8 Experiencias que he tenido en mis viajes y que repetiría ahora mismo.

Experiencias viajeras que repetiría ahora mismo.

 

Si una conclusión he sacado de todo el tiempo que llevo viajando es que el viaje no lo hacen los lugares que visitas, o la cantidad de cosas a las que tomas fotos: el viaje está compuesto de experiencias, en la mayoría de los casos, recuerdos de momentos a los que no tomamos ni siquiera una fotografía, porque estábamos tan a gusto que el hecho de movernos y coger la cámara era algo que entorpecía nuestro momento.

Todos los viajes tienen sus momentos, buenos y malos, pero el tiempo nos deja solamente aquellos realmente buenos en nuestra memoria. Así que allá van algunas historias divertidas que he tenido en mis viajes y que han pasado como anécdotas a contar a los sobrinos.

 

En Ho Chi Minh, Vietnam

 

 

Empezamos…

  1. Hotel Atelefugne en Addis Abeba, Etiopía… un hotel o una casa de citas?

Los que me conocen saben lo poco amiga que soy de los lugares concurridos de turistas, así que siempre que podemos buscamos alojamientos en lugares con buenas conexiones, pero no en el centro.

Imaginaros: nuestra luna de miel y el primer viaje mochilero de mi marido (si sobrevivía a este viaje, ya sabía yo que iba a durar). Reservo el hotel en un barrio de Addis Abeba cercano al Merkato tradicional, y bastante alejado del centro turístico. Hasta ahora bien. Llegamos a Addis Abeba y pasamos el control de pasaportes, cuando la chica de los visados nos pregunta la dirección donde vamos a estar. Decimos el nombre de “Atelefugne” y la risa no puede ser mayor: “ahahah ¿De verdad vais al Atelefugne? Mari! (a la chica de enfrente del otro lado del aeropuerto), que estos dos van al Atelefugne” jajajaja, risas de nuevo. Nosotros al medio, alucinados, mientras de una a otra se iban diciendo donde íbamos a estar, con una explosión de risas a cada momento.

Finalmente, dejamos el aeropuerto, ahora ya no sabemos si acojonados o no, pero nos dirigimos al hostal, que, de lujos nada, estaba muy bien situado, en un barrio típico de la capital donde nadie se metió con nosotros. Solamente el día que estuvimos en el centro turístico a mi pareja intentaron robarle a plena luz del día. El resto del tiempo, estuvimos de cine en este hostal (muy muy sencillo, todo hay que decirlo), donde comimos algunas de las mejores injeras del viaje (injera es la comida típica etíope).

 

Merkato en Addis Abeba, el mayor mercado de la capital, y probablemente de toda Etiopía.

 

 2.  Pasar de Vietnam a Camboya en barco.

Sin tiempo, no es posible realizar este trayecto, para el que se necesitan un mínimo de 3 días, sin contar con la preparación, pero sin duda es una de las mejores experiencias de cualquiera de los viajes que he tenido, en el cual pudimos ver mucho de la vida diaria tanto de los vietnamitas como de sus vecinos de Camboya. El trayecto se hace largo en muchos momentos; son dos días de barco en los cuales se hace parada al anochecer para dormir en un pequeño pueblo. Aún así, cuando llevas tantos días de viaje la posibilidad de tener unos días de calma se agradece.

 

Barcas del Mekong

 

Vietnam

 

3. Realizar un curso de cocina bereber en el desierto de Marruecos.

Una de las experiencias que me he llevado en mi última visita a Marruecos ha sido la experiencia de pasar una noche en el desierto, y dentro de la experiencia del desierto, la oportunidad de estar cocinando junto a sus mujeres en una casa tradicional.

Los países árabes son muy hospitalarios con los viajeros que llegan hasta sus tierras, pero el contacto con las mujeres es mínimo, ya que pasan mucho tiempo dentro de casa en sus actividades diarias y es difícil entrar en su círculo. Por eso, tener la oportunidad de penetrar en su mundo y socializar con ellas fue algo mágico, que sin duda repetiré.

