Escapada en Navidad a Edimburgo.

Escapada en Navidad a Edimburgo.

Una vuelta por la capital de Escocia

Actividades recomendadas para una escapada de dos días por la ciudad….

Edimburgo es una de las ciudades que más me han cautivado desde el primer momento, quizás porque a pesar de que había oído que era muy bonita, no esperaba nada. Hay lugares donde apetece volver una y otra vez, a un año de haber escrito este post, y a las puertas de mi segunda visita en marzo, estas son las actividades que os recomiendo hacer.

 

  1. Tour gratis con Saldemans

Los tours gratuitos son una opción que venimos practicando desde hace tiempo, y con Saldemans realizamos dos, uno para ver la ciudad vieja, y otro por la noche el día siguiente, el llamado tour de los fantasmas. El funcionamiento de estas salidas es ya popular: los españoles voluntarios te hacen el recorrido por lo más emblemático de la ciudad, y después se les da una propina, según lo mucho o poco que nos haya gustado. Tengo que decir que aunque hemos tenido muy buenas experiencias, también en muchos lugares el precio de los tours privados en grupo tienen el mismo precio que la propina que se les pueda dar a los integrantes de los tours gratuitos, aunque como digo, solamente he tenido buenas experiencias. Para nuestro próximo viaje hemos contratado con Escocia Turismo, con los que también vamos a realizar una excursión de un día a las Tierras Altas y al Lago Ness. Ya os contaré la experiencia, aunque estoy segura de que también será positiva.

¿Por qué realizar un tour por la ciudad?

La capital de Escocia es uno de los lugares con más historia y anécdotas que he conocido. El tamaño de la ciudad la hace idónea para poder moverte a tu aire y verlo todo, pero cada rincón tiene una historia que contar, la ciudad está llena de anécdotas que hacen de este lugar mágico y diferente.

 

Tour gratuito en Edimburgo

 

2. Dar una vuelta por la Royal Mile y el camino hacia el castillo

La Royal Mile se llama así precisamente por su distancia, que es de una milla. Siguiendo la Royal Mile pasaremos por la mayoría de los edificios más emblemáticos. En el extremo sur llegaremos a lo que era llamado el “fin del mundo ” en el pasado, ya que allí terminaba la ciudad y las murallas que la protegían daban paso al exterior, considerado peligroso y completamente desconocido para muchos. Recorrerla significa pasar desde el fin del mundo hasta el epicentro de la ciudad. Desde allí podremos subir hasta el castillo, donde tendremos algunas de las mejores panorámicas al atardecer.

 

Edimburgo en Navidad

 

3. Tomar una copa en “The last drop”

Algunas de las mejores historias de Escocia se desarrollaron en los pubs. Un ejemplo es “The last drop”, el lugar donde estaba situada la fonda o bar donde los condenados a la horca cumplían su último deseo, un trago. Actualmente es un tranquilo lugar donde tomar también un trago, pero en un ambiente más divinity y ordenado que lo que sería en su tiempo. Allí veremos la última cuerda que se utilizó.

The last Drop, la soga de la última ejecución. Edimburgo.
The last Drop, la soga de la última ejecución. Edimburgo.

 

 

The last Drop, Edimburgo.
The last Drop, Edimburgo.

 

4. Comer alguno de los bocadillos de cerdo que se venden a lo largo de la ciudad (si no te da pena el animalito).

 

Edimburgo en Navidad

Podremos ponerle muchos adjetivos calificativos al hecho de comer este tipo de comida, pero finalmente a todos nos gusta ser malos y comer cosas prohibidas. El lugar de la foto se encuentra en Victoria St.

 

5. Pasar una tarde en la feria.

Todos hemos sido niños alguna vez, y la feria que los escoceses montan cada año es realmente bonita. Es uno de los encantos de las navidades.

Edimburgo
La feria de Edimburgo

 

Edimburgo
La feria de Edimburgo

 

 

Edimburgo
La feria de Edimburgo

 

6. Dar una vuelta por la parte nueva y disfrutar de la iluminación de Navidad.

Edimburgo posee dos partes claramente diferenciadas: la ciudad vieja, marcada por la Royal Mile, y la llamada parte nueva, donde York St es su marca inconfundible. Si ya nos hemos empapado de historias de la Edad Media y de fantasmas, ahora toca el turno al barrio nuevo, donde la arquitectura y las bonitas casas que conforman el barrio hacen olvidar el resto.

