Razones para viajar sola

 

Por qué a las mujeres les gusta viajar.

Si hay algo en lo que todos coincidimos, es en el espíritu nómada viajero en nuestro interior. El ser humano es nómada de por sí, aunque las mujeres, somos más intrépidas. Según un estudio de Nature, ya lo éramos hace dos millones de años  Quizás por eso, seguimos siendo nosotras las que ganas tenemos siempre de hacer la maleta y desaparecer.

 

Bandipur en Nepal. Volviendo a nuestro hotel me encontré con este grupo de chicas que estaban de viaje sin maridos… toda una aventura…

 

En los siglos pasados, una mujer viajando sola o en grupo era algo inadmisible, aunque hubo muchas que se saltaron convencionalismos y dieron un paso adelante, como Egeria, la viajera religiosa, Isabella Bird, la viajera escritora, o Annie Londonderry, que viajaba con su bicicleta… son muchos los ejemplos de mujeres que hicieron lo que realmente les apetecía y pasaron olímpicamente del qué dirán.

 

Mujeres en Khajuraho, India

 

Aunque hoy en día ya va siendo más habitual ver a una mujer viajando sola, todavía existen muchos tabús, muchos comentarios del tipo “no puedes viajar porque eres mujer”. Por suerte, los tiempos cambian, y hay que mirar hacia adelante y darse cuenta de que la etiqueta de “ser mujer” empieza a estar obsoleta, sobre todo en una sociedad donde la mujer cada vez es más independiente, decide más por sí misma, y tiene mayor poder de decisión. Por ello, os dejo algunos motivos por los que deberías considerar el hacer un viaje sola una vez en tu vida.

Razones para viajar sola.

 

Olvidarte de contar calorías. Si, aunque no lo creas. Todavía no he conocido a una mujer viajando sola y contando calorías. Al viajar sola, normalmente comerás  solamente cuando tengas hambre. Dependiendo de según qué destinos, comerás lo que te apetezca, y en general, adelgazarás.

 

Ujiji, tanzania
La primera vez que llegué a Tanzania, se me ocurrió la brillante idea de pedir una Coca-Cola light; casi se me ríen en la cara. Me sirvieron lo que les dio la gana. Con el tiempo, me di cuenta de que daba igual…

 

 

–  Por el subidón de adrenalina que vas a sentir. Viajar sola te hace darte cuenta de la cantidad de cosas que puedes hacer. Nuestra autoconfianza se triplica, y volvemos más reforzadas que cuando dejamos nuestra casa. Si por algo vale la pena viajar sola, es por lo bien que nos sentiremos al volver.

 

Nepal, mujeres viajeras
Lo mejor de Nepal son sus gentes

 

 

–   Descubrirás tus recursos. A menudo, experimentamos experiencias en nuestros viajes, que nunca se nos hubiesen ocurrido hacer en nuestra rutina diaria. También nos encontramos en situaciones que tenemos que resolver rápidamente, como el perder un tren y tener que averiguar los autobuses, dormir donde no teníamos pensado hacer noche, o tener que elegir en el último momento de qué lugar del viaje prescindimos, porque no tenemos tiempo para todo. Estas experiencias hacen que multipliquemos nuestros recursos, y que nos hagamos más fuertes por dentro.

 

Longsheng, China, el pueblo de los arrozales de arroz.
Longsheng, China, el pueblo de los arrozales de arroz. Si pensabas que no eras capaz de hacer un trekking a media noche para llegar a unas terrazas arroz, todo es ponerte. Yo lo pensaba antes… ahora ya no.

 

 

–  Tú eliges tu destino. No viajas donde otros te dicen, sino donde realmente te apetece ir. De nuevo, incrementas tu autoestima.

Chongqing, China
Chongqing, China

 

–   Viajar sola es una manera de conocerte mejor a ti misma. Hace poco leí el libro de Manuel Leguineche “El camino más corto”,  y debo decir que es verdad, el camino más corto para conocerse a una misma es viajando.

Zambia
Zambia fue una prueba de fuego a mi paciencia, que se tuvo que intensificar en muchas ocasiones.

 

 Hay gente buena en el mundo. Desde siempre, nos inculcan que todo lo que sea salir de nuestra ciudad es peligroso, que nos va a pasar algo; cuanto más viajas, más te das cuenta de que hay gente mala, por supuesto, como en nuestras ciudades y pueblos, pero hay mucha más gente buena que mala, y siempre hay alguien dispuesto a echarte un cable.

Uno de los lugares donde más arropada me he sentido y más protegida, ha sido China, lugar que a muchos les causa respeto y donde piensan que el idioma va a ser un obstáculo para comunicarse.

 

Recibiendo besos en Xiamen, China

 

En uno de mis primeros viajes, buscaba una dirección e intenté preguntar: nadie me entendía, pero todos me dirigían a un lugar. Al final entendí, me llevaban a alguien que ellos sabían hablaba inglés, para que me pudiese ayudar. Así, podría contar muchas anécdotas de este país y de sus gentes, y todas buenas.

roseviaja
Comiendo en Dali, China. Aquí la gente es muy maja. No sé cuántas abuelitas chinas conocí…

 

–   Experimentar el silencio. Quizás más necesario para aquellas mujeres que tienen niños, y que buscan un día de libertad, un tiempo para ellas mismas. Aquellas viajeras solas que viven en las capitales, tampoco conocen mucho de un día en silencio. Viajar a destinos sola te otorga ese privilegio.

