Kalambo Falls en Mbala, o las segundas cataratas más altas de África.

Kalambo Falls en Mbala

Las segundas cataratas más altas de África

 

Nos encontramos subidos en un 4X4 camino de las Kalambo Falls, o las cataratas Kalambo, las segundas cataratas más altas de África. El camino no es bueno, pero tampoco malo. Lo que sí que tenemos claro es que es prácticamente imposible llegar si no tienes este tipo de transporte hasta las cataratas. Nosotros, hemos tenido suerte. Anoche, en Mbala, conocimos a un lugareño, que tras negociar nos ha recogido en el único hotel del pueblo, el New Grasshopper Inn. Desde allí, partimos.

 

 

 

Encontrar transporte en Mbala no es precisamente lo más sencillo del mundo

 

 

Kalambo Falls en Zambia, de camino…

 

 

Las Kalambo se encuentran muy cerca de Tanzania. De hecho, el río Kalambo, hace de frontera natural entre ambos países. Llegar desde Tanzania es más complicado; hay que llegar a Sumbawanga, y de allí, iniciar la caminata, pero la carretera es peor, nos cuenta el guía. Para nosotros, no ha sido difícil llegar a la Kalambo Village, el asentamiento más cercano a las cataratas, a orillas del lago Tanganika.

 

Kalambo Falls en Zambia, inicio del sendero. Luego ya se complica

 

Iniciamos la ascensión. Cinco kilómetros en sentido recto, con subidas y bajadas, que nos llevarán entre dos o tres horas, dependiendo de lo que nos vayamos encontrando.

 

Kalambo Falls en Zambia

 

 

Kalambo Falls en Zambia

 

 

Caída de las Kalambo Falls
Caída de las Kalambo Falls

 

Un poco de Historia sobre las Kalambo Falls en Zambia

 

Siendo solamente superadas por las cataratas Tugela, en Etiopía, fueron descubiertas por los no africanos en 1913. Desde entonces, este lugar ha sido un paraíso solamente al alcance de los que llegan hasta aquí. A pesar de no ser tan espectaculares como las Cataratas Victoria, la sensación de caída libre al vacío que se experimenta cuando llegas a la cima es indescriptible. Las Kalambo, son Patrimonio de la Humanidad desde el 2009. Casi nada.

 

 

Las Kalambo Falls son las segundas cataratas más altas de África.
Las Kalambo Falls son las segundas cataratas más altas de África.

 

 

De nuevo, volvemos a Mbala. De camino visitamos el Museo Moto-Moto, y terminamos bailando con unos niños de la zona.

 

 

Bailando en Moto-Moto, Mbala, Zambia

 

Atrás dejamos uno de los lugares que más nos han impactado de Zambia, y que también es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes desde la Edad de Piedra. Será por algo que nuestros antepasados ya preferían lugares como éste para vivir…

 

 

Lago Chila en Mbala, Zambia

 

 

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Datos Prácticos Viaje África del Este.

Información Práctica para viajar por África del Este

Datos de Agosto del 2008
 

Zambia

Cataratas Victoria en Livinstone, Zambia



Livinstone

  • Alojamiento: Red Cross Lodge (20 euros). El más barato que encontramos y la mejor calidad precio de la ciudad. El hotel está limpio y correcto. Cambian las sábanas todos los días.
  • Transporte: hay 5 autobuses al día hacia Lusaka. El primero sale a las 6 de la mañana del kiosco situado en la calle principal, donde se pueden comprar los billetes con antelación. El trayecto son 7,30 horas.
  • Otros: en Livingstone no se regatea mucho, y en general tampoco en toda Zambia.

    Entrada a las Carataras Victoria: 10 euros o 10 dólares (precios en Agosto del 2009).

     

    Cataratas Victoria
    Cataratas Victoria desde Zambia

     

     

    Lusaka

Lusaka
Lusaka, Zambia

 

  • Alojamiento: Peace Garden ( 32 euros). Decir horrible es poco. La opción al coger un taxi es que te lleve por la zona del citado hotel, ya que está lleno de hoteles que aunque son más caros que éste (40-45 euros), vale la pena pagar la diferencia. Endesha Guest House (36 euros). Regentado por un musulmán serio y formal, las habitaciones están muy limpias, el baño en la mayoría está dentro de la habitación. Conviene reservar antes, porque tiene sólo 6 habitaciones y suele llenarse.
  • Transporte: los autobuses hacia cualquier parte del país salen de la Intercity. La oficina postal también tiene autobuses que salen hacia Kasama 3 días a la semana, éste siempre por la tarde. Los de la Intercity que van al norte salen a las 16 horas, excepto Juldan que tiene un bus a als 4,30 de la madrugada. La compañía es seria y recomendable.
  • Varios: En Cairo Road (la calle principal) hay varios internets, cajas de cambio y bancos.
  • A nivel personal, Lusaka me parece la capital más fea de las que conozco en Africa, no os recomiendo estar más días de los necesarios. Además me pareció bastante peligrosa.

 

Mercado de Lusaka, Zambia
Mercado de Lusaka, Zambia

 

 

Mpika

 

Mercado de Mpika, Zambia
Mercado de Mpika, Zambia

 

  • Alojamiento: Melody Lodge. Muy cerca de la estación de autobuses. No suele tener agua y la luz en todo el pueblo la cortan sobre las 19 horas. La habitación cuesta 7 euros, es muy básica . El hotel tiene un pub bastante animado los fines de semana.

 

  • Transporte: Juldan Motors sale a las 13- 13,30 hacia Kasama. Hay un par de compañías de autobuses más, y en el centro del pueblo hay una plaza donde existen muchos minibuses.
Imágenes de Mpika, Zambia
Imágenes de Mpika, Zambia, Melody Lodge

 

  • Varios: las cabinas telefónicas cuando fuimos no funcionaban: a partir de este pueblo la incomunicación telefónica es casi total. Hay solo un banco en el pueblo (cerca del Melody Lodge), y un internet en la misma calle, que es el único del pueblo. Cierra a las 17 horas. 

 

  • Desde aquí intentamos contratar un coche que nos llevase al parque North Luangwa, pero nos pedían mucho dinero, así que no fuimos. Mpika no tiene nada de especial, está bien para no hacer el trayecto desde Lusaka a Mpulungu de un tirón, pero es prescindible. Especialmente si alguien busca un alojamiento más cómodo, a fecha de agosto del 2008 no lo había. Aún así, para el que desee conocer la verdadera África Mpika es muy auténtica.

 

Mpika, Zambia

 

 

Kasama

 

Kasama en Zambia

 

  • Alojamiento: Thorn Tree Lodge. (45 euros). Un remanso de paz, con todas las comodidades. Las habitaciones están entorno a un cuidado jardín, todas ellas espaciosas, limpias y cuidadas. Muy recomendable la comida del hotel, máxime cuando sólo hay un lugar en toda la ciudad para comer. El desayuno, incluido en el precio, tiene hasta la mermelada casera.

 

  • Transporte: el bus a Mbala sale a las 15,30 horas (35.000 kw). Llega allí a las 19 horas.

 

kasama
Restaurante en Kasama, Zambia; aquí me explicaron que si hay Coca-Cola, es que solo hay Coca-Cola, y si hay Fanta, es Fanta, punto. No se discute porque hay lo que hay… Más de uno debería de pasar por aquí a que le enseñen lo que es no tener de todo…

 

 

  • Otros: Existen varios bancos, un Shoprite para comprar, y un par de internetes en la calle principal.

 

Jugando a la pelota con la gente de allí, que por supuesto, enseguida se apuntan a la foto

 

 

  • A nivel personal. Me gustó mucho Kasama, pese a no tener nada de especial o qué visitar, el lugar donde la población está ubicada tiene paisajes muy bonitos. También disfruté mucho del hotel donde nos alojamos. Después de días en hoteles con escala agua y cortes de luz, se agradece

 

Paisajes de Kasama
Paisajes de Kasama

 

 

Kasama, Zambia
En Kasama, Zambia.

 

 

Mbala

 

 

En las afueras de Mbala, Zambia

 

 

  • Alojamiento: Grasshopper Inn (45000 kw= 9 euros por habitación). Sin duda la mejor elección, ya que los otros están fatal. Son habitaciones con salón y baño, aunque la ducha deja mucho que desear. No olvidéis que la luz en Mbala también la cortan: sobre las 19 horas y vuelve a partir de las 21,30 horas.

 

  • Transporte: el autobús a Mpulungu sale a las 6 a.m., pero dado que el trayecto es corto, decidimos coger un minibús local, que sale del mismo lugar de donde salen los autobuses grandes. Si se elige esta opción existen pros y contras: que puedes tomar un minibús en cualquier momento del día, y que no vas a salir hasta que el conductor no haya dado la vuelta al pueblo y lo haya llenado totalmente. Otra ventaja que encontramos es que gracias a la vuelta que dio por la ciudad, pudimos ver zonas que no habíamos visitado, muy auténticas e interesantes.

 

Esperando el autobús en Mbala, Zambia

 

  • Comida: es difícil comer y cenar en Mbala: sólo hay un restaurante en la calle principal, donde la hija del dueño no se entera mucho (decir que sólo tienen té para desayunar, no hay café, y Pollo o ternera para comer o cenar, con la típica pasta sin hornear que utilizan los africanos, el ugali, elaborado con el almidón del maíz y la harina de maíz, y que se sirve para acompañar a la carne o pescado), para desayunar, casi mejor es hacerlo en el hotel, donde al menos se pueden comer tostadas y huevos.

 

Las Kalambo Falls son las segundas cataratas más altas de África.
Las Kalambo Falls son las segundas cataratas más altas de África.

 

  • Otros: a menos de 20 kilómetros (por mala carretera, eso sí), se encuentran las Kalambo Falls; como no hay ningún autobús, contratamos un taxi al lado de la salida de los autobuses, que es donde están todos los taxistas. Pienso que tuvimos suerte, porque el chico fue muy honrado en todo momento. Acordamos 18.000 kw para visitar las kalambo, pero como le pedimos que nos llevase después al Museo Moto-Moto, y también paramos a ver un lago, le dimos 20.000 por todo.
    Respecto a la temperatura, Mbala se encuentra a 2.000 metros de altitud, no viene nada mal la ropa de abrigo, sobre todo por la noche. Hay que tener en cuenta que además en agosto es invierno allí.

 

Mbala, Zambia

 

  • A nivel personal: si vuelvo a Zambia, Mbala es de los lugares que volvería seguro, no solamente por auténtica que lo es; las Kalambo Falls es una de las maravillas del país menos visitadas, y son una pasada de bonitas. Mbala y sus alrededores también son preciosos. Solo falta un hotel donde poder ducharte. Supongo que con el tiempo habrán abierto alguno


Mpulungu en Zambia

 

Mpulungu
Mpulungu en Zambia

 

 

  • Alojamiento: Al principio cogimos habitación en el Harbour Inn (10 euros con baño), pero aunque muy barato, es horrible, y más cuando visitas el Mkupi Lodge, enfrente del lago, con cabañitas y un jardín muy chulo.

