Ubud, an amazing place you must visit in Bali, Indonesia

 

A visit to Bali is always a magic opportunity to meditate and recover your soul. Bali has an especial attraction that push yourself to the mindfulness and meditation areas, even though you wouldn’t believe so much in these kind of activities, when you arrive to Bali, you will feel there is something different in each person…every Street…. Every place….

 

Nusa Lembongan
Bali, Indonesia.

 

Although I went there with my husband, this is the type of trip you could do alone without worried too much, due to there are many female travelers travelling alone, and the Balinese culture is familiar with them. Bali remembered me to Benidorm in Alicante, Spain, where many English people go for holidays. Instead, Bali seems the Australian capital for holidays, and we spent one of our best New Year arrival there, surrounded from nice and funny Australian people in Sanur, a small city in Bali.

 

Let begin from the beginning. You will arrive to Bali from Denpasar, the capital of the island. It is closer we stayed our first night, in Kuta, a famous place for parties and sunset nights. However, we went to another authentic area, where a nice hotel, the Pondok Sari Kuta, which cost to us around $20 per night, 2 people plus breakfast. That area, doesn’t have too much to do. However, you will find how the Balinese people live, and cheaper and local restaurants. The Pondok Sari Kuta, is a really nice hotel to rest. The swimming pool is fantastic.

 

Kuta, Bali
Kuta, Bali

 

 

Kota, Bali comp
Hotel in Kuta, Bali

 

UBUD, the real essence in Bali island…

Nevertheless, there is any so authentic and completely amazing as spending some time in Ubud, the real Bali essence. There, you can rent a bike or a motorbike, and be lost from the surrenders, where the rice fields invade the nature and the landscapes are unique. Also, Ubud permits to learn how to cook Balinese meals, or practice meditation or yoga, some of the most demand pleasure in Ubud. If you want to visit some places, the Monk Sanctuary, in the city center, where monkeys are the main attraction for tourists. However, we delighted the jungle environment and the old trees more than these animals, that are waiting tourists to get food.

 

The Monkey forest, Ubud.
The Monkey forest, Ubud.

 

The Monkey forest, Ubud.
The Monkey forest, Ubud.

 

 

The Monkey forest, Ubud.
The Monkey forest, Ubud.

 

 

If you want to visit a museum, the Miguel Blanco museum is quite interesting as well. Although the most interesting inside Ubud, are the people and the streets, full of people and traffic, chaotic, but curious, because it is possible to scape of the noisy streets as soon as you penetrate into a house.

 

Streets in Ubud, Bali.
Streets in Ubud, Bali.

 

 

 

 

Streets in Ubud, Bali.
Streets in Ubud, Bali.

 

 

Streets in Ubud, Bali.
Streets in Ubud, Bali.

 

 

 

Another attraction in Bali, enjoying a good and relax massage, is quite comment in Ubud. In fact, we tested the normal and relax massage, and another more related in magical curations and results. In any case, I must admit, it was a funny massage, and I will return if we go there again.

 

About hotels…. The Krisna House for sure: pleasant, relaxing, good food and nice swimming pool.

 

 

 

About restaurants: Restaurant Ibu Rai Bar was our favorite during all days. We will come back for sure.

More information

 

 

Food at Ibu Rai Bar, Ubud, Bali.
Food at Ibu Rai Bar, Ubud, Bali.

 

 

Dinner at Ibu Rai Bar, Ubud, Bali.
Dinner at Ibu Rai Bar, Ubud, Bali.

 

 

This is a small report about what we saw in Bali. Don’t care too much. Just go to see by yourself. Also, it is cheaper and more effective if you rent your car and dairy trips there. There are many places to organize your days in Ubud, and prices and 1/3 the value in your country, unless you book before you go. It’s up to you…

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Bali, magia, curiosidades y aspectos de su cultura…Indonesia.

Hay lugares en el mundo que parecen tener un aura especial…. Eso mismo pasa con Bali. Todavía no he conocido a alguien que haya estado y que no piense volver. En Bali parece que el tiempo se ha detenido, Bali hace que le pase algo extraño a tu cuerpo, que se llena de una profunda paz, y sobre todo, Bali denota magia y religión Quizás el que haya sido lugar de paso entre tantas culturas diferentes, y que al contrario que el resto de islas de Indonesia, se practique el hinduismo, hace que tenga muchas historias mágicas que contar… Aquí la magia es permeable, es parte de cada balinés y de cada casa. Dioses, personas y casas están impregnadas de la parte mágica y divina que los viajeros sentimos al llegar aquí. Bali, Magia y Religión van de la mano.

Bali tiene una cultura ancestral animista, que mezcla duendes y dioses. Aunque mantiene sus dioses hinduistas, tiene también los propios. Es curioso porque conservan panteones hinduistas, con dioses y diosas de la religión, mientras que los demonios y espíritus buenos y malos también están presentes. Hay que hacer ofrendas para las buenas cosechas, a la naturaleza, etc.

Nunca hay escatimo para las ceremonias, cuyo calendario resulta incomprensible para nosotros, ni tampoco para las ofrendas. Los balineses presentan ofrendas todos los días, y siguen su religión, sin importarles en absoluto la curiosidad que despiertan en nosotros, ellos tienen su propia paz interior y saben vivir sin fijarse en los demás, conservando la esencia de lo que eran y son, pese al turismo existente en la isla.

Las cosas en Bali hay que hacerlas a su debido tiempo, pensando en los dioses y en las consecuencias de cada pequeño acto, es donde existe la felicidad personal. Como ejemplo, las casas se construyen con la entrada mirando al norte, y con la parte posterior, que equivaldría a los pies, hacia el mar, simbolizando la parte donde está lo que no queremos. Así, el feng sui entra por la puerta grande, y se palpa también en las construcciones de la isla y de todo lo que hace esta maravillosa gente.