 

Guilin, China
Guilin, China

 

–  La importancia de las pequeñas cosas.

Una puesta de sol, la sonrisa de un niño al que le pareces rara y te mira con curiosidad, encontrarte de repente en medio de un partido de fútbol en una aldea perdida de Asia, una cerveza bien fría después de un día de calor sofocante y de una caminata por los campos de arroz… son pequeñas cosas que hacen el viaje más auténtico e intensifica cada momento vivido.

 

Beijing, relax en el hostel

 

 

–  Darte cuenta de lo poco que necesitas para vivir.

Cuando viajé a la India, recuerdo que me sobró la mitad de la ropa que llevaba en mi maleta. Al volver a casa, no entendía cómo podía tener tantos potingues en el baño (y eso que soy de pocos). Ahí me di cuenta de que había estado 20 días utilizando el champú que me compré allí para todo, y sin problema, no me había hecho falta nada más.

 

Agra en la India. Mi amiga Bea y yo pasamos varios días con el mismo pantalón… y no nos pasó nada!

 

 

Te podría dar muchas más razones, pero si eres tú la que lo experimentas, encontrarás las tuyas, y serán más personales. Solamente te animo a ello. Un saludo.

El monje que vendió su Ferrari

Libros que nos hacen pensar.

El monje que vendió su Ferrari, un libro de Robin S. Sharma.

Hace poco más de dos años, este libro cayó en mis manos, casi por arte de magia. Aunque lo había visto muchas veces en los departamentos que las librerías dedican a los libros de autoayuda, fiel a mi independencia y auto convencimiento de poderlo todo por mí misma, jamás me había planteado siquiera su adquisición. Francamente, confío poco en los bestsellers y en los super ventas del momento. Muchas veces, los libros más vendidos no son los mejores. Sin embargo, en este caso, y sin que haya leído muchos de este estilo, estoy segura de que pocos le hacen sombra. La razón es que concentra en pocas páginas mucha sabiduría. Lo he leído un par de veces, y siempre me asalta una pregunta, como mona viajera que soy: ¿Cuánta gente se habrá planteado el ir al Himalaya después de leer este libro? No lo sé, pero un día de éstos, igual creo un grupo en alguna red social, para conectarlos a todo y organizar una escapada.Quién sabe.

 

el monje que vendió su ferrari
El monje que vendió su Ferrari.

 

 

El monje me ha dado una lección; nada importa si somos ricos o pobres, enfermeros, médicos, albañiles, arquitectos… todos tenemos problemas similares, y sufrimos por cosas parecidas (en general, bastante banales y marcadas por el consumismo). Lo curioso, es que pocos ponemos remedio o hacemos algo por cambiar lo que nos incomoda o nos resta felicidad.

 

Sinopsis.

 

Julian Mantle es un abogado de éxito y adinerado, que parece tenerlo todo en la vida. Lo tiene todo, pero no tiene nada. Su profesión, que era su motor de vida en el pasado, ha pasado a ser una obligación, algo a lo que está obligado permanentemente a rendir cuentas día a día, sin que realmente le proporcione ningún aliciente o motivación. Finalmente, Julian es víctima de un infarto en uno de sus numerosos juicios. Su médico, juiciosamente, le aconseja cambiar o bajar su ritmo de stress, y Julian decide hacerle caso. Desde este momento, nuestro abogado vende su Ferrari, deja la abogacía, y desaparece. Todos sus colegas de profesión, quedan perplejos ante la decisión de nuestro personaje, pero sobre todo John, su ayudante, quien no recibe ni un adiós del que fuera su mentor.

Pasan los años, y un día aparece una persona preguntando por John en el buffete de abogados donde trabaja. John no consigue reconocer a su antiguo maestro, de rasgos envejecidos y porte cansado, en la persona vital y sonriente que se muestra ante él: Julian ha vuelto. Pero no ha vuelto para volver a ejercer, sino para contar la experiencia que ha vivido en tierras lejanas, y que le ha devuelto su sonrisa y felicidad. John, va a ser el que reciba las nuevas lecciones de su maestro de nuevo, esta vez, no para ser un brillante abogado, sino para ser una persona feliz.

 

Nepal
Nepal

Lecciones para ser feliz.

A lo largo de los capítulos del libro, el monje el va dando pautas a John, que poco a poco, se da cuenta de que tiene muchas cosas para cambiar, si realmente quiere volver a ser feliz. A continuación algunas de ellas:

  1. Todo pasa por alguna razón. En muchas ocasiones, sufrimos fracasos o contratiempos. Lo último que tenemos que hacer es pasar tiempo lamentándonos por ellos, alargando el dolor o el sufrimiento que nos producen. En vez de ello, tenemos que aprender, ser capaces de tomarlos como una lección, y seguir adelante. Detenernos en las desgracias, estar todo el día pensando en aquello que nos ha salido mal, no va a detener o cambiar lo que ya ha pasado. Esforcémonos por mejorar nuestro presente.
  2. La felicidad es simple de alcanzar: se trata de saber qué queremos en nuestra vida, y focalizar todas nuestras fuerzas hacia ello. Muchas veces, no somos capaces de realizar algo, no porque no podamos, sino porque no nos interesa lo suficiente. Cuando alguien desea algo, no hay barreras que lo detengan.
  3. Todos tenemos la opción de poder elegir lo que queremos. Elige tu destino, dirige toda tu energía en esa dirección, y todo llegará…
  4. Increíblemente, cuando algo ocupa nuestros pensamientos e inunda nuestra mente, todo va en dirección a ello.
  5. La felicidad se basa en trabajar para conseguir aquello que queremos. ¿Cuántas veces nos esforzamos por cosas que realmente no nos importan?
  6. En la vida, todo es un hábito. Si en lugar de perder nuestro tiempo en pensamientos negativos, cambiamos nuestros hábitos hacia pensamientos positivos, nuestro cuerpo y mente lo agradecerán.
  7. Al igual que en un jardín salen las malas hierbas, los pensamientos negativos pueblan nuestra mente, y hay que erradicarlos. No descuidemos lo que llega a nuestra mente, y nos provoca dolor, tristeza y motivación. Si nos habituamos a pensar positivamente cada vez más, finalmente los pensamientos negativos desaparecerán.
  8. ¿Cómo vamos a cuidar de los demás si no nos queremos a nosotros mismos lo suficiente? Si cuidamos de nosotros, podremos cuidar de los demás. Aprende a amarte a ti mismo.
  9. No dejes de practicar aquello que te hacía feliz cuando eras pequeño. Aprende aquello que siempre quisiste, practica de nuevo tus viejos hobbies que tanto añoras. Ahora es el momento.
  10. ¿Cuántas veces te has parado en las últimas semanas a contemplar un atardecer? ¿Cuántas veces has mirado las estrellas, o algo simple que te haga feliz? Seguramente, es el momento de que lo hagas. En los pequeños detalles, está la felicidad.
  11. Cultiva tu mente. Aprende a meditar y a relajarte. No digas que no tienes tiempo. ¿Hay algo más importante que tu propio bienestar? Recuerda que para cuidar de otros/as, tienes primero que estar tú bien.
  12. Cada día que pasa, es un regalo. Aprende a disfrutarlo.

  13. Guíate más por tu corazón y menos por lo que “deberías” hacer. Seguro que también te equivocas, pero serás más feliz.
  14. Aprende a priorizar adecuadamente. No todo es realmente importante. No sacrifiques el tiempo con tus seres queridos por estar trabajando todo el día. Todavía no conozco a nadie que, en sus últimas horas de vida, se arrepienta de no haber pasado más tiempo trabajando. Por el contrario, muchos son los que lamentan no haber estado más tiempo con sus hijos.
  15. ¿Lamentarnos por el pasado? ¿Va a cambiar algo? ¿En qué te va a ayudar? Toma la lección de aquello que salió mal, y vive el presente. A fin de cuentas, es lo único seguro que tienes.
  16. Puedes planear toda tu vida, hasta el último minuto de ella. Luego, saldrá lo que saldrá. Déjate llevar. Aprender a ser flexible. Tienes que entender que no tienes el dominio del tiempo, ni mucho menos del futuro.
  17. Sé un artista. Haz de tu vida tu obra más bonita. Vive la vida que realmente quieres vivir.
Lago Namtso, Tíbet
Lago Namtso, Tíbet

 

Aquí dejo algunos de los muchos puntos que el libro propone. Lo mejor de este libro es que sus capítulos los podemos adaptar a nuestra propia vida. Solamente un consejo, no leas deprisa, sino despacio cada capítulo, y anota todo aquello que consideres importante para ti. Seguro que así recuerdas más lo que has leído, y lo puedes adaptar mejor a tu propia realidad. Hasta pronto.

 

 

 

 

 

 

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Ubud, an amazing place you must visit in Bali, Indonesia

 

A visit to Bali is always a magic opportunity to meditate and recover your soul. Bali has an especial attraction that push yourself to the mindfulness and meditation areas, even though you wouldn’t believe so much in these kind of activities, when you arrive to Bali, you will feel there is something different in each person…every Street…. Every place….

 

Nusa Lembongan
Bali, Indonesia.

 

Although I went there with my husband, this is the type of trip you could do alone without worried too much, due to there are many female travelers travelling alone, and the Balinese culture is familiar with them. Bali remembered me to Benidorm in Alicante, Spain, where many English people go for holidays. Instead, Bali seems the Australian capital for holidays, and we spent one of our best New Year arrival there, surrounded from nice and funny Australian people in Sanur, a small city in Bali.

 

Let begin from the beginning. You will arrive to Bali from Denpasar, the capital of the island. It is closer we stayed our first night, in Kuta, a famous place for parties and sunset nights. However, we went to another authentic area, where a nice hotel, the Pondok Sari Kuta, which cost to us around $20 per night, 2 people plus breakfast. That area, doesn’t have too much to do. However, you will find how the Balinese people live, and cheaper and local restaurants. The Pondok Sari Kuta, is a really nice hotel to rest. The swimming pool is fantastic.

