Chashma Ayud, el museo del agua en Bukhara Uzbekistán

Lugar donde el santo Job golpeó con su bastón y el agua empezó a manar, antiguo pozo

El museo que rinde homenaje al agua

En los viajes es bastante habitual encontrar lugares que no esperabas visitar, y que cuando lo haces, te sorprenden gratamente, así es el caso del museo del agua o de Chashma Ayud: no es que sea algo impresionante, arquitectónicamente hablando, pero si que es un lugar curiosa y que merece una visita, si de verdad quieres descubrir más sobre este precioso país y su historia

Cuenta la leyenda…

Como todo en Uzbekistán, también el Museo de Chashma Ayud y el lugar donde está emplazado tiene su propia leyenda; el museo se encuentra exactamente en ese lugar por una razón, y es que la leyenda dice que el santo Job golpeó con su bastón el suelo en este lugar, y el agua empezó a manar para toda  la población de Bhukara. Este es el primer lugar donde salió agua en Bhukara. Aunque en la antigüedad era un pozo, hoy en día es el museo de Chashma Ayud.

Qué podemos encontrar en el Museo del Agua

En el interior del museo podemos encontrar cosas bastantes interesantes; hay mapas que indican la presencia del agua en numerosos estanques alrededor de la ciudad. En la actualidad solo quedan dos.

El mapa de los hammanes es también bastante significativo, y también solamente dos permanecen abiertos. La práctica del masaje estaba bastante extendida y se hacían masajes los unos a los otros. La lista de la parte superior corresponde a todos los hammanes que habían solamente en la ciudad de Bhukara… imaginaros lo importante que era este lugar durante la Ruta de la Seda.

El Mar de Aral y su desertización.

Uno de los puntos más interesantes del museo es la parte dedicada al Mar de Aral y a la historia de su desertización. De todos es conocida la desaparición del agua de este lugar, con imágenes de barcos fantasma que han dado la vuelta al mundo denunciando este problema. Parece ser que la razón de su desertización está relacionada con el cultivo del algodón en la zona colindante por parte de los rusos; al ser un mar cerrado sin salida se empezó a evaporar. El cultivo del algodón fue muy importante en Uzbekistán en el período de ocupación rusa, llegando el país a ocupar el cuarto puerto en exportaciones de algodón a nivel mundial. En la actualidad hay varios planes que pretender mejorar la situación que sufre este mar; el actual presidente uzbeko ha puesto un plan de cultivo de frutas en marcha con el fin de que el agua del Mar Aral no se evapore tanto. Además, varios científicos han encontrado agua dulce y se está haciendo un depósito para canalizarla.

Aljibes en Bukhara

Los Aljibes

La ruta de la seda y el paso de sus camellos obligaba a tener un aljibe cada cierta distancia, ya que los camellos necesitan beber a los 40 kilómetros de viaje. Los aljibes se realizaban en los lugares más profundos, para poder acumular más agua. Aunque el paso de la ruta de la seda por Bukhara y su provincia tenía muchos aljibes, en la actualidad solo es posible encontrar uno entre Samar y la ciudad. En la exposición encontramos un aljibe del siglo XVI; éstos eran siempre de 15 a 20 metros, y con diámetros distintos.

La tumba de un arquitecto sufista ocupa el fondo de la sala. Esta persona era un sacerdote muy venerado y querido, y todavía mucha gente viene hasta aquí para presentarle sus respetos y rezar.

El Mercado de Bukhara

Enfrente del museo se encuentra el mercado más grande de Bhukara; allí es posible encontrar desde especies, frutas o verduras hasta ropa o telas… Si tienes tiempo, date una vuelta por este lugar, y contempla la vida local. En el mercado vimos muchas cosas divertidas, como las bolsas de pipas tamaño familiar con un envoltorio donde estaba dibujada la bandera del Barça. Por supuesto, las pipas son para cuando hay partido de fútbol.

Una de las cosas que más nos ha sorprendido de Uzbekistán es la limpieza de sus mercados. Este mercado es un ejemplo. No había ni un papel en el suelo y todo se encontraba muy ordenado.

Etiquetado: /

La importancia de los detalles en China

La historia de cómo en un viaje por la China profunda terminamos en comisaría detenidos….

PD Ninguna de las fotos en el post corresponden a Kaily: no saqué ni la cámara

Arrozales en Dali, Yunnan

No hay blog ni revista de viajes que no te diga que el viajar es todo un aprendizaje… y qué verdad. En nuestra aventura por el sur de China si algo aprendimos fue lo fácil que es meterse en un lío, simplemente por no hacer los números al estilo local. De hecho, no pasamos la noche encerrados por poco

Zhaoxing en China
Lucía, una compi del viaje tomando fotos

Corría el año 2009 y nuestro viaje por la provincia de Yunnan, China, iba viento en popa. Acabábamos de llegar a Guiyang y queríamos ir a Kaily, un pequeño pueblo al que no encontrábamos modo de ir (no es que hubiera algo especial que ver allí, sino que era el camino más corto para llegar a Chongqing y proseguir nuestro camino)

Sur de China,  Provincia de Yunnan
Sur de China, Provincia de Yunnan

Empezamos a buscar furgoneta para todos y los precios no eran precisamente baratos, se estaban aprovechando de nuestra situación de turistas fijo. Finalmente, uno de los conductores nos acepta 150 yuanes, que era lo que queríamos pagar. Iniciamos el trayecto y la verdad es que Kaily estaba lejos, así que ya en el coche decidimos que le íbamos a dar algo más. No hizo falta, ya que al llegar el conductor nos pide 750 yuanes. Muy ofendidos, y como éramos más chulos que un diez, nos vamos todos a comisaría a quejarnos del conductor, y él con nosotros a denunciarnos por lo pagarle lo acordado. Estaba anocheciendo a todo eso.

Empezamos a explicarles a los dos policías nuestra versión (explicarles de aquél modo, porque inglés hablaban lo justo), poco a poco, vemos que van apoyando al conductor. A nosotros nos piden que le paguemos, a lo que nos negamos rotundamente. Como el tiempo va pasando y no cedemos, nos piden los pasaportes y por lo que vemos, nos van a retener en comisaría… lo que faltaba…

Sur de China,  Provincia de Yunnan
En Baisha, territorio de la minoría Naxi. Los chicos del viaje

En ese momento a nuestro compi Alfonso se le ocurre una idea, y es que un amigo suyo vive en Hong Kong. Alfonso llama a su amigo y hablamos con él. Enseguida entendemos qué pasa; el chico nos explica que en China si tú pones un palito al uno, es un 7, no un 1. Batalla perdida. Pagamos la parte correspondiente y salimos rapidito. A buscar hotel, donde sea.