 

Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos
Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos, esperando que el Tagile esté listo

 

Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos
Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos

 

 

4. Ir a un spa durante un viaje a la República Checa, si… pero un spa de cerveza.

A muchos les puede resultar raro lo que estoy diciendo, pero existe un lugar en la República Checa, concretamente en el pueblo de Chodova Plana, donde es posible acudir a un spa, y allí darte un baño de cerveza checa.

Para llegar hasta Chodova Plana en transporte público hay que tomar el tren desde Pilsen para llegar. En coche estaría  a 65 kilómetros, una hora más o menos.

El spa de cerveza es realmente algo único: el lugar está formado por bañeras, todas separadas por cortinas, donde cada una de ellas está llena de cerveza caliente mezclada con agua. Cada pareja o persona sola es introducida en una de las bañeras, y a continuación se le da una cerveza fría. Después de un largo rato, la encargada viene a por ti y te lleva a la sala de relajación, donde te envuelve con toallas… y te da otra cerveza….

https://www.chodovar.cz/id1037en-prava-pivni-lazen.htm

 

Chodova Plana, spa de cerveza

Si después de toda esta experiencia te entra hambre, el restaurante In the rock se encuentra construido en una cueva junto al spa…

5. Tienda de reparación de pinchazos durante el día… Restaurante barbacoa al llegar la noche… Estamos en Arusha, Tanzania.

Uno de los lugares más peculiares y divertidos de los que he estado ha sido el restaurante Khan’s Barbecue, en Arusha, Tanzania. Arusha es conocido por ser el punto desde el que salen todos los safaris de camino al Serengueti, el Lago Manyara o el Ngorongoro. Pocos pernoctan más de una noche en este pueblo que pese a no haber avanzado mucho en los últimos años tiene su encanto. Un accidente de tráfico hace años hizo que el pueblo se convirtiese en nuestro hogar durante más de una semana, y conociéramos más a fondo cada parte de la ciudad.

Así, uno de los lugares más simpáticos fue cenar en el Khan’s Barbacue; por la mañana el restaurante era una casa de reparación de pinchazos de coches; por la noche, sacaban las barbacoas, y los empleados que por la mañana te habían reparado la rueda, te servían el pollo a la barbacoa, que hay que decir, está considerado uno de los mejores de toda la ciudad. No tengo fotos, quizás el momento fue demasiado bueno…

 

6. Asistir a una ópera… en una iglesia anglicana en pleno centro de Florencia.

Una de las mejores sorpresas que me han dado nunca, la oportunidad de escuchar una ópera en FLorencia, pero, además en una iglesia anglicana. El lugar es fenomenal en cuanto a acústica se refiere, los sopranos increíbles. Ya he estado dos veces, y seguro que repito. De las dos representaciones a las que he asistido recomiendo “Love duets” me gustó mucho más… La iglesia se llama St Marks, y es posible adquirir las entradas con antelación por internet. (http://concertoclassico.blogspot.com.es/).

 

Ópera en Florencia, Toscana

 

7. Hacer un trekking por la Muralla China de Beijing.

Viajar hasta la Gran Muralla China es algo que está en la mente de muchos, y que se puede realizar de muchos modos; aunque hay muchos que simplemente van a tomar la foto, existe también la posibilidad de recorrer parte de esta gran maravilla, con un paisaje único y significado especial, por todo lo que representa en sí.

Nuestro recorrido por la Gran Muralla fue solamente de 7 kilómetros… pero duros duros, especialmente por la calor, y por el hecho de que son todo subidas y bajadas constantemente. Resultaba curioso el llegar a algunos puntos en los que ya no podías más, y te apareciese un chino a venderte agua, tan fresco… lo querías matar.