 

Kuta, Bali
Kuta, Bali

 

 

Kota, Bali comp
Hotel in Kuta, Bali

 

UBUD, the real essence in Bali island…

Nevertheless, there is any so authentic and completely amazing as spending some time in Ubud, the real Bali essence. There, you can rent a bike or a motorbike, and be lost from the surrenders, where the rice fields invade the nature and the landscapes are unique. Also, Ubud permits to learn how to cook Balinese meals, or practice meditation or yoga, some of the most demand pleasure in Ubud. If you want to visit some places, the Monk Sanctuary, in the city center, where monkeys are the main attraction for tourists. However, we delighted the jungle environment and the old trees more than these animals, that are waiting tourists to get food.

 

The Monkey forest, Ubud.
The Monkey forest, Ubud.

 

The Monkey forest, Ubud.
The Monkey forest, Ubud.

 

 

The Monkey forest, Ubud.
The Monkey forest, Ubud.

 

 

If you want to visit a museum, the Miguel Blanco museum is quite interesting as well. Although the most interesting inside Ubud, are the people and the streets, full of people and traffic, chaotic, but curious, because it is possible to scape of the noisy streets as soon as you penetrate into a house.

 

Streets in Ubud, Bali.
Streets in Ubud, Bali.

 

 

 

 

Streets in Ubud, Bali.
Streets in Ubud, Bali.

 

 

Streets in Ubud, Bali.
Streets in Ubud, Bali.

 

 

 

Another attraction in Bali, enjoying a good and relax massage, is quite comment in Ubud. In fact, we tested the normal and relax massage, and another more related in magical curations and results. In any case, I must admit, it was a funny massage, and I will return if we go there again.

 

About hotels…. The Krisna House for sure: pleasant, relaxing, good food and nice swimming pool.

 

 

 

About restaurants: Restaurant Ibu Rai Bar was our favorite during all days. We will come back for sure.

More information

 

 

Food at Ibu Rai Bar, Ubud, Bali.
Food at Ibu Rai Bar, Ubud, Bali.

 

 

Dinner at Ibu Rai Bar, Ubud, Bali.
Dinner at Ibu Rai Bar, Ubud, Bali.

 

 

This is a small report about what we saw in Bali. Don’t care too much. Just go to see by yourself. Also, it is cheaper and more effective if you rent your car and dairy trips there. There are many places to organize your days in Ubud, and prices and 1/3 the value in your country, unless you book before you go. It’s up to you…

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Practicando Mindfulness y aprendiendo a meditar.

Mindfulness, o el arte de ser capaz de ver y observar lo que está delante de nosotros.

 

Plana Managua, Baracoa.
Mindfulness en la playa

Aprendiendo a Meditar…

Me siento a meditar, y me viene a la cabeza Elizabeth Gilbert y su libro “Come, Reza, Ama”, cuando la autora, sin mucho éxito, se sienta a meditar repetidamente, sin logro alguno, durante muchos meses. Al igual que la autora, yo también tengo problemas para meditar. A mí también me traiciona mi mente cuando, por enésima vez, intento sentarme y ponerme en modo mindfulness, que parece, tanta gente, logra sin dificultad.

Pero sé que no soy la única. Hace poco, a una amiga mía que vive estresada, le hablé del mindfulness, y de la falta que le hacía, viendo todo lo que le estaba pasando en ese momento. Pues bien, mi amiga se cogió unas pequeñas vacaciones, en las que se dedicó a ir a la playa a diario, sola, con el fin de desconectar y lograr la paz espiritual que tanto ansiaba. Fueron varios los días en los que me llamó, para decirme que meditar, lo que era meditar, como que no, pero que se había dedicado a ser una mirona en potencia en la pequeña playa, y que ya lo intentaba en otro momento, porque éste, no era su momento.

Y es que meditar, es algo que, como todo, requiere práctica. Recuerdo cuando empecé el año pasado a intentarlo. Mi lugar entonces era el despacho, donde tengo una bonita alfombra que me ha acompañado a lo largo de mis cambios de domicilio. Me sentaba allí, y en un plis plás, mi mente ya estaba divagando, sobre el día que tenía por delante, o cualquier otra tontería que se le ocurriese. Finalmente, me levantaba enfadada, humillada de ver que yo no era capaz de sumergirme en algo tan increíble como la meditación debía de ser.

Fue entonces cuando en unas vacaciones lo intenté en el tren. Creo que hacía años que no me dedicaba simplemente a mirar por la ventana, y a fijarme en el paisaje, algo tan bonito y placentero, y de lo que yo había perdido todo interés. A mi vuelta, un video que una amiga mía me pasó, de Kabat Zinn, uno de los iniciadores dentro del mindfulness, me hizo ver que quizás la postura universal para practicar la meditación no era la mía, y poco a poco, mi mente se dejó seducir por una práctica, que, aunque no cambie tu vida, te hará sentir mejor.

bali
Bali, Indonesia.

 

 

El mindfulness nos enseña a vivir en plena consciencia nuestro presente, a prestar atención a cada momento, pensamiento, emoción que va pasando por nuestro cuerpo en todo momento. Porque seamos realistas, ¿cuántas veces vivimos el presente? Vemos el campo, y no sentimos la naturaleza ni la dicha de poderlo contemplar. Vemos el amanecer, pero no sabemos estar agradecidos porque un nuevo día está por llegar, y tenemos la suerte de poderlo contemplar. ¿Cuántas veces somos capaces de sentir el amanecer a través nuestro? ¿o de sentir el poder de la naturaleza a través de nosotros? Pocas o ninguna.

