea a visitar hay que pagar 10000 Rp.

La visita en coche por la zona con un guía oficial, nos cuesta 105 $, excluyendo las tasas por aldea y los presentes para el ritual funerario que hay que ofrecer a la familia del difunto (azúcar y tabaco).

El precio es para dos días, y en cada uno visitamos:

Dia 1: El mercado de animales, el funeral, Kemo, Kambira, Tampanct Allo, Suaya.
Dia 2: Ke’Te’ Kesui, Palawa, Lempo, Batu Tumomcta, Lo’Ko’ Mara y Bori.

El bus de Makassar a Rantempao  tiene distintos precios y horarios, dependiendo de si tiene aire acondicionado. También varía según la hora de salida.

7,30 a.m. 65000 Rp, es el que cogen los locales, sin a/a
9.30 a.m. 90000 Rp. Con a/a, es el VIP, aunque no es excesivamente distinto del anterior.
12 p.m., 75000 Rp, con A/a
Los autobuses tardan unas 12 horas.

Todos los datos son de nuestro viaje en el año 2010. No obstante, el Sudeste Asiático es un lugar bastante económico en general. Aunque los precios se habrán incrementado, es posible tener unas vacaciones por un precio reducido. El Sudeste Asiático sólo resulta caro cuando se visitan lugares remotos, como Sulawesi, donde hay poca infraestructura para el turismo.

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Pueblos de Vietnam

 

 

Díario de viaje de Vietnam y Camboya

 

Remontando el río Mekong, Vietnam
Compañeros de viaje con los que nos encontramos

 

 

Nuestros pueblos en Vietnam

 

El mercado flotante de Can Tho

 

Remontando el río Mekong, Vietnam

Remontando el río Mekong, Vietnam

Can Tho es un pequeño pueblo situado junto al Mekong, el cual pasaría desapercibido sino fuese por la cantidad de turistas occidentales que hasta aquí acuden para poder ver un mercado flotante bastante mas autentico que el del Mekong.
Remontando el río Mekong, Vietnam
Los vietnamitas tienen una gran cualidad, no se estresan por nada…

 

Aunque el mercado hay que visitarlo a las 5 o las 6 de la mañana para poder verlo bien, la fortuna ha hecho que la guía que tenemos en este pueblo se haya dormido (los vietnamitas tienen un concepto de la puntualidad que consigue dejarnos como puntuales a los españoles), así que aunque bonito, no tiene tantos puestos como debería.
Remontando el río Mekong, Vietnam
Remontando el río Mekong, Vietnam, vida cotidiana

 

Posteriormente, nuestra barca se dirige a una fábrica de noodles de arroz. Resulta curioso ver que un producto tan extendido hoy en día sea realizado todavía en algunos lugares de modo tan artesanal. Por ejemplo, la mezcla de arroz (sémola o tapioca), agua y un componente para que no se apelmace se hace con un utensilio digno de museo, y para poder calentar la masa, se quema la paja del arroz.
Remontando el río Mekong, Vietnam
Remontando el río Mekong, Vietnam

 

 

Remontando el río Mekong, Vietnam
Remontando el río Mekong, Vietnam

 

 

Llegando a la frontera con Camboya: Pueblo de Chau Dong

 

La última parte de la mañana pasa por visitar el puente de los monos, y no, no son monos de los que le gustan al maceta lo que hay allí, sino que son los miembros del grupo los que asumen el papel de monos. caminando por el gran tronco de sauce que cruza el rio. Después de la visita y de comer arroz y tallarines (los platos únicos del día), nos dirigimos a la frontera, concretamente a Chau Dong, uno de los pueblos que mas nos ha gustado al maceta y a mi.

 

Remontando el río Mekong, Vietnam

Remontando el río Mekong, Vietnam

Chau Dong, un pueblo más tranquilo

 

Ya en principio se respira paz, y la gente consigue ser un poco más agradable que todos los vietnamitas hasta ahora encontrados. Aquí, los campos de arroz se extienden hasta la frontera con Camboya, solo a 3 kilómetros de la ciudad. La visita al templo budista de Chau Dong hace que podamos ver toda la zona desde las alturas.
El guía me cuenta que parte de las tierras tienen un acuerdo con los camboyanos que viven cerca, debido a que muchos de ellos pasaban e intentaban una vida mejor allí. Por otro lado, los campos no son tan pequeños como usualmente son en China o en Laos, sino que son mas grandes, y sus agricultores pueden realizar 4 cosechas al año (algunos de mi pueblo natal alucinarían).
gastronomia vietnamita
La comida vietnamita es sensacional

 

 

Ya en la noche, comemos en un sitio local. Maceta casi muere en el intento de probar cosas picantes… y parece ser que no compartimos el gusto por las especias… Mañana más.
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Remontando el Mekong.

