La historia de la Baronesa Karen Blixen

Memorias de África….

 

 

Y la historia continuó.

 

Muchos de nosotros hemos visto en alguna ocasión la historia de la baronesa Blixen, una intrépida mujer de principios del siglo XIX que se traslada de su natal Dinamarca, y se embarca en un matrimonio desastroso con el hermano de un amante suyo, para terminar, finalmente, en los brazos de Robert Redford o Dennis, un apuesto inglés que forma parte de los expatriados de viven en Kenia, aunque a su manera. La historia de la baronesa Blixen, provocó en muchos de nosotros unas ganas enormes por visitar Kenia y sus parques naturales, así como revivir todas sus experiencias en este recóndito lugar. Lo que no saben muchos, es qué hay detrás de esta historia.

La baronesa Karen Blixen, formaba parte de una familia acomodaba de Dinamarca, donde vivian en Rungsten, 30 kilómetros al norte de la capital. En la casa familiar, era su padre el que le contaba sus aventuras por América, que tanto inspirarían a la escritora, que ya entonces, empezó a desarrollar su talento, mucho antes de su aventura africana.

 

Un desamor con su amante le hizo casarse con el hermano de éste, el baron Blixen, un jugador empedernido y mejor mujeriego, que invirtió el dinero que recibieron de la familia de Karen para plantar café, algo totalmente impensable en la zona donde ellos consolidaron su hogar. La casa de los Blixen, se encontraba cerca de las colinas de Ngong, un lugar a una hora y media en coche, donde vivían los respetables expatriados que por aquél entonces, llegaban a Kenia, con el fin de organizar safaris, y de cazar, principal afición de aquella época.

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Casa donde vivió Karen Blixen en África. La película “Memorias de África”, utilizó sus exteriores y su fachada, aunque no pudo utilizar sus interiores, porque era demasiado pequeña.

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Plantación de café en la casa de Karen

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Comedor de Karen Blixen en su casa en Nairobi.

Karen no terminó de encajar en aquella sociedad tan victoriana y rígida, pese a estar en el medio de la sabana. Así, la baronesa se dedicó a su granja y adaptó el modo de vida que mejor le iba, hasta que la sífilis llamó a la puerta. La llegada de la enfermedad fue decisiva por dos motivos: marcó un punto de inflexión en el matrimonio, y además, el padre de Karen se había suicidado en su día cuando descubrió que estaba infectado de dicha enfermedad, así que era un tema que tocaba muy dentro a la escritora, que tuvo que marchar a Dinamarca de nuevo, para recibir un mejor tratamiento. El resto, ya es historia.

Lo que pocos saben, es qué pasó con esta mujer, una vez termina la película. Todos nos imaginamos a una Karen triste, amargada y que se pasa la vida recordando a su Dennis, sin pensar en lo que hubo detrás.

Rungsted
Rungsted

En primer lugar, su vuelta a Rungsted fue triste, si, pero también fue su lanzamiento profesional. La familia de Karen, había invertido mucha parte de su patrimonio en la aventura de los baroneses, y ahora, los fondos brillaban por su ausencia, por lo que Karen se aprovisionó en una habitación de la planta baja, desde la que podía observar todos los días el mar y el jardín de su casa familiar, y empezó a escribir. Y lo hizo tan bien, que se hizo famosa. En la casa de Rungsted, es posible ver fotos suyas con personajes de la talla de WIllder, o Marilin Monroe, o Ernest Heminway, que, el año que recibió su Nobel de Literatura, dijo en su discurso que el premio debería de haberse destinado a una dama… primero. La vida de Karen, después de la muerte de Dennis, fue todo menos aburrida; su fama se extendió mucho en Estados Unidos, donde hizo varias giras y sus libros se vendieron masivamente, hasta que, una enfermedad del estómago, que la perseguía desde hacía años, la dejó en 35 kilos, y la llevó lejos de casa.

 

 

 

Imagen de Karen
Imagen de Karen

Si se quiere encontrar el alma de Karen, hay que visitar ambos lugares, Kenia y Rungsted. En Kenia vamos a encontrar la casa que tantas veces hemos visto en nuestra pantalla, las plantaciones de café, su rustidor?, y sus paisajes.

 

Casa de Karen Blixen
Casa de Karen Blixen

Casa de Karen Blixen en Rungsted
Casa de Karen Blixen en Rungsted

Los paisajes de Rungsted, no tienen nada que envidiar a los africanos de nuestra película, y además, vamos a poder contemplar muchos objetos personales, como el gramófono que Denis le regaló, sus enseres de escritura, y muchas pinturas traídas de su África querida. Detrás de la casa, en el hermoso jardín, yace la baronesa, a los pies de unos árboles que la protegen de la interperie. También el jardín, alberga una colección de plantas y pájaros difíciles de encontrar, para los amantes de la naturaleza.

 

Jardín Karen Blixen
Jardín Karen Blixen

 

Aunque para muchos sea triste pensar que la historia no es como nos la contaron, la baronesa Blixen tuvo una vida llena de emociones, muchas de ellas, plasmadas en sus libros e historias, como ya sabemos….

Aquí yace la baronesa Blixen...
Aquí yace la baronesa Blixen…

https://roseviaja.com/runsted-copenhague-yo-tenia-una-granja-en-africa/

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Copenhague, imágenes cotidianas…

Copenhague, imágenes cotidianas…

CopenhagueCopenhague

 

Copenhague…

Mi último destino por el norte ha sido la capital del Dinamarca, el país conocido por ser el más feliz del mundo. Mi llegada coincidió con un día lluvioso, lleno de nubes y con poco sol. Sin embargo, aún así se notaba el encanto que esta ciudad tiene, no solo para el turista, sino también para los que allí viven. Siempre se dice que la gente del norte es más fría que la del sur de Europa, por la diferencia de tiempo. No puedo decir eso de Copenhague, como tampoco de mi paso por Suecia. Qué me ha gustado más de la ciudad? toda ella. Sus imágenes cotidianas, su día a día, su actividad….

