8 Experiencias que he tenido en mis viajes y que repetiría ahora mismo.

Experiencias viajeras que repetiría ahora mismo.

 

Si una conclusión he sacado de todo el tiempo que llevo viajando es que el viaje no lo hacen los lugares que visitas, o la cantidad de cosas a las que tomas fotos: el viaje está compuesto de experiencias, en la mayoría de los casos, recuerdos de momentos a los que no tomamos ni siquiera una fotografía, porque estábamos tan a gusto que el hecho de movernos y coger la cámara era algo que entorpecía nuestro momento.

Todos los viajes tienen sus momentos, buenos y malos, pero el tiempo nos deja solamente aquellos realmente buenos en nuestra memoria. Así que allá van algunas historias divertidas que he tenido en mis viajes y que han pasado como anécdotas a contar a los sobrinos.

 

En Ho Chi Minh, Vietnam

 

 

Empezamos…

  1. Hotel Atelefugne en Addis Abeba, Etiopía… un hotel o una casa de citas?

Los que me conocen saben lo poco amiga que soy de los lugares concurridos de turistas, así que siempre que podemos buscamos alojamientos en lugares con buenas conexiones, pero no en el centro.

Imaginaros: nuestra luna de miel y el primer viaje mochilero de mi marido (si sobrevivía a este viaje, ya sabía yo que iba a durar). Reservo el hotel en un barrio de Addis Abeba cercano al Merkato tradicional, y bastante alejado del centro turístico. Hasta ahora bien. Llegamos a Addis Abeba y pasamos el control de pasaportes, cuando la chica de los visados nos pregunta la dirección donde vamos a estar. Decimos el nombre de “Atelefugne” y la risa no puede ser mayor: “ahahah ¿De verdad vais al Atelefugne? Mari! (a la chica de enfrente del otro lado del aeropuerto), que estos dos van al Atelefugne” jajajaja, risas de nuevo. Nosotros al medio, alucinados, mientras de una a otra se iban diciendo donde íbamos a estar, con una explosión de risas a cada momento.

Finalmente, dejamos el aeropuerto, ahora ya no sabemos si acojonados o no, pero nos dirigimos al hostal, que, de lujos nada, estaba muy bien situado, en un barrio típico de la capital donde nadie se metió con nosotros. Solamente el día que estuvimos en el centro turístico a mi pareja intentaron robarle a plena luz del día. El resto del tiempo, estuvimos de cine en este hostal (muy muy sencillo, todo hay que decirlo), donde comimos algunas de las mejores injeras del viaje (injera es la comida típica etíope).

 

Merkato en Addis Abeba, el mayor mercado de la capital, y probablemente de toda Etiopía.

 

 2.  Pasar de Vietnam a Camboya en barco.

Sin tiempo, no es posible realizar este trayecto, para el que se necesitan un mínimo de 3 días, sin contar con la preparación, pero sin duda es una de las mejores experiencias de cualquiera de los viajes que he tenido, en el cual pudimos ver mucho de la vida diaria tanto de los vietnamitas como de sus vecinos de Camboya. El trayecto se hace largo en muchos momentos; son dos días de barco en los cuales se hace parada al anochecer para dormir en un pequeño pueblo. Aún así, cuando llevas tantos días de viaje la posibilidad de tener unos días de calma se agradece.

 

Barcas del Mekong

 

Vietnam

 

3. Realizar un curso de cocina bereber en el desierto de Marruecos.

Una de las experiencias que me he llevado en mi última visita a Marruecos ha sido la experiencia de pasar una noche en el desierto, y dentro de la experiencia del desierto, la oportunidad de estar cocinando junto a sus mujeres en una casa tradicional.

Los países árabes son muy hospitalarios con los viajeros que llegan hasta sus tierras, pero el contacto con las mujeres es mínimo, ya que pasan mucho tiempo dentro de casa en sus actividades diarias y es difícil entrar en su círculo. Por eso, tener la oportunidad de penetrar en su mundo y socializar con ellas fue algo mágico, que sin duda repetiré.