Pros y contras del Mkupi: a favor que es un lugar precioso, está todo muy cuidado, la comida es buena, los baños están limpios, las sábanas se cambian, y también si lo encargas puedes cenar allí, ya que está un poco alejado de la ciudad para ir andando por la noche.

En contra, que hay mucho mosquito (por el lago), la comida es cara, y la habitación también lo es para los estándares africanos: 25 euros sin baño y 35 con baño en la habitación. Además, la chica que lo lleva es muy atenta y servicial. Jaume y Marc estuvieron en unos hoteles que al parecer hay a unos pocos kilómetros del centro, y a los que podían acceder con barca o con taxi. Ellos no tenían agua potable para lavarse (la cogían del lago), pero podían acampar en el lodge.

Atardecer en Mpulungu en Zambia

 

 

  • Dónde comer: Para comer y tomar bollos han abierto un local en la calle principal que encontrareis enseguida, porque es el único restaurante y demás está más nuevo que el resto. También preparan macarrones si lo pedís.

 

Imágenes de Mpulungu
Imágenes de Mpulungu en Zambia

 

 

  • Otras cosas: Mpulungu está ya más dada a ver turistas: os intentarán cobrar por llevar el equipaje en el minibús (no se paga), os acosarán para que deis dinero o regaléis algo los niños, etc. Lo que hagáis ya es cosa vuestra. Personalmente, no me sentí nada cómoda con el ambiente de la ciudad y el acoso casi agresivo de los niños, pese a que el paisaje es muy bonito.

 

roseviaja
La llegada del barco Mv Liemba es toda una atracción semanal. Allí se concentra todo el pueblo…

Cómo viajar en el MV Liemba

 

Diario de viaje por África del Este: travesía en el Mv Liemba. Roseviaja
Travesía en el Mv Liemba, de Mpulungo a Kigoma


El MV Liemba sale los viernes, aunque también puede salir domingo o lunes: se están llevando refugiados congoleses a su país, por lo que cada dos semanas (se turna con el barco que hace Kigoma-Bjumbura) sale hacia el Congo y llega un poco más tarde.

MV Liemba
Imágenes de Mpulungu, el MV Liemba está a punto de llegar, la gente espera en la orilla…

 

 

El barco suele llegar sobre las 12 p.m., y sale de nuevo hacia las 18 horas. Los camarotes es la opción más cómoda, no es nada recomendable tercera, máxime cuando vas a estar 2 días sin bajar del barco.

Travesía en el lago Tanganica, Zambia, roseviaja
Travesía en el lago Tanganica, Zambia. A veces ocurren escenas que no acabamos de entender…

 

En tercera la gente va amontonada casi encima de la carga, y el barco está cargando y descargando durante el día y durante la noche, y siempre por la zona de tercera. A través de la oficina de turismo de Tanzania, escribimos y nos facilitaron el teléfono y dirección de la oficina de reservas; es bastante importante reservar, nosotros faltaban 10 días y casi nos quedamos sin plaza. El camarote de primera cuesta 65 dólares; el de segunda un poco menos. La comida en el barco está bastante bien, eso sí, o comes pollo o ternera, no hay más, y el desayuno lo de siempre, tortilla de huevos con pan, café o té, pero el precio es bajo. Como moneda de pago aceptan dólares y schillines tanzanos.

Mv Liemba
Mv Liemba, Lago Tanganica


Al salir con el barco, es importante el tema de los medicamentos. Los guardias tienen especial interés por los medicamentos que llevamos los europeos; es fácil que os hagan abrir los equipajes, y que os llamen la atención porque no poseeis las recetas expedidas en Zambia de las medicinas.


No hay ningún internet en el pueblo, y tampoco se puede llamar por teléfono.

Puesta de sol en el lago Tanganica,
Puesta de sol en el lago Tanganica desde el Mv Liemba

 

 

Tanzania

Kigoma

 

Kigoma en Tanzania

 

 

  • Alojamiento: la Lonely Planet recomienda el Zanzibar Lodge, argumentando que es la mejor relación calidad-precio, pero parece que el citado hotel ha bajado bastante el listón. Aunque sigue siendo barato, ahora la luz y el agua no potable brillan por su ausencia, aunque si alguien quiere probar a lavarse con cubos de agua, siempre es una experiencia: yo no lo había probado nunca. Alrededor del citado hotel hay muchos hoteles un poco mejores y de precio similar.

 

  • Dónde comer: Como lugar para comer y cenar muy recomendable el Restaurante Modern, en la calle principal, donde se sirve comida africana e india. Tardan un poco en servir. Enfrente hay una cafetería donde también se puede desayunar: no nos quedamos con el nombre, pero tiene una fachada pintada con vivos colores que es inconfundible. La Lonely Planet recomienda el New Stanley y el Ally,s, pero han bajado mucho su calidad.

 

Ujiji en Tanzania
Ujiji en Tanzania, mercado local

 

  • El transporte por la ciudad y sus alrededores se hace por dala-dala; salen de la plaza central de Kigoma, pero luego van parando por la ruta. Para ir a Ujiji, es la opción más cómoda.

 

  • Otros: Hay numerosos internetes y tiendas de alimentación orientadas al turismo. También hay un mercado, y en el centro hay un banco y un cajero.

 

  • Personalmente. Kigoma es un punto de paso, si se quiere visitar Ujiji o pasar hacia Burundi seguro acabas pernoctando alguna noche allí. También es una opción para bajar al sur de Tanzania. La ciudad no tiene nada de especial, pero Ujiji si merece una visita.

 

Lago Tanganika, Ujiji,Tanzania
Lago Tanganika, Ujiji,Tanzania

 

 

El paso hasta Burundi desde Kigoma: cómo pasar.


Para ir a la frontera, hay que coger un dala-dala de una estación de autobuses situada detrás de la gasolinera justo más arriba del Zanzibar Lodge. Sale a las 7 a.m., pero empieza a llenarse a las 6 a.m., así que conviene ir pronto. El viaje hasta la frontera es bastante incómodo. Una vez en la frontera, es necesario tomar un taxi: lo normal es que se os ofrezcan moto-taxis para llevaros, el problema es el equipaje. Hay unos 7 kilómetros hasta la frontera. Una vez puesto el visado de salida, hay que pasar al otro lado, coger un taxi, y pasar otros 4 o 5 kilómetros hasta llegar a la frontera de Burundi. Allí se pone el sello de entrada, pero no se hace el visado: el visado hay que hacerlo en Bujumbura en la oficina de asuntos exteriores, abierta hasta las 15 horas. Desde allí al primer pueblo hay otros 7 kilómetros aproximadamente. Al llegar al primer pueblo del país, ya existen oficinas de cambio. Hay minibuses Buyumbura al menos sobre las 11,30 de la mañana.

Burundi

Bujumbura

Alojamiento. Como todas las capitales, el precio aumenta hasta los 40 dólares. A tener en cuenta que tanto en esta capital como en Kigali (Ruanda), es común que los hoteles cuenten con tres tipos de habitaciones, oscilando sus precios entre 40, 60-70 y 90-100 dólares. Paradójicamente nunca poseen habitaciones de 40 dólares. Cerca de la estación de autobuses está el Hotel Amahoro, bastante bien, aunque suele estar muy lleno, por lo que conviene reservar. Un poco más adelante, está el Saga Residence Hotel, con los mismos precios que el anterior. Lo que no podemos recomendar, como hace la Lonely, es comer o cenar allí, ya no sólo por la tardanza (1,30 en servir el primero), sino porque a nadie le gusta encontrar cucarachas en su comida (y que pasen de ti).
La oficina privada que gestiona billetes hacia Kigali, está ubicada en la misma acera que el Saga Hotel. El autobús sale a las 7 a.m., y se pueden reservar con anterioridad los pasajes. El servicio es bastante serio, y el autobús está bastante bien.
Además, en Bujumbura no es difícil encontrar bancos ni internetes, aunque hay que ir con mucho cuidado sobre todo a partir del anochecer, donde el ambiente se torna peligroso.

Ruanda


Kigali

Alojamiento. Misión casi imposible en la ciudad. El Okapi Lodge sólo tiene habitaciones de 100 dólares; otro abierto cerca de éste ni tiene; y un poco más arriba, el Castle Hotel hace años que dejó de existir. Más cerca de la carretera, el Aubergue La Caverne, no posee habitaciones, enfrente han abierto otro que tiene buena pinta pero tampoco tiene sitio, y ya en el centro, el Isimbi nos acoge, con una buena relación calidad-precio. Sólo comentar que tienen dos precios: 18000 y 22000 francos ruandeses, dependiendo de si se es Mzungu (blanco) o no se paga más o menos. Como lo descubrimos pagamos 18000 francos. Es también un buen lugar para lavar ropa, ya que el precio no es excesivo y el servicio es rápido.
La comida en Kigali no es ningún problema, hay numerosos restaurantes, cerca y lejos del centro, y como la ciudad es bastante segura, se puede acceder a todos ellos. Recomendar el Ice & Spice, indio de bastante calidad y bajo precio, y además, rápido. Otro que también está bastante bien es el Indian khazana, que también encontraremos luego en Kampala.
Por otro lado, otras opciones para comer son el restaurante contiguo al Isimbi, y el Centre du Frais Alimentation Generale, que es de los mejores lugares para poder desayunar de la ciudad.
El transporte por la ciudad es fácil, está lleno de taxis y de moto-taxis, y para ir a cualquier otro punto del país tampoco hay problema: hay multitud de agencias de transporte, como Atracco y Okapi, aunque lo dicho, también hay más en la ciudad.

Gisenyi

El alojamiento en Gisenyi en el Albergue di Giseny es una buena opción, tanto en cuanto a la habitación como a la comida, aunque hay otros cerca de la frontera con el Congo, y cerca del lago, que están bastante bien. Es mejor preguntar a los taxistas, porque la Lonely no los recoge. Sí que recoje el Palm Beach, cerrado hace años.
Las comidas en Gisenyi se suelen hacer en los hoteles, no hay restaurantes (sólo vemos uno detrás de la estación de autobuses), además, la boulangerie ahora mismo ya no vende casi nada de panadería, se ha convertido más en un supermercado, hay muchos internetes y casas de cambio, así como varios buses hasta Ruhenheri: el mapa de la ciudad en la Lonely está mal.,
Paso por la frontera de Kisoro.
Para pasar por este paso, hay que salir de Rugenheri hasta la frontera en un dala-dala. Una vez allí, se saca el visado y se accede a Uganda. En el primer pueblo, a un kilómetro aproximadamente, no hay, o eso parece, apenas transporte hasta Kisoro, por lo que es mejor tomar una moto o un taxi en la frontera hasta Kisoro.