Longsheng, China, el pueblo de los arrozales de arroz.
Longsheng, China, el pueblo de los arrozales de arroz.

El hotel Petroleum es la cosa más cutre de todo el viaje. Lo único gracioso y agradable es el guardia nocturno, con el que nos echamos unas buenas risas. Los chicos nos informan de que son cinco pisos sin ascensor, no les creo, de verdad que pienso que me está tomando el pelo hasta que lo veo.

Zhaoxing, China
Mercado de carnes en Zhaoxing, China

El hotel tiene cucarachas, por lo que tenemos que dormir con la luz encendida y nuestro saco sábana para no tocar nada.

Decididamente, Kaily no es un lugar para nosotros, por lo que el día siguiente nos vestimos y salimos de la ciudad.

Chongqing, China
Chongqing, China

Moraleja: no viajes conmigo, soy una especialista en meterme donde no hay que meterse

Curiosidades del Sudeste Asiático.

El Sudeste Asiático y sus curiosidades

EL Sudeste Asiático está formado por muchos países, todos ellos increíbles y con identidad propia. Uno se encuentra muchas cosas distintas cuando llega allí… aquí algunas….

Gastronomía.

En el Sudeste Asiático es obligatorio probar a comer por la calle en alguna ocasión. No solamente es más económico, sino que te permite comer mucho mejor, más sano, y lo más importante, conocer mejor la cultura local. En algunas ocasiones, el que no te entiendan, termina por ser la puerta de entrada a una  comida divertida, cuando los gestos para hacerte entender y que te cocinen lo que quieres, dan paso al inicio de una bonita amistad…

Puesto callejero en Kota Kinabalu, Malasia.
Puesto callejero en Kota Kinabalu, Malasia.

Comiendo en Dali, China. Aquí la gente es muy maja. No sé cuántas abuelitas chinas conocí...
Comiendo en Dali, China. Aquí la gente es muy maja. No sé cuántas abuelitas chinas conocí…

En estas fotos nos encontrábamos en Dali, en la provincia de Yunnan. En pleno mercado estaban los puestos de comida, donde nos sentamos a comer junto a los locales. La señora que está en la foto es la cocinera. En la foto inferior nuestra mesa y la comida, que resultó ser de las mejores del viaje.

Comiendo en un puesto local en Dali, Yunnan... por menos de 5 euros todos... cerveza incluída...
Comiendo en un puesto local en Dali, Yunnan… por menos de 5 euros todos… cerveza incluída…

Puesto de comida en Xi'an, China. Lo mejor es comer lo mismo que comen ellos, y dejarse llevar.
Puesto de comida en Xi’an, China. Lo mejor es comer lo mismo que comen ellos, y dejarse llevar.

La cerveza.

La cerveza es algo internacional, y en los países asiáticos, donde el calor aprieta, no iba a ser menos. Hay muchos países donde beber medio litro de cerveza resulta más económico que pedirte un agua pequeña. No sólo eso, sino que siempre es un placer poder probar cervezas que en tu país te será difícil encontrar. Os animo a que las probéis…

Cervezas asiáticas. Algo barato y bueno.
Cervezas asiáticas. Algo barato y bueno.

Cervezas en Myanmar.
Cervezas en Myanmar.

La cerveza en el Sudeste Asiático tiene una gran ventaja, y es que muchas veces el pedir agua embotellada es un riesgo, ya que en algunos países y ciudades existe la costumbre de rellenarlas. La cerveza te evita ese problema. Además, combina perfectamente con el calor asiático.

Fruta Asiática.

Durián, rambutanes, mangostees, mangos, etc. Fruta en el Sudeste Asiático hay mucha, toda buena y de gran calidad…. Cuando volváis a España, la vais a echar mucho de menos.

fruta en tailandia
Frutas en Tailandia. rambután y mangostees.

Como anécdota, el durian, es la fruta que más controversia despierta entre los viajeros. El durian, o te encanta o lo odias, no existe término medio. La razón es su olor, ya que cuando se abre, huele muy mal. Está prohibida la entrada en las habitaciones de hoteles de Tailandia de los durian.

Como consejo: es buena idea el llevar algo de fruta de los mercados locales, en más de una ocasión nos ha salvado del hecho de no encontrar nada abierto para cenar. Además de que muchas de ellas es difícil encontrarlas en nuestro país, y cuando las encuentras son muy caras o no saben igual.

Cheeseburguer en Myanmar

Si alguien pensaba que pidiendo una simple hamburguesa no iba a lo seguro se equivocaba; si no que se lo digan a Bernat. Estábamos en Yangon, Myanmar, cuando una noche pedimos hamburguesas; Bernat pidió la cheeseburguer o lo que es lo mismo, la que lleva queso; yo pedí la burguer normal. La sorpresa vino cuando le trajeron el pan de la hamburguesa, con el queso y la verdura; al reclamar al camarero que faltaba la carne nos dijo que de eso nada, que había pedido la cheeseburguer, y que en Myanmar era así. Así que tuvo que pagar la hamburguesa de carne aparte para tener una hamburguesa completa… (por desgracia no hice fotos).

Helados en Laos.

Una cosa pelicular y que no he vuelto a ver en ningún sitio, son los helados de hielo. Allí, la gente local, compra una bolsita con hielo y “colorete”, que luego bebe con una pajita.

Niña laosiana con un helado en la mano
Niña laosiana con un helado en la mano

A pesar de que los helados, sobre todo los de Laos que son tan curiosos son muy apetecibles en verano, hay que ir con mucho cuidado al probarlos, sobre todo por el tema del hielo.

Besos, besos, besos.

En algunos países, como China, existe la costumbre de fotografiarse con los turistas… en algunos casos, vais a recibir también amor. Que no os asuste. Disfrutad del momento…. En otros lugares, como el Tíbet, tener mucho pelo o ser moreno de piel, va a ser toda una atracción….

china, curiosidades
En China vais a recibir mucho amor. Me pasó en muchas ocasiones que las chinas se querían hacer una foto conmigo y darme un beso

Firmando libros.... si es que el tener pelo, a veces es una virtud....
Firmando libros…. si es que el tener pelo, a veces es una virtud….