 

Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos
Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos, esperando que el Tagile esté listo

 

Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos
Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos

 

 

4. Ir a un spa durante un viaje a la República Checa, si… pero un spa de cerveza.

A muchos les puede resultar raro lo que estoy diciendo, pero existe un lugar en la República Checa, concretamente en el pueblo de Chodova Plana, donde es posible acudir a un spa, y allí darte un baño de cerveza checa.

Para llegar hasta Chodova Plana en transporte público hay que tomar el tren desde Pilsen para llegar. En coche estaría  a 65 kilómetros, una hora más o menos.

El spa de cerveza es realmente algo único: el lugar está formado por bañeras, todas separadas por cortinas, donde cada una de ellas está llena de cerveza caliente mezclada con agua. Cada pareja o persona sola es introducida en una de las bañeras, y a continuación se le da una cerveza fría. Después de un largo rato, la encargada viene a por ti y te lleva a la sala de relajación, donde te envuelve con toallas… y te da otra cerveza….

https://www.chodovar.cz/id1037en-prava-pivni-lazen.htm

 

Chodova Plana, spa de cerveza

Si después de toda esta experiencia te entra hambre, el restaurante In the rock se encuentra construido en una cueva junto al spa…

5. Tienda de reparación de pinchazos durante el día… Restaurante barbacoa al llegar la noche… Estamos en Arusha, Tanzania.

Uno de los lugares más peculiares y divertidos de los que he estado ha sido el restaurante Khan’s Barbecue, en Arusha, Tanzania. Arusha es conocido por ser el punto desde el que salen todos los safaris de camino al Serengueti, el Lago Manyara o el Ngorongoro. Pocos pernoctan más de una noche en este pueblo que pese a no haber avanzado mucho en los últimos años tiene su encanto. Un accidente de tráfico hace años hizo que el pueblo se convirtiese en nuestro hogar durante más de una semana, y conociéramos más a fondo cada parte de la ciudad.

Así, uno de los lugares más simpáticos fue cenar en el Khan’s Barbacue; por la mañana el restaurante era una casa de reparación de pinchazos de coches; por la noche, sacaban las barbacoas, y los empleados que por la mañana te habían reparado la rueda, te servían el pollo a la barbacoa, que hay que decir, está considerado uno de los mejores de toda la ciudad. No tengo fotos, quizás el momento fue demasiado bueno…

 

6. Asistir a una ópera… en una iglesia anglicana en pleno centro de Florencia.

Una de las mejores sorpresas que me han dado nunca, la oportunidad de escuchar una ópera en FLorencia, pero, además en una iglesia anglicana. El lugar es fenomenal en cuanto a acústica se refiere, los sopranos increíbles. Ya he estado dos veces, y seguro que repito. De las dos representaciones a las que he asistido recomiendo “Love duets” me gustó mucho más… La iglesia se llama St Marks, y es posible adquirir las entradas con antelación por internet. (http://concertoclassico.blogspot.com.es/).

 

Ópera en Florencia, Toscana

 

7. Hacer un trekking por la Muralla China de Beijing.

Viajar hasta la Gran Muralla China es algo que está en la mente de muchos, y que se puede realizar de muchos modos; aunque hay muchos que simplemente van a tomar la foto, existe también la posibilidad de recorrer parte de esta gran maravilla, con un paisaje único y significado especial, por todo lo que representa en sí.

Nuestro recorrido por la Gran Muralla fue solamente de 7 kilómetros… pero duros duros, especialmente por la calor, y por el hecho de que son todo subidas y bajadas constantemente. Resultaba curioso el llegar a algunos puntos en los que ya no podías más, y te apareciese un chino a venderte agua, tan fresco… lo querías matar.