Datos Prácticos en Uganda
 
 

En Kisoro

Alojamiento: recomendar el Country Side por 20000 shillings (12 dólares), con una buenísima relación calidad – precio, tanto en alojamiento como en precio. No viene en la lonely.
Cerca del pueblo, existe el lago Buyonyi, donde anidan las serpientes pitón. Es fácil que alguien te lleve a verlas.

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Viaje por carretera a través de Tanzania, Burundi y Ruanda

Viaje por carretera a través de Tanzania, Burundi y Ruanda

Diario de Viaje. Parte II

 

Lago Tanganika en Tanzania

 

 

Desde mi ultima visita a internet, he pasado ya tres países. Esta parte del viaje, quizás era la mas temida por todos. Hasta el ultimo momento hemos estado preguntando para ver si era prudente pasar por Burundi o nos íbamos por Tanzania hasta Mbala, en la costa del lago Victoria, para allí pasar a Uganda, pero los comentarios han sido en todo momento positivos, y al final nos hemos decidido a emprender este camino, que ha sido una de las partes mas sorprendentes del viaje, al encontrarnos mucho mas de lo esperado en Burundi sobre todo

 

Lago Tanganika

Llegada a Kigoma y visita a Ujiji, Tanzania

 

Ujiji en Tanzania

 

El pasado 11 de agosto, me quedo por explicar Ujiji, ya que iba hacia allí en ese momento, y la verdad, es tan autentico, tan salvaje, que bien vale la pena subir en el dala-dala (mini-bus local) y realizar los 8 kilómetros que lo separan de Kigoma. Una vez en nuestro destino, el pueblo es una aldea de pescadores, donde los lugareños solo saben decir a tu paso “Muzungu” (blanco) cuando te ven pasar. La aldea, esta al borde del lago Tanganica, pero la cantidad de palmeras que posee, los barcos de pesca locales que encontramos, la arena blanca, las olas, hace pensar que realmente estamos en una playa sin más.

 

ujiji, roseviaja
Ujiji, junto al Lago Tanganica, vive de la pesca

Museo de Livingstone en Ujiji, Tanzania

 

Ujiji en Tanzania
Ujiji en Tanzania, Museo de Livingstone

 

Anécdota en el autobús de camino a Ujiji.

 

Aunque el pequeño museo que hay dedicado a Livingstone y Stanley y la explicación de su cuidador es curiosa y divertida, mucho mas vale la ciudad. El día 12, a las 6 de la mañana ya estábamos en la parada del minibús rumbo a la frontera con Burundi, junto con Marc y Jaume, aunque este no salió hasta que los bultos y la gente no parecíamos sardinas allí dentro. Para nuestra sorpresa, un personaje del barco donde estuvimos navegando, el predicador, estaba allí. ¿Qué quién es este personaje? Pues es un sacerdote protestante que conocimos en el MV Liemba, camino de Kigoma, y con el que estuvo hablando bastante Jaume, al hablar francés. Este, volvía de Sudáfrica, donde trabajaba, a Bujumbura… lo que no sabíamos nosotros, y tampoco el pobre Jaume, es que viajaba con seis maletas que parecían ataúdes de biblias, y que al desembarcar tuvo la osadía de encasquetar a Jaume, que no supo decirle que no, y que además estuvo con la espalda fastidiada varios días.

 

Llegada a Ujiji, Tanzania
Llegada a Ujiji, Tanzania, parada de autobús junto al mercado central

 

 

La escena del minibús, se volvió a repetir que el mismo sujeto, al ir tan cargado, puso alguna que otra de sus maletas encima de algunos de los que se sentaban a su alrededor: como nosotros ya sabíamos de qué iba la cosa, no pudo aprovecharse de los muzungus.

 

 

Memorial en Ujiji al Dr. Livingstone, Tanzania
Memorial en Ujiji al Dr. Livingstone, Tanzania

Aventura en la frontera de Tanzania y Burundi: el paso por carretera

Una vez cubiertas las tres horas que hay de camino de cabras hasta la frontera, tuvimos que coger un taxi hasta la salida de Tanzania (las bici-taxi intentaron llevarnos, pero nos pareció muy fuerte ir en bici con la maleta 8 kilómetros de copilotos), para luego cambiar a un taxi de Burundi y llegar al primer pueblo de Burundi. La entrada en este pueblo, fue para grabar en video, parecía que no habían visto a un blanco en anos. La gente, aquí se notaba mucho mas pobre, las mujeres todas con el pelo corto, los niños con tina en el cabello, etc. Yo creo que al final decidieron darles fiesta en el cole para que nos pudiesen observar bien.

 

Nuestro paso por Burundi

Seguimos a Bujumbura, la capital de Burundi, camino en mucho mejores condiciones de lo que estaban los caminos tanzanos, sin ningún tipo de señal de la guerra que allí ha habido, y sobre todo, con una vegetación, unos paisajes, que parecía que nos encontrásemos en el caribe o algo así. Pocos piases me han sorprendido tanto como Burundi, aunque como comprenderéis, no es de momento el mejor sitio para veranear. Bujumbura, la capital, bastante animada y concurrida. No es muy grande, se nota tensión, eso si, y nuestra salida en la estación de autobuses se ve marcada por muchas caras de chicos que parece nos vayan a coger las mochilas en cualquier momento. Por lo demás, todo bien.El día siguiente, salida a Ruanda, con un paisaje todo el recorrido parecido al del día anterior, pero sumándole montanas y montanas. El primer percance del viaje lo tuvimos ya en Ruanda, cuando ya hecha la salida de Burundi, el oficial de Ruanda no nos quiere dejar pasar, y nos fastidia, intentando que pasemos media mañana.

 

Ruanda, el país de los recursos naturales

 

Lago Kivu, Gisenyi, Ruanda.
Lago Kivu, Gisenyi, Ruanda.

 

Al final, pasamos para entrar en un país que ya desde el principio viene marcada por una riqueza de recursos brutal, una cantidad de todo tipo de cultivos que todavía no habíamos visto, carreteras en buen estado, y una capital al final de nuestra ruta, Kigali, que nada tiene que ver con las otras vistas en este viaje. El alojamiento en Kigali, resulto difícil gracias a las Naciones Unidas, que ha encarecido el precio de los hoteles, y aunque al final conseguimos un lugar donde pernoctar dos noches, la cosa fue complicada (porque no había sitio y por los precios). Kigali es otro mundo.

 

Kigali en Ruanda, carteles publicitarios

 

Aquí no se pueden decir las palabras tutsi o hutu, no esta bien visto; la gente quiere olvidar lo pasado, es una capital prospera y llena de vida, donde la tranquilidad y la paz en el ambiente es lo que reina en todas las esquinas. No se nota mucha delincuencia, ni tampoco hay muchos cazadores de turistas.

 

Kigali en Ruanda

 

Hay industria, aparecen tiendas de delicatessen (increíble los precios de los alimentos, encontramos mayonesa por 6 dólares el bote, café a 4 dólares el mas barato, la leche 1 dólar medio litro, y la sangría don Simón a 14 euros el litro!!!!). Como podéis imaginaros, después de ver la ciudad, y ya sin nuestros amigos catalanes, partimos hacia Gisenyi, pueblo en el lago Kibu fronterizo con el Congo, solo a 5 kilómetros de este. Aunque el pueblo no es muy bonito, el lago si lo es.

 

Lago Kibu, Ruanda

 

Es como una playa tranquila con un mar sin apenas oleaje (y sin cocodrilos, cerca hay un volcán que con la emisión de gases se ha ido cargando toda la fauna que en el había). La playa es de arena fina, y el sentarte en alguno de los bares con playa propia es un gusto.

 

 

Lago Kivu, Gisenyi, Ruanda.
Lago Kivu, Gisenyi, Ruanda.

Nuestro alojamiento en Gisenyi, Ruanda

 

El hotel esta vez, es el típico backpackers con una terracita con palmeras dentro, donde se puede cenar y desayunar sin problemas, eso si, aquí los camareros son un poco atascados, y si quieres desayunar, son dos panecillos y una tortilla francesa por persona, y no cambies el menú, porque les da igual, te sirven eso: o lo comes, o lo comes, así de claro.

 

Gisenyi en Ruanda

 


Desde la playa, también podemos observar los aviones que constantemente llevan a Goma, ya en el Congo, desde su capital, seguramente llenos de pasajeros, que como bien dicen las guías de viaje, saben que un trayecto por carretera en dicho país, te puede hacer ahorrar dinero, pero arriesgar la vida… Esperemos que la situación cambie con el tiempo y podamos visitar ese país…

 

Lago Kibu, Ruanda

 

 

Mañana, partimos a Ruhenheri, a una hora de aquí. En Ruhenheri cambiaremos de bus y cogeremos otro a la frontera con Uganda, a 25 kilómetros, donde volveremos a coger otro autobús para ir a Kisoro, el primer pueblo de Uganda. Una vez en Uganda vamos a Kasane, la Suiza de Africa, donde se encuentra el lago mas bonito de Uganda, y otro lago que no se si quiero ver, ya que es el criadero de la mayoría de boas que hay en Uganda. Espero que se pueda ver desde algún coche o bus.

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Diario de viaje de Africa del Este: Zambia

África del Este

Primer país: Zambia.

 

Diario de viaje. Parte 1: Recorriendo Zambia por nuestra cuenta.

 

Salida desde Madrid.

Este viaje vuelo sola. Un congreso ha hecho que no pueda coger las vacaciones antes, y tenga que salir después que el resto. Nuestro viaje empezaría por Livingstone, ciudad de Zambia limítrofe con Zimbaue, lugar clave para visitar las famosas Cataratas Victoria. Este viaje, lo he recordado siempre como el viaje de las cataratas, porque fueron varias a lo largo del viaje las que visitamos. Qué decir de las Cataratas Victoria… pues que me hubiese gustado ver la cara del Dr. Livingstone cuando se las encontró delante de él… impresionantes.

cataratas victoria
Cataratas Victoria desde la parte de Livingstone, Zambia.

 

Cataratas Victoria
Cataratas Victoria

 

Cataratas Victoria
Cataratas Victoria

 

 

Cataratas Victoria
Cataratas Victoria

 

 

Una cosa a tener en cuenta es que se pueden ver desde Zambia, o bien también desde Zimbaue. Si desde un lugar decides ir hasta el otro, tienes que pagar el visado. Aunque nos lo planteamos, finalmente no pasamos al otro lado. Desde Zambia no es solamente ir, verlas y tomar la foto; se puede subir arriba, desde donde cae la pendiente, y verlas desde allí. También se puede bajar por un sendero hasta la parte donde tienen la caída.

 

Cataratas Victoria
Cataratas Victoria

 

De Livingstone solamente queríamos ver las cataratas, así que nos dirigimos a Lusaka, la capital del país.

Lusaka era una ciudad donde lo único que se nos ocurrió hacer fue ir al mercado local, a falta de algo mejor, que tampoco resultó ser de los más interesantes. En aquél momento, internet llegaba al país, y había varios cibers donde conectarse.