En la foto estamos subiendo al campamento base del Everest; mi compi de viaje era el más peludo de todos, así que fue la atracción turística de los lugareños. En la foto le piden que les firme los libros que llevan consigo, a lo que él accede encantado.

Ir a una discoteca china.

Una de las mejores experiencias que he tenido, el ir a una disco local llena de chinos… Por un módico precio, vais a tener la entrada, y toda una caja de cervezas. Y también un trato especial, ya que no todos los giris van allí….

Discoteca en Xi'an, China.
Discoteca en Xi’an, China.

Cuando llegamos  a la discoteca y nos pidieron casi lo mismo por la entrada que por la cantidad de la cena que acabábamos de tener no nos lo creíamos (nos pidierons unos 5-6 euros por persona). Luego entendimos por qué: y es que a cada uno nos entraba una caja de cervezas, que fueron trayendo y colocando en los frigoríficos de la barra… Si no lo veo no lo creo.

Tailandia, Laos y Myanmar: Templos, templos, templos.

Pero todos con su toque especial. Aunque llega un momento que los ves todos iguales y te cansa, resulta interesante ver algunos de cada país…

Templos en Tailandia, pero que podrían ser perfectamente de Laos...
Templos en Tailandia, pero que podrían ser perfectamente de Laos…

Bagán, Myanmar
Bagán, Myanmar

Etiquetado: / /

Ayasofia en Estambul, Turquía

 Existen lugares en el mundo que atraen multitudes; lugares históricos que mueven a los viajeros hacia ellos, provocando que muchas veces una iglesia, un monasterio, un simple museo, hace que visitemos un país entero. Uno de los ejemplos es Ayasofia, la basílica cristiana ortodoxa ubicada en Estambul que ha pasado por ser museo, y ahora mezquita desde hace poco.

Estambul, Turquía, uno de mis destinos favoritos

Mi historia de cómo llegué a Turquía por primera vez

visita a Aya Sofia en Estambul
Viaje a Turquía

Llegué por primera vez a Turquía en el año 2005 en un viaje organizado, que casi ni elegí yo, sino que me recomendaron en la agencia de viajes donde lo contraté. En aquella ocasión me acompañaba mi querida madre, la cual me había quitado de la cabeza la idea de ir a Grecia y dado a elegir cualquier otro destino; “vete a Turquía Rosabel, acabo de venir con mi madre y nos ha encantado” la voz de Virginia todavía resuena en mis oídos. Yo no tenía claro que mi madre aceptase, pero así fue, y juntas tuvimos un viaje maravilloso por un país que con el tiempo sería un segundo hogar para mí, quién me lo iba a decir en aquel momento.

Estambul, Bósforo.
Estambul, Bósforo.

El viaje lo emprendí sin la lección aprendida, debo de reconocerlo; solamente sabia los lugares que iba a visitar, pero nada más. Yo me había empollado Grecia, de donde había comprado hasta la guía. El cambio, de todos modos, no me decepcionó.

Después de aquél viaje en el que vimos lo más representativo de este país, han habido muchos otros a Estambul, pero hay una constante, un lugar que nunca puede olvidarse si se visita el antiguo Imperio Otomano, y ese es Ayasofia, el museo que hace poco y por decisión del actual presidente, ha pasado a ser mezquita. No voy a entrar en temas políticos, en si me parece bien o mal; el propósito de mi post es animaros a visitar este edificio, que es uno de los más impresionantes y con mayor carga histórica de Turquía.

visita a Aya Sofia en Estambul
Vista de Ayasofia, Estambul

Historia de Ayasofia

Nos tenemos que remontar al 26 de diciembre del año 537, fecha en la que se inaguraba Ayasofia, el lugar de culto más grande de la época. El lugar que ahora ocupa Ayasofia había estado ocupado desde el año 325, cuando el Emperador Constantino había extendido el cristianismo hacia oriente y Estambul pasaba a ser la capital del Imperio Romano. Un terremoto años después hacía que se tuviese que restaurar en el 360; Megale Ekklesia, o “La gran iglesia”, que era como se llamaba en aquellos tiempos, fue testigo de muchas luchas y rebeliones en la ciudad otomana durante el período bizantino, hasta que un gran incendio casi la destruyó por completo.

Aya Sofia, Estambul
Aya Sofia, Estambul

En su última restauración, ordenada por el emperador Justiniano, participaron arquitectos del nivel de Trales y Miletos, a los que debemos la famosa cúpula sostenida en un cuadrado, rodeada de ventanas que parecen iluminar la cúpula con la luz de sol.

Hagia Sophia fue una iglesia cristiana durante 916 años; ninguna iglesia en el Imperio Romano de este superó sus dimensiones: en ella se coronaron emperadores durante sus años de uso, hasta que la conquista del Imperio Otomano de mano de Fatih Sultan Mehmed trajo nuevos tiempos al edificio, allá por el 1453.

Ayasofia en Estambul
Ayasofia en Estambul

Llegado el Imperio Otomano, Ayasofia pasó a convertirse en una mezquita; durante 482 años recibió los rezos y las oraciones de sus feligreses. A pesar de haber sido cristiana, la antigua iglesia siempre tuvo un valor especial para sus gentes, que la consideraban un símbolo de su conquista, un lugar de gran poder y que merecía ser defendido a toda costa.

La llegada de la República de Turquía y del personaje más querido por los turcos, Ataturk, quiso que se restaurase a partir del 1930, para convertirse en museo cinco años después. La Unesco declaró Ayasofia Patrimonio de la Humanidad en el año 1985.

Ayasofia en Estambul
Entrada a la basílica Ayasofia

Visita al interior de Ayasofia.

Entrar en Ayasofia es pasar a un mundo donde las religiones y su historia se funden y entremezclan en una perfecta armonía, creando un resultado único. No en vano, Hagia Sophia, o la Sagrada Sabiduría, como es denominada en griego, está considerada la octava maravilla del mundo.

La puerta de entrada o puerta Imperial nos dará paso al edificio; esta puerta estaba destinada solo para el paso de los emperadores, ahora es la puerta general de entrada. Sobre ella podemos ver el primer mosaico, donde un Cristo Pantocrátor domina la escena, teniendo a sus pies al emperador de turno. El mosaico es del siglo IX.

Ayasofia en Estambul
Mosaicos en Ayasofia, uno de los tesoros de este lugar

Estos mosaicos se encontraban cubiertos y la reforma de Ataturk los puso de nuevo a la vista.