 La liberación de vivir el presente, sin juzgar nada ni a nadie, y sin pedir nada a cambio, no es tarea fácil. Sin embargo, practicar la meditación con mindfulness es lo que puede darnos un mejor balance interno, e incrementar nuestra calidad de vida. En los últimos tiempos, es sabido que cuerpo y mente van de la misma mano, y lo que aplicamos a uno de ellos, va a derivar en el otro inmediatamente, por eso todo nuestro estrés y problemas emocionales acaban dañando nuestro cuerpo, al igual que el cómo tratamos nuestro cuerpo, acaba dañando nuestro interior.

La meditación no es algo fácil. Estamos tan acostumbrados a dejar que nuestra mente vague por donde literalmente, le dé la gana, que intentar dominarla, intentar dejarla en blanco y que su única función sea relajarse y pensar en el momento presente, es difícil no, lo siguiente. Pero, como todo lo que uno se propone, se puede conseguir. Hay que dedicarle un poco de tiempo, y al final, los resultados, salen.

No hay nada que nos garantice que vamos a tener una vida llena de dicha y de sensaciones maravillosas, pero el cómo reaccionemos a lo que nos va pasando por nuestro camino, hará que el camino sea mejor o peor. Reaccionar siempre con rabia, sin aceptar lo que tenemos, y que hay cosas que no están bajo nuestro control, nos va a llenar de dolor, y no necesariamente nos va a ayudar a tener una vida más placentera. Por el contrario, una actitud positiva, aceptando las cosas tal como vienen, harán que nos carguemos con menor energía negativa, y, por ende, nos facilitará nuestra existencia.

Si algo me ha enseñado el mindfulness, es que no puedo controlarlo todo; por mucho que lo intente, por mucho que organice mi futuro y cómo quiero vivir, no hay nada firmado ni seguro en la página siguiente de la historia de mi vida, por lo que no hay motivo para preocuparme de lo que todavía no ha pasado. Lo mismo ocurre con el pasado: el pasado, pasó, no puedo cambiar ni una coma de lo que hice o no hice antes, así que lo mejor es dejarlo, perdonarme lo que hice mal, felicitarme por lo que hice bien, y seguir adelante. Así, sin más. Ahí está la base de todo…

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Bali, magia, curiosidades y aspectos de su cultura…Indonesia.

Hay lugares en el mundo que parecen tener un aura especial…. Eso mismo pasa con Bali. Todavía no he conocido a alguien que haya estado y que no piense volver. En Bali parece que el tiempo se ha detenido, Bali hace que le pase algo extraño a tu cuerpo, que se llena de una profunda paz, y sobre todo, Bali denota magia y religión Quizás el que haya sido lugar de paso entre tantas culturas diferentes, y que al contrario que el resto de islas de Indonesia, se practique el hinduismo, hace que tenga muchas historias mágicas que contar… Aquí la magia es permeable, es parte de cada balinés y de cada casa. Dioses, personas y casas están impregnadas de la parte mágica y divina que los viajeros sentimos al llegar aquí. Bali, Magia y Religión van de la mano.

Bali tiene una cultura ancestral animista, que mezcla duendes y dioses. Aunque mantiene sus dioses hinduistas, tiene también los propios. Es curioso porque conservan panteones hinduistas, con dioses y diosas de la religión, mientras que los demonios y espíritus buenos y malos también están presentes. Hay que hacer ofrendas para las buenas cosechas, a la naturaleza, etc.

Nunca hay escatimo para las ceremonias, cuyo calendario resulta incomprensible para nosotros, ni tampoco para las ofrendas. Los balineses presentan ofrendas todos los días, y siguen su religión, sin importarles en absoluto la curiosidad que despiertan en nosotros, ellos tienen su propia paz interior y saben vivir sin fijarse en los demás, conservando la esencia de lo que eran y son, pese al turismo existente en la isla.

Las cosas en Bali hay que hacerlas a su debido tiempo, pensando en los dioses y en las consecuencias de cada pequeño acto, es donde existe la felicidad personal. Como ejemplo, las casas se construyen con la entrada mirando al norte, y con la parte posterior, que equivaldría a los pies, hacia el mar, simbolizando la parte donde está lo que no queremos. Así, el feng sui entra por la puerta grande, y se palpa también en las construcciones de la isla y de todo lo que hace esta maravillosa gente.

Otra cosa bastante curiosa es el tema de la música, que en Bali está también muy presente: Los balineses no solamente son amantes de la música, sino que creen que cada instrumento está asociado a un espíritu diferente. El gamelan, la música típica balinesa, son acordes rítmicos que se van sucediendo, sin repetir los acordes, se repiten melódicamente, mientras xilófonos, gons, flautas de bambú, y otros instrumentos de cuerda se van sucediendo entre sí.

También el teatro es una de las aficiones de Bali, como la historia de Rangda y Barong, basada en la bruja Carol Arang. Rangda representa al mal, mientras que Barong es un bravo león que nos protege y nos va a representar el bien en todas sus facetas.