Al finalizar, tienes la posibilidad de cruzar un río en tirolina. Mi vértigo no me lo permitió la otra vez; a ver si este verano me armo de valor y me lanzo…

 

La gran Muralla china, Beijing
La gran Muralla china, Beijing

 

8. Asistir a un cine en forma de merengue en Jaipur, India.

De todos es conocida la segunda gran industria cinematográfica del mundo: Bollywood, donde se realizan igual o más películas que en la meca del cine. Pero, ¿alguna vez os habéis preguntado cómo viven los indios el cine? Pues no os lo podéis ni imaginar. En primer lugar, se pasan horas para comprar la entrada; los cines tienen separadas las filas en hombres y mujeres, ya que no sé por qué, se tienen que pegar todos los unos contra los otros.

Empezamos la cola, estamos en Jaipur, para asistir a una película que no vamos a entender, pero vamos a verla en el único cine en forma de merengue del mundo..

Empezamos! No sé realmente para qué nos asignan un lugar, porque aquí nadie se sienta: la gente se queda en pie para bailar, cantar, hacer palmas, llorar… en fin, que el cine se vive de verdad…

Si vais a la India, no podéis dejar de visitar alguna sala de cine, porque seguro que vais a pasar un buen rato.

Más información la web del cine, Raj Mandir Cinema

 

Raj Mandir en Jaipur, el cine merengue de la India

 

Nochevieja en Marruecos

Mi viaje a Marruecos en Nochevieja.

Parece que fue ayer cuando nos reuníamos con el resto de gente para iniciar nuestro viaje a Marruecos. Hacía ya muchos años que quería dar la entrada al Año Nuevo en este país, tan cercano geográficamente, y tan lejano en cuanto a cultura y costumbres. Durante mucho tiempo había insistido a amigos y conocidos que me acompañasen, sin resultado alguno. Finalmente, mis ganas de dar la entrada a otro año en estas tierras fueron menguando hasta desaparecer, y solamente ha sido este año cuando mi sueño se ha hecho realidad.

No era esta mi primera toma de contacto con el país africano; corría el año 2011 cuando volamos con un vuelo low cost desde Valencia a Marrakech, para sufrir durante 4 días un intenso calor (50 grados), solamente mitigado por un día en Essaouira, la pequeña ciudad costera que me enamoró aquella vez, y me ha vuelto a enamorar en este viaje. Aquella vez el país marroquí no me cautivó, y ha sido necesario volver y darle otra oportunidad para darme cuenta de lo mucho que merece pasarse por Marruecos y tomarse unas vacaciones.

Nuestro recorrido

Marrakech – Alto Atlas – Kasbah de Ait Ben Haddou – Ouarzazate- Gargantas del Todra- Desierto de Merzouga- Rissani- Marrakech- Essaouira

Lugares que hemos visitado

 

Merzouga, Marruecos
Merzouga, Marruecos

 

Kasbah de AirBen Hadoou.

Un sitio espectacular. Las kasbahs son espacios fortificados de orígen bereber. En estos lugares los bereberes se protegían del frío y las tormentas de arena, pero también de ataques de otras tribus o enemigos. Construídas de ladrillos de adobe, se encuentran dispersas por Marruecos, siendo parte de la arquitectura tradicional marroquí. una de las más bonitas es la de Ait Ben Haddou, cerca de Ourzazate. Situada a la ladera de una montaña, en posición estratégica, nos da una idea de la función defensiva para la que fue construida. Ait Ben Haddou es una de las kasbahs mejor conservadas que podemos encontrar, y ya en 1953 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Allí se han rodado varias películas, como Gladiator, Lawrence de Arabia, La momia, Jesús de Nazaret, La joya del Nilo o Alejandro Magno.

Es un lugar que sin duda merece el viaje.

 

Ait Ben Haddou, Marruecos
Ait Ben Haddou, Marruecos

 

Ait Ben Haddou, Marruecos
Ait Ben Haddou, Marruecos

 

Viaje a Marruecos en diciembre
Ait Ben Haddou, Marruecos

 

Merzouga.