La feria de Edimburgo en Navidad es preciosa
7. Hacer otro tour, esta vez a las 18,30 pm, para ver la parte oscura de la ciudad. Esta vez, el precio eran 10 libras, y también mereció la pena.

La Colina de Carton Hill tiene otro aire más misterioso si se visita de noche; eso por no hablar de visitar los cementerios a altas horas de la noche. Seas un friki o no de las historias de fantasmas, no te puedes perder esta visita nocturna, que seguro te dará otra visión de la ciudad.

 

edimburgo
Carlton Hill, Edimburgo

Segundo Día de viaje de nuestra escapada navideña…

 

8. Subir hasta Arthur’s Seat y contemplar las vistas de la ciudad. Existen varios itinerarios para subir la colina, y es posible verla desde diferentes perspectivas.

No lo teníamos en mente y fue la chica de nuestro bed and breakfast la que nos lo recomendó, y la verdad, no nos defraudó. Subir a Arthur’s Seat ofrece un hermoso paseo de la campiña escocesa, pero pegada a la capital, y desde arriba es posible tener una visión panorámica del mar y de la ciudad. Existen varios caminos para llegar a la cima, o simplemente caminar por la colina. Es posible entrar por un lugar y salir por la otra parte.

 

Arthur's Seat, Edimburgo.
Arthur’s Seat, Edimburgo.

 

 

Arthur's Seat, Edimburgo.
Arthur’s Seat, Edimburgo.

 

9. Visitar el Museo Nacional de Escocia, ideal para conocer mucho mejor la historia de la ciudad y del todo el país.

Estamos ante uno de los museos mejor documentados que nos hemos encontrado en nuestros viajes: el Museo Nacional de Escocia ofrece mucha y variada información sobre la historia escocesa y también de sus habitantes.

 

10. Perderse por la ciudad…. la mejor opción para conocerla bien y llevarse un buen recuerdo… lo mejor…

 

 

New town Edinburgh
New town Edinburgh

 

Sobre algunos mitos y leyendas que había oído antes de llegar….

 

“Edimburgo es cara” 

No nos pareció tan cara como nos habían dicho en general. La comida tiene un precio justo, y por 10 libras comimos muy bien en el Howies Restaurant, en Victoria St. También comimos en un chino por menos de esa cantidad uno de los días del viaje. En los pubs, nos solía costar unas 20 o 25 libras, bebidas incluidas. Aunque no es barato, la calidad de las comidas es buena. La bebida sí que es cara, y cualquier cerveza ronda las 5 libras.

Respecto a los hoteles, un hotel básico ronda los 70-100 euros. Dormir por menos es arriesgarte a que no esté limpio, o desplazarte a las afueras de la ciudad o a algún pueblo.

El transporte tiene un precio más que razonable.

 

“Los escoceses son muy majos”

Totalmente cierto, majos no, majísimos. Son gente muy abierta y acogedora, siempre dispuesta a ayudarte y con una sonrisa perenne que les acompaña en todo lo que hacen. Solamente por la gente ya vale la pena venir aquí.

 

“En Escocia siempre llueve”

Más que decir que siempre llueve, yo diría que tiene un tiempo impredicible. Nuestras fechas de viaje fueron del 27 al 31 de diciembre, pues bien, nos hizo un sol espectacular todos los días que estuvimos allí. Sin embargo, la semana anterior había nevado muchísimo, y la gente no podía salir de sus casas. No vayas pensando que por ser verano va a hacer buen tiempo ni viceversa, es una lotería.

 

Edimburgo, Escocia.
Edimburgo, Escocia.

 

Edimburgo, Escocia.
Edimburgo, Escocia.

 

 

Edimburgo, Escocia.
Edimburgo, Escocia.

 

Edimburgo, Escocia.
Edimburgo, Escocia.
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Fantasmas y cementerios en Edimburgo.

      El lado oscuro de Edimburgo.

 

La historia de las brujas en Edimburgo.
La historia de las brujas en Edimburgo.