Sobre Rangda, hay varias leyendas acerca de su origen, pero la más común, habla de una malvada bruja (Rangda significa viuda en el antiguo idioma de Java), que vivía en Bali, y que realmente se llamaba Carol Arang. La bruja, causaba muchos problemas entre los lugareños, causando enfermedades y pestes. Su hija Ratna, no conseguía casarse con ningún muchacho de la isla, debido al carácter y los problemas de su madre bruja con el pueblo balinés. Por venganza, la bruja tomó una muchacha del pueblo, la sacrificó, y causó una epidemia. El rey Airlangga, preocupado por la actitud de la bruja, decidió matarla, pero, aunque los hombres que mandó Airlangga consigueron apuñalarla, la malvada bruja se levantó tal cual, matándolos a todos. Cuando ya pensaba que no había forma de deshacerse de ella, Empu Bharada, un hombre sabio, mandó a un joven aprendiz, Bahula, a que se casase con Ratna. Este, no solamente se casó con la hija de Carol, sino que logró robar el libro de los hechizos de la bruja, y copiarlos para Empu Bharana, que finalmente la pudo dominar con los hechizos de la bruja y la mató.

Lo que nos van a representar muchas veces las danzas balinesas, van a ser la lucha entre el bien y el mal, entre Rangda y Barong, ya que Rangda es muy venerada en Bali.

 

 

Rangda, bruja del mal
Rangda, bruja del mal

Qué amuleto mágico comprar en Bali: los llamadores de ángeles.

También de Bali nos llegan los llamados “llamadores de ángeles”, un talismán que es sinónimo de meditación y relajación, siendo muy utilizado por las mujeres embarazadas, ya que tiene dentro una bola sonora, que se dice relaja al feto, que reconoce el sonido y se apacigua. Debe usarse colgado a la altura del ombligo, para que esté cerca del Chakra del corazón. Además, se cree que tiene efectos curativos, al ayudarnos a alcanzar la paz interior y a encontrarnos mejor con nosotros mismos.

 

Llamador de ángeles
Llamador de ángeles

 

Hay muchas anécdotas y peculiaridades que contar, muchas historias mágicas por venir, y sobre todo, se necesita más tiempo para poder comprender a una cultura tan diferente a la nuestra… o no, porque, al final, todos somos iguales…

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Lo que he aprendido del Mindfulness

Lo que el mindfulness me ha enseñado en los últimos meses.

 

Corría el verano del 2.015; el año estaba siendo bastante estresante laboralmente hablando, y empezaba a repercutirme en mi entorno personal. Todo me sabía mal, mi cuerpo acusaba toda la tensión arrastrada en los últimos dos años por el trabajo, y a todo encontraba defectos. Mi día a día me parecía vacío, sin sentido. Yo no sabía cómo, pero necesitaba hablar, que alguien me escuchase, y en alguna manera, entendiese a mi yo interno que parecía loco de atar.

Entonces, como por arte de magia, el mindfulness apareció en mi vida. No cabe decir que antes del momento en que Pilar, una amiga psicóloga, me habló de él, no tenía ni idea de que existiese algo así, es más, soy una persona bastante práctica, que siempre se ha jactado de no necesitar a nadie ni a nada, y solamente pensar que una técnica de relajación pudiese cambiar mi vida, me sonaba absurdo, loco, apto solamente para hippies o gente sin la cantidad de trabajo que suelo tener en mi día a día. Así, sin darme cuenta, mi vida cambió. Mejor dicho, mi vida no ha cambiado en los últimos meses, la que ha cambiado en la forma de afrontarla, he sido yo. Tampoco quiero engañar a nadie; todavía estoy en el proceso de cambio, nunca he sido buena alumna (soy de las rebeldes que se niegan a obedecer todas las reglas), y eso hace que el proceso sea más lento. Sin embargo, ha habido muchas cosas que el mindfulness y la meditación me han enseñado por el camino, a pesar de no practicar ninguna de las dos a diario…

 

 

De dónde viene el Mindfulness.

La práctica del mindfulness o de la atención plena, no es budista en sí, de hecho, ha habido diferentes culturas a lo largo de los siglos que la han aplicado, quizás no con este nombre, pero tanto la psicología como la medicina han aplicado su práctica a lo largo de la historia.

Mindfulness es la capacidad de estar presente en cada momento. Aceptar que la experiencia presente, tanto la buena como la no tan buena, ya sea el dolor o las malas emociones, son parte de nuestra vida, y por ello, debemos asumirlo como parte diaria de nuestra vida y no tratar de evitarla. Al aceptar la capacidad de estar presente, sea cual sea nuestro presente, aceptamos todas las etapas de la vida como algo natural y que viene consecuentemente por la simple razón de estar vivos, y nos permite también disfrutar más de lo que hacemos en todo momento.

Sarati, recordar en el idioma Poli, un idioma vernáculo parecido al sánscrito, con más de 2.500 años de antigüedad, es la palabra de procedencia de esta técnica en cuestión.

 

Cómo lo podemos aplicar.