Merzouga es la antesala al Sáhara, el gran desierto que solamente con nombrarlo causa respeto. Hasta aquí llegan miles de turistas para disfrutar de las dunas de Erg Chebbi todos los años. Por suerte, el tamaño del desierto es lo suficientemente grande como para poder perdernos entre ellas, y aunque nos crucemos con algunos no se note mucho.

Dormir en las haimas del desierto que muchos de los hoteles tienen colocadas estratégicamente para sus clientes es una de las atracciones para los visitantes. El dormir en el desierto conlleva no tener ciertos lujos, aunque resulta bastante cómodo en la actualidad. No hay nada como llegar hasta este pequeño poblado de tiendas blancas en camello a la puesta de sol, para escuchar música junto al fuego, y luego perderte entre las cercanas dunas a disfrutar de un manto de estrellas. La salida del sol en la mañana completan esta experiencia.

 

Merzouga, Marruecos
Merzouga, Marruecos

 

Amanecer en el desierto
Amanecer en el desierto

 

Gargantas del Todra.

Palmeras, cultivos, casas de adobe, todo en un espacio espectacular que nos acompaña a lo largo del camino hacia las gargantas, hasta el punto que bajamos a tomar algunas fotos.

Camino de las gargantas del Todra, Marruecos
Camino de las gargantas del Todra, Marruecos. Las kasbahs construidas de adobe llenan el paisaje.

 

Camino de las gargantas del Todra, Marruecos
Camino de las gargantas del Todra, Marruecos

 

Las gargantas del Todra es un cañón formado por paredes verticales que llegan a alcanzar los 300 metros de altitud. El cañón tiene 18 kilómetros de largo, y se va estrechando poco a poco.  Dentro de la garganta el río Todra transcurre tranquilamente hasta llegar a un palmeral, Tinerhir, donde termina su recorrido.

La caminata por las gargantas y los alrededores es algo que no podéis dejar de realizar si vais hasta este lugar.

 

Gargantas del Todra, Marruecos
Gargantas del Todra, Marruecos

 

Gargantas del Todra, Marruecos
Gargantas del Todra, Marruecos

 

Gargantas del Todra, Marruecos
Gargantas del Todra, Marruecos

 

Gargantas del Todra, Marruecos
Gargantas del Todra, Marruecos

 

Rissani

El poblado de Rissani no nos dio tiempo de visitarlo de modo apropiado. Rissani es conocido por ser la puerta al desierto, y como punto importante en el comercio de dátiles y alfombras en el pasado. En la actualidad su mercado local los martes, jueves y domingo sigue congregando a los pueblos vecinos y a los comerciantes entre sus calles.

Nosotros no llegamos ninguno de los días de mercado, pero pudimos conseguir las especias que andábamos buscando. Otro de los lugares que volveremos para conocerlo mejor.

Rissani, Marruecos
Rissani, Marruecos

 

Rissani, Marruecos
Rissani, Marruecos, mercado de especias

 

Essaouira, el pueblo junto al mar.

Cartagineses, romanos, portugueses… Muchas culturas han ido ocupando las orillas de la antigua ciudad de Essaouira, la ciudad fortificada. Catalogada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en el 2001, fue el Rey de Marruecos Mohamed III el que construyó la ciudad que hoy conocemos en el siglo XVIII, con el fin de establecer un puerto cerca de Marrakech que le diese salida al mar, y disminuir el comercio de Agadir, rival del rey. Mohamed III consiguió su objetivo, y el puerto de su ciudad llegó a ser la única salida al mar del actual Marruecos durante mucho tiempo. Muchas han sido también las caravanas que han pasado camino de Tombuctú hacia el Alto Atlas o el Sahara.  ¡Si las paredes blancas que nos rodean hablasen!.