Aunque la visita a Lusaka no resultó demasiado emocionante, el capítulo más divertido de todo el viaje tuvo lugar aquí. Divertido ahora, porque en aquél momento, aquello no nos resultaba divertido.

Encontrar alojamiento en Lusaka era una ardua tarea, más nosotros que para variar no teníamos ninguna reserva; por menos de 60 o 70 euros no había nada. Finalmente, encontramos un lugar, de cuyo nombre no quiero acordarme, donde sí había habitación y el precio nos acomodaba. La habitación era inmensa, con un enorme sofá en el medio de ella del que parecía oírse un tenue ruido, que presagiaba la presencia de un lindo roedor.

Nuestra habitación lindaba con el bar del hotel, porque limpiar no limpiaban, pero a la barra allí le daba todo el mundo. En plena noche, cuando habíamos conseguido olvidarnos del sofá y sus ruidos, y de las voces del bar, alguien intentó entrar en nuestra habitación. Dos voces de uno de los compañeros hizo que se fueran corriendo los presuntos individuos, pero la rata también salió, seguramente asustada ante tanto alboroto, lo cierto es que ya no dormimos hasta el amanecer, cuando nos colgamos de nuevo la mochila y nos encaminamos a buscar un nuevo hotel.

 

Lusaka
Lusaka

 

Mercado de Lusaka
Mercado de Lusaka

 

 

Mercado de Lusaka, Zambia
Mercado de Lusaka, Zambia

 

Mpika

Nuestro destino era Mpulungo, para tomar el MV Liemba, el mítico barco alemán de pasajeros que cruza el lago Tanganika un par de veces por semana. EL barco, llega a esta ciudad costera un día a la semana. Para llegar hasta allí solamente existe la posibilidad del autobús. Aunque se puede llegar en un día o poco más, y darte la paliza, nosotros decidimos ver algo más de Zambia, y disfrutar el país.

Desde Lusaka, fuimos hasta Mpika, un pequeño pueblo sin nada especial que ver, pero desde donde teníamos la intención de acercarnos  al Parque Natural North Luangwa. Sin embargo, cual sería nuestra sorpresa cuando al llegar, nadie nos quería llevar en coche, y el único conductor que accedió nos pedía una barbaridad. Total, nos marchamos hacia Kasama.

Antes de irnos de Mpika dimos una pequeña vuelta por la pequeña aldea: aquello era África en estado puro. Incluso encontramos la dirección del brujo de la comarca….

Imágenes de Mpika, Zambia
Imágenes de Mpika, Zambia. Estamos delante del Melody Lodge, el lugar donde nos quedábamos a dormir.

 

 

Imágenes de Mpika, Zambia
Imágenes de Mpika, Zambia

 

 

mpika, zambia
Mpika, Zambia

 

 

Mpika
Mpika

 

 

Curandero de Mpika, Zambia
Curandero de Mpika, Zambia

 

Por lo demás, hay que ir preparado a que sobre las 7 de la tarde se corte la luz, y donde hay pocos lugares para poder comer algo y dormir.

 

Kasama es una ciudad si lo comparamos con Mpika. Sin llegar a tener nada impactante, sus alrededores son preciosos, y nos mereció la pena pasar un día y ver los paisajes que Kasama nos tenía reservados.

Kasama en Zambia. Quizás no sea el lugar más espectacular del país; no hay parques naturales, y a primera vista nada la hace atractiva, pero los paisajes son increíbles… En estos lugares es cuando una vive el país donde se encuentra.

 

kasama
Kasama en Zambia. Hay muy pocos mzungus (denominación que dan a los “blancos” la gente de allí), así que tocó foto…

 

Kasama, Zambia
Kasama, Zambia

 

Paisajes de Kasama
Paisajes de Kasama

 

 

Llegamos a Kasama
Nos vamos de Kasama

 

Otro autobús y llegamos a Mbala…

Mbala fue uno de los mejores lugares en nuestra visita por Zambia. Localizada ya cerca de Mpulungu, y a escasos kilómetros del Lago Tanganica, las Kalambo Falls, o cataratas Kalambo, son un atractivo de la zona. Además, existe un pequeño museo africano que se puede visitar, sin cortar que el pueblo es bastante agradable. También hay un pequeño lago (con cocodrilos, aunque no los vimos), donde es posible acercarse. En definitiva, un lugar donde detenerse.

 

mbala
Mbala en Zambia, un lugar donde detenerse si se va de paso.

 

mbala
Lago en Mbala, cerca de Mpulungu, Zambia

 

 

Mbala
Mbala, lago

 

Vistas de nuestra escapada hasta las Kalambo Falls, las segundas cataratas más altas de toda África.

Vista desde arriba de las Kalambo Falls... Impresionante.
Vista desde arriba de las Kalambo Falls… Impresionante.

 

 

Las Kalambo Falls son las segundas cataratas más altas de África.
Las Kalambo Falls son las segundas cataratas más altas de África.

 

 

Caída de las Kalambo Falls
Caída de las Kalambo Falls

 

 

Más información:  roseviaja  En este enlace, encontraréis información de cómo ir a las cataratas Kalambo y del museo moto, un lugar curioso en medio de la nada que nos encantó.

 

De camino al Museo Moto moto en Mbala
De camino al Museo Moto moto en Mbala

 

Desde allí, Mpulungu quedaba ya cerca… y se acercaba nuestro paso final por este inexplorado y desconocido país para muchos…

 

Mpulungu

En Mbala encontramos gente amable, quizás sin mucho que ofrecer (tomar un café fue difícil los dos días que estuvimos), pero con una sonrisa en los labios y con muchas ganas de hablar con nosotros.

Mpulungu
Mpulungu

 

 

Imágenes de Mpulungu
Imágenes de Mpulungu

 

 

Mpulungo, ya mucho más abierto al mundo fue todo lo contrario; aquí nadie quería hablar con nosotros, nos miraban mal, a día de hoy, todavía no entendemos por qué. Lo cierto es que es una próspera ciudad, debido al comercio que impera fruto de su puerto que la comunica con el Congo y Tanzania a través del Lago Tanganica. Sus habitantes se dedican a la pesca mayoritariamente, y la ciudad tiene su día a día hasta el día que llega el barco (cuando estuvimos nosotros era cada dos miércoles), que es cuando todos sus habitantes acuden a ver el MV Liemba y a comprar los artículos que la gente procedentes de otros.

mpulungu
La vida en Mpulungu gira entorno al Lago Tanganica.

 

Imágenes de Mpulungu
Imágenes de Mpulungu

 

 

roseviaja
La llegada del barco también es un espectáculo para los más pequeños..

 

MV Liemba
Gente esperando la llegada del MV Liemba

 

MV Liemba
Imágenes de Mpulungu, el MV Liemba está a punto de llegar, la gente espera en la orilla…

 

 

mv liemba
Mpulungu, el MV Liemba llegó, procedente de Kigoma, Tanzania. Este barco, sigue siendo el único medio de transporte de pasajeros en el lago Tanganica.

 

Desde aquí empezaremos nuestro camino hacia el norte, cruzando todo el lago Tanganica y llegando a Kigoma, Tanzania…

 

roseviaja
Nuestro grupo durante el viaje

 

 

Próxima parada: Viaje por carretera a través de Tanzania, Burundi y Ruanda

 

 

 

Para terminar….

Zambia, en el año 2008, era un país donde casi todo el mundo tenía trabajo y la gente que conocimos vivía bastante bien; era bastante sorprendente los altos precios de todo, desde el alojamiento hasta cualquier bebida o café. Fue la parte más cara de todo el viaje, con diferencia, pero también un país nuevo, sin apenas turismo y con mucho que ofrecer… No os lo perdáis si tenéis ocasión…

 

 

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Lalibela en Etiopía

Viaje a Etiopía

Lalibela, antigua capital etíope y sus iglesias excavadas en la roca.

Lalibela, Etiopía
Lalibela, Etiopía

Festival del Timkel o la Epifanía Etíope

Cada año se celebra en Lalibela el festival del Timket, también llamada la fiesta de la Epifanía. Esta celebración etíope conmemora el bautismo de Jesús por Juan el Bautista en el río Jordán, siendo el día señalado el 19 de enero, aunque los años bisiestos la fiesta pasa a celebrarse el 20 de enero. Durante los días previos al evento es fácil encontrar gentes de toda Etiopía caminando hacia Lalibela, el lugar más especial de este país. La fiesta de Timket no se celebra solo en Lalibela, aunque es donde nosotros coincidimos con los preparativos; también las ciudades de Gondar, Addis Ababa o Axum conmemoran la fiesta más importante de la Iglesia Ortodoxa Etíope.

Lalibela, Etiopía
Lalibela, Etiopía

No hay que confundir la Epifanía etíope con la celebrada por la Iglesia occidental; ésta se celebra cada 6 de enero y es entonces cuando llegan los Reyes Magos de Oriente. El Rey Baltasar es para los etíopes un rey, el rey Bazen.

Lalibela en Etiopía
Lalibela en Etiopía

Nuestra llegada a Lalibela coincide con los preparativos del Timkat. A pesar de que es nuestra última parada, no llegamos siquiera a ver la fiesta previa, el Ketera, que es cuando se celebran coloridas procesiones a través de los ríos y lagos. Los llamados Tabots o réplicas de las Tablas de la Ley acompañan todas las procesiones. También durante la noche se celebran ceremonias, hasta la llegada del día grande o Timket. Es entonces cuando se renuevan los votos del bautismo y el agua tiene el poder de purificarlo todo. La fiesta de la Epifanía etíope es un evento único que se vuelve todavía más especial si lo vemos en Lalibela

Lalibela en Etiopía
Lalibela en Etiopía

Lalibela en Etiopía

Existe una ciudad en el norte de Etiopía aislada del mundo. construida entre montañas, en una zona árida y agreste, Lalibela esconde once iglesias excavadas en la roca. Las construcciones tienen más de mil años de existencia. Cuenta la leyenda que fueron los ángeles los artífices de esta construcción.

Lalibela en Etiopía
Lalibela en Etiopía

La historia de Lalibela.

La ciudad de Lalibela se encuentra en la región de Amhara, a una altitud de 2500 metros sobre el nivel del mal. Estamos ante la ciudad más sagrada en Etiopía, seguida solamente por Axum, donde se cree están las Tablas de la Ley, y un centro importante de peregrinaje. La Iglesia Etíope Ortodoxa tiene un papel importante es esta ciudad. No en vano, Etiopía fue ya desde el siglo IV un famoso centro cristiano; siendo uno de los primeros países que adoptó la religión de Jesús, las raíces con Etiopía se remontan a la época de los Apóstoles y sus descendientes. Sería poco después del siglo IV, durante el reinado de Gebre Mesgel Lalibela (siglo XI), cuando se construírian las famosas iglesias excavadas en roca.