Disfrutando el momento. No soy psicóloga, ni nada parecido, pero si de algo puedo hablar, es de mi experiencia. Si quieres practicar el mindfulness, lo mejor que puedes hacer es saborear lo bonito que tiene cada momento, porque créeme, cada momento tiene algo distinto y único. No solamente eso, la vida es demasiado corta y tiene demasiados momentos difíciles como para no ver la parte positiva de cada situación.

 

Qué me ha enseñado el mindfulness.

El mindfulness me ha enseñado muchas cosas sobre mi. Me ha hecho verme por dentro, ver cómo soy, en lo positivo y en lo negativo. No solo eso, me ha hecho entender mucho mejor a los demás y la historia que hay detrás de cada uno de nosotros… he aquí algunas de las cosas que he aprendido:

  1. Lo decimos muchas veces, pero no pensamos demasiado en las palabras: vivimos en un mundo que corre demasiado. Muchas veces, es difícil salir de esa ruleta diaria que hay alrededor de nosotros, y hace que no tengamos tiempo ni de respirar.
  2. El mindfulness me ha hecho ver que no vivía el presente, que estaba tan preocupada por correr, que mi presente me lo estaba perdiendo. Con el paso de las semanas, aprendí a mirar a mi alrededor cuando estoy en un aeropuerto, a “ver” a las personas, a darme cuenta de los pequeños detalles de mi camino a casa (me di cuenta de que estaba haciendo el mismo trayecto hacía dos años, y había edificios que no sabía que estaban allí)… Una cosa que hice el pasado agosto, fue un trayecto de tren entre Estocolmo y Malmo sin usar el móvil y simplemente mirando el paisaje. Algo tan simple, nunca lo había hecho… y fue genial….
  3. Nos preocupamos por cosas que no tienen solución. Si hay algo de lo que me he dado cuenta, es que de muchas de las cosas de las que me preocupo, no soy yo la que tengo la solución. Si mi jefe no me contesta un email, no puedo forzarle a que lo haga. Si alguien hace algo que me afecta, no soy yo la que realiza la acción, pero si que soy yo la que puede cambiar el curso de las cosas con mi actitud ante la vida, y causarme a mi menos stress y malestar.
  4. Nos creemos demasiado importantes. Somos uno más entre millones de personas, pero la idea de “ser únicos”, ha calado tanto en nuestra sociedad, que no aceptamos que se nos trate como un ente más entre todos los mortales. Y si, yo soy yo, como tú eres tú, pero somos un mortal más, porque si algo no aceptamos tampoco, es la muerte; estamos cerca de ella a diario, pero no podemos aceptar que algún día nosotros también moriremos. El miedo nos paraliza (a mi la primera), y nuestra soberbia queriendo desafiar lo inevitable, hace que nuestro comportamiento diario sea como si fuéramos inmortales, y pudiéramos permitirnos no disfrutar parte de nuestra vida.
  5. Nos pasamos la vida queriendo controlar el futuro, cuando el futuro no está en nuestras manos. Si en lugar de preguntarnos “qué pasará”, cambiásemos la pregunta por “cómo sé que va a pasar?” , parte de nuestro dolor desaparecería.
  6. Juzgamos mucho, muchísimo. Creemos estar en posesión de la verdad sobre lo que los demás hacen, sin darnos cuenta, que todos somos humanos. Pedimos segundas oportunidades, pero nuestros juicios son perennes e inamovibles, sin dar la segunda oportunidad a los demás. Si algo he aprendido del mindfulness es a ver las cosas desde fuera, a intentar no ver siempre lo negativo de la gente, sino no juzgar, mirar sin emitir juicios y dejar espacio al comportamiento de los demás.
  7. En estos meses he aprendido el poder de una sonrisa, y la tranquilidad y el bienestar que produce, tanto en mi como en los demás. He aprendido a hablar con la gente por hablar, a intentar conocer a la gente, a hablar más de mi misma, sin temer a ser juzgada, pero sobre todo, a sonreir, a disfrutar más el día a día con una sonrisa en los labios.
  8. También he aprendido a ser agradecida, a dar gracias todos los días por ser como soy, por tener todo lo que tengo, por la gran suerte que tengo de tener a mi familia y amigos, de vivir donde vivo y ser como soy. he cambiado mis continuas quejas por todo a agradecer todo lo que he conseguido y la vida ha puesto en mi camino.
  9. La lección más importante que he aprendido es que no amamos lo suficiente, ni nos dejamos amar. No dejamos que el cariño llegue a nuestro corazón ni tampoco nos prodigamos en elogios o mimos a los demás. Si algo necesitamos en este mundo, es más amor….

Como ya he dicho anteriormente, soy una aficionada en todo esto, aprendiz de todo y sin vocación de maestra. Pero de verdad espero que alguno de los que me leéis, tengáis en cuenta estas palabras.

 

 

Feliz finde

 

 

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Mindfulness o la atención plena.

Mindfulness, qué es?.

Mindfulness o la atención plena.


Qué es el Minfulness

MINDFULNESS, traducido al español como “Atención plena” o “Atención consciente”, engloba una teoría y una serie de prácticas que permiten vivir el momento presente conscientemente.

come cuando comas; anda cuando andes (proverbio zen)

El MINDFULNESS es una práctica ancestral que en las últimas décadas se ha puesto “de moda” en el mundo occidental debido a las investigaciones realizadas con resonancia magnética. Dichas investigaciones evidencian el poder del Mindfulness para modificar algunas áreas del cerebro relacionadas con la empatía, el dolor y el sufrimiento y la regulación de emociones. La práctica regular del MINDFULNESS aumenta la concentración, mejora la atención y regula las emociones.