Otra cosa bastante curiosa es el tema de la música, que en Bali está también muy presente: Los balineses no solamente son amantes de la música, sino que creen que cada instrumento está asociado a un espíritu diferente. El gamelan, la música típica balinesa, son acordes rítmicos que se van sucediendo, sin repetir los acordes, se repiten melódicamente, mientras xilófonos, gons, flautas de bambú, y otros instrumentos de cuerda se van sucediendo entre sí.

También el teatro es una de las aficiones de Bali, como la historia de Rangda y Barong, basada en la bruja Carol Arang. Rangda representa al mal, mientras que Barong es un bravo león que nos protege y nos va a representar el bien en todas sus facetas.

Sobre Rangda, hay varias leyendas acerca de su origen, pero la más común, habla de una malvada bruja (Rangda significa viuda en el antiguo idioma de Java), que vivía en Bali, y que realmente se llamaba Carol Arang. La bruja, causaba muchos problemas entre los lugareños, causando enfermedades y pestes. Su hija Ratna, no conseguía casarse con ningún muchacho de la isla, debido al carácter y los problemas de su madre bruja con el pueblo balinés. Por venganza, la bruja tomó una muchacha del pueblo, la sacrificó, y causó una epidemia. El rey Airlangga, preocupado por la actitud de la bruja, decidió matarla, pero, aunque los hombres que mandó Airlangga consigueron apuñalarla, la malvada bruja se levantó tal cual, matándolos a todos. Cuando ya pensaba que no había forma de deshacerse de ella, Empu Bharada, un hombre sabio, mandó a un joven aprendiz, Bahula, a que se casase con Ratna. Este, no solamente se casó con la hija de Carol, sino que logró robar el libro de los hechizos de la bruja, y copiarlos para Empu Bharana, que finalmente la pudo dominar con los hechizos de la bruja y la mató.

Lo que nos van a representar muchas veces las danzas balinesas, van a ser la lucha entre el bien y el mal, entre Rangda y Barong, ya que Rangda es muy venerada en Bali.

 

 

Rangda, bruja del mal
Rangda, bruja del mal

Qué amuleto mágico comprar en Bali: los llamadores de ángeles.

También de Bali nos llegan los llamados “llamadores de ángeles”, un talismán que es sinónimo de meditación y relajación, siendo muy utilizado por las mujeres embarazadas, ya que tiene dentro una bola sonora, que se dice relaja al feto, que reconoce el sonido y se apacigua. Debe usarse colgado a la altura del ombligo, para que esté cerca del Chakra del corazón. Además, se cree que tiene efectos curativos, al ayudarnos a alcanzar la paz interior y a encontrarnos mejor con nosotros mismos.

 

Llamador de ángeles
Llamador de ángeles

 

Hay muchas anécdotas y peculiaridades que contar, muchas historias mágicas por venir, y sobre todo, se necesita más tiempo para poder comprender a una cultura tan diferente a la nuestra… o no, porque, al final, todos somos iguales…

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Islas de Bali: Sanur y Nusa Lembongan.

Sanur y Nusa Lembongan, en Bali

 
 
 
Nuestro Año Nuevo, ha sido para Sanur, donde en el hotel Bumi Ayu, hemos pasado las dos últimas noches de nuestro viaje a Bali. Sanur es una playa para turistas, repleta de bares y hoteles, pero que es perfecta para poder disfrutar una noche como la del año entrante, que era lo que íbamos buscando. El hotel Bumi Ayu, es un hotel tranquilo, donde relajarse y poder desconectar. Aunque tiene un restaurante donde sirven un desayuno bastante completo y se puede comer, vale la pena salir a la calle principal, donde hay multitud de bares y restaurantes en los que tomar algo. además, os podemos dar algunos consejos de lugares donde comer. Al ser donde celebramos la entrada del año, la verdad, no escatimamos en gastos, y los restaurantes donde estuvimos fueron de gama alta.
 
 
 Nusa Lembogan 10 comp Nusa Lembogan 5 comp
En Nochevieja, estuvimos en el Three Monkeys Sanur, uno de los restaurantes con mejor ambiente de Sanur. Muy cerquita, en el Casablanca pub, pudimos celebrar el Año Nuevo con música en directo en su local. Si os apetece una buena pizza, The Village es el sitio ideal, aunque no esperéis que sea económico: los precios son iguales a los de cualquier restaurante español.
Desde allí, pudimos contratar una excursión para hacer snorkelling en la isla de Nusa Lembongan, visitar la isla, conocer la zona de los manglares, con un paseo en barca, y tener una comida frente a la playa en un lugar privilegiado.

Bali no tiene grandes playas en las que bañarse (y menos para nosotros, que somos valencianos y sabemos de qué hablamos), pero tiene miles de encantos que descubrir. Si de algo estamos seguros, es de que volveremos, y podremos conocer la isla mucho más a fondo y  con más tiempo. Os dejo unas fotos de Nochevieja, y de Nusa Lembongan y sus playas.

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Ubud, yoga y la meditación en el corazón de Indonesia.