Lalibela en Etiopía
Lalibela en Etiopía

Llegamos al hotel que habíamos elegido en la guía (lo habíamos elegido nosotros mentalmente, pero no habíamos reservado nada), está lleno. En el segundo que visitamos tenemos un poco más de suerte, y es que al dueño le da tanta lástima ver a dos turistas sin reserva que nos da una habitación que no pensaba alquilar esos días, menos mal.

Lalibela en Etiopía
Lalibela en Etiopía

Visita a las Iglesias de Lalibela

Las vistas de Lalibela son de otro mundo. Un vistazo por nuestra terraza nos muestra un paisaje de montañas infinitas, donde parece que el sol no se va a esconder (en los días posteriores veremos que no solo se esconde, sino que los atardeceres en la Lalibela son únicos).

Lalibela en Etiopía
Lalibela en Etiopía

Nos ponemos en marcha y como en todos estos lugares, al poco ya tenemos a alguien que nos quiere explicar las iglesias y sus construcciones. Como nosotros también estamos por la labor, fijamos un precio y pasamos el día con nuestro improvisado guía.

Lalibela en Etiopía
Lalibela en Etiopía

Historia de las Iglesias de Lalibela

Nos tenemos que remontar a los tiempos del líder musulmán Saladin, allá por el 1187 de nuestra era; en aquellos tiempos, la peregrinación a Tierra Santa era una constante, y también los etíopes hacían su peregrinaje hasta Jerusalén. Fue en aquel año que la vieja Jerusalén sería tomada por los musulmanes, haciendo casi imposible el viaje hasta allí. Durante varias décadas el viaje a Tierra Santa era más que arriesgado para los etíopes; su paso hacia Israel llevaba consigo el paso de varios lugares de culto a Mahoma, haciendo que muchos perdieran la vida en la misión.

Lalibela en Etiopía
Lalibela en Etiopía

Los tiempos en que se fundó Lalibela era la dinastía Zagwe la que reinaba, siendo aquel año Gebre Mesqel Lalibela en cuestión. El rey no se lo pensó dos veces, y decidió crear una Nueva Jerusalén, de este modo sus habitantes no tendrían que hacer el peregrinaje a lugares lejanos y podrían practicar su religión.

Lalibela, Etiopía
Lalibela

Las iglesias de Lalibela son Patrimonio de la Humanidad desde el año 1978. El nombre de Lalibela se debe al rey que la mandó construir, pero no era ese su nombre en un principio, sino Roha. El rey había viajado a Tierra Santa en su juventud, por lo que incluyó muchos detalles en su nueva ciudad santa.

Lalibela en Etiopía

Las Iglesias Ortodoxas de Lalibela.

Lalibela en Etiopía
Lalibela en Etiopía

Pocos lugares sigue habiendo en el mundo con una fe tan férrea como la que los etíopes muestran hacia su religión. De hecho, muchos afirman que Etiopía fue el primer país en adoptar el cristianismo, allá por el 330 antes de Cristo. El paso de Iglesia a Iglesia nos muestra una gran devoción entre los lugareños. Cada iglesia se encuentra hundida en la tierra, unos 50 metros bajo el suelo, estando completamente cavadas en los bloques de roca. Por dentro son muy sencillas, y están dedicadas al culto y la oración. Existen también pasadizos secretos que comunican unas iglesias con otras, y otros no tan secretos, creados para los peregrinos.

Lalibela en Etiopía
Lalibela en Etiopía

Las iglesias están construidas en forma de cruz. A día de hoy, su construcción sigue siendo un misterio; la teoría más racional es que fue el emperador de Etiopía, el rey Lalibela, el que mandó construirlas; también se dice si fueron los Templarios… Los más osados hablan de ángeles al servicio del rey que construyeron todo el complejo en una noche… Sea cual sea la realidad, ahora mismo tenemos 11 iglesias en pie. Es posible visitarlas todas, pero con respeto, sin armar jaleo y respetando los turnos de entrada: la visita a las iglesias hay que hacerla poco a poco, para que no se llenen y molesten a los que las visitan para rezar.

Lalibela en Etiopía
Lalibela en Etiopía

Dentro de las iglesias veremos pinturas de muchos personajes bíblicos conocidos, muchos elementos de la iglesia ortodoxa nos recordarán otros viajes de antaño. Las iglesias de la antigua capital etíope se dividen en cuatro grupos, según su posición geográfica. Es posible verlas en un día o dos, si se camina lo suficiente, no todas ellas están cerca, pero merece la pena disfrutarlas poco a poco.

Iglesias de Lalibela
Iglesias de Lalibela

De entre todas destaca la llamada Biete Giyordis; su cruz copta es claramente visible desde arriba, su conservación es espetacular. Biete Medhane Alem es la iglesia monolítica más grande del mundo, pero se encuentra gravemente dañada y protegida por la Unesco, pero no por ello deja de ser bella.

Cada una de ellas tiene su encanto. La visita a la que fue la capital de Etiopía en siglos pasados nos ha dejado huella.

Lalibela en Etiopía
Lalibela en Etiopía

El restaurante Ben Abeba

Restaurante Ben Abeba, Lalibela
Vistas del restaurante Ben Abeba, Lalibela

Para terminar, y después de muchos días de viaje nos acercamos a un restaurante que hemos descubierto gracias al amigo Google; y es que hasta este lugar tan apartado se mudó Susan Aitchison hace ya mucho tiempo; esta escocesa llegó a Lalibela y decidió no volver a su país. Desde el restaurante que regenta, el Ben Abeba, es posible no solo disfrutar de comida etíope, sino también de algunos placeres más occidentales, pero, sobre todo, de una maravillosa puesta de sol.

Restaurante Ben Abeba, Lalibela
Puesta de sol desde el Restaurante Ben Abeba, Lalibela

Después de nuestra visita descubrí que además de un magnífico restaurante Susan Aitchison también contribuye en Etiopía con otras iniciativas, por ejemplo, con la fundación que lleva su nombre, y que en tiempos del coronavirus ha facilitado 45 becas a estudiantes etíopes. Con este dinero muchas familias sin medios han podido subsistir en estos tiempos tan difíciles. Sin duda una gran iniciativa.

Restaurante Ben Abeba, Lalibela
Restaurante Ben Abeba, Lalibela

Despedimos Lalibela con una cerveza en la mano y una puesta de sol, teniendo en mente al primer europeo en ver estas iglesias, el portugués explorador Pedro da Covilha, en el siglo XV. Me hubiera gustado ver su cara cuando vio todo esto.

Lalibela, Etiopía.
Lalibela, Etiopía.

Web restaurante Ben Abeba: http://www.benabeba.com/lalibela/Home.html

Web de Susan Aitchinson : http://www.susanaitchisonscholarshipfund.org/

lalibela Etiopia
Lalibela

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La historia de la Baronesa Karen Blixen

Memorias de África….

Y la historia continuó.

“Memorias de África” es una de las películas más vistas en la historia del cine. Los siete Óscars que consiguió en el año de su estreno han conseguido que para muchos sea una de sus películas favoritas; tanto los actores como la trama de la película, los paisajes, y sobre todo la música que la acompaña, han conseguido que para muchos Kenia sea un sueño.

No obstante, detrás de la historia que Hollywood nos narra existe otra realidad, la historia real de Karen Blixen, la baronesa cuya vida fue mucho más que su paso por Africa.

Karen Blixen

Lo que nos cuenta “Memorias de África”

Erase una vez una mujer nacida en el seno de una familia acomodada en Rungsted, Dinamarca. A causa de una pelea con su amante termina proponiéndole al hermano de éste, el baron Bror von Blixen-Finecke que se case con ella. El barón iba a embarcarse hacia tierras africanas para probar fortuna, y ella decide irse con él.

Empieza aquí la historia de Karen Blixen en África, que le llevaría a escribir varios libros sobre su experiencia. La casa de los Blixen se encontraba cerca de las colinas de Ngong, un lugar a una hora y media en coche desde la capital keniata. Era en aquella zona donde vivían los respetables expatriados que por aquél entonces, llegaban a Kenia, con el fin de organizar safaris, y cazar, principal afición de aquella época.

Comedor en la casa de las colinas de Ngong, Nairobi

Karen no terminó de encajar en aquella sociedad tan victoriana y rígida, que la consideraban una mujer muy independiente y demasiado atrevida para aquellos tiempos. A la baronesa no le importó demasiado: tenía su granja, a la que se dedicó a falta de atención de su marido, y también tenía su máquina de escribir, que haría aflorar algunos de los mejores libros de Isaac Dinesen.

Máquina de escribir de Karen Blixen

Karen llevaba su existencia en Kenia bastante bien hasta que la sífilis llamó a la puerta. La llegada de la enfermedad fue decisiva por dos motivos: marcó un punto de inflexión en el matrimonio, ya bastante castigado por los líos de faldas de su marido, y, además, porque era a causa de esa enfermedad que el padre de Karen; la sífilis era una enfermedad muy mal vista socialmente, y el padre de la baronesa no había podido sobrellevarlo. La escritora tuvo que marchar a Dinamarca de nuevo, para recibir un mejor tratamiento.

Casa de Karen Blixen en Rungsted
Rungsted, Dinamarca

A partir de ahí su historia con el barón cambió y Karen inició una relación sentimental con Dennis Fitch Hatton, con el que estaría hasta la muerte de éste, prácticamente cuando ella vendió su plantación y decidió volver a Dinamarca.

Jardines de la casa de Karen Blixen en Rungsted, Dinamarca

Lo que no nos cuenta la película

Sobre la película y su rodaje en África

Para conocer la historia de Karen Blixen, hay que visitar las dos casas donde vivió: su casa cerca de Nairobi y también la casa familiar en Rungsted, Dinamarca. Ambas merecen una visita por muchas razones.

Karen Blixen

La parte africana de la película

Lo que no nos cuenta la película son los hermosos paisajes que hay en el área que rodea a la plantación donde vivía Karen. En la actualidad es posible ir hasta la que fue su casa y visitarla; allí encontraremos muchos recuerdos que quedaron allí tras su marcha. A pesar de que muchas escenas fueron rodadas allí, no hay interiores, y es que la casa por dentro resulta bastante pequeña, y el director de la película decidió desplazarse hasta otra casa cercana. En la actualidad, la zona donde vivía Karen sigue siendo un lugar tranquilo de familias acomodadas.

Escenas de la vida de Karen Blixen en Kenia

La casa fue adquirida por el gobierno danés con el paso de los años, pero la regaló al gobierno keniata como regalo por la independencia del país en el año 1964. Después del rodaje de la película se recuperaron los muebles de los Blixen y se convirtió en museo. Una visita a la casa nos mostrará también parte de la maquinaria utilizada en la producción del café. Durante los tiempos en que Karen estuvo allí el terreno dedicado al cultivo del café era mucho más numeroso que ahora. Con el tiempo se vendió casi todo, pero esta zona sigue llamándose “Karen” en honor a ella.