El MINDFULNESS nos invita a vivir el momento presente (el único momento en el que vivimos) con una actitud de apertura y amabilidad. Se trata de relacionarnos con cada momento de nuestra vida:

  • Sin juicios ni prejuicios, como si nos acercáramos a la experiencia por primera vez, tal y como lo hace un niño ante cualquier nueva experiencia (mente de principiante).
  • Con aceptación. Sin resistirnos a lo que sucede. Lo que sucede ya se ha producido y el primer paso para cambiarlo es hacerlo consciente y aceptarlo. “A lo que te resistes persiste y lo que aceptas se transforma.”
  • Con amabilidad (compasión) Sin resistencia y con una actitud bondadosa hacia la experiencia, los otros y uno mismo.

El término COMPASIÓN en dicha práctica, no se refiere a sentir lástima ni pena por alguien o algo.  Se refiere a la consciencia de que existe el sufrimiento, todos los seres vivos sufren, y a la actitud o conducta de intentar aliviar ese sufrimiento. El término COMPASIÓN por tanto, está muy relacionado con otro término presente en el Mindfulness,  HUMANIDAD COMPARTIDA, todos sufrimos en algún momento de nuestra vida.

El MINDFULNESS habla de cosas básicas que en nuestra cultura hemos olvidado y nos propone una serie de protocolos para iniciar la práctica y conseguir vivir plenamente, sin añoranzas del pasado ni miedo al futuro.

Existen una serie de protocolos para su práctica: Atención (focalizada y de campo abierto), regulación emocional y desarrollo de la compasión.

Artículo cedido por el Centro de terapias naturales y reiki de Alcalá de Henares, Madrid.

 http://www.terapiasnaturalesyreiki.com/blog/

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Ubud, yoga y la meditación en el corazón de Indonesia.

 
 
 
 
 
Ubud, Bali meditación

 
Después de Kuta, llegamos Ubud, a la ciudad más concurrida de todo Bali por los turistas. A pesar de estar a tope de australianos (es su principal lugar de vacaciones), Ubud tiene un encanto especial. Lo ideal para ver la esencia de Ubud, es poder alquilar una moto o bici y perderse por los alrededores, que se encuentran llenos de campos de arroz. Allí es posible enrolarse en una clase de cocina balinesa, hacer yoga, practicar meditación, y sobre todo darse un buen masaje en cualquiera de las muchas tiendas donde chicas amables y simpáticas lo ofrecen a todo el que le apetezca. Además, el Santuario de los Monos, en el centro de la ciudad, ofrece una curiosa reserva de naturaleza y de macacos, que seguro os gustará. Allí también se encuentra el museo de Miguel Blanco, un español llegado a Bali, y que fue una especie de Dalí en tierras indonesias.
 
 

La cultura hinduista y sus símbolos está presente en todas partes...
La religión hinduista y sus símbolos están presentes en todas partes…
 

 

 

 

 

 

 

El Santuario de los monos,

 

 

Santuario de los monos, nos encantó su naturaleza, más que los famosos monos.
 
 
 

 

El Santuario de los monos
El Santuario de los monos
 
Como curiosidad, nos metimos en una casa local para que nos hiciesen un masaje, y resultó ser un quita-demonios, que a Bernat le ha quitado el dolor de espalda por mucho tiempo, y a mi me ha quitado según él, el mal de ojo que me habían echado. Toda una experiencia. Como hoteles, sin dudarlo el Krisna House, y el mejor restaurante que hemos estado en Bali: el Ibu Rai Bar, una comida impresionante…. Os dejo fotos… y la tarjeta del santero, por si alguien quiere ir.
 
 
 
Cenando en el Ibu Rai Ba
Cenando en el Ibu Rai Bar
 
 
 
Bakmi Goreng, junto con el Nasi Goreng, uno de los típicos platos en Bali
Bakmi Goreng, junto con el Nasi Goreng, uno de los típicos platos en Bali
 
 
 

 

Una de mis bebidas favoritas, la sidra de Bali
Una de mis bebidas favoritas, la sidra de Bali
 

 

El hombre que quita los demonios....
El hombre que quita los demonios….
 Las calles, siempre caóticas y a veces intransitables, presentan muchos lugares donde esconderse y disfrutar de la paz y tranquilidad que Bali nos prometía…
Comentaros también que es posible hacer yoga y meditar en muchos lugares. No vale la pena que reservéis nada desde España. Contratarlo allí cuesta hasta 3 veces (o más), menos que hacerlo desde casa. Lo mismo con el transporte. Un coche privado de Kuta a Ubud nos costó unos 15 euros o menos, aquí el precio es hasta 40 euros.
Ubud y sus calles, siempre llenas.
Ubud y sus transitadas calles

 

 

 

 

 

Caminando por las calles de Ubud.

 
Penes, el souvenir más popular en Bali, no sé por qué...
Los penes es el souvenir más popular en Bali… no sé por qué, y no sé si lo quiero saber…

 

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