Llegamos al interior de Ayasofia y chocamos con uno de los elementos más representativos: la cúpula; sostenida a 55 metros sobre el nivel del suelo, y con una amplitud de 33 metros, la cúpula de Ayasofia es impresionante; la cúpula es uno de los elementos más estudiados también en arquitectura, al haber sido construida sin tambor; el peso de ésta lo sostienen cuatro arcos reforzados con contrafuertes, y las cuatro pechinas con cuarenta nervios. Lo que hicieron sus arquitectos, Tralles y Mileto fue aplicar la geometría a la materia sólida, algo nuevo en aquellos tiempos. La llegada de los otomanos le añadiría minaretes y contrafuertes, pero conservaría lo esencial.

Ayasofia en Estambul
Ayasofia, Estambul

En las paredes del interior veremos cuatro medallones donde leemos los nombres de Allah y Mohammed. También nos llamarán la atención las escaleras que llevan a la parte superior; se supone que las estancias superiores eran destinadas a las mujeres musulmanas, ya que en el Islam hombres y mujeres no rezan juntos, y ellas rezaban arriba.

Ayasofia en Estambul
Ayasofia en Estambul

Otro lugar para visitar en Ayasofia es la galería en la parte superior, utilizada como lugar de reunión. Las puertas de mármol que separan las áreas de este corredor son llamadas las puertas del Cielo e Infierno. El paso por ellas nos llevará a los mosaicos más famosos de la antigua basílica, los mosaicos de Deësis, que muestran un Cristo triunfante acompañado de Juan el Bautista y de su madre la Virgen María. Otros mosaicos que no podemos perdernos son los de Constantino el Grande mostrando la ciudad de Constantinopla a la Virgen Maria, o el del Emperador Justiniano en la construcción de la basílica.

Ayasofia en Estambul
Mosaicos en Ayasofia, Estambul

De nuevo en la parte inferior del edificio, el púlpito y el primer minarete de la iglesia-museo-mezquita; todo ello data de los tiempos de Mehmed; también la madrassa fue obra del sultán. Cerca nos encontraremos con un minarete de mármol blanco, construido en los tiempos del sultán Beyazit II. El Sultán Suleiman el Magnifico añadiría en su mandado dos lámparas que en la actualidad presiden el interior. Las lámparas las traería el sultán desde Hungría

Ayasofia en Estambul
Ayasofia en Estambul

 Con los años, las estructuras exteriores se irían reforzando, para evitar que otros terremotos dañaran la fachada, arcos de descarga en las paredes y nuevos materiales complementarían AyaSofía, hasta conseguir el aspecto que encontramos en la actualidad.

Ayasofia en Estambul
Fachada de Ayasofia en Estambul

El nombre de Aya Sofía.

Ayasofya es la denominación de la basilica-mezquita-museo en turco; en griego sería Hagia Sophia; Sancta Sophia en latín.

Ayasofia en Estambul
Imágenes de Estambul

Aya Sofia en la actualidad

Muchos nos sorprendemos ante el nuevo decreto que convierte el museo en una mezquita desde el 10 de julio de este año, pero debemos saber que no es algo nuevo; ya en el año 2016 una parte del museo fue abierta para el culto (El pabellón Hunkar)

No nos olvidemos de mostrar respeto a la entrada de este lugar; el paso está permitido a todo el mundo, aunque las mujeres deben cubrir su cabeza. El que ahora sea mezquita significa que los viernes hay partes cerradas al público. La entrada a la actual mezquita es libre, aunque es aconsejable que busques y contrates algún tour, si quieres una explicación más detallada de esta maravilla.

A pesar de que se pueden hacer fotos, no hay que hacerlas de la gente que está rezando, como muestra de respeto.

Si visitas Ayasofia no puedes perderte el resto de los edificios que la rodean, y que son fácilmente visitables el mismo día: El Palacio de Topkapi o la residencia de los antiguos sultanes otomanos; la mezquita Azul, la basílica de la cisterna, que quedan justo enfrente de Ayasofia, no deben de faltar en tu viaje. Se puede ver todo en el mismo día, ya que se encuentra muy cerca.

Ayasofia en Estambul
Ayasofia en la noche

Para terminar el día te aconsejo que vayas a cenar al restaurante Omar, aunque en la actualidad se encuentra cerrado. Si subís al último piso os vais a encontrar una sala llena de lámparas de colores, desde donde es posible ver tanto Ayasofia como la Mezquita Azul. Es curioso cuando hacen el rezo de la oración y lo escuchas desde aquí. La comida del restaurante es aceptable, no es lo más representativo de Turquía, pero el lugar merece la pena. La atención del personal es buena y el precio está muy bien, especialmente si tenemos en cuenta que estamos en pleno barrio turístico y frente a estas maravillas.

Ayasofia en Estambul
Ayasofia en Estambul

En conclusión

No sé que tiene Estambul que a todo el mundo engancha, todavía no he conocido a alguien que me haya dicho que no le ha gustado esta ciudad. Si necesitabas un motivo para visitarla aquí tienes uno, pero no dejes de visitar el resto; Estambul es su parte turística, pero también la auténtica; sus barrios, sus gentes, aquellos lugares donde los turcos se reúnen para charlar, siempre pausadamente, porque así son ellos. Insallah, podamos volver pronto Estambul, gürüsürüz!

Etiquetado:

El lago Islanderkul en Tayikistán

Islanderkul en Tayikistán
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan

Tayikistan, un país para viajeros.

Islanderkul en Tayikistán

Pocos son los que llegan a Tayikistán, y la mayoría lo hacen para cruzar la mítica cordillera de Pamir, sueño de muchos viajeros intrépidos. Tayikistán se encuentra en Asia Central, en un área donde todos los países terminan igual, tal y como me decían mis sobrinos cuando les hablaba de mi viaje “tia, da igual donde vayas, todos son -Istan, nos suena igual”. Este pequeño país en medio de todo hace frontera al oeste con Uzbekistán, de donde es fácil acceder a través de Samarkanda; el sur de sus tierras hace frontera con Pakistán; Kirguistán lo colinda en el norte, y al este tenemos China.