 

Una visita a los cementerios y misterios de la ciudad escocesa…

 

Edimburgo es una ciudad fascinante. No solamente por su arquitectura, como también por su pasado e historia, especialmente, toda aquella relacionada a los fenómenos paranormales que, a lo largo de los años, se han venido sucediendo en la ciudad.

La capital escocesa, ha visto pasar varias epidemias de peste, ahocar personas como el que se toma una cerveza, y condenar a inocentes sin piedad. Todo ello, en un reducido espacio rodeado de murallas, que tanto te protegían de la muerte, como te la facilitaban. Todo en uno. Así la cantidad de cementerios fue bastante considerable, y la primera cátedra de parapsicología en la historia, se otorgó a la universidad de Edimburgo. A partir de ahí, podemos dejar rodar la imaginación…

Cementerios en Edimburgo. Escocia.
Fantasmas de Edimburgo

La niña Annie.

Annie fue una niña abandonada por sus padres durante la peste. Hoy en día, se dice que su alma sigue en los closets, donde muchos la visitan y dejan peluches para ella. Nosotros, no bajamos allí, no os podemos dar muchos datos.

El cementerio de Greyfriars.

 

Cementerios en Edimburgo. Escocia.
Cementerio de Greyfriars

 

 

Greyfriars tiene partes misteriosas, partes divertidas, y a Harry Potter como protagonista.

Por un lado, su iglesia fue abandonada por los franciscanos, que la abandonaron al quemarse.

 

 

Cementerio de Greyfriars, Edimburgo. Escocia.
Cementerio de Greyfriars

 

También las rejas que todavía perduran en las tumbas siguen allí. Hubo un tiempo, en el que los cuerpos recién muertos eran muy valiosos para los estudiantes de medicina en Edimburgo, una de las universidades más afamadas en el pasado. Mientras hubo centenares de ejecuciones, no hubo problema para el suministro de los estudiantes. El problema fue cuando ejecutar dejó de estar de moda. Los body snatchers, eran los que se dedicaban a robar a los recién muertos, y llevarlos a la universidad. Por aquél entonces, robar cadáveres no estaba penalizado, aunque si robarles las pertenencias. Por esta razón, los familiares empezaron a velar por sus difuntos. Considerando que un cuerpo tarda en descomponerse de 5 a 7 días en verano, y de 15 a 20 en invierno… os podéis imaginar lo poco que agradaba que alguien marchase al otro mundo en invierno, cuando el frío escocés traspasaba los muros de Greyfriars. Así, se empezaron a poner rejas, que sólo se extinguieron con la llegada de la Segunda Guerra Mundial y la necesidad de acero. Hoy en día, es posible ver algunas.

Cementerio de Greyfriars, Edimburgo. Escocia.
Las rejas del cementerio de Greyfriars, para evitar los robos de cadáveres, estuvieron vigentes hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando se fundieron.

 

En Greyfriars, vamos a encontrar el primer campo de concentración de la historia, en un barracón al aire libre, donde los culpables por la firma del tratado que daba autoridad a Carlos I, y que introdujo el anglicanismo en Escocia, fueron a parar. Los presos, solamente recibían pan y agua, y eran los ciudadanos de Edimburgo los que echaban comida por los muros cada día. De allí solamente se salía de tres maneras: jurando fidelidad al rey (y sorprendentemente, NADIE la juró), para ser ejecutado, o para ir a las Barbados, donde muchos morían realizando trabajos forzados.

Cementerio de Greyfriars, Edimburgo. Escocia.
Cementerio de Greyfriars, lugar cerrado al público por la cantidad de fenómenos paranormales allí acontecidos

Harry Potter, también tiene su espacio aquí, porque algunos de sus personajes, responden a difuntos, como por ejemplo, la tumba de Voldemort, de la señorita Minerva Mc Gonagall o  Willina Mc Gonagall. También una escena de “Harry Potter y el cáliz de fuego” fue rodada allí, y es posible ver el colegio que dio forma física a Howgarts, en el  George heriot’s School.

Cementerio de Greyfriars, Edimburgo. Escocia.
Escena de la película “Harry Potter y el cáliz de fuego”

Pero la parte divertida, viene de la mano del perro Bobby, la gran mascota del lugar.