 
 
 
 
 
Ubud, Bali meditación

 
Después de Kuta, llegamos Ubud, a la ciudad más concurrida de todo Bali por los turistas. A pesar de estar a tope de australianos (es su principal lugar de vacaciones), Ubud tiene un encanto especial. Lo ideal para ver la esencia de Ubud, es poder alquilar una moto o bici y perderse por los alrededores, que se encuentran llenos de campos de arroz. Allí es posible enrolarse en una clase de cocina balinesa, hacer yoga, practicar meditación, y sobre todo darse un buen masaje en cualquiera de las muchas tiendas donde chicas amables y simpáticas lo ofrecen a todo el que le apetezca. Además, el Santuario de los Monos, en el centro de la ciudad, ofrece una curiosa reserva de naturaleza y de macacos, que seguro os gustará. Allí también se encuentra el museo de Miguel Blanco, un español llegado a Bali, y que fue una especie de Dalí en tierras indonesias.
 
 

La cultura hinduista y sus símbolos está presente en todas partes...
La religión hinduista y sus símbolos están presentes en todas partes…
 

 

 

 

 

 

 

El Santuario de los monos,

 

 

Santuario de los monos, nos encantó su naturaleza, más que los famosos monos.
 
 
 

 

El Santuario de los monos
El Santuario de los monos
 
Como curiosidad, nos metimos en una casa local para que nos hiciesen un masaje, y resultó ser un quita-demonios, que a Bernat le ha quitado el dolor de espalda por mucho tiempo, y a mi me ha quitado según él, el mal de ojo que me habían echado. Toda una experiencia. Como hoteles, sin dudarlo el Krisna House, y el mejor restaurante que hemos estado en Bali: el Ibu Rai Bar, una comida impresionante…. Os dejo fotos… y la tarjeta del santero, por si alguien quiere ir.
 
 
 
Cenando en el Ibu Rai Ba
Cenando en el Ibu Rai Bar
 
 
 
Bakmi Goreng, junto con el Nasi Goreng, uno de los típicos platos en Bali
Bakmi Goreng, junto con el Nasi Goreng, uno de los típicos platos en Bali
 
 
 

 

Una de mis bebidas favoritas, la sidra de Bali
Una de mis bebidas favoritas, la sidra de Bali
 

 

El hombre que quita los demonios....
El hombre que quita los demonios….
 Las calles, siempre caóticas y a veces intransitables, presentan muchos lugares donde esconderse y disfrutar de la paz y tranquilidad que Bali nos prometía…
Comentaros también que es posible hacer yoga y meditar en muchos lugares. No vale la pena que reservéis nada desde España. Contratarlo allí cuesta hasta 3 veces (o más), menos que hacerlo desde casa. Lo mismo con el transporte. Un coche privado de Kuta a Ubud nos costó unos 15 euros o menos, aquí el precio es hasta 40 euros.
Ubud y sus calles, siempre llenas.
Ubud y sus transitadas calles

 

 

 

 

 

Caminando por las calles de Ubud.

 
Penes, el souvenir más popular en Bali, no sé por qué...
Los penes es el souvenir más popular en Bali… no sé por qué, y no sé si lo quiero saber…

 

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Llegada a Bali desde España.

Ya estamos en Bali!!!

Bali es sinónimo de paraíso y descanso. Y en efecto, tiene todos los ingredientes para poder pasar unos días alejados de nuestra realidad. En esta ocasión, elegimos Bali para pasar 5 noches alejados de nuestra patria, y debo decir, que pese a que han sido solamente 5 días, nos ha quedado el gusanillo de volver: no sabemos qué tiene esta isla, que todo el que la visita, quiere volver. También es verdad, que se merece más de 5 días, y no sólo eso, sino que  vale la pena que de verdad se aprovechen todos los encantos de la isla, que por falta de tiempo, no pudimos disfrutar. En esta ocasión, elegimos los vuelos de  Saudia con parada en Jedah, compañía que después de darle una segunda oportunidad (la primera fue para ir a Etiopía), hemos decidido tratar de evitar, ya que la comida es malísima, los asientos bastante incómodos, y como tengas que hacer parada larga en Jedah o Riad, lo llevas claro, porque los baños son infames y los lugares agradables donde pasar las horas entre vuelo y vuelo brillan por su ausencia. Pero volviendo a Bali, lo más curioso es que en cuanto pones un pie en la isla te invade una paz difícil de describir, no me preguntéis por qué. Lo cierto es que llegamos a nuestro hotel, el Pondok Sari Kuta, que aunque alojado de las zonas habituales de ocio, nos gustó mucho, y fue el mejor hotel del viaje en cuanto a precio-calidad (20 euros en booking la habitación doble, desayuno incluido). Por la noche, después de cenar, nos pudimos bañar en la piscina del hotel, y al día siguiente el desayuno fue más que correcto. Para desplazarnos hasta Ubud, teníamos claro que habría seguramente algún autobús que nos hubiese podido llevar, pero la falta de tiempo, hizo que optáramos por alquilar un coche con conductor en el mismo hotel, con muy buena experiencia. Cuando visitéis Balim tenéis que tener en cuenta que las distancias son muy largas, ya que las carreteras han quedado pequeñas para la gran cantidad de tráfico que tienen hoy en día, y el número de motos allí es infinito (todos usan moto… para todo… nadie va a pie). Así que calculad siempre más tiempo del que realmente sea necesario.

 

 

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Diario de Viaje a Bukit Lawang.

Los orangutanes de Bukit lawang, Sumatra.

Escrito por Jose Carlos Paradas Romero

19, 20, 21 y 22 de agosto 2010, Sumatra (Indonesia).

Salimos muy temprano de Siem Reap con destino a Kuala Lumpur.Voy contento porque hoy es el día marcado para mi aventura en solitario.Y en parte también por dejar atrás la impresentable Guest House de la ciudad de los templos de Angkor, donde sólo se escuchaba “Only one dolar”.