 

Essaouira, Marruecos
Essaouira, Marruecos

 

Essaouira, Marruecos
Essaouira, Marruecos

 

Essaouira, Marruecos
Essaouira, Marruecos

 

Essaouira, Marruecos
Essaouira, Marruecos

 

A tener en cuenta

  • Cuando hablamos de países árabes se dice mucho sobre la peligrosidad que puedan presentar: en este caso, no tuvimos sensación de peligro en ningún momento, solamente la plaza Fnaa de Marrakech es terreno de los carteristas. No obstante, en Marruecos existe mucha seguridad y se cuida mucho al turista.

 

Plaza de Yamaa el Fna, Marrakech
Plaza de Yamaa el Fna, Marrakech

 

  • Lo mejor del viaje fue la amabilidad de la gente que encontramos en todos los sitios: aunque es verdad que muchos viven del turismo, por lo que les interesa tratarlo bien, los marroquíes son muy acogedores y enseguida te hacen sentir como si estuvieras en su casa. Es una bonita experiencia el conocer a esta gente y pasar tiempo junto a ellos.

 

Tomando fotos con los locales

 

Khamlia, en la casa de los músicos, donde me hice una foto con la matriarca de la casa, que insistió en que me pusiera su pañuelo
  • Otra parte muy bonita del viaje fue cocinar en una casa bereber, en la localidad de Khamlia, junto a Merzouga. Allí, en el comedor de la casa, las señoras bereberes nos fueron indicando por señas lo que debíamos hacer para cocinar un rico tagile. Luego pasamos a la cocina donde preparamos al fuego nuestro almuerzo. No es algo que se suela hacer en los viajes, y después de esta experiencia, repetiré.

 

Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos
Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos

 

 

Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos
Curso de cocina bereber, Khamlia, Marruecos, esperando que el Tagile esté listo.

 

  • Un viaje a Marruecos en diciembre no es igual que en otra época del año; los días son más cortos y anochece antes, esto significa que si se va mal de tiempo, habrán cosas que no se van a poder ver, como nos pasó a nosotros con el Valle de las Rosas; llegamos tarde y ya no se veía nada, habrá que volver. La mejor época para ir a este país es primavera y otoño sin duda.
Marruecos, recorriendo el Atlas.

 

  • El estado de carreteras marroquíes es bastante bueno, me sorprendió gratamente ver lo bien que están las infraestructuras, incluso en las zonas alejadas. No obstante, la distancia de Marrakech al desierto es larga y tediosa. Nosotros hicimos todo el viaje con un guía y un conductor, con lo que el viaje fue bastante cómodo. Existen también autobuses locales que unen todas las distancias descritas. Además, también es posible alquilar y coche y hacerlo por tu cuenta. La opción de hacer este viaje en transporte público no me convence mucho, ya que hay muchos lugares a los que no se puede llegar si no es en coche.
Ourzazate, Marruecos, las carreteras presentan muy buen estado en todo momento.

 

  • Este viaje merece una semana como mínimo, para poder ver todo lo descrito bien, y tener más tiempo para disfrutar del desierto. Os recomiendo y mucho ir con tiempo para disfrutar de todo lo que conlleva esta experiencia única.

 

Noche en el desierto, Marruecos
Noche en el desierto, Marruecos

 

Amanecer en el desierto de Marruecos

 

  • La visita al desierto y sus paisajes no hubiera sido tan especial sino fuese por los momentos tan bonitos que tuvimos, y por las actividades que allí se sucedieron: visitar el pueblo de los negros o Khamlia, cocinar con las mujeres bereberes, recorrer las dunas en 4×4, o ver la puesta de sol en dromedario, mientras llegábamos a las haimas… Si hay días especiales en mi vida, éste es uno de ellos.

 

Khamlia, escuchando música

 

Merzouga, Marruecos, saltando las dunas de Erg Chebbi

 

  • Essaouira es un lugar turístico, ligado al mundo del surf por sus fuertes vientos. Una llega hasta este pueblo del mar y enseguida se da cuenta de que ha llegado a un lugar acostumbrado al turismo, donde el mundo bereber deja paso a otro más “francés” (aquí han ido llegando muchos extranjeros para vivir a lo largo de los años). A pesar de todo, es un lugar especial, mágico, donde apetece perderse y pasar unos días. Mi consejo es que si decidís llegar hasta aquí, no os conforméis con una sola noche, sino que dediquéis más de un día a disfrutar de la paz y sosiego que proporciona esta ciudad.