John Grey era un policía huraño, al que le gustaba patrullar a solas, a pesar de las advertencias de sus compañeros de profesión, que patrullaban de dos en dos. Un día, decidieron regalarle un perro para que le acompañase en sus salidas, pero, en lugar de un perro grande, el elegido fue uno pequeñito, al que John bautizó como Bobby. Durante 3 años, fueron inseparables, hasta que John murió. Desde entonces, y durante 14 años, Bobby estuvo junto a la tumba de su dueño, hasta que él mismo pereció. Su muerte, causó gran consternación entre los vecinos de la ciudad, pero la ley no permitía enterrarlo dentro, así que se dispuso que sería a la entrada, en el camino contiguo. Hoy por hoy, Bobby tiene una placa homenaje con la que todos los habitantes le honran al pasar.

Homenaje a Bobby, Cementerio de Greyfriars, Edimburgo. Escocia.
Homenaje a Bobby, Cementerio de Greyfriars, Edimburgo. Escocia.

 

 

 

Homenaje a Bobby, Cementerio de Greyfriars, Edimburgo. Escocia.
Homenaje a Bobby, Cementerio de Greyfriars, Edimburgo. Escocia.

Y vamos al cementerio de Carlton.

El cementerio de Carlton se encuentra en la parte nueva de la ciudad. pasando el puente de los malditos, llamado así por las veces que se destruyó (y por el número de suicidios), se llega a este cementerio, donde encontraremos la tumba de David Hume, y la del pintor David Allan, del Siglo XVIII. En aquellos tiempos, la catalepsia, o el ser enterrado vivo, estaba a la orden del día. Tanto que llegó un momento en el cual se enterraba a los difuntos con una campanilla junto a ellos, por si acaso. No obstante, un 40 % de la población se cree tuvo esa suerte, y el pintor Allan fue uno de ellos, pintando su última obra dentro de su nicho… estremecedor….

 

Cementerio Carlton, Edimburgo.
Cementerio Carlton, Edimburgo.

 

 

Os podría contar más cosas, pero prefiero que organicéis el viaje a Edimburgo, y lo descubráis por vuestra cuenta. El tour del lado oscuro es ideal para ello. Feliz fin de semana.

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La brujería en Edimburgo.

Sobre las brujas escocesas y su persecución en la antigua Escocia.

 

La historia de las brujas en Edimburgo.
La historia de las brujas en Edimburgo.

Las brujas de Edimburgo.

 

Corría el año 1590 cuando Jacobo I viajó hacia Dinamarca, en buscar de su mujer por poderes Ana de Dinamarca, con la cual se había casado meses atrás. La reina Ana había intentado llegar a Escocia, pero un fuerte temporal en las costas noruegas le había impedido el viaje, y el rey, que estaba totalmente fascinado por la entonces princesa, decidió partir en su búsqueda, con un séquito de 300 hombres. El 23 de noviembre de aquél año se volvieron a casar formalmente, y decidieron partir hacia tierras escocesas. Sin embargo, el plácido viaje de retorno, se convirtió en toda una odisea, y al tomar tierra escocesa, pocos eran los acompañantes del rey que permanecían vivos.

Jacobo I
Jacobo I
Ana de Dinamarca, edimburgo
Ana de Dinamarca

El episodio dio lugar a una de las cazas de brujas más impresionantes que se han vivido en Europa. El rey, fue informado de que las malas condiciones meteorológicas se debían a algún hechizo contra los recién casados, y la historia comenzó. A partir de ahí, ser considerado brujo o bruja estaba a la orden del día, y bastaba muchas veces que tu vecino te cayera mal, y dijeres que le habías visto rezando al diablo, para poder empezar el proceso de persecución, del que muy pocos se libraban. La caza de brujas, llevó a la ejecución de más de 3.000 personas entre 1563 y 1733, muriendo la mayoría estranguladas, y otras tantas quemadas en la hoguera de Castlehill. Si a ello le sumamos la cantidad de gente que perdía la vida a consecuencia de enfermedades, los asesinatos y las desapariciones que se daban por aquél entonces, la vida en Edimburgo no debía de ser nada fácil.