Camboya no cubrió mis expectativas, tal vez porque era una parada intermedia entre la nostálgica y bulliciosa Vietnam que desde hacía tiempo tenía marcada en mi agenda de viajes como destino preferente, y entre los hombres de la jungla de Sumatra que era mi primer objetivo para este viaje. Camboya es un país que está repleto de minas, y te aconsejan no salir del camino marcado por tu integridad física. Son muchas las personas que mueren al año o quedan mutiladas de alguna extremidad por estas minas antipersonas que nos recuerdan ese pasado turbulento que tuvieron los camboyanos.

En la capital de Malasia dejo a la maceta para que busque sus idílicas playas. Yo tomo otro avión en Kuala Lumpur sobre las 17:00 horas que me lleva a Medan en el norte de la isla de Sumatra.

Ya en Medan…

Medan es la segunda ciudad más grande de Indonesia después de la capital Jakarta en la isla de Java, o así me lo dice un local que posiblemente nunca haya salido de esta isla. Sumatra es una isla muy castigada por las catástrofes naturales. Está dentro de un cordón de gran riesgo de movimientos sísmicos y de volcanes dormidos que en cualquier momento pueden despertar. Tsunamis e inundaciones son clientes fijos de esta isla.

Mi llegada a la capital de Sumatra fue muy agitada y estresante. Bukit Lawang me queda a cuatro horas de camino y unos 100 km por una carretera bacheada y tengo que dormir allí como sea. El nuevo cambio horario esta vez me beneficia, pues gano una hora respecto a Malasia y dos con Camboya, que es donde me levanté esta mañana. Tengo pocos días y quiero hacer un trekking de dos días por la jungla para poder asegurarme de encontrarme con orangutanes en estado salvaje.

Sabía que desde la estación de Pinang Baris de Medan salía un bus cada media hora con destino a la aldea de Bukit Lawang que duerme a los pies del Gunung Leuser National Park. Pero lo que no sabía era que el último partía a las 18:00, así me informo un chino bien trajeado que conocí en la puerta de embarque del aeropuerto de las torres Petronas. Sí no cogía ese bus tendría que hacer noche en Medan y coger el primer bus de la mañana siguiente, y tendría que olvidarme de mi trekking de dos días por la jungla. En Medan hay dos estaciones de bus, una donde los autobuses que parten van hacia el sur, y otra, Pinang Baris, que van hacía el norte. Los autobuses son viejas y sucias furgonetas donde no caben en teoría más de nueve personas, pero que se puede ampliar el número de plazas en función de los pasajeros que haya y los que se sumen por el camino.

Aterrice en el Polonia Airport de Medan a las 17:00 horas. El monzón derramaba agua por doquier. La burocracia se hacía interminable: pagar 25 dólares de visado, control policial, aduana, sellado pasaporte, maletas,…Y los indonesios no son precisamente rápidos y eficaces. Tenía que coger ese bus que me llevara a mi destino. Son las 17:30 y un enjambre de taxistas, falsos guías, gente que decía querer ayudarme desinteresadamente… revoloteaban incasablemente a mi alrededor. Me decían que la estación de Pinang Baris estaba a una hora de camino y que no llegaba para coger ese último bus de las 18:00 a Bukit Lawang. Yo no quería creerlos. Era mi objetivo y unos impertinentes taxistas no me iban a quitar esa ilusión de un plumazo. La única opción según ellos era que me llevaran en un taxi tras pagar una crecida suma de dólares.

Eran ya las 17:40 y fui consciente que no llegaba a tiempo. Me tranquilice, pensé… y decidí salir del aeropuerto andando alejándome de aquella marabunta de locales que sólo veían dólares en mi deseo de ir a Bukit Lawang. Poco a poco me iba alejando y ese abrumador gentío también se iba rindiendo. Algunos rishow me seguían intentando convencerme de subir, pero la comunicación con estos sufridos ciclistas era imposible. No sólo no hablaban inglés, sino que dudo hablaran el bahasa Indonesia. Lo suyo era un dialecto difícil de entender. Además, un trayecto en rishow a la estación de Pinang Baris se haría interminable, y tampoco me agrada ver sufrir tan duramente a esos pobres hombres por unas míseras rupias.

Caminando bajo la lluvia del monzón.

De pronto estaba sólo en la carretera andando sin rumbo pero teniendo claro que esa noche dormiría junto a mis amigos de la jungla. Nadie me seguía ya. El monzón seguía implacable. Iba empapado pero incluso se agradece la lluvia para mitigar el sofocante calor de la isla. A los pocos minutos paró una moto junto a mí, y un chico que parecía agradable me invitó a subir a ella. Le dije donde iba y que tenía que estar allí a las 18:00. Miró su reloj y dijo que no era posible en apenas diez minutos que quedaban para las 18:00 llegar a esa dichosa estación. Sin embargo, cogió mi mochila y se la puso entre sus piernas y me dijo que me subiera rápido y me agarrara fuerte. Eso sí, antes me dió un casco que no sé de dónde salió. Me dijo: “police”. Ese trayecto hacia Pinang Baris fue el Gran premio de motociclismo de Sumatra. Saltébamos todo tipo de vehículos imaginables, peatones y obstáculos variopintos con una habilidad pasmosa, y ni la incesante lluvia nos frenaba. Cuando más relajado estaba soltó: “¡Pinang Baris here!”. ¿Aquí?, dije yo, que me esperaba una estación de autobuses al estilo occidental y no un punto cualquiera en mitad de una calle cualquiera sin nada que me hiciese pensar que aquello era una bus station. Pero Indonesia es así, diferente, las ciudades no tienen un center city o centro histórico, son una suma de calles. Todo es centro y todo es periferia.

Llegada a Pinang Baris.