 

Essaouira, Marruecos, paseo nocturno
Essaouira, Marruecos, paseo nocturno
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Viaje a Ujiji, Tanzania.

El Dr. Livingstone supongo…

 

Ujiji en Tanzania, el lugar donde Stanley encontró al Dr. Livingstone.

 

El Lago Tanganica al fondo. Visita a Ujiji, Tanzania.

Muchas historias podrían contarnos los árboles de la ciudad de Ujiji si pudieran hablar. A orillas del lago Tanganica, Ujiji se levanta como la ciudad más antigua al oeste de Tanzania. Aquí fue donde Richard Burtun y John Speke llegaron en 1858, aunque probablemente, Ujiji es más famosa por la historia del Dr Livingstone y su encuentro con el periodista Stanley el 10 de noviembre de 1871. Fue entonces cuando Stanley, que llevaba meses buscando al explorador y misionero escocés, consiguió encontrarlo; tan cansado y exhausto estaba Stanley, que solo alcanzó a decirle, “¿El Dr. Livingstone supongo?”)

 

Ujiji en Tanzania
Ujiji en Tanzania

 

Hasta aquí llegamos procedentes de Kigoma, también en Tanzania, donde el barco Mv Liemba nos ha dejado el día anterior. La intención de detenernos aquí era precisamente llegar a este emblemático lugar donde Livingstone y Stanley se encontraron.

 

Ujiji en Tanzania
Ujiji en Tanzania

 

Tomamos un autobús local, donde para variar, somos los únicos mzungus del vehículo. Ujiji es un pequeño pueblo africano, que según las estadísticas de 1978 tiene 51.000 habitantes; quién sabe los que tiene ahora. Una de las cosas que me encantan de los pueblos africanos que conozco es que la vida se hace en la calle, y no podía ser menos en este lugar, donde la vida gira entorno al Lago Tanganica, que les da su alimento y constituye el sustento económico de casi toda su población.

 

Llegada a Ujiji, Tanzania
Llegada a Ujiji, Tanzania

 

ujiji, roseviaja
Ujiji, junto al Lago Tanganica, vive de la pesca

 

La gente sonríe, no es habitual ver a 5 extraños ataviados con ropa que parece sacada de los almacenes de Coronel Tapioca merondeando por estos lares: llevamos el cansancio de casi 3 semanas de viaje, sino más, y es la primera vez que hemos podido llamar a casa después de dos semanas, cuando la señal del teléfono se interrumpió.

 

Ujiji en Tanzania
Ujiji en Tanzania

 

Llegada al memorial del encuentro del Dr. Livingstone y Stanley.

Encontramos un viejo cartel escondido en la calle de barro seco que nos indica cómo llegar al museo memorial del Dr. Livingstone, y hasta allí nos encaminamos. El lugar no tendría mayor trascendencia sino fuera por el valor histórico que los admiradores de Livingstone le concedemos: dos mangiferas o árboles de mango dan sombra al monumento gris que recuerda el punto exacto del encuentro. “El agua del lago antes llegaba hasta este punto, ahora está a varios cientos metros de aquí”, nos explica el cuidador del museo. Algunos dibujos y cuadros quieren recordar el tráfico de esclavos que esta zona presenció en el pasado. También algunos pintores locales han dejado su huella aquí, con pinturas del conmemorado encuentro.