Al finalizar, tienes la posibilidad de cruzar un río en tirolina. Mi vértigo no me lo permitió la otra vez; a ver si este verano me armo de valor y me lanzo…

 

La gran Muralla china, Beijing
La gran Muralla china, Beijing

 

8. Asistir a un cine en forma de merengue en Jaipur, India.

De todos es conocida la segunda gran industria cinematográfica del mundo: Bollywood, donde se realizan igual o más películas que en la meca del cine. Pero, ¿alguna vez os habéis preguntado cómo viven los indios el cine? Pues no os lo podéis ni imaginar. En primer lugar, se pasan horas para comprar la entrada; los cines tienen separadas las filas en hombres y mujeres, ya que no sé por qué, se tienen que pegar todos los unos contra los otros.

Empezamos la cola, estamos en Jaipur, para asistir a una película que no vamos a entender, pero vamos a verla en el único cine en forma de merengue del mundo..

Empezamos! No sé realmente para qué nos asignan un lugar, porque aquí nadie se sienta: la gente se queda en pie para bailar, cantar, hacer palmas, llorar… en fin, que el cine se vive de verdad…

Si vais a la India, no podéis dejar de visitar alguna sala de cine, porque seguro que vais a pasar un buen rato.

Más información la web del cine, Raj Mandir Cinema

 

Raj Mandir en Jaipur, el cine merengue de la India

 

Viajes low cost. Destinos inolvidables

Viajes low cost para unas vacaciones divertidas.

5 destinos inolvidables…

Viajes donde cualquier presupuesto es posible.

Laos.

Laos siempre ha tenido un lugar muy especial en mi corazón. Por algo fue el primer lugar del Sudeste Asiático que visité, y donde tuve unas vacaciones de fábula. En Laos descubrí que la gente más humilde es la que más comparte. En Laos ví mis primeros monjes budistas, monjes “de verdad”, de los que van pidiendo por la calle comida, y son respetados por la religión que profesan por el resto de sus paisanos. En este país, descubrí “las bolsitas con hielo”, unas bolsitas con cubitos de hielo y una pajita, que compra la gente para refrescar (y razón no les faltaba aquél lejano agosto, hacía una calor increíble).

También las puestas de sol sobre el Mekong fueron parte del encanto del lugar, sin contar Luang Prabang, la ciudad asiática más auténtica para muchos. Y todo ello, a precios más que asequibles, tanto en transportes, restaurantes como alojamiento. En Van Vieng llegamos a dormir por un euro la habitación doble (no era un cuatro estrellas, eso sí). Además, al ser tan económico, alquilar una moto, o subir en canoa, o hacer cualquier excursión, entraba en el presupuesto diario.

 

vientiane, laos
Vientiane tiene estas hermosas puestas de sol sobre el río Mekong, que a más de uno dejarán con la boca abierta.

 

 

luang prabang, monjes
Ver a los monjes todas las mañanas recogiendo su comida, proporciona una lección de humildad a nuestra mentalidad occidental.

 

 

Van Vieng laos
Van Vieng es el paraíso de aquellos que quieren realizar actividades de aventura a bajo coste sin peligro alguno.

 

 

Las cuevas de Pak'ou en Luang Prabang
Las cuevas de Pak’ou en Luang Prabang … No solamente son bonitas, el paseo en canoa hasta allí también valió la pena.

Norte de Tailandia: Pai, un viaje low cost para aventureros mochileros.

Tailandia parece un clásico entre los destinos mochileros, pero es que en verdad, unas vacaciones en Tailandia dan para mucho. No solamente sus playas, sino su interior, y más aún, el norte del país, os pueden permitir el pasar unas vacaciones con poco presupuesto, disfrutando enormemente de la comida tailandesa y de su cerveza. Además, en lugares como Pai, al norte de Chiang Mai, se pueden realizar numerosas actividades, como subir en elefante, kayaking, practicar senderismo, rafting, o perderse en una moto por los arrozales que rodean al pequeño pueblo. Pai es considerado por muchos como el pueblo hippie del norte de Tailandia, y razones no faltan. El alojamiento es económico, y aunque la comida ya no es tan económica como lo era en el pasado (el que hayan descubierto Pai los turistas ha llevado al incremento del precio de las bebidas), sigue siendo el mejor lugar para perderse.