Ya estaba en Pinang Baris y eran las 18:20. Pude comprobar que ya no había más bus hasta el día siguiente muy temprano. Tendría que buscar un hotel barato cercano a la estación y hacer noche en Medan. Y tendría que conformarme con pasar sólo un día en la jungla. Cuando ya estaba rendido, un matrimonio de más o menos mi edad que me escucha preguntar incansablemente en la destartalada oficina de la estación, me dicen que ellos viven en una aldea cercana a Bukit Lawang y que marchaban ya para su casa después de haber pasado el día en la capital proveindose de víveres y otros objetos necesarios para subsistir, difíciles de encontrar en aquellos lugares tan apartados de la mano de Dios. No me lo podía creer. Se me pusieron los ojos como platos. Pero no todo era tan bonito como parecía. Me pidieron una considerable cantidad de rupias por hacerme ese favor. Trás un brevísimo regateo pactamos la cantidad de 100.000 rupias( unos 9 euros), la mitad del precio inicial y una cuarta parte de lo que me pedían los taxistas en el Polonia Airport. Después pude comprobar que su aldea estaba como una hora antes de tortuosos caminos hacia mi destino. Por lo que el precio no estaba tan mal teniendo en cuenta que a ellos le suponía dos horas más de camino, una para ir y otra para volver. Bueno, la mujer se quedó en su casa en medio de la nada y él recogió a un amigo que le acompañase en su repentino negocio de taxista ocasional.

Por el camino…

Fueron tres horas y media de un interminable viaje por maltrechas carreteras llenas de socavones donde frecuentemente desaparecía el asfalto para dar paso a caminos encharcados y llenos de barro.

El primer tramo del viaje discurrió por la gigante Medan, una ciudad decadente que intuyo tuvo tiempos mejores. Las afueras de la ciudad se extendían kilómetros y kilómetros.

Un segundo tramo fue de casas dispersas a ambos lados de la estrechísima carretera y alguna aldea que otra donde de vez en cuando parábamos para saludar a algún conocido o familiar de mi pareja local que no me dirigió la palabra en todo el camino porque ellos no hablaban inglés ni por supuesto español, ni yo bahasa Indonesia o lo que se hablase allí. Yo era un bulto más de esos que cargaron en Medan y que depositaron en la parte trasera de la desvencijada y asquerosa furgoneta donde me alojaron a mí. Al final de este segundo tramo estaba su aldea que no sumaba más de cinco viviendas.

En el tercer tramo apenas vi indicios de asentamientos de gente local. No había luz eléctrica ya, todo era muy obscuro, más en una noche cerrada como aquella. La vegetación era exuberante y llegaba hasta los mismos márgenes de la carretera. Apenas distinguía nada. La única visión momentánea me venía por la fugaz luz que proporcionaban los rayos y truenos de aquella tormenta monzónica. Escuchaba el sonido del agua del río Bohorok perdido en la maleza. Después de una hora, paró el coche y me dijo:”Bukit Lawang, aquí te dejo”. Allí no había nadie ni nada, y no paraba de llover. Me puso la mochila en mitad de la carretera y me indicó con la mano la dirección que tenía que tomar. Innumerables sapos de tamaño considerable saltaban a un lado y otro del pobre asfalto. En ese momento he de reconocer que me agobie un poco. Ahí estaba yo sólo, sin saber nada de nada ni donde dormiría esa noche. Me puse a andar en la dirección indicada por mi chófer y al poco me encontré con tres chicas jóvenes ataviadas con su típica ropa musulmana. Iban descalzas, y sus ropajes de un blanco impoluto que les cubría todo el cuerpo y rostro arrastraban por el suelo. Lo primero que se me vino a la cabeza es que eran espectros de la noche. El blanco de sus ropajes resaltaba en la negra noche. Me acerqué a ellas y súbitamente se taparon la cara y aligeraron su paso. Sumatra es una isla musulmana, muy conservadora, y las mujeres no pueden hablar con un hombre, y menos con un desconocido. Además estaban de lleno en el ramadán. Me limité a seguirlas. Ellas me llevaron sin quererlo a Bukit Lawang.

En Bukit Lawang.

Me metí en el porche de la primera casa que vi, para protegerme de la lluvia y preguntar allí a sus moradores. Un apuesto hombre de unos cuarenta y pocos años salió de la casa, y tras él su mujer e hijo de unos 14 años de edad. Me invitaron a entrar amablemente. Éste si hablaba inglés. Les dije que buscaba un hotel o algún sitio para dormir y enseguida sacó su moto y me llevó a la Guest House de un amigo suyo, imagino para ganarse una comisión, que estaba en el otro extremo del pueblo. Seguía sin haber luz eléctrica allí. Bukit Lawang es una serie de casas nuevas de madera y obra dispuestas a lo largo del río Bohorok. Hace seis años, en octubre de 2004 unos 2 meses antes del tsunami, el río se desbordó por una crecida y arrasó toda la aldea y a 200 de sus habitantes, un tercio de la población.. Por eso todo estaba nuevo, se reconstruyó todo recientemente. El pueblo aún es muy pequeñito y como tal carece de muchas cosas.

Por fin alojamiento!.

Llegué a mi Guest House, que era una cabaña de madera con un fantástico porche con hamacas, encalomada en un árbol a los pies del río Bohorok, obviamente sin agua ni luz. Las vistas se intuían sensacionales. El sonido de la corriente del río era anestésico. Dispersos sonidos de animales lo hacían todo más mágico. Al otro lado del río Bohorok, que no era muy ancho, estaba la jungla y sus moradores: el orangután, el tigre de Sumatra, los elefantes y el rinoceronte de Sumatra.

Los orangutanes.