Castillo de Edimburgo
Castillo de Edimburgo

 

 

Pero vayamos por partes. La inquisición escocesa, una de las más sanguinarias de todos los tiempos, tenía sus propios criterios para considerar a una persona brujo/a o no. Solamente cumpliendo uno de ellos, ya empezaba el proceso de tortura, y posterior ejecución, si se confirmaba su condición de agente del mal.

En primer lugar, ser pelirrojo era símbolo del diablo. Aquí en España, nos reiríamos, pero en Escocia, va a ser que no se ríe ni el más atrevido. Segundo requisito: tener un defecto de nacimiento… y las pecas o verrugas estaban incluidas… esto ya nos pinta mal hasta a nosotros. Por último, tener 3 pezones. Esto, aunque no es muy habitual, en Escocia un 2% de las mujeres lo padecen, y se considera que es para amamantar al diablo. Casi nada.

A partir de ahí, comenzaba el proceso de tortura: primero, collar de púas varios días; ¿Que pasabas la prueba? Pasaban al punzón, con el que te presionaban por todo el cuerpo. Si perdías la sensibilidad y dejabas de sentir dolor, significaba que eras un brujo/a. Si no, pasabas a la peor parte, al Lago de Nor’, situado donde ahora está la estación de trenes de Waverley y los bonitos jardines de Princess Street. Allí, en el pasado, se depositaban todos los desechos de las casas y era un vertedero infame. Aquí lo mismo de nuevo: si te hundías, salvado, no eras brujo; si te mantenías arriba, era porque el diablo te sujetaba por debajo, y a decir verdad, no era tan difícil mantenerte a flote, por la gran cantidad de basura que había dentro, y por las grandes y pesadas faldas que utilizaban las mujeres, y que se inflaban y funcionaban como un globo, evitando que se hundiesen. Se dice que los familiares de las acusadas, les tiraban piedras para que se sumergiesen, ya que, si eran consideradas brujas, la familia también era investigada y sufría el mismo camino. Qué dolor…

Lugar de ejecuciones en la Edad Media de Edimburgo.
Lugar de ejecuciones en la Edad Media de Edimburgo.

 

 

Aun así, finalmente, la caza de brujas de Edimburgo terminó….

ejecuciones en edimburgo
The last drop, la cuerda de la última ejecución en Edimburgo.
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Personajes de Edimburgo

Las historias de los personajes que poblaron Edimburgo en el pasado son todo menos aburridas. Aquí algunas de ellas….

 

 

J.K. Rowling.

 

Todos conocemos a Harry Potter y sus aventuras, y muchos quizás, incluso quién la escribió. Pero poco sabemos de la historia de esta mujer, ni de todo lo que tuvo que pasar para llevar a cabo su sueño.

La vida de J.K Rowling cambió un día que viajaba en tren, al cruzarse con un niño que llevaba una cicatriz en la frente. En ese momento, el corazón le dió un vuelco, e inmediatamente supo que tenía se seguir su instinto. Sin embargo, la vida de Rowling no era fácil, su madre se encontraba enferma de una esclerosis múltiple, y con todo ello, empezó a escribir la historia de una academia de magos que el día del tren le había venido a la cabeza. Poco después, un trabajo la llevó a Oporto, y empezó una relación amorosa que no iba nada bien, pero con todo, se casó y tuvo una niña. Poco después se separó y trasladó a Edimburgo, donde vivía su hermana. Allí, el dinero para la calefacción era escaso, y día tras día, iba al “the elephant house”, donde su dueño la dejaba pasar la tarde mientras escribía su novela de magos. La historia de Joanne, es una historia al premio de la gratitud, ya que hoy por hoy, la cafetería tiene colas de gente que quiere sentarse en el mismo lugar donde Harry Potter nació. 

 

El Pub donde se escribió Harry Potter
El Pub donde se escribió Harry Potter

 

 

Detrás del cementerio de Greyfriars, cerca del Elephant house, podemos encontrar también el colegio en el que JK Rowling se inspiró para crear Hogwarts.

 

GEORGE HERIOT’S SCHOOL
GEORGE HERIOT’S SCHOOL

 

 

GEORGE HERIOT’S SCHOOL
GEORGE HERIOT’S SCHOOL

 

 

GEORGE HERIOT’S SCHOOL
GEORGE HERIOT’S SCHOOL

 

 

De dónde viene El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde?