 

pai, tailandia
Paisajes de Pai. Allí encontré el cultivo del arroz en seco, algo que nunca había visto antes.

 

pai, tailandia
Calles de Pai, donde los mochileros caminamos tranquilamente.

Portugal, un destino low cost para románticos…

Debo reconocer que me ha costado mucho llegar a conocer un poco Portugal: a pesar de trabajar con muchos de ellos, no había recorrido sus lares hasta hace poco más de dos meses, que mis visitas al país empezaron a ser frecuentes. Desde entonces, he descubierto muchas cosas, como que Portugal no son solamente Lisboa y Oporto, sino que tiene otros lugares menos conocidos, y no por ello menos bonitos, como Aveiro, Torres Vedras, Óvidos o Setúval… da igual hacia donde te muevas, norte o sur, este u oeste, en todos los lugares encuentras hoteles de primera a precios asequibles, mucho más económicos que en nuestro país, menús por 7 euros, e incluso menos, e inolvidables paisajes que te dejarán sin aliento. Todo esto y mucho más, es Portugal. Como lugares que no conocía y que me han sorprendido gratamente en todos los sentidos, citar Torres Vedras, lugar cargado de historia, y donde  encontré un hotel muy especial, el hotel vila Louro 

 

 Setúval y Sesimbra, Portugal.
Vista de las playas entre Setúval y Sesimbra, Portugal.

 

viajes low cost.
Playas en Lisboa.

 

 

 Torres Vedras, Portugal.
Plaza de Torres Vedras, Portugal.

 

 

 

Vila Louro, Portugal.
Amanecer en Vila Louro, Portugal.

 

 

Oporto y la estación de trenes.
Oporto y la estación de trenes.

 

 

Oporto.
Oporto.

 

 

 

 

Playas en Oporto.
Playas en Oporto.

 

 

 

 

Guadalajara, el viaje low cost español.

Siempre pensamos en lugares lejanos en cuanto hablamos de viajes low cost. Sin embargo, existen provincias como Guadalajara, que nos permiten ver muchas cosas sin rasgarnos demasiado los bolsillos. Si todo ello lo acompañamos de una buena gastronomía y multitud de cosas que ver, no hay excusas para no visitar a nuestra vecina.

Qué ver en Guadalajara.

Las opciones son muchas. Si hablamos de practicar senderismo, el Alto Tajo nos ofrece caminatas repletas de luz y de naturaleza en estado puro, sobre todo con la llegada del buen tiempo. El otoño va a dar paso a una visita al Hayedo de Tejeda Negra, uno de los lugares más visitados por los senderistas españoles ( y con razón).

 

 

Guadalajara y el Alto Tajo.
Guadalajara y el Alto Tajo.

 

 

Guadalajara y el Alto Tajo.
Guadalajara y el Alto Tajo.

 

 

Hundido de Armallones, Alto Tajo.
Hundido de Armallones, Alto Tajo.

 

 

Hayedo de Tejera Negra, Guadalajara.
Hayedo de Tejera Negra, Guadalajara.

 

Hayedo de Tejera Negra, Guadalajara.
El Hayedo de Tejeda Negra, Guadalajara.

 

La llegada del buen tiempo deberían hacernos visitar pueblos como Horche, donde se realizan visitas guiadas a bodegas y a la ciudad, Pastrana, la ciudad de la princesa de Éboli y donde vivió Santa Teresa de Jesús. y, para los amantes de Camilo José Cela, el castillo de Torija nos ofrece una recopilación de la historia de su Viaje a la Alcarria.

 

Horche Guadalajara
Horche Guadalajara

 

 

Para los que quieran ir más al norte, van a descubrir la ciudad más turística de la comarca, Sigüenza, y los pueblos negros, la zona más bonita, en mi opinión, que tiene Guadalajara.