 

 

Los orangutanes de bukit lanwang
Los orangutanes de bukit lanwang

 

 

Los orangutanes solo se localizan en Indonesia, en las islas de Borneo y Sumatra, y son una especie en peligro de extinción. La diferencia entre una isla y otra es que en Borneo los orangutanes se han acostumbrado a hacer su vida en el suelo porque no tienen depredadores naturales, por lo que es más fácil verlos. En Sumatra viven en los árboles para refugiarse de su mayor depredador, el tigre de Sumatra. En este parque nacional sobreviven unos 5000 orangutanes, el resto se encuentran en las selvas de Kalimantan en la isla de Borneo. La mayoría de ellos están habituados a la presencia humana aunque a veces reaccionan de forma agresiva y pueden morder, sobre todo si son madres con sus crías. Duermen sobre camas hechas en los árboles con hojas, como un nido, similar a los chimpancés. Los hijos permanecen con las madres hasta los 6 años de edad, cuando ya pueden servirse por sí mismos. El día antes de llegar yo, una orangutana madre, Mina, mordió a una chica española en un hombro y estaba ingresada en un hospital en Medan. Mina tiene el rostro negro y secuelas en la frente de golpes propinados por aventureros y locales al intentar desprenderse de sus mordiscos, por lo que es fácil identificarla. Yo me encontré con ella y su cría. Me miró desafiadamente, ambos marcábamos las distancias. Finalmente ganó ella y me obligó a cambiar de rumbo.

Lo había logrado, desayune en Camboya, almorzé en Malasia y cené en Indonesia en Bukit Lawang en la isla de Sumatra. Atrás quedaron los sufridos cambios de horarios que a estas alturas del viaje ya iban dejando huella. Y también los incómodos cambios de monedas. Esa noche dormiría junto a mis orangutanes, que en bahasa Indonesia significa “Hombres de la jungla”.

En el Gunun Leuser National Park.

Antes de despedirme de mi último amigo, Amar, elque me llevó a la Guest House, preparé con él mis dos días en el Gunung Leuser National Park. Haría dos días de treking salteado de cascadas y resbaladizas pendientes, vivac en la jungla (rodeado de monos y lagartos varanos) y rafting en el Bohorok para volver a Bukit Lawang. Al día siguiente, a las 8 de la mañana, un expert Guide, Tambrin, me recogía en mi cabaña. Cocineros, porteadores, guías ( especial recuerdo tengo de Anton)… y siete viajeros como yo me acompañarían en lo que sin duda fue la mejor experiencia de mi viaje, aunque también fue muy dura, no sólo por lo accidentado del terreno que había que ayudarse con las lianas para seguir adelante, sino por la terrible humedad que me hacía sudar incansablemente y por el desproporcionado tamaño de los insectos que allí habitaban que parecían desayunar anabolizantes y que dejaron marcadas secuelas en mis piernas. Pero mi encuentro con los hombres de la jungla compensó sobradamente todos mis esfuerzos y sacrificios. Nunca olvidaré el momento en que una orangutana con su bebe fijó sus ojos en los míos. Su mirada me cautivó. Se llamaba Jackie. Era un pirata de la jungla al estilo de los piratas somalíes que nos hizo pagar un impuesto aduanero para dejarnos pasar y soltar a una chica de mi expedición a la que retuvo como rehén. Nos quedamos sin la fruta que llevábamos para el día. Eso fuel motín pactado.

Los montes Virunga de Ruanda y sus gorilas y el Gunung Leuser National Park de Sumatra y sus orangutanes son ya parte de mí.

José Carlos

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Sudeste Asiático. Hoteles y Transportes.

Hoteles y Transportes en el Sudeste Asiático.

Malasia, Vietnam, Camboya y Sulawesi, Indonesia.

Malasia: Kuala Lumpur. Cómo llegar.

Nosotros llegamos a Kuala Lumpur para visitar el Sudeste Asiático en un cómodo vuelo de Air Asia. Una vez allí, la opción mas económica para llegar a KL Sentral es el autobús Star Shuttle (aunque a la vuelta al aeropuerto tomo el bus de Air Asia y me cuesta lo mismo, RM 8 ). Para ir a Chinatown, hay que coger el tren que va de KL Sentral a Pasar Seni (RM 1).

En general, hay vuelos a muchas capitales del Sudeste Asiático, y hay que ir mirando las ofertas que se van publicando. Otra opción, sería volar a cualquier lugar del Sudeste Asiático, y desde allí, tomar un vuelo de bajo coste, para ir al lugar que nos apetezca. Hoy por hoy, existen compañías muy buenas, como Air Asia, y otras locales, con muy buenos precios.

Hostellings de Kuala Lumpur.

Debo decir que en general el alojamiento en los hostellings de Kuala Lumpur es muy bueno y económico, aunque hay que reservar con antelación porque están llenos, especialmente los fines de semana.
Cosmopolitan Hostel: aprox 6 euros, Aceptable, internet gratis.
Reggae Guest House: sobre los 9 euros. Muy recomendable. El personal muy amable y servicial.
The explorers: sobre los 9,95 euros. Para mi el mejor hostelling en el que he estado: limpio, el personal servicial y amable en extremo, internet gratis, etc.

Transporte para ir a Melaka (Malaca).

El autobús sale de Purabaya y cuesta RM 12.20.
De la estación de Melaka al centro, RM 3.
No hay que perderse un paseo en barco por los canales por RM 10.

Aunque a mi compañero de viaje no le haya gustado nada Malasia, creo que es uno de los lugares mas cómodos y con más cosas para visitar. Tanto la parte del Borneo, las islas y algunas zonas de la península. Quizás Kuala Lumpur no sea la mejor y más bonita capital del mundo, pero es una capital tranquila y bastante segura. Después de tres visitas a la ciudad, ya me siento en ella como en casa.