 

Érase un señor llamado Deacon Brodie, o Willian Brodie, que heredó de su padre medio millón de euros, allá por el siglo XVIII: El señor Brodie, tenía mucho dinero, pero todavía gastaba más. No obstante, era un reputado señor, concejal del ayuntamiento, y el único carpintero de Edimburgo, lo que le permitía tener acceso a todas las llaves de las casas de la ciudad. Con el tiempo, su nivel de apuestas aumentó, y también sus otros vicios, y decidió sacar provecho a su condición de ciudadano honrado y respetable, pero con acceso a todos los hogares, empezando por las noches, a robar en muchas casas. La población, empezó a estar aterrorizada, ya que no habían huellas de forcejeo en las puertas, ni nada fuera de lugar, era como si el ladrón supiera exactamente dónde buscar el dinero y las joyas. Como la avaricia rompe el saco, Willian Brodie terminó intentando desvalijar la casa de apuestas también, y al ver que las cosas no salían bien, decidió escapar. El problema fue que escribió una carta a todos sus amigos y familiares, informando de sus planes de escapar y de su intención de ir a Nueva York a empezar una nueva vida. Lógicamente, la policia se enteró antes su huida, y los siguientes dos años los pasó fabricando su horca. Stevenson, no desaprovechó la historia, y la plasmó en papel, como ya sabemos…

Deacon Brodie pub.
Deacon Brodie pub

 

 

Deacon Brodie pub.
Deacon Brodie pub.

 

Los escoceses también tienen a su Jack el Destripador, en este caso, los personajes fueron dos, Burke y Hare.

Burke y Hare eran dos operarios llegados a Edimburgo para poder ganar algún dinero. Ambos se alojaban en una pensión, donde Hare, terminó enamorándose de la posadera y casándose con ella. Un día al llegar, se encontraron a la posadera llorando; uno de los huéspedes había muerto. Burke le dijo que no se preocupara, que ellos lo arreglaban y llamaban a la policia, el problema fue cuando, al bajar y ver la cuenta que había dejado el cliente, era de 4 libras, más de lo que ellos ganaban en todo el mes. En ese momento, Burke entendió el por qué de los llantos de la pobre mujer. Como era un hombre de recursos, recordó que hacía pocos días, un médico de la Universidad de Edimburgo, la cual sufría la falta de cadáveres para practicar, le comentó que si en algún momento tenía uno… bueno, que se lo llevara. Y así, ganaron 7 libras. Deuda pagada. Lo que pasó a partir de entonces, es de suponer. Primero empezaron matando a gente recién llegada, a quien nadie conocía, y luego ya a prostitutas y gentes del lugar, con lo que se levantó la voz de alarma. Finalmente, una huésped que olvidó unas medias, y volvió en mal momento, fue la que dió la voz de alarma. 

También Robert Stevenson, el El ladrón de cuerpos, les hace los honores con la escritura sobre el papel.

Maggie Dickson, la mujer medio degollada.

 

En todos los lugares, hay historias que terminan bien. Edimburgo es una de las ciudades donde más ejecuciones han habido en la historia de Europa, y una de ellas, fue, o tendría que haber sido, la de Maggie Dickson. Maggie estaba casada y regentaba un negocio de pescado junto a su marido, que la abandonó. A partir de ahí, todo cambió, y Maggie marchó de Edimburgo, para terminar trabajando en una posada en otra ciudad. El trabajo de Maggie se mezcló con el amor, puesto que se enamoró del hijo de la posadera, y quedó embarazada. El plan de Maggie era fácil, esconder el embarazo, hasta dar a luz, y entonces, ahogar al niño. El problema fue que alguien la vió ahogar al niño, y dió la voz de alarma, y claro, a la horca. 

Realmente, el crimen por el que iba a ser ejecutada no era haber matado al bebé, sino esconder el embarazo, algo prohibido por aquel entonces. La multitud se aglutinó en Edimburgo, y Maggie fue ahorcada y colocada en la caja. Sin embargo, se empezaron a escuchar golpes y gritos dentro de la caja: Maggie no había muerto. La multitud de aquella época, siempre con ganas de contemplar estos macabros festivales, pidió que la matasen de nuevo, sin embargo, un joven abogado levantó la voz desde atrás: eso era ilegal, porque Maggie ya había sido ahorcada.