En esta ocasión, me alojé en un albergue que vale mucho la pena apuntéis: el Generator hostel. Dinamarca,  no se caracteriza por ser una ciudad donde el dinero pueda dar mucho de sí, y los hoteles no son una excepción. Este hotel, céntrico como pocos, posee unos precios altos (unos 35 euros la habitación compartida), pero merece la pena. Pasaría por ser un hostel de lujo, con su restaurante y cafetería (donde es posible ver a muchos ejecutivos y gente que trabaja cerca que acuden allí a la hora feliz), un desayuno impresionante (tipo buffet, y con muchas opciones), y unas habitaciones limpias de verdad. Mis compañeros, gente venida de todas partes y de todas las edades, llegaban a Copenhague, tanto a estudiar (es una ciudad con mucha vida universitaria), como de turismo como yo. Vale la pena que os alojéis en el centro, aunque os cueste un poco más, ya que el transporte es caro. Os dejo algunas imágenes para que vosotros también disfrutéis una de las capitales más cosmopolitas del mundo. Hasta la próxima escapada!

 
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Rungsted, Copenhague… Visitando la casa natal de Karen Blixen.

 
 

Rungsted y la Baronesa Karen Blixen…

Yo tenía una granja en África…

 

 

Casa de Karen Blixen, Rungsten, Dinamarca.
Casa de Karen Blixen, Rungsten, Dinamarca.
 
 
… Al pie de las colinas de Ngong. Así empieza “Memorias de África”, la película que narra la historia que la baronesa Karen Blixen vivió durante 15 años cerca de Nairobi, y que nos narra su vida y el día a día de muchos europeos que cambiaron su cómoda vida en Inglaterra o Dinamarca, por poner un ejemplo, y decidieron emprender una nueva vida en la lejana sabana, en un mundo inhóspito y peligroso, repleto de animales salvajes y con la temible malaria, donde, a pesar de todo, muchos se sintieron cautivados por los amaneceres africanos, por sus gentes y tribus, por la crudeza del día a día, y una de ellas, fue Karen, que volvió a su tierra natal, Dinamarca, no por mutuo propio, sino porque su aventura emprendedora en África fracasó completamente…

Casa de Karen Blixen,vistas de la playa. Rungsten, Dinamarca.
Casa de Karen Blixen,vistas de la playa. Rungsten, Dinamarca.


 Desde el primer momento que vi la película, mi único deseo era ir a ver todo los paisajes africanos que allí se mostraban, así como la casa y el entorno donde Karen había vivido. Tardé varios años en poder estar en Nairobi y visitar su granja, mi primer viaje a la auténtica África vino acompañada de un accidente de coche que me costó mi radio izquierdo, pero valió la pena, y no sólo eso, sino que desde entonces, mi continente preferido sigue siendo éste, y no hay ningún viaje que me llene tanto como los que realizó a esta parte del mundo.

 

 

Casa de Karen Blixen, museo de la casa natal. Rungsten, Dinamarca.
Casa de Karen Blixen, museo de la casa natal. Rungsten, Dinamarca.

 

En este caso, cuando empecé a decidir qué visitar en Copenhague, me di cuenta que el pueblo donde vivió la baronesa durante la última etapa de su vida, Rungsted, quedaba solamente a media hora en tren de Copenhague, por lo que inmediatamente lo incluí en la lista de prioridades en dicha ciudad. Aquí fue donde Karen, Isan Dinesen en sus libros, vivió en realidad, la mayor parte de su vida, comparado con su vida en Africa, y es allí donde escribió gran parte de sus novelas.

 
Solamente la visita a la que fuese la casa de Karen Blixen (Isak Dinesen), ya vale la pena, por el  paisaje donde está ubicada la casa, frente al mar, en una zona  que ahora se ha convertido en apeadero para muchos yates y barcos de recreo, y también por su jardín, un jardín enorme, paraíso para los amantes de las aves, (no me incluyo yo), y que es una reserva natural de aves creada por Karen pocos años antes de morir, y donde también se encuentra enterrada, a los pies de la colina Ewald. Si uno visita esta casa, se dará cuenta de que su vida no terminó cuando volvió de África, ni mucho menos, Isak Dinesen empezó a ser una famosa escritora a su vuelta de Nairobi, teniendo sus novelas una gran repercusión en Estados Unidos, hasta el punto de estar a punto de recibir el premio Nobel de Literatura en 1.954, Entonces, fue otorgado a Ernest Heminway, que  cuando lo recogió, dijo que la refinada autora Karen Blixen, autora de “Memorias de África”, lo merecía más que él.
 
En la casa, podemos encontrar muchas cosas que no pudimos ver en su casa en Nairobi, su sillon preferido para leer y escribir, el gramófono que Denis le regaló, el reloj de cuco que se llevó a África, y que todavia funciona, y sobre todo, su alma, la esencia de la que fue una gran mujer…. Es una visita que vale la pena hacer. Hay trenes directos a Rungsted, y desde la estación de trenes del pueblo, hay un agradable paseo hasta la casa, si el día acompaña, como fue mi caso..
 
 

 

Sentada en su sillón personal. Rungsten, Dinamarca.
Sentada en su sillón personal. Rungsten, Dinamarca.

 

Máquina de escribir historias. Rungsted, Dinamarca
Máquina de escribir historias.

 

Aquí yace la baronesa Blixen... Rungsted.
Aquí yace la baronesa Blixen…

 

 
 
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