Vietnam.

Hi Chi Minh City: Hoteles.Hotel Mini Hotel 5. Si alguien quiere estar en un buen hotel por un precio no excesivamente alto y en una zona animada, ésta es la mejor opción. Por 27 dólares se puede disfrutar de una habitación doble con todas las comodidades y el desayuno incluido. (Dirección, 196 Buivien St district 1, giam.nguyen@saigonminihotel.com)

– Nuestro segundo hotel en la ciudad, se encuentra encima de la agencia de viajes con la que organizamos nuestro paseo por el río  Mekong, y nuestra salida a Camboya. La agencia se llama Golden Sail Travel, en el 149 de la misma calle (khanh_h01@yahoo.com. ). Muy muy recomendable como agencia. El hotel es muy básico, pero también mas económico que el anterior, 13$ la doble.

Camboya.

Phnom Penh: el Okay hotel por 10$ la doble es una muy buena opción.
Precios de entradas: Palacio Real, 25000, el centro de genocidios 3$.

Siep Reap.
La peor opción que puede ocurrírsele a alguien es dormir en el Bakong Guesthouse, 6 $ la habitación doble, pero no le cabe mas suciedad. Imprescindible el saco sábana para dormir.

Indonesia. Visados.

El visado de entrada cuesta 25$, independiente de la isla a la que se vaya.

El visado de salida tiene diferente precio dependiendo de la isla de salida. En Sumatra y Sulawesi cuesta, 75000 Rp. En Java el precio son 150000 Rp.

Sulawesi, Indonesia.
Sulawesi, Indonesia.

 

Pais Tana Toraja, en Rantenpao. Indonesia.

En cada aldea a visitar hay que pagar 10000 Rp.

La visita en coche por la zona con un guía oficial, nos cuesta 105 $, excluyendo las tasas por aldea y los presentes para el ritual funerario que hay que ofrecer a la familia del difunto (azúcar y tabaco).

El precio es para dos días, y en cada uno visitamos:

Dia 1: El mercado de animales, el funeral, Kemo, Kambira, Tampanct Allo, Suaya.
Dia 2: Ke’Te’ Kesui, Palawa, Lempo, Batu Tumomcta, Lo’Ko’ Mara y Bori.

El bus de Makassar a Rantempao  tiene distintos precios y horarios, dependiendo de si tiene aire acondicionado. También varía según la hora de salida.

7,30 a.m. 65000 Rp, es el que cogen los locales, sin a/a
9.30 a.m. 90000 Rp. Con a/a, es el VIP, aunque no es excesivamente distinto del anterior.
12 p.m., 75000 Rp, con A/a
Los autobuses tardan unas 12 horas.

Todos los datos son de nuestro viaje en el año 2010. No obstante, el Sudeste Asiático es un lugar bastante económico en general. Aunque los precios se habrán incrementado, es posible tener unas vacaciones por un precio reducido. El Sudeste Asiático sólo resulta caro cuando se visitan lugares remotos, como Sulawesi, donde hay poca infraestructura para el turismo.

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Rantepao y los campos de arroz.

Rantepao: segundo día: Hoy, salimos más concienciados de que en esta tribu están todos locos y no nos debe sorprender que se mate a un gallo o que se atropelle a una vaca si hace falta. Es normal. Pero hoy el día es más tranquilo que ayer. Las hermosas vistas de los campos de arroz consiguen mostrarnos el por qué para la mayoría de gente que incluye Sulawesi en su paso por Indonesia cita esta zona como lo mejor. El paisaje es impresionante. SI alguien ha estado en Lingsen en China, o en Banaue en Filipinas, sabe de que estoy hablando. Los paisajes, son similares, solo que Toraja es una zona menos montañosa que los anteriormente citados. Por lo demás, los poblados van pasando ante nuestra vista, mientras visitamos los distintos lugares donde entierran a sus muertos. Las formaciones rocosas suelen ser sus preferidas para dar cobijo a sus muertos. Aunque el culto a los muertos es brutal, también hay muchos huesos esparcidos, que nuestro guía me explica se debe a que son restos tan antiguos, que nadie sabe a quien pertenecen. En uno de los poblados, vemos también monolitos, similares a los obeliscos egipcios. El guía nos explica que estos denotan linaje también. Además algunos llevan un árbol atado… dudamos que sea para algún fin diferente de intentan enderezar el árbol, aquí no nos valen historias de muertos. Pero lo realmente divertido es la historia de Yatim, nuestro guía. Yatim es un pequeño personaje con la calva brillante y melena al viento, que consigue quitarme cualquier posible complejo referente a la altura corporal. Yatim tiene también la desgracia de tener cierta malformación en sus piernas, que le hace caminar de un modo pelicular. No obstante, Yatim es un tío simpatico, caballeroso a mas no poder, prudente, sensato y en quien se puede confiar. Nuestro guía nos cuenta que pertenece a una alta casta, que hace que el encontrar a una chica que sus padres acepten, es difícil entre los Toraja. Hace anos, tuvo una novia, pero sus padres no la aceptaron por no pertenecer a su casta, y la tuvo que dejar. A nosotros nos sorprende el mal ojo de su madre, que en lugar de estar agradecida a la susodicha, la echó de su casa y le dijo que no era buena para su hijo.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
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Los ritos funerarios de Sulawesi.