Caminos de Tayikistán en marzo 2019

El pueblo tayiko es un pueblo tranquilo, todavía poco acostumbrado a ver algún turista en sus calles; la independencia les vino después de la disolución de la Unión Soviética, en el año 1991. Poco después iniciaron una guerra civil que enfrentaría religiones y provocaría la salida de muchos judíos y rusos hacia el oeste. Fue en el 1994 cuando Emomali Rahmon tomaría las riendas del país. En la actualidad todavía ostenta su cargo.

Los tayikos, un pueblo hospitalario

El país tiene unos 8 millones de habitantes y son casi todos ellos de origen tayiko, que proviene del persa. Gran parte de los tayikos siguen viviendo en Samarkanda y en Bujara, que formaba parte de sus fronteras. Muchos de sus habitantes también hablan ruso.

Gente de Tayikistán, encuentros en la carretera

Llegamos a Tayikistán procedentes de Samarkanda, a escasos 58 minutos en coche. Una vez en la frontera pasamos los controles de pasaportes, enseñamos el visado de entrada (para poder acceder al país hemos tenido que sacar el visado previamente online), y pasamos al otro lado de la frontera, donde ya todo cambia.

Paisajes de Tayikistán

La diferencia entre Uzbekistán y Tayikistán se hace latente desde el primer momento; Tayikistán es un país mucho más pobre que su vecino, aquí no llegan los turistas, nuestros guías hablan solo inglés y son todos ellos profesores en la universidad a cargo de una agencia de viajes tayika. Todos ellos trabajan durante el año dando clases, en verano hacen excursiones de senderismo a las montañas del país, acompañando a los escasos turistas que hasta allí llegan.

Caminos de Tayikistán

Nuestro caso es una gran excepción, hemos llegado en la época del festival del Navruz (en Tayikistán también se celebra), y los colegios están cerrados, la gente está de vacaciones. En cuanto empezamos a recorrer los caminos de estos lares nos damos cuenta de que todo va a ser una aventura, y que va a ser una aventura fría.

La nieve poco a poco va ganando terreno en el paisaje tayiko.

Los paisajes de la carretera nos muestran imágenes de postal, cada dos por tres pedimos a nuestros guías que paren los coches, no podemos dejar de hacer fotos. Después de comer en Panyakent, una antigua ciudad en la provincia de Sogdiana que estuvo habitada por muchos persas procedentes de la casi vecina Irán. En la actualidad conserva muchas ruinas que se pueden visitar, aunque a nosotros nos apremia el tiempo para llegar a nuestro destino y no podemos demorarnos más.

Tayikistán

El trayecto transcurre tranquilo aunque cada vez tenemos más nieve en el camino; a la altura de Ayni nos desviamos hacia Islanderkul, el lago de Alejandro Magno.

Lago Islanderkul en Tayikistan
Camino del Lago Islanderkul en Tayikistan

Nuestro destino es un lago glaciar situado a 2195 metros de altura, en las montañas Fann. Los ríos Yagnhnog y Zeravshan nutren las aguas no solo de Islanderkul sino de otros lagos de la región. El lago es para muchos el más bonito del país, y a pesar del paisaje nevado que nos rodea, a nosotros también nos lo parece.

Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan

Poco a poco avanzamos hacia la parte más alta de las montañas, y el camino se vuelve más intransitable. Estamos a escaso cuarto de hora de nuestro refugio de montaña, pero nuestro coche ya no sube. En este punto nos bajamos todas de ambos coches y nos negamos a seguir. Khusan, nuestro chico en el viaje, se queda sin palabras. Milagrosamente descubrimos que el refugio tiene un 4X4 que puede bajar y llevarnos en varios viajes. Así lo hacemos, y junto con Paola termino en la parte de atrás del maletero sentada.

Lago Islanderkul en Tayikistan
Llegando al refugio, a punto de quedarnos atascados con el coche.

Finalmente llegamos a nuestro destino, y el recibimiento no puede ser mejor; quizás los tayikos no sean tan extrovertidos como los uzbekos, pero son igual de hospitalarios o más. Allí nos esperará la “mama”, una amable señora dueña del refugio que hará que nuestra estancia sea la mejor parte del viaje. Solo por su amabilidad y su cariño preparando todos los platos de la cena nos habrá valido la pena el viaje.

Con la dueña del refugio, la señora que nos cuidó durante nuestra estancia allí y que siempre llevaremos en nuestro corazón
Lago Islanderkul en Tayikistan, refugio de montaña

Aquella noche, después de abrir varias cervezas y despachar las delicias de nuestra mama, arreglamos el mundo con los tayikos; la kafkiana conversación en la cual los tayikos se comunicaban conmigo en inglés, que traducía al español para las otras, mientras la parte de no acabábamos de entender se traducía entre los tayikos y Khusan y su idioma el uzbeko, para retraducir al español no tuvo desperdicio. Esas cosas solo te pasan en un viaje donde las cosas no planificadas son las anécdotas que se recuerdan.

Islanderkul en Tayikistan
Islanderkul en Tayikistan, refugio de montaña, aquí podéis ver la cena que tuvimos a la llegada

Al amanecer nos despertamos con el aroma de los platos del desayuno que la Mama nos había preparado. Una vista de ensueño nos esperaba. No nos queríamos ir y nos quedamos un buen rato disfrutando del paisaje

Lago Islanderkul en Tayikistan
Vista de nuestro refugio por la mañana
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan, amanecer en el refugio de montaña

El lago Islanderkur es famoso por ser el lugar donde el caballo de Alejandro Magno murió. En las noches de luna llena despejadas Bucéfalo aparece y cabalga sobre las aguas del lago. La creencia popular también dice que las chicas solteras que ven al caballo se casan ese año y tienen una vida feliz…

Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan
Etiquetado:

Mausoleo de Ismail Samanid

Lugares a visitar en la Ruta de la Seda

Mausoleo de Ismail Samanid en Bhukara, Uzbekistán
Mausoleo de Ismail Samanid en Bhukara, Uzbekistán

Mausoleo de Ismail Samanid.

El mausoleo de Ismail Samanid en Bhukara es uno de los lugares más representativos de la ciudad de Bhukara, uno de los puntos clave en la Ruta de la Seda.

Ismail Samanid vivió entre los siglos X y XI, y fue a su muerte que se construyó su mausoleo. Este personaje es muy importante en la historia de Uzbekistán, ya que fue el que logró unificar Afganistán, Uzbekistán e Irán durante su vida, y además lo consiguió sin el uso de la violencia ni esclavos. Ismail Samanid gobernó durante muchos años, y fue considerado un hombre sabio y justo durante su mandato. Además, es el único emir que gobernó durante 50 años después de su muerto, ya que en su lecho de muerte dijo a sus ministros que le rodeaban en sus últimas horas que, si en el futuro tenían algún problema, lo escribieran en un papel y lo pusieran a sus pies. Al día siguiente por la mañana, la respuesta estaba escrita con la solución en la parte de su cabeza.