Maquinaria de la plantación de café

Los paisajes africanos

En la película vemos escenas preciosas, como el vuelo en avioneta, que se realiza por el lago Natrón; los paisajes que vemos en muchas tomas son de la Reserva Nacional de Samburu, al norte del país.

Isak Dinesen, entre las mejores escritoras de todos los tiempos.

Karen Blixen a su paso por Estados Unidos

Karen fue una mujer adelantada a su época; su origen acomodado hizo que estudiase en buenas escuelas y siempre tuvo inclinación por la escritura. A los 22 años escribió su primer relato, “los ermitaños” y una revista danesa los publicó. Sin embargo, no sería hasta su llegada a África que la baronesa se lanzara a escribir su primer libro, el cual escribiría en inglés para conseguir más ventas, y que terminó publicando en Estados Unidos bajo el seudónimo de “Isak Dinesen”.

Gramófono regalo de Dennis Fitch Hatton a Karen Blixen, en Rungsted, Dinamarca

En la película nos dicen que Karen contaba historias, pero como vemos también sabía escribir. Años más tarde, Karen conseguiría hacerse famosa con sus libros, hasta el punto de casi ganarle el Nobel de Literatura a Ernest Heminway, de hecho, el propio escritor se sorprendió con su nominación, y llegó a decir que “las damas iban primero”; ya que consideraba mejor la obra de la escritora. Con los años sería nominada nuevamente con muchas más posibilidades de ganar, pero la muerte le ganaría la partida.

Foto de Dennit Fitch Hatton en Rungsted, Dinamarca

La vida de Karen no terminó cuando dejó África, más bien empezó para ella una época en la que la escritora le proporcionó un éxito rotundo tanto en Europa como en Estados Unidos. En este último país llego a ser una de las escritoras más renombradas de su tiempo: María Callas, John Steinbeck, Marilyn Monroe o su marido, Arthur Miller, serían algunas de las personalidades a las que Karen conocería a su paso por este país.

La casa de Karen Blixen en Rungsted, Dinamarca

Casa de Karen Blixen en Rungsted, Dinamarca

Aunque la casa de las colinas de Ngong (donde, por cierto, está enterrado Dennis Fitch Hatton, tal y como dicen en la película) merece una visita, la casa de Rungsted es también un lugar a visitar. Allí vamos a encontrar muchos de los objetos que salen en la película, como el gramófono que Dennis le regala, fotos de la época africana, su máquina de escribir, etc; además hay pinturas de Karen, así como una sala de proyecciones.

Casa de Karen Blixen en Rungsted

La casa fue también el refugio de jóvenes intelectuales de la época de Karen, y muchas habitaciones se conservan tal y como estaban cuando ella vivía. Los jardines de la casa albergan un santuario de aves, y además es donde está enterrada la escritora.

Tumba de Karen Blixen

Una vida llena de anécdotas, de historias y de cuentos, que podemos recorrer no solamente a través de la pantalla grande, sino también con sus libros. Karen fue una mujer llena de imaginación que dio al cine y a nuestras vidas un cuento africano precioso, pero también muchas frases e historias que vale la pena leer.

Entrada a la casa de Karen Blixen en Dinamarca

https://roseviaja.com/runsted-copenhague-yo-tenia-una-granja-en-africa/

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8 Experiencias que he tenido en mis viajes y que repetiría ahora mismo.

Experiencias viajeras que repetiría ahora mismo.

 

Si una conclusión he sacado de todo el tiempo que llevo viajando es que el viaje no lo hacen los lugares que visitas, o la cantidad de cosas a las que tomas fotos: el viaje está compuesto de experiencias, en la mayoría de los casos, recuerdos de momentos a los que no tomamos ni siquiera una fotografía, porque estábamos tan a gusto que el hecho de movernos y coger la cámara era algo que entorpecía nuestro momento.

Todos los viajes tienen sus momentos, buenos y malos, pero el tiempo nos deja solamente aquellos realmente buenos en nuestra memoria. Así que allá van algunas historias divertidas que he tenido en mis viajes y que han pasado como anécdotas a contar a los sobrinos.

 

En Ho Chi Minh, Vietnam

 

 

Empezamos…

  1. Hotel Atelefugne en Addis Abeba, Etiopía… un hotel o una casa de citas?

Los que me conocen saben lo poco amiga que soy de los lugares concurridos de turistas, así que siempre que podemos buscamos alojamientos en lugares con buenas conexiones, pero no en el centro.

Imaginaros: nuestra luna de miel y el primer viaje mochilero de mi marido (si sobrevivía a este viaje, ya sabía yo que iba a durar). Reservo el hotel en un barrio de Addis Abeba cercano al Merkato tradicional, y bastante alejado del centro turístico. Hasta ahora bien. Llegamos a Addis Abeba y pasamos el control de pasaportes, cuando la chica de los visados nos pregunta la dirección donde vamos a estar. Decimos el nombre de “Atelefugne” y la risa no puede ser mayor: “ahahah ¿De verdad vais al Atelefugne? Mari! (a la chica de enfrente del otro lado del aeropuerto), que estos dos van al Atelefugne” jajajaja, risas de nuevo. Nosotros al medio, alucinados, mientras de una a otra se iban diciendo donde íbamos a estar, con una explosión de risas a cada momento.

Finalmente, dejamos el aeropuerto, ahora ya no sabemos si acojonados o no, pero nos dirigimos al hostal, que, de lujos nada, estaba muy bien situado, en un barrio típico de la capital donde nadie se metió con nosotros. Solamente el día que estuvimos en el centro turístico a mi pareja intentaron robarle a plena luz del día. El resto del tiempo, estuvimos de cine en este hostal (muy muy sencillo, todo hay que decirlo), donde comimos algunas de las mejores injeras del viaje (injera es la comida típica etíope).

 

Merkato en Addis Abeba, el mayor mercado de la capital, y probablemente de toda Etiopía.

 

 2.  Pasar de Vietnam a Camboya en barco.

Sin tiempo, no es posible realizar este trayecto, para el que se necesitan un mínimo de 3 días, sin contar con la preparación, pero sin duda es una de las mejores experiencias de cualquiera de los viajes que he tenido, en el cual pudimos ver mucho de la vida diaria tanto de los vietnamitas como de sus vecinos de Camboya. El trayecto se hace largo en muchos momentos; son dos días de barco en los cuales se hace parada al anochecer para dormir en un pequeño pueblo. Aún así, cuando llevas tantos días de viaje la posibilidad de tener unos días de calma se agradece.

 

Barcas del Mekong

 

Vietnam

 

3. Realizar un curso de cocina bereber en el desierto de Marruecos.

Una de las experiencias que me he llevado en mi última visita a Marruecos ha sido la experiencia de pasar una noche en el desierto, y dentro de la experiencia del desierto, la oportunidad de estar cocinando junto a sus mujeres en una casa tradicional.

Los países árabes son muy hospitalarios con los viajeros que llegan hasta sus tierras, pero el contacto con las mujeres es mínimo, ya que pasan mucho tiempo dentro de casa en sus actividades diarias y es difícil entrar en su círculo. Por eso, tener la oportunidad de penetrar en su mundo y socializar con ellas fue algo mágico, que sin duda repetiré.

 

Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos
Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos, esperando que el Tagile esté listo

 

Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos
Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos

 

 

4. Ir a un spa durante un viaje a la República Checa, si… pero un spa de cerveza.

A muchos les puede resultar raro lo que estoy diciendo, pero existe un lugar en la República Checa, concretamente en el pueblo de Chodova Plana, donde es posible acudir a un spa, y allí darte un baño de cerveza checa.

Para llegar hasta Chodova Plana en transporte público hay que tomar el tren desde Pilsen para llegar. En coche estaría  a 65 kilómetros, una hora más o menos.

El spa de cerveza es realmente algo único: el lugar está formado por bañeras, todas separadas por cortinas, donde cada una de ellas está llena de cerveza caliente mezclada con agua. Cada pareja o persona sola es introducida en una de las bañeras, y a continuación se le da una cerveza fría. Después de un largo rato, la encargada viene a por ti y te lleva a la sala de relajación, donde te envuelve con toallas… y te da otra cerveza….

https://www.chodovar.cz/id1037en-prava-pivni-lazen.htm

 

Chodova Plana, spa de cerveza

Si después de toda esta experiencia te entra hambre, el restaurante In the rock se encuentra construido en una cueva junto al spa…

5. Tienda de reparación de pinchazos durante el día… Restaurante barbacoa al llegar la noche… Estamos en Arusha, Tanzania.

Uno de los lugares más peculiares y divertidos de los que he estado ha sido el restaurante Khan’s Barbecue, en Arusha, Tanzania. Arusha es conocido por ser el punto desde el que salen todos los safaris de camino al Serengueti, el Lago Manyara o el Ngorongoro. Pocos pernoctan más de una noche en este pueblo que pese a no haber avanzado mucho en los últimos años tiene su encanto. Un accidente de tráfico hace años hizo que el pueblo se convirtiese en nuestro hogar durante más de una semana, y conociéramos más a fondo cada parte de la ciudad.

Así, uno de los lugares más simpáticos fue cenar en el Khan’s Barbacue; por la mañana el restaurante era una casa de reparación de pinchazos de coches; por la noche, sacaban las barbacoas, y los empleados que por la mañana te habían reparado la rueda, te servían el pollo a la barbacoa, que hay que decir, está considerado uno de los mejores de toda la ciudad. No tengo fotos, quizás el momento fue demasiado bueno…

 

6. Asistir a una ópera… en una iglesia anglicana en pleno centro de Florencia.

Una de las mejores sorpresas que me han dado nunca, la oportunidad de escuchar una ópera en FLorencia, pero, además en una iglesia anglicana. El lugar es fenomenal en cuanto a acústica se refiere, los sopranos increíbles. Ya he estado dos veces, y seguro que repito. De las dos representaciones a las que he asistido recomiendo “Love duets” me gustó mucho más… La iglesia se llama St Marks, y es posible adquirir las entradas con antelación por internet. (http://concertoclassico.blogspot.com.es/).

 

Ópera en Florencia, Toscana

 

7. Hacer un trekking por la Muralla China de Beijing.

Viajar hasta la Gran Muralla China es algo que está en la mente de muchos, y que se puede realizar de muchos modos; aunque hay muchos que simplemente van a tomar la foto, existe también la posibilidad de recorrer parte de esta gran maravilla, con un paisaje único y significado especial, por todo lo que representa en sí.

Nuestro recorrido por la Gran Muralla fue solamente de 7 kilómetros… pero duros duros, especialmente por la calor, y por el hecho de que son todo subidas y bajadas constantemente. Resultaba curioso el llegar a algunos puntos en los que ya no podías más, y te apareciese un chino a venderte agua, tan fresco… lo querías matar.