El final feliz vino cuando Maggie se casó con el abogado que le salvó la vida con su intervención y puso su taberna enfrente del patíbulo. Para que digan que las mujeres no somos valientes. 

Hoy en día, es posible visitarlo y beber a la salud de la medio degollada.

Pub de Maggie Dickson, Edimburgo
Pub de Maggie Dickson,’s

 

 

 

Pub de Maggie Dickson, Edimburgo
Pub de Maggie Dickson, Edimburgo
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Edimburgo, un paseo por la ciudad escocesa.

Bienvenidos a Edimburgo.

 

 

 

La historia de Edimburgo se encuentra repleta de brujas y herejías, de cementerios donde pasear y encontrarte con un fantasma, pero, sobre todo, de cultura, de escritores afamados que en su día colocaron a Escocia como referente intelectual, de universidades aclamadas en la Europa Renacentista, y de una gente que, pese a ser parte de Reino Unido, son Escocia, otro país. Con todos vosotros, las historias más curiosas de Edimburgo, y lo que nos hemos llevado en nuestra memoria de esta ciudad, una de las más bonitas de mi patrimonio viajero.

 

Edimburgo.

¿Dónde está Edimburgo?

Edimburgo es una ciudad escocesa, la segunda más grande siguiendo a Glasgow, que procede de un antiguo fuerte, el fuerte de Eydin (Din Eydin en el idioma britónico). La ciudad fue fundada como tal en 1.018 por el rey Malcom II, y desde entonces hasta ahora, las murallas que la rodearon durante siglos han tenido mucho que contar. Hoy por hoy, la ciudad se divide en la old town, donde está el castillo y todos los vestigios de su época medieval, y la new town o ciudad nueva, donde la Ilustración dejó una ciudad completamente diferente a la Edimburgo que se conocía desde entonces.

Castillo de Edimburgo

 

 

Old town Edinburgh

 

 

 

Old town de Edimburgo.

 

 

 

New Town Edimburgo

 

 

 

New town Edinburgh

 

 

 

 

 

La old town, estuvo rodeada por murallas durante siglos, para proteger a la ciudad de los ladrones y bandidos. En la Edad Media, la ciudad donde ahora viven 20.000 personas, vivían 80.000, por lo que el espacio era algo limitado y las condiciones higiénicas escasas. Esto hacía que el vivir dentro de las murallas fuera difícil, pero mucho más difícil era salir fuera, donde las posibilidades de vivir eran escasas. Para evitar que llegase más gente a vivir en la ciudad escocesa, se impuso un canon de entrada y salida bastante alto, y ello impidió la llegada de nuevos vecinos, pero también, que para muchas personas de los siglos XIII y XIV, las murallas fuesen el fin del mundo, ya que muchas de ellas, jamás tendrían los ahorros suficientes (ni las agallas), para dejar la ciudad.

 

Edimburgo. Castillo

 

Por esta razón, los “rascacielos”, empezaron a ser algo habitual en este espacio de tierra, donde el actual ayuntamiento, por ejemplo, nos muestra 4 alturas por la parte de la Royal Mile, la principal arteria de la old town, pero, realmente tiene 11 alturas en total. La ciudad, tuvo innumerables alturas y también subterráneos, que, finalmente, se tapiaron para evitar que la peste negra siguiese su curso año tras año. A pesar de lo que se ha dicho en numerables ocasiones, los subterráneos de la ciudad se tapiaron, pero sin la presencia de gente infestada por la peste dentro. los escoceses de antaño, eran brutos, pero no tanto!.

Edimburgo. Las calles de la vieja ciudad están repletas de closes, pequeños callejores, ahora en número reducido, pero que en el pasado llegaron a ser más de 300.

 

 

 

 Cualquiera que visite Edimburgo, va a oir constantemente de la Royal Mile, y se preguntará; qué es? La Royal Mile es el camino que comunica el castillo con el Palacio de Holyrood. En total, mide 1814,2 km, más o menos una milla, de ahí su nombre. Ella, encontraremos algunos de los lugares y personajes clave de la visita a la capital escocesa.