Mausoleo de Ismail Samanid en Bhukara, Uzbekistán
Mausoleo de Ismail Samanid en Bhukara, Uzbekistán

Acerca del mausoleo.

La llegada de Genghis Khan y su imperio supuso la destrucción de todos los edificios históricos y más bellos en el territorio uzbeko. Bhukara era la capital del país por aquél entonces, así que no se quedó atrás en el destructivo plan de Genghis Khan. Solamente 3 edificios se libraron de la destrucción del nuevo imperio mongol, y el mausoleo de Ismael Samani fue uno de ellos.

Mausoleo de Ismail Samanid en Bhukara, Uzbekistán
Mausoleo de Ismail Samanid en Bhukara, Uzbekistán

Nunca ha sido reconstruido, ya que se dice que tiene un ladrillo especial que al tocarse haría que se cayera en picado toda la construcción del edificio.

Mausoleo de Ismail Samanid en Bhukara, Uzbekistán
Mausoleo de Ismail Samanid en Bhukara, Uzbekistán

El mausoleo cambia de color cuatro veces al día, por la disposición geométrica de sus ladrillos en el diseño, teniendo arquitectura islámica, cristiana y rasgos del Zoroastro en su diseño. La cúpula es claramente islámica, con su forma de media luna símbolo del Islam, que significa la “religión joven”, ya que realmente es la religión más joven de todas las existentes; los ladrillos redondos formando cuevas es típica del zoroastro, que siempre ponía ventanas en sus edificios para poner estatuas de dioses; las formas cruzadas de los ladrillos representarían a la religión cristiana, con sus 18 formas de colocar los ladrillos.

Las ventanas no tienen vidrios, en un intento de que el aire pase al interior del edificio durante el verano y proporcione ventilación y una temperatura más fresca durante el verano.

En el interior del edificio encontramos el mausoleo del padre e hijo. Hay una curiosa cobra en el diseño de las paredes, símbolo de la sabiduría.

Etiquetado: / /

Madrasa de Chor Minor en Bhukara, Uzbekistán

Chor Minor, Bhukara
Chor Minor, Bhukara

El nombre de Chor Minor se refiere a los 4 minaretes que tiene la madrasa, pero el precursor de esta obra fue el Halifa Nisobec Colifon. El halifa era un gran viajero y comerciante, que viajó a lo largo de la Ruta de la Seda para sus negocios y llegó incluso a la India, donde la vista del Taj Mahal le enamoró por completo. Fue entonces que el comerciante decidió construir algo tan bonito en su ciudad cuando volviera.

A su regreso empezó con su proyecto, pero se encontró con que el gobierno de la ciudad no le permitía construir una madrasa, por lo que se tuvo que conformar con la construcción de una caravansarai, un lugar donde las caravanas de la ruta de la Seda reposaban en sus largos recorridos. El comerciante accedió a cambiar sus planes iniciales, pero puso algunas condiciones al arquitecto que la construyó; en primer lugar, su construcción debía de encontrarse en el paso de la Ruta de la Seda, para que todos los que recorriesen esta parte del camino la visitaran; también tenia que mostrar a la gente cuatro partes del mundo, lo que viene reflejado en los cuatro minaretes, iguales de altura, que podemos observar todavía en la actualidad; los minaretes representan distintas culturas y lugares en la geografía, que al ser de igual tamaño nos dan a entender que, estemos donde estemos, todos somos iguales, sin ninguna restricción.

Chor Minor, Bhukara

El fin de la Ruta de la Seda dio lugar al sueño del halifa de tener una madrasa, la cual se utilizó durante muchos años, al contrario de otras, el edificio tenía dos pisos, siendo el piso superior una biblioteca donde los estudiantes podían estudiar. Ahora, tras la apertura para su visita, merece la pena subir hasta la parte superior para ver las vistas. Una tienda de souvenirs puebla la parte baja, aunque parece que en poco tiempo las tiendas de souvenirs desaparecerán de los lugares de visita.

Enfrente de la madrasa hay una tienda con objetos de la época rusa, incluso uniformes; vale la pena dar un vistazo para ver objetos como antiguos pasaportes de soldados, gorras, pins y condecoraciones, y muchas cosas. Más. Muy curioso el sitio

Etiquetado: / /

Samarkanda, la ciudad que brilla en la Ruta de la Seda

Samarkanda, Uzbekistán

En el camino entre China y Estambul, pasando por miles de ciudades, aldeas y caminos, los siglos XV y XVI vieron el nacimiento de lo que sería una de las rutas de paso más conocidas de todos los tiempos, y que todavía hoy provoca interés y curiosidad entre viajeros de todo el mundo.

Samarkanda, Uzbekistán

El paso de caravanas de Este a Oeste llenaba los caminos de la célebre ruta, transportando mercancías que en aquél entonces suponían un auténtico lujo; especies, sedas procedentes de China, y al retorno, todas las novedades de Occidente realizaban el camino inverso. La Ruta de la Seda enriquecía a las ciudades que estaban estratégica mente situadas en estos cruces de caminos; eran ellas las que más valor recibían, al enriquecerse con el intercambio cultural de los viajeros de uno a otro lado, y ver cómo su economía se incrementaba con el comercio.

Bhukara, Samarkanda, Khiva, y muchas otras más, vieron aumentar sus arcas y fueron centros de artes, crearon dentro de sus murallas madrasas para mejorar la educación de sus gentes, y formaron a algunos de los grandes intelectuales de todos los tiempos.

Plaza del Registán en Samarkanda

Los viajeros eran en su mayoría comerciantes, pero también había espacio para misioneros y peregrinos, que viajaban en busca de nuevas religiones; los bienes más preciados en aquellos tiempos eran el cristal, las finas porcelanas, el jabón… y, sobre todo, el poder interaccionar con otras culturas.


Plaza del Registán en Samarkanda

La Ruta de la Seda…

Nuevas propuestas para su impulso internacional…

Muchas fueron las ciudades y los países que estuvieron unidos por el camino de la Ruta de la Seda; durante siglos muchos elementos culturales y valores espirituales formaron una fina línea de unión entre lugares dispares y apartados.  En 1994, y con la cooperación de la UNESCO, se puso en marcha el programa de revitalización de la Gran Ruta de la Seda, como valor histórico cultural a preservar, en Samarkanda, Uzbekistán.