Al finalizar, tienes la posibilidad de cruzar un río en tirolina. Mi vértigo no me lo permitió la otra vez; a ver si este verano me armo de valor y me lanzo…

 

La gran Muralla china, Beijing
La gran Muralla china, Beijing

 

8. Asistir a un cine en forma de merengue en Jaipur, India.

De todos es conocida la segunda gran industria cinematográfica del mundo: Bollywood, donde se realizan igual o más películas que en la meca del cine. Pero, ¿alguna vez os habéis preguntado cómo viven los indios el cine? Pues no os lo podéis ni imaginar. En primer lugar, se pasan horas para comprar la entrada; los cines tienen separadas las filas en hombres y mujeres, ya que no sé por qué, se tienen que pegar todos los unos contra los otros.

Empezamos la cola, estamos en Jaipur, para asistir a una película que no vamos a entender, pero vamos a verla en el único cine en forma de merengue del mundo..

Empezamos! No sé realmente para qué nos asignan un lugar, porque aquí nadie se sienta: la gente se queda en pie para bailar, cantar, hacer palmas, llorar… en fin, que el cine se vive de verdad…

Si vais a la India, no podéis dejar de visitar alguna sala de cine, porque seguro que vais a pasar un buen rato.

Más información la web del cine, Raj Mandir Cinema

 

Raj Mandir en Jaipur, el cine merengue de la India

 

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Nochevieja en Marruecos

Mi viaje a Marruecos en Nochevieja.

Parece que fue ayer cuando nos reuníamos con el resto de gente para iniciar nuestro viaje a Marruecos. Hacía ya muchos años que quería dar la entrada al Año Nuevo en este país, tan cercano geográficamente, y tan lejano en cuanto a cultura y costumbres. Durante mucho tiempo había insistido a amigos y conocidos que me acompañasen, sin resultado alguno. Finalmente, mis ganas de dar la entrada a otro año en estas tierras fueron menguando hasta desaparecer, y solamente ha sido este año cuando mi sueño se ha hecho realidad.

No era esta mi primera toma de contacto con el país africano; corría el año 2011 cuando volamos con un vuelo low cost desde Valencia a Marrakech, para sufrir durante 4 días un intenso calor (50 grados), solamente mitigado por un día en Essaouira, la pequeña ciudad costera que me enamoró aquella vez, y me ha vuelto a enamorar en este viaje. Aquella vez el país marroquí no me cautivó, y ha sido necesario volver y darle otra oportunidad para darme cuenta de lo mucho que merece pasarse por Marruecos y tomarse unas vacaciones.

Nuestro recorrido

Marrakech – Alto Atlas – Kasbah de Ait Ben Haddou – Ouarzazate- Gargantas del Todra- Desierto de Merzouga- Rissani- Marrakech- Essaouira

Lugares que hemos visitado

 

Merzouga, Marruecos
Merzouga, Marruecos

 

Kasbah de AirBen Hadoou.

Un sitio espectacular. Las kasbahs son espacios fortificados de orígen bereber. En estos lugares los bereberes se protegían del frío y las tormentas de arena, pero también de ataques de otras tribus o enemigos. Construídas de ladrillos de adobe, se encuentran dispersas por Marruecos, siendo parte de la arquitectura tradicional marroquí. una de las más bonitas es la de Ait Ben Haddou, cerca de Ourzazate. Situada a la ladera de una montaña, en posición estratégica, nos da una idea de la función defensiva para la que fue construida. Ait Ben Haddou es una de las kasbahs mejor conservadas que podemos encontrar, y ya en 1953 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Allí se han rodado varias películas, como Gladiator, Lawrence de Arabia, La momia, Jesús de Nazaret, La joya del Nilo o Alejandro Magno.

Es un lugar que sin duda merece el viaje.

 

Ait Ben Haddou, Marruecos
Ait Ben Haddou, Marruecos

 

Ait Ben Haddou, Marruecos
Ait Ben Haddou, Marruecos

 

Viaje a Marruecos en diciembre
Ait Ben Haddou, Marruecos

 

Merzouga.

Merzouga es la antesala al Sáhara, el gran desierto que solamente con nombrarlo causa respeto. Hasta aquí llegan miles de turistas para disfrutar de las dunas de Erg Chebbi todos los años. Por suerte, el tamaño del desierto es lo suficientemente grande como para poder perdernos entre ellas, y aunque nos crucemos con algunos no se note mucho.

Dormir en las haimas del desierto que muchos de los hoteles tienen colocadas estratégicamente para sus clientes es una de las atracciones para los visitantes. El dormir en el desierto conlleva no tener ciertos lujos, aunque resulta bastante cómodo en la actualidad. No hay nada como llegar hasta este pequeño poblado de tiendas blancas en camello a la puesta de sol, para escuchar música junto al fuego, y luego perderte entre las cercanas dunas a disfrutar de un manto de estrellas. La salida del sol en la mañana completan esta experiencia.

 

Merzouga, Marruecos
Merzouga, Marruecos

 

Amanecer en el desierto
Amanecer en el desierto

 

Gargantas del Todra.

Palmeras, cultivos, casas de adobe, todo en un espacio espectacular que nos acompaña a lo largo del camino hacia las gargantas, hasta el punto que bajamos a tomar algunas fotos.

Camino de las gargantas del Todra, Marruecos
Camino de las gargantas del Todra, Marruecos. Las kasbahs construidas de adobe llenan el paisaje.

 

Camino de las gargantas del Todra, Marruecos
Camino de las gargantas del Todra, Marruecos

 

Las gargantas del Todra es un cañón formado por paredes verticales que llegan a alcanzar los 300 metros de altitud. El cañón tiene 18 kilómetros de largo, y se va estrechando poco a poco.  Dentro de la garganta el río Todra transcurre tranquilamente hasta llegar a un palmeral, Tinerhir, donde termina su recorrido.

La caminata por las gargantas y los alrededores es algo que no podéis dejar de realizar si vais hasta este lugar.

 

Gargantas del Todra, Marruecos
Gargantas del Todra, Marruecos

 

Gargantas del Todra, Marruecos
Gargantas del Todra, Marruecos

 

Gargantas del Todra, Marruecos
Gargantas del Todra, Marruecos

 

Gargantas del Todra, Marruecos
Gargantas del Todra, Marruecos

 

Rissani

El poblado de Rissani no nos dio tiempo de visitarlo de modo apropiado. Rissani es conocido por ser la puerta al desierto, y como punto importante en el comercio de dátiles y alfombras en el pasado. En la actualidad su mercado local los martes, jueves y domingo sigue congregando a los pueblos vecinos y a los comerciantes entre sus calles.

Nosotros no llegamos ninguno de los días de mercado, pero pudimos conseguir las especias que andábamos buscando. Otro de los lugares que volveremos para conocerlo mejor.

Rissani, Marruecos
Rissani, Marruecos

 

Rissani, Marruecos
Rissani, Marruecos, mercado de especias

 

Essaouira, el pueblo junto al mar.

Cartagineses, romanos, portugueses… Muchas culturas han ido ocupando las orillas de la antigua ciudad de Essaouira, la ciudad fortificada. Catalogada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en el 2001, fue el Rey de Marruecos Mohamed III el que construyó la ciudad que hoy conocemos en el siglo XVIII, con el fin de establecer un puerto cerca de Marrakech que le diese salida al mar, y disminuir el comercio de Agadir, rival del rey. Mohamed III consiguió su objetivo, y el puerto de su ciudad llegó a ser la única salida al mar del actual Marruecos durante mucho tiempo. Muchas han sido también las caravanas que han pasado camino de Tombuctú hacia el Alto Atlas o el Sahara.  ¡Si las paredes blancas que nos rodean hablasen!.

 

Essaouira, Marruecos
Essaouira, Marruecos

 

Essaouira, Marruecos
Essaouira, Marruecos

 

Essaouira, Marruecos
Essaouira, Marruecos

 

Essaouira, Marruecos
Essaouira, Marruecos

 

A tener en cuenta

  • Cuando hablamos de países árabes se dice mucho sobre la peligrosidad que puedan presentar: en este caso, no tuvimos sensación de peligro en ningún momento, solamente la plaza Fnaa de Marrakech es terreno de los carteristas. No obstante, en Marruecos existe mucha seguridad y se cuida mucho al turista.

 

Plaza de Yamaa el Fna, Marrakech
Plaza de Yamaa el Fna, Marrakech

 

  • Lo mejor del viaje fue la amabilidad de la gente que encontramos en todos los sitios: aunque es verdad que muchos viven del turismo, por lo que les interesa tratarlo bien, los marroquíes son muy acogedores y enseguida te hacen sentir como si estuvieras en su casa. Es una bonita experiencia el conocer a esta gente y pasar tiempo junto a ellos.

 

Tomando fotos con los locales

 

Khamlia, en la casa de los músicos, donde me hice una foto con la matriarca de la casa, que insistió en que me pusiera su pañuelo

  • Otra parte muy bonita del viaje fue cocinar en una casa bereber, en la localidad de Khamlia, junto a Merzouga. Allí, en el comedor de la casa, las señoras bereberes nos fueron indicando por señas lo que debíamos hacer para cocinar un rico tagile. Luego pasamos a la cocina donde preparamos al fuego nuestro almuerzo. No es algo que se suela hacer en los viajes, y después de esta experiencia, repetiré.

 

Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos
Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos

 

 

Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos
Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos, esperando que el Tagile esté listo.

 

  • Un viaje a Marruecos en diciembre no es igual que en otra época del año; los días son más cortos y anochece antes, esto significa que si se va mal de tiempo, habrán cosas que no se van a poder ver, como nos pasó a nosotros con el Valle de las Rosas; llegamos tarde y ya no se veía nada, habrá que volver. La mejor época para ir a este país es primavera y otoño sin duda.

Marruecos, recorriendo el Atlas.

 

  • El estado de carreteras marroquíes es bastante bueno, me sorprendió gratamente ver lo bien que están las infraestructuras, incluso en las zonas alejadas. No obstante, la distancia de Marrakech al desierto es larga y tediosa. Nosotros hicimos todo el viaje con un guía y un conductor, con lo que el viaje fue bastante cómodo. Existen también autobuses locales que unen todas las distancias descritas. Además, también es posible alquilar y coche y hacerlo por tu cuenta. La opción de hacer este viaje en transporte público no me convence mucho, ya que hay muchos lugares a los que no se puede llegar si no es en coche.

Ourzazate, Marruecos, las carreteras presentan muy buen estado en todo momento.

 

  • Este viaje merece una semana como mínimo, para poder ver todo lo descrito bien, y tener más tiempo para disfrutar del desierto. Os recomiendo y mucho ir con tiempo para disfrutar de todo lo que conlleva esta experiencia única.