Royal Mile

 

 

Por ejemplo, vamos a encontrar el ayuntamiento, y cerca de él, uno de los lugares donde se producían las ejecuciones en la Edad Media. También la Iglesia de St Giles, una iglesia preciosa con grandes vidrieras de colores. Allí también, vamos a ver un taburete, como símbolo de la revuelta que allí se vivió el 23 de julio de 1637. En aquél entonces, la Iglesia anglicana buscaba su hueco en la Escocia de la época, a raíz de la coronación de Carlos I, pero los escoceses son presbiterianos, y aquél día, el obispo cambió su ritual habitual por el anglicano. Jenny Geddes, una de las parroquianas, no se lo pensó dos veces, y agarró su taburete y lo lanzó al obispo impostor. Lo que no sabía ella, es que ello daría lugar a una revuelta no solamente en St Giles, sino en toda Escocia, dando lugar a la primera de las guerras de los Tres Reinos. En St Giles, lo encontraremos cerca de la entrada.

Lugar de ejecuciones en la Edad Media.

 

 

 

St Giles, Edinburgh

 

 

 

 

St Giles, Edinburgh

 

 

 

 

St Giles, Edinburgh

 

 

 

 

 

St Giles, Edinburgh

 

 

 

 

 

Otro de los clásicos en St. Giles es la estatua de John Knox, considerado el padre del presbiterianismo, y líder de la reforma protestante en Escocia. Este personaje, tan querido como odiado, pidió ser enterrado y que no se le trasladase en el cementerio que antaño reinaba detrás de St Giles. Así, aunque el cementerio mudó a mejores y más higiénicos parajes, su tumba permaneció allí, y hoy por hoy, se encuentra en la plaza número 23 del parking. Curioso destino…

 

En St Giles, cerca a la Royal Mile, tenemos el lugar más sucio de toda Edimburgo (mejor dicho, el único, porque la ciudad está muy cuidada). Se trata del enorme corazón de piedra en el que hay que escupir, si se quiere volver a Edimburgo, aunque realmente, la costumbre es escupir viene del rechazo de los ciudadanos hacia los elevados impuestos que antaño se pagaban. El corazón se llama “The Heart of Midlothian”, y marca el sitio exacto donde estaba situada la prisión real, del siglo XV al XIX, donde se ejecutaba a los escoceses y delincuentes comunes.

 

 

 

St Giles, Edinburgh

 

 

 

Paseando por la Royal Mile, vamos a encontrar también las estatuas de David Hume, el gran filósofo y el padre de la Economía Moderna, Adam Smith, también escocés.

 

 

 

Escocia y la Educación.

 

Y es que, si por algo se ha caracterizado Escocia, es por lo avanzado que ha estado su nivel educativo en muchos aspectos. La escolarización fue obligatoria en Escocia desde el siglo SVI, siendo el nivel de analfabetismo solamente del 15%, algo impensable en aquellos lejanos días. Frente a las dos universidades que Inglaterra poseía en aquellos tiempos, Escocia podía presumir de tener varias. Tuvo que ser Walter Scott, un abogado del siglo XVIII, el que dejase sus oficios legales y se dedicase a escribir la historia de su país, para demostrar quién eran, realmente, sus gentes. Por aquél entonces, los Highlands eran los pobladores de las Tierras Altas escocesas, a los que se clasificaba de paletos, pelirrojos, y todo menos listos. Scott consiguió con su pluma cambiar la visión de sus compatriotas del norte, y que dejasen de ser el objeto de risa de la gente del sur. Walter Scott, como muchos otros, pusieron su granito de arena en la construcción del nuevo país unido que llegó con Gerorge IV, con la máquina de vapor de Watts, el padre de la economía Adam Smith, la contribución años antes de Darwin, y en las expediciones, el Doctor Livingstone, uno de los grandes exploradores de todos los tiempos. Sin duda, ni la mano invisible que dirige la economía, ni las cataratas Victoria de Zambia y Zimbabwe, serían lo mismo sin este grupo de escoceses que se empeñaron en cambiar el mundo.

 

 

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