La principal ruta turística propuesta cruza 32 ciudades del Asia Central, algunas de ellas piezas clave en la historia de la ruta, como es el caso de Tashkent, Samarkanda, Khiva o Bukhara. Las ciudades del Valle de Fergana también están incluidas en esta propuesta de desarrollo. En todas estas ciudades podemos encontrar elementos únicos totalmente conectados con el paso de las caravanas; es aquí donde el renacimiento de la Arquitectura Islámica en el período de mayor esplendor de la Ruta de la Seda es patente, y es por ello que la preservación y el control del turismo resulta fundamental.

El programa de turismo para la Ruta de la Seda ha vuelto a poner a Uzbekistán en el mapa del mundo, aunque no debemos olvidar que nunca se fue, solo nosotros lo olvidamos…

Etiquetado: / / /

Tailandia por primera vez

 

Tailandia y sus gentes

 

Tailandia y sus gentes, rose viaja
Tailandia y sus gentes, rose viaja

 

Los viajes están formados de muchas vivencias distintas, algunas de las cuales son intercambiables y extrapolables a cualquiera de los viajes que realicemos. Una de las partes que más me gusta incluir en todos ellos, es el contacto con los locales; para mi interaccionar con la gente local es parte del encanto que encuentro en mis salidas; solamente ellos conocen el lugar donde viven, y donde yo llego como una intrusa, solo ellos proporcionan información vívida y real de cómo son sus tierras y cómo comportarse. De entre todos los viajes, de todas las gentes que he conocido, los tailandeses se han ganado un lugar en mi corazón desde hace tiempo.

 

Tailandia y sus gentes, rose viaja
Tailandia y sus gentes, rose viaja

No siempre es fácil entender la mentalidad tailandesa; de religión budista la mayoría, hallamos también muchos cristianos en las montañas del norte, donde misioneros cristianos llegaron con la ocupación inglesa a principios del siglo XX, y se establecieron por las regiones rurales. Su religión tienen también toques animistas dentro de las tribus especialmente. Sumamos todo esto y nos encontramos a gente pacífica, afable, que ríe muchas veces sin que sepamos si es que se están riendo de nosotros, de la situación o de algo que no tiene nada que ver con nosotros, pero que nos puede dejar un poco con la duda para el resto del día. Ni caso.

Tailandia y sus gentes, rose viaja

Tailandia y sus gentes, rose viaja

  • En primer lugar, los tailandeses sonríen. Si, sonríen, a todos y a todo. Es casi imposible mirar a un tailandés dos segundos seguidos y que no te premie con una maravillosa sonrisa. Compruébalo y verás cuando vengas.
  • Su carácter es afable, lo que les hace muy difícil entrar en una discusión, e incluso aclarar cualquier cosa cuando no te acaban de entender. Si les explicas cualquier cosa y no lo entienden, o no les cuadra, simplemente lanzarán una carcajada (y tú no sabrás que ha pasado). No te preocupes, tu tailandés o tailandesa no sabe cómo actuar y se ríe para compensar.
  • Son muy hospitalarios, a los tailandeses no les caen los anillos por invitarse a su casa a comer o hacerte partícipe de su familia. Ellos son así.
  • Les gusta mucho divertirse y pasar buenos momentos. Si no, ya lo verás.
  • Al igual que en otros países, la gente del norte es muy diferente de la gente del sur. En el norte nos encontramos a gente más amable, mientras que el sur, más turístico, tiende a ser más individualista con los extranjeros.
  • Los tailandeses hacen mucha vida en la calle; en cualquier sitio es posible ver gente paseando, comiendo, o simplemente hablando unos con otros. Las calles de Tailandia te van a enseñar mucho sobre su cultura y modo de vida.

 

Tailandia y sus gentes

Consejos si es la primera vez que vas a Tailandia

  • Aunque siempre leo muchos posts advirtiendo de los taxistas, en Tailandia son mucho más honrados que en otros países: hay que regatear, por supuesto, pero siempre te devuelven el cambio, y saben dónde van (algo bastante importante). La carrera en tuk tuk estés donde estés es algo obligatorio si quieres disfrutar del país, así que no te quedará otra que confiar en la habilidad de tu conductor (que seguro que la tiene)

Tailandia y sus gentes
Tailandia y sus gentes

  • Lo primero que te recomiendo es que te lleves tu sonrisa puesta y hagas alarde de ella, vayas donde vayas. Así conseguirás ya que el 50% de tu viaje sea inolvidable. Déjate llevar y aplicar la filosofía de la no prisa a tu viaje al tigre asiático. Déjate querer y que te sonrían constantemente.

Tailandia, rose viaja

 

  • Se que es difícil, pero si no quieres morir en el intento adapta tu biorritmo al suyo. Aquí todo va pausado.

 

Tailandia y sus gentes, rose viaja
Visitar alguno de los templos tailandeses y sentarse tranquilamente junto a los que allí están es una parte del viaje que no te debes perder

  • Atrévete a realizar alguna de las excursiones a las montañas del norte, para disfrutar de la experiencia de dormir en un poblado. No te recomiendo la visita a las aldeas Karen donde las chicas sacrifican su salud para llevar infinitos anillos dorados y sacarse un dinero, aunque lógicamente es su modo de vida; hay otras aldeas donde se puede pernoctar, dejar dinero en la comunidad sin dañar a nadie ni tampoco ser parte de ningún proyecto no ético. Opta por esta alternativa.

La gastronomía tailandesa es uno de los puntos fuertes del país; si le unimos la gran cantidad de frutas tropicales que vas a encontrar, ya no regresas a casa…

  • Haz que tu viaje sea algo de lo que te sientas orgulloso/a; no necesitas subir a un elefante, y menos en los campamentos donde colocan una silla metálica al animal, algo que les hace bastante daño; elige alternativas que te hagan sentir mejor y que ayuden realmente.

Montañas de Chiang Mai, Tailandia

 

Tailandia y sus gentes, rose viaja
Tailandia y sus gentes, rose viaja

 

 

Etiquetado: /

La tribu de los Karen en Chiang Mai, Tailandia.