Sulawesi

Sulawesi es una pequeña isla situada cerca de Borneo y que pertenece a Indonesia. También conocida como Islas Célebes en el pasado, Sulawesi es un destino todavia poco turístico, en comparación con Bali u otras islas donde las playas y la comodidad ganan peso a la hora de decidir el destino vacacional. De hecho, las carreteras en la isla todavia dejan mucho que desear, y todavía quedan lugares bastante inaccesibles. Pero, que es lo que hace que todos los anos cientos de personas incluyan a Sulawesi en su trayecto? La respuesta es Tana Toraja.
Los Tana Toraja son una tribu que vive en la parte central del Sulawesi. Desde hace miles de años, esta gente permanece allí, donde combinan la llegada de la modernidad con sus costumbres ancestrales. Y es que las diferencias entre su cultura y la nuestra son brutales. En este lugar, estamos hablando de una gente que gasta el 70% de su salario en pagar un funeral, ya sea de sus padres, hermanos, abuelos, etc, sabiendo que en el futuro algún hijo o nieto también estará endeudado para pagar el suyo propio. Es indecoroso para ellos el morir y que no se maten algunos cerdos y algunos bueyes (como mínimo uno, aunque lo normal son 12) y que no se reúna la gente de la comarca para celebrar el rito. Además, la gente de mayor casta tiene también danzas especiales para ese día, y la comida y las bebidas tampoco faltan para la gente que acude a festejar ese día. Nosotros, después de una noche en autobus de viaje, al llegar a Rantepao, la capital punto de partida para ver las ceremonias y las tumbas de los tana toraja, nos dirigimos a contratar un guía, que durante estos días nos llevara a ver las distintas zonas impregnadas de la cultura toraja.
El primer destino es el mercado de animales, que se celebra cada seis días, pero q se basa en el calendario lunar. Aquí empezamos un poco a dislumbrar lo que vamos a ver luego en el rito funerario, a ver a todos los cerdos que se van a sacrificar. Luego nos dirigimos a una aldea toraja, donde hoy se realiza el sacrificio y el ritual. Las casas que forman la aldea son típicas casas toraja, con el techo en forma de barco (los toraja era en principio una familia de navegantes, que se instalaron en esta region), todas decoradas con inscripciones que se supone son el alfabeto toraja, aunque es un lenguaje que solo se comunica oralmente hoy en día. Cada casa esta edificada sobre unas estacas de madera, que la mantienen en alto para protegerlas de las inundaciones. Además los techos, construidos de bambú, se refuerzan con acero por dentro, para evitar el paso de la lluvia. El interior de las casas, pese a su sensación de grandeza por fuera, es diminuto. Solo consta de tres estancias, dos habitaciones y un comedor, donde se cocina y se reúne la familia. Tener una casa toraja supone un orgullo para cualquier toraja. Es signo de linaje entre ellos, puesto que en el pasado solo conseguían tener una casa de estas dimensiones la gente de mucho poder. Hoy en día, muchos de sus habitantes han construido otras casas cerca de estas, pero las conservan para los ritos y como signo de respeto y status.
Para el funeral, se ha congregado multitud de gente procedente de villas cercanas. Se sirven bebidas y comida, y los hijos de la difunta reciben los presentes habituales, azúcar y tabaco, mientras distintos vecinos les ayudan en los preparativos. La muerta, en este caso, llevaba solamente ano y medio muerta. Cuando alguien muere, la familia tiene que ahorrar, por lo que con distintos medicamentos naturales se mantiene al difunto en una habitación hasta que la familia consigue ahorrar para el funeral A veces pasan hasta 10 anos. Mientras, cualquier visita que venga a la casa y cualquier reunion, tiene que hacerse en presencia del difunto.

Y que decir del rito, y de la carnicería que tiene lugar en la plaza. Por suerte, me pierdo el navajazo del matarife al cerdo para arrancarle el corazón.

Después de semejante espectáculo, la carne se elimina de nuestra dieta. Normal, no?

Pero el viaje sigue, y por la tarde vamos a ver las tumbas en lo alto de las paredes rocosas que las familias han ido creando a lo largo de los anos, para evitar el saqueo de ladrones. En la superficie los familiares colocan unos muñecos, que simbolizan a sus muertos, y que de vez en cuando cambian de ropa (por supuesto hay que matar algún animal cada vez que se cambia la ropa también. Aquí Drácula parece hasta inofensivo). Otra cosa curiosa es el cementerio en un árbol para recién nacidos. Parece ser que hace cientos de anos cada mujer solía tener una media de 3 o 4 hijos muertos. Se creía que era debido a karma erróneo de sus antepasados. Por ello, finalmente llego un sacerdote que les dio instrucciones sobre lo que tenia que hacer, acorde con cada caso. Algunos tenían que enterrar a los niños en el árbol, otros dejarlo en una cuna bajar por el rio, y otros sacrificar un animal (como no). Con todo esto, los niños dejaron de nacer muertos, y se pudo volver a la normalidad.

La tradición de los toraja, convive con el cristianismo, que llego de manos de los misioneros en 1920. Aunque el cristianismo les trajo la educación, también intento eliminar los ritos, y los torajas, sin pensarlo demasiado, terminaron con el problema, es decir, mataron a los misioneros. Aquí matar un animal, es algo normal. Nuestro camino a Ratenpao, hace que el conductor atropelle a un gallo que se veía a la legua. Por supuesto ni frena, y el gallo recibe un viaje que le impulsa a salir volando. Maceta y yo empezamos a pensar que hay una cámara oculta. La escena es surrealista, y nuestro guía y el conductor siguen hablando como si nada.

Todo es así en Tana Toraja. Es brutal, violento, pero sobre todo, lo que creo que pasa es que supone un concepto tan radical al nuestro de lo que es el respeto a la vida de los animales y de las personas, que es realmente lo que nos choca.

 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
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