 

Noche en el desierto, Marruecos
Noche en el desierto, Marruecos

 

Amanecer en el desierto de Marruecos

 

  • La visita al desierto y sus paisajes no hubiera sido tan especial sino fuese por los momentos tan bonitos que tuvimos, y por las actividades que allí se sucedieron: visitar el pueblo de los negros o Khamlia, cocinar con las mujeres bereberes, recorrer las dunas en 4×4, o ver la puesta de sol en dromedario, mientras llegábamos a las haimas… Si hay días especiales en mi vida, éste es uno de ellos.

 

Khamlia, escuchando música

 

Merzouga, Marruecos, saltando las dunas de Erg Chebbi

 

  • Essaouira es un lugar turístico, ligado al mundo del surf por sus fuertes vientos. Una llega hasta este pueblo del mar y enseguida se da cuenta de que ha llegado a un lugar acostumbrado al turismo, donde el mundo bereber deja paso a otro más “francés” (aquí han ido llegando muchos extranjeros para vivir a lo largo de los años). A pesar de todo, es un lugar especial, mágico, donde apetece perderse y pasar unos días. Mi consejo es que si decidís llegar hasta aquí, no os conforméis con una sola noche, sino que dediquéis más de un día a disfrutar de la paz y sosiego que proporciona esta ciudad.

 

Essaouira, Marruecos, paseo nocturno
Essaouira, Marruecos, paseo nocturno

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Viaje a Ujiji, Tanzania.

El Dr. Livingstone supongo…

 

Ujiji en Tanzania, el lugar donde Stanley encontró al Dr. Livingstone.

 

El Lago Tanganica al fondo. Visita a Ujiji, Tanzania.

Muchas historias podrían contarnos los árboles de la ciudad de Ujiji si pudieran hablar. A orillas del lago Tanganica, Ujiji se levanta como la ciudad más antigua al oeste de Tanzania. Aquí fue donde Richard Burtun y John Speke llegaron en 1858, aunque probablemente, Ujiji es más famosa por la historia del Dr Livingstone y su encuentro con el periodista Stanley el 10 de noviembre de 1871. Fue entonces cuando Stanley, que llevaba meses buscando al explorador y misionero escocés, consiguió encontrarlo; tan cansado y exhausto estaba Stanley, que solo alcanzó a decirle, “¿El Dr. Livingstone supongo?”)

 

Ujiji en Tanzania
Ujiji en Tanzania

 

Hasta aquí llegamos procedentes de Kigoma, también en Tanzania, donde el barco Mv Liemba nos ha dejado el día anterior. La intención de detenernos aquí era precisamente llegar a este emblemático lugar donde Livingstone y Stanley se encontraron.

 

Ujiji en Tanzania
Ujiji en Tanzania

 

Tomamos un autobús local, donde para variar, somos los únicos mzungus del vehículo. Ujiji es un pequeño pueblo africano, que según las estadísticas de 1978 tiene 51.000 habitantes; quién sabe los que tiene ahora. Una de las cosas que me encantan de los pueblos africanos que conozco es que la vida se hace en la calle, y no podía ser menos en este lugar, donde la vida gira entorno al Lago Tanganica, que les da su alimento y constituye el sustento económico de casi toda su población.

 

Llegada a Ujiji, Tanzania
Llegada a Ujiji, Tanzania

 

ujiji, roseviaja
Ujiji, junto al Lago Tanganica, vive de la pesca

 

La gente sonríe, no es habitual ver a 5 extraños ataviados con ropa que parece sacada de los almacenes de Coronel Tapioca merondeando por estos lares: llevamos el cansancio de casi 3 semanas de viaje, sino más, y es la primera vez que hemos podido llamar a casa después de dos semanas, cuando la señal del teléfono se interrumpió.

 

Ujiji en Tanzania
Ujiji en Tanzania

 

Llegada al memorial del encuentro del Dr. Livingstone y Stanley.

Encontramos un viejo cartel escondido en la calle de barro seco que nos indica cómo llegar al museo memorial del Dr. Livingstone, y hasta allí nos encaminamos. El lugar no tendría mayor trascendencia sino fuera por el valor histórico que los admiradores de Livingstone le concedemos: dos mangiferas o árboles de mango dan sombra al monumento gris que recuerda el punto exacto del encuentro. “El agua del lago antes llegaba hasta este punto, ahora está a varios cientos metros de aquí”, nos explica el cuidador del museo. Algunos dibujos y cuadros quieren recordar el tráfico de esclavos que esta zona presenció en el pasado. También algunos pintores locales han dejado su huella aquí, con pinturas del conmemorado encuentro.

 

 

Ujiji en Tanzania
Ujiji en Tanzania

 

 

Memorial en Ujiji al Dr. Livingstone, Tanzania
Memorial en Ujiji al Dr. Livingstone, Tanzania

 

Aunque el lugar no tiene mucho más que decir, esta orilla del Tanganica es toda una muestra de lo que es la vida para todos aquellos que viven a sus orillas; nos quedamos un rato viendo a los lugareños trajinar: unos pescan, las mujeres salen a limpiar sus cacharros antes de irse a cocinar para la familia… un lago vivo, lleno de historias, que de seguro no vamos a olvidar….

Lago Tanganika, Ujiji,Tanzania
Lago Tanganika, Ujiji,Tanzania

 

 

Las mujeres aprovechan las aguas del lago Tanganica para limpiar sus enseres.

 

 

ujiji, roseviaja
Ujiji, junto al Lago Tanganica, vive de la pesca

 

 

Ujiji, tanzania
Ujiji, Tanzania. Los paisajes del lago Tanganica han quedado en mi retina como algunos de los más bonitos que he visto.

 

 

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Travesía por el Lago Tanganica

 

Diario de viaje de Africa del Este: Parte II.

Navegando en el barco alemán Mv Liemba.

 

Diario de viaje por África del Este: travesía en el Mv Liemba. Roseviaja
Diario de viaje por África del Este: travesía en el Mv Liemba. Roseviaja

 

Después de dos días de espera, por fin, allí estaba nuestro barco. EL Mv Liemba es un barco alemán que lleva en el Lago Tanganica desde los años de la Segunda Guerra Mundial. Durante todo este tiempo ha sido el principal medio de transporte entre los países que bordean el lago: Tanzania, Zambia, Burundi y la República Democrática del Congo. Los principales puertos del lago Tanganica son Mpulungu en Zambia, y Kigoma en Tanzania. La vida del mítico barco transcurre en el recorrido entre ambos puertos, entre los que da comunicación y a los que lleva tanto mercancías como pasajeros.

MV Liemba
Gente esperando la llegada del MV Liemba

 

Pasar 48 horas en el barco es toda una experiencia, tanto por la partida desde Mpulungu, donde la fiesta de la llegada del barco congrega a toda la población, la carga de toda la mercancía y de los pasajeros, que se apilan en los asientos de tercera para poder pasar la noche que viene, alejados de los que hemos conseguido un camarote en la parte superior, ardua tarea, ya que son contados el número de camarotes disponibles para la travesía.

 

Mv Liemba
Mv Liemba, Lago Tanganica

 

La partida siempre va acompañada de los últimos bártulos que se han olvidado, de saludos, gritos de los que se van, gritos de los que se quedan. El sentimiento que deja la partida del Mv Liemba es de alegría, no de tristeza. No entendemos qué dicen entre ellos, pero vemos gesticular a las mujeres que han subido con nosotros, y a los que se quedan despedirse. Mientras, la puesta de sol sobre el lago, algo que nos enseña lo pequeños que somos aquí en Zambia, y quién manda, la madre naturaleza…

 

Puesta de sol en el lago Tanganica,
Puesta de sol en el lago Tanganica

 

Subimos al bar que se encuentra en la parte superior. Desde aquí es posible tomar las mejores fotos, y también tomar la merecida cerveza de bienvenida. Allí coincidimos con otros pasajeros, cada uno con su propia historia que le lleva a tener que tomar el barco a Kigoma. Una pareja de sudafricanos nos cuenta de su viaje a Tanzania para hacerse cargo de un resort, ya que la situación en Johannesburgo es bastante peligrosa incluso para sus habitantes. Conocemos también a un grupo de predicadores de Burundi que viven en Sudáfrica; vuelven a casa, nos dicen, porque la guerra acaba de terminar y quieren ver a su familia; allí conocemos a Rita, una chica australiana que ha venido a África para trabajar. De todos los extranjeros ella es la única que no toma el tratamiento contra la malaria, ya que sabe que el largo tiempo que allí va a pasar la va a obligar a pasar la enfermedad en un momento u otro. También conocemos a Ryan, un médico residente que trabaja en Dar es Salam, la capital de Tanzania, y que se ha cogido unos días libres. No sabemos qué va buscando exactamente, pero si que siempre lleva una cerveza en la mano. Tampoco conseguimos averiguar a dónde va. Es lo que tienen los trayectos durante el viaje, conoces a gente que no llegas a conocer.

 

roseviaja
Nuestro grupo durante el viaje

 

Disfrutar del paisaje del trayecto es parte del encanto de este viaje por el Tanganica, pero también lo es la vida que se va sucediendo durante el viaje. En Mpulungu todo giraba alrededor de la llegada del mítico barco, pero es que en las orillas a las que se acerca de camino a Kigoma ocurre lo mismo; muchas son las pequeñas embarcaciones que se van acercando a nuestra llegada: van cargadas de gente y de objetos para vender; se posicionan junto a nosotros y ahí empieza el trueque con los que van a bordo; a veces, casi a golpes se cambian las mercancías por el dinero, ya que algunos se hacen los tontos para no pagar. Pero esta gente vive de este viaje, que es el que les lleva el negocio sin tener que moverse de sus pequeñas aldeas en la orilla.

 

 

Costas de Tanzania
Costas de Tanzania

 

Costas de Tanzania
Tanzania, roseviaja

 

Travesía en el lago Tanganica, Zambia, roseviaja
Travesía en el lago Tanganica, Zambia, roseviaja

 

 

Travesía en el lago Tanganica, Zambia, roseviaja
Travesía en el lago Tanganica, Zambia, algunos no quieren pagar…

 

 

Aquí, donde la civilización parece no ha dado alcance, los móviles no nos funcionan, estamos completamente equivocados. Por la noche, el grupo nos preguntamos sobre la posibilidad de encontrar a alguien de nuestra ciudad, algo que suele pasar en los viajes; uno de los compañeros es de Madrid, posibilidad alta; lo mismo ocurre con el de Barcelona, o yo misma con Valencia; Jaume es de un pequeño pueblo de 2000 habitantes, sus posibilidades son más remotas… nos vamos a dormir. Por la noche, varamos en el Parque Natural de Mahale, a orillas del lago. Por la mañana nos damos cuenta de que han subido un grupo de españoles que van en un grupo organizado: el guía es del pueblo de Jaume: el mundo es imprevisible, como podemos ver.

 

Vistas desde el mv Liemba
Vistas desde el Mv Liemba

 

El día siguiente nos llevará a Kigoma, donde la realidad tanzana nos devolverá a un viejo conocido y nos acercará de nuevo al Dr. Livingstone, esta vez acompañado de Stanley….

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