Tribus de Tailandia

Tailandia es sinónimo de playas paradisíacas, gastronomía asiática, locura asiática en la noche, y como no, de tribus de montaña ancestrales. Todo viajero que decida realizar un viaje al tigre asiático terminará en un momento u otro desplazándose a Chiang Mai, la capital del norte; es en este lugar donde tiene lugar una primera toma de contacto más humana y auténtica del país, si previamente hemos pasado por Bangkok, y donde el viajero se sentirá como en casa. A pesar de que la ciudad de los templos empieza a ser ya muy turística, y los visitantes inundan sus calles, Chiang Mai todavía es considerada la cara amable de Tailandia, donde se podremos encontrarnos con pequeñas villas, naturaleza auténtica y un ambiente especial.

Las tribus en Tailandia

Es en este área y la zona del norte, Mae Hon Son,Chiang Mai y Chiang Rai donde encontraremos las tribus de montaña del país. A pesar de que algunas ya se han sumado al postureo de las fotos turísticas, y de que muchos poblados han encontrado en este modo de vida su subsistencia, hay otros que viven de otro modo, sin grandes pretensiones y mirando al turista divertidos. Este es el caso de la tribu de los Karen, que suman 40.000 personas en todo el país.

 

La tribu de los Karen

La tribu de los Karen procede de la vecina Myanmar, donde todavía es posible encontrar a muchos de sus lugareños en el norte del país vecino; los que viven en Tailandia llegaron hace tiempo, y siguen cruzando la frontera, como consecuencia de los problemas políticos de su país de origen. Los karen viven de la agricultura, siendo ellos agricultores y dedicándose ellas a trabajos artesanales hechos a mano, que ahora venden a los turistas. Su situación no es nada fácil cuando deciden cruzar al vecino país, ya que en muchas ocasiones lo hacen sin papeles y el gobierno tailandés no lo pone fácil para ellos. En el reino de Siam, viven de la agricultura igualmente, pero también muchos viven del turismo, sobre todo aquellos poblados que han decidido aprovechar la tradición de ellas, las mujeres Karen, de ponerse anillos color dorado en el cuello para alargarse el cuello.

 

Longsheng, China, el pueblo de los arrozales de arroz.

Orígen de la tribu Karen

Los orígenes de esta tribu está ligada al Tíbet y al desierto del Gobi, desde donde creen firmemente que fueron bajando hacia el sur hasta situarse en las tierras de norte de Myanmar, Tailandia y del sur de China. Los Karen también son llamados localmente kariang, gariang, karen y pakanyor. Todos ellos se encuentran divididos en cuatro subgrupos o tribus, con distinto dialecto, lenguajes inteligibles entre ellos, cultura y forma de vida distinta. Los subgrupos son los Sgaw (o karen blancos), los Po (o karen rojos), Pa-O y Kayak.

 

Pai. Tailandia
Paisajes de Pai. Tailandia

Costumbres de la tribu de los Karen 

A pesar de tener idiomas tan distintos, su modo de vida es similar: los karen son agricultores y viven de la tierra, donde cultivan arroz, maiz, soja o café. Viven el casas fabricadas con bambú, y tienen pollos y cerdos como animales domésticos. Su relación con los elefantes es también muy próxima, y muchas aldeas tienen más de uno para utilizarlo en las tareas del campo.

La forma de vestir de sus mujeres difiere en los colores de la subtribu, pero tiene la misma idiosincrasia en general: color liso o blanco para las mujeres solteras, colores vivos, o azul y rojo para las que se casan.

 

En los poblados la figura del jefe es muy importante, y es él el que decide y al que se consulta casi todo lo que ocurre en la comunidad. También es el encargado de realizar los rituales para su gente, y de tomar las decisiones que más puedan influir en el futuro de su pueblo.

 

Religión

Las tribus Karen son animistas en casi toda su mayoría, excepto aquellos a los que el cristianismo y sus misioneros lograron convencer, allá por el añó 1926, con la llegada del Imperio Británico. No obstante, muchos mezclan sus creencias cristianas con los espíritus que les protegen, donde son los espíritus del agua y de la tierra los más importantes, al protegerlos y darles el sustento diario. Los Karen son muy supersticiosos, y todo lo que hacen tiene un por qué.

Las mujeres Karen y sus largos cuellos

No siempre vamos a encontrar un poblado Karen con mujeres de largo cuello; más bien al contrario, ya que cada vez más deciden que no van a cubrir sus cuellos de estos aros que van añadiendo conforme el paso de los años. La decisión de poner o no anillos es propia, no existe una obligación tribal y solamente la tradición marca la regla. Hay algunas que llegan a ponerse hasta 20 anillos. Los poblados que realizan esta práctica forman parte de la subtribu de los Pa, o Karen rojos, procedentes de las regiones birmanas de Kayak y Shan.

No vamos a hablar de las consecuencias físicas que esta práctica puede tener en su fisionomía, allá cada una, es una decisión personal y que no todas comparten. Lo que sí que es verdad es que esta práctica ha dado beneficios a muchos de sus integrantes, que ven las oleadas de turistas pasar ávidos de la foto con la mujer jirafa de turno. Para muchas aldeas ha sido un medio de ganarse la vida y de poder tener unos ingresos que les permitan alimentarse.

Nuestra experiencia con la tribu de los Karen

En nuestro caso decidimos no visitar estos pequeños núcleos plagados de turistas y nos decantamos por una caminata por las aldeas Karen donde los anillos dorados brillan por su ausencia, y lugareños y demás actúan como tales, sin prestar demasiada atención a los de afuera. En estas aldeas descubrimos otro modo de vida, alejado de los circuitos turísticos y donde los karen se dedican a lo que verdaderamente hacen, la agricultura; fue una auténtica experiencia poder conocer un poco más de estos poblados tan alejados a nosotros, donde la vida sigue a otro paso, y el reloj parece haberse detenido. Sin duda, recomiendo la experiencia de recorrer las montañas donde esta gente vive, impregnada de campos de cultivos de arroz y donde los caminos de tornan senderos por donde circulamos los mortales y las motocicletas de sus lugareños, que transportan el arroz de la reciente cosecha de un lugar a otro. Es aquí donde uno desconecta del presente, y las noches en la aldea se convierten en un lugar de comunicación personal, sin móvil ni ninguna conexión a internet, solo la palabra, una guitarra y el sonido de la noche… en breve cuelgo las fotos…

 

 

 

 

 

Etiquetado: / / /

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Más información.

aceptar