 

Parador Nacional Sigüenza
Parador Nacional Sigüenza

 

 

En el patio del Parador Nacional de Siguenza
En el patio del Parador Nacional de Siguenza

 

 

 

Callejeando por Sigüenza
Callejeando por Sigüenza

 

 

Sigüenza
Sigüenza

 

Guadalajara capital.

La capital de la provincia, que en su pasado se consideró fea y sin encanto, posee el Palacio del Infantado, y una remodelación de todo su casco antiguo que la hacen mucho más atractiva y un lugar donde salir a tomar algo. Muy recomendable la plaza de toros reconvertida en terraza de verano, donde tomar unas copas o cenar es una realidad.

 

Guadalajara, Palacio del Infantado
Guadalajara, Palacio del Infantado

 

Y si hablamos del verano, una visita al festival de la lavanda en Brihuega, es una bonita experiencia. Durante los días del festival, el ayuntamiento organiza visitas a los campos de lavanda, y todo el pueblo se engalana de esta aromática planta.

 

 

Brihuega,festival de la lavanda.
Brihuega en el festival de la lavanda.

 

 

Brihuega,festival de la lavanda.
Brihuega,festival de la lavanda.

 

 

Brihuega,festival de la lavanda.
Brihuega, Guadalajara.

 

 

 

Y luego, siempre hay pueblos perdidos que nos sorprenderán con su naturaleza, como Pioz, a 20 minutos escasos de Alcalá de Henares.

 

Pioz, castillo.
Pioz, castillo.

 

 

Pioz en verano, Guadalajara
Pioz en verano, Guadalajara

 

 

India.

A la India se la ama o se odia, es la frase más típica que he oído… y es verdad. Se escuchan voces a favor, y voces en contra, pero lo que si que es cierto, es que es un país que no deja a nadie indiferente. La India, es un lugar para muchos viajes: muchos son los veranos necesarios para comprender y llegar a amar a este hermoso país, donde la miseria y la pobreza se dan la mano de los turistas y la gente acomodada; donde los saris de las mujeres conviven pacíficamente con la juventud, que quiere ser occidental. Todo vale en la India, y todo está lleno de tradiciones y perjuicios. Al viajar, una tiene la impresión de que por mucho que te fijas e intentas comprenderla, todavía no está a tu alcance.

Como ya muchos saben, es un país muy económico, donde el que viaja caro es porque quiere. En mi visita, llegué a regatear para pagar menos de un euro por habitación doble, pero aún así, sabíamos que era caro. La picante gastronomía es deliciosa, y, como no, más que asequible.  Una experiencia bastante económica y mágica, es dormir en alguno de los palacetes que hay en el Rajastán, y que ahora se dedican al turismo. No te arrepentirás….

 

 

Khajuraho, India.
Khajuraho, India.

 

 

Khajuraho, India.
Mujeres en Khajuraho

 

 

Khajuraho, India.
De camino… Khajuraho, India.

 

Mercados en la India. Jhansi.
Mercados en la India. Jhansi.

 

 

Agra, India.
Agra, India.
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Jaipur y el Rajastán

 

Jaipur y el Rajastán

 

 

Cuando llegamos al Rajastán, teníamos claro que llegábamos a la etapa media del viaje, y en verdad lo fue, no solamente porque pasábamos a una zona completamente diferente, como también porque a partir de aquí dejamos de estar solas: Teresa y su novio americano, que nos acompañarían por todo el Rajastán, y hasta casi el final del viaje. Nuestros nuevos amigos, venían de Nueva York, aunque Teresa era de Zaragoza, se encontraba viviendo allí desde hacía un tiempo, y junto con ellos, vimos Jaipur, la ciudad de entrada, estuvimos también en su cine merengue (el único cine del mundo con forma de merengue); visitamos el Mc Donalds (Teresa y John no tenían una predilección especial por la comida india), y contratamos con ellos, por medio de Narendra Singh, que nos proporcionó un coche con guía, y con nuestro chófer pudimos disfrutar de poblaciones como Bundi (mi segunda preferida), Udaipur y Jodhpur, la ciudad azul.

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