 

 

Ujiji en Tanzania
Ujiji en Tanzania

 

 

Memorial en Ujiji al Dr. Livingstone, Tanzania
Memorial en Ujiji al Dr. Livingstone, Tanzania

 

Aunque el lugar no tiene mucho más que decir, esta orilla del Tanganica es toda una muestra de lo que es la vida para todos aquellos que viven a sus orillas; nos quedamos un rato viendo a los lugareños trajinar: unos pescan, las mujeres salen a limpiar sus cacharros antes de irse a cocinar para la familia… un lago vivo, lleno de historias, que de seguro no vamos a olvidar….

Lago Tanganika, Ujiji,Tanzania
Lago Tanganika, Ujiji,Tanzania

 

 

Las mujeres aprovechan las aguas del lago Tanganica para limpiar sus enseres.

 

 

ujiji, roseviaja
Ujiji, junto al Lago Tanganica, vive de la pesca

 

 

Ujiji, tanzania
Ujiji, Tanzania. Los paisajes del lago Tanganica han quedado en mi retina como algunos de los más bonitos que he visto.

 

 

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Travesía por el Lago Tanganica

 

Diario de viaje de Africa del Este: Parte II.

Navegando en el barco alemán Mv Liemba.

 

Diario de viaje por África del Este: travesía en el Mv Liemba. Roseviaja
Diario de viaje por África del Este: travesía en el Mv Liemba. Roseviaja

 

Después de dos días de espera, por fin, allí estaba nuestro barco. EL Mv Liemba es un barco alemán que lleva en el Lago Tanganica desde los años de la Segunda Guerra Mundial. Durante todo este tiempo ha sido el principal medio de transporte entre los países que bordean el lago: Tanzania, Zambia, Burundi y la República Democrática del Congo. Los principales puertos del lago Tanganica son Mpulungu en Zambia, y Kigoma en Tanzania. La vida del mítico barco transcurre en el recorrido entre ambos puertos, entre los que da comunicación y a los que lleva tanto mercancías como pasajeros.

MV Liemba
Gente esperando la llegada del MV Liemba

 

Pasar 48 horas en el barco es toda una experiencia, tanto por la partida desde Mpulungu, donde la fiesta de la llegada del barco congrega a toda la población, la carga de toda la mercancía y de los pasajeros, que se apilan en los asientos de tercera para poder pasar la noche que viene, alejados de los que hemos conseguido un camarote en la parte superior, ardua tarea, ya que son contados el número de camarotes disponibles para la travesía.

 

Mv Liemba
Mv Liemba, Lago Tanganica

 

La partida siempre va acompañada de los últimos bártulos que se han olvidado, de saludos, gritos de los que se van, gritos de los que se quedan. El sentimiento que deja la partida del Mv Liemba es de alegría, no de tristeza. No entendemos qué dicen entre ellos, pero vemos gesticular a las mujeres que han subido con nosotros, y a los que se quedan despedirse. Mientras, la puesta de sol sobre el lago, algo que nos enseña lo pequeños que somos aquí en Zambia, y quién manda, la madre naturaleza…

 

Puesta de sol en el lago Tanganica,
Puesta de sol en el lago Tanganica

 

Subimos al bar que se encuentra en la parte superior. Desde aquí es posible tomar las mejores fotos, y también tomar la merecida cerveza de bienvenida. Allí coincidimos con otros pasajeros, cada uno con su propia historia que le lleva a tener que tomar el barco a Kigoma. Una pareja de sudafricanos nos cuenta de su viaje a Tanzania para hacerse cargo de un resort, ya que la situación en Johannesburgo es bastante peligrosa incluso para sus habitantes. Conocemos también a un grupo de predicadores de Burundi que viven en Sudáfrica; vuelven a casa, nos dicen, porque la guerra acaba de terminar y quieren ver a su familia; allí conocemos a Rita, una chica australiana que ha venido a África para trabajar. De todos los extranjeros ella es la única que no toma el tratamiento contra la malaria, ya que sabe que el largo tiempo que allí va a pasar la va a obligar a pasar la enfermedad en un momento u otro. También conocemos a Ryan, un médico residente que trabaja en Dar es Salam, la capital de Tanzania, y que se ha cogido unos días libres. No