Remontando el río Mekong en Vietnam

 

 

Navegando el río Mekong, Vietnam
Navegando el río Mekong, Vietnam

 

 

El gran río Mekong…

 

El rio Mekong es uno de los más grandes del mundo, con sus 4880 km y una cuenca de 810000 km2. Es el octavo en el mundo en tamaño y el quinto en Asia. Nace en el Himalaya y desemboca en el Mar de China Meridional.

El rio que mas países recorre en Asia, nos recibe en su delta, donde su caudal y tamaño supera al que una vez pude observar en Laos, 7 años atrás. Este rio, que sustenta a cien millones de personas con sus 1300000 toneladas de pescado, posee un delta plagado de islas y de canales, donde no es de extrañar que se desarrollaran la mayoría de guerras y episodios que tanto hemos podido ver posteriormente en el cine.

 

Remontando el río Mekong, Vietnam
Remontando el río Mekong, Vietnam

 

 

La mayoría de las islas poseen pequeños comercios y atracciones para los turistas, con los cuales sus gentes, que en esta parte del país parece mas pobre, consigue sobrevivir. Aquí sus gente tampoco son tan arrogantes como en Ho Chi Minh. Aquí probamos frutas nuevas, el vino de banana, oímos unos cantos que ellos llaman opera, y visitamos una fabrica de caramelos de coco. Ya en la comida, el monzón hoy aparece antes de las 5, su hora preferida para deleitarnos, y conseguimos irnos bien empapados al autobús, y esta vez no de sudor.

 

 

Remontando el río Mekong, Vietnam
El transporte de mercancías es enorme en esta parte del río

 

 

Remontando el río Mekong, Vietnam
Vendedoras ambulantes que nos vamos encontrando en nuestra ruta

 

 

A remontar el Mekong.
A remontar el Mekong.

 

 

El Mekong es un referente para todos aquellos que hemos visto películas sobre la Guerra del Vietnam en algún momento de nuestra vida, así que esta visita era mas que obligatoria.

Mañana, visita al Mercado flotante del Mekong, a las fabricas de noodles, y a alguna de las islas del delta. Por la tarde, salida a la frontera de Camboya. Dentro de poco cambio de país…

 

 

mekong en vietnam
Una de las vendedoras en el río Mekong

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Buenos dias Saigón.

Saigon o Ho Chi Minh, sólo depende de cuestiones politicas el denominarlo de un modo un otro. La ciudad con miles de motocicletas en sus calles, con caos, ruido, contaminación. Pero también con una Guerra que sigue marcando a sus gentes, sus calles, su historia, su tradicion. Su museo de la Guerra nos habla de las barbaridades que los americanos cometieron en su país. Aquí nos damos cuenta de que realmente sólo conocemos la Guerra de Vietnam desde un punto de vista occidental, desde el cine, en el cual los bravos y valientes soldades americanos volvían a sus casas como héroes. Lo que el cine nunca nos cuenta es que dejaron 3 millones de soldados muertos, pero 4 millones de civiles en los años de la ocupación. Tampoco nos habla de los efectos de los ácidos que en esta región se derramaron, y que todavía causa malformaciones a miles de niños cada ano al nacer. A 70 kilómetros de la ciudad, podemos ver que los vietnamitas tampoco se quedaban atrás en cuanto a recursos y la forma de atacar al enemigo. Las galerías subterráneas constituían una ciudad, por la que siempre se podia huir hasta Camboya, y tan pequeñas, tan agobiantes, que ni siquiera mi maceta consigue terminar el recorrido, como muchos otros compañeros de la visita. Sus trampas sorprenden por lo económicas y efectivas pese a la escasez de medios de los que disponían. Sólo decir que los vietnamitas luchaban por la mañana y por la noche recogían la cosecha.

Mekong comp

En la mañana visitamos también un templo caoista. Esta religión, fundada por un funcionario en los años 20, se caracteriza porque intenta unir el catolicismo, budismo y taoismo en una sola. Aunque tiene una cantidad importante de seguidores y adeptos, su apoyo a los americanos durante la Guerra consiguió que no sea aceptada por muchos ciudadanos en la actualidad. Sin embargo, su iglesia, sus rezos y sus ceremonias son una de las mejores experiencias durante el dia. Finalmente, la llegada al hotel se caracteriza por algo que quizas sea normal aquí, no se, ninguna recepcionista en ningún hotel nos había recibido durante el viaje con los pies encima del mostrador y cortándose las unas.
Costumbres locales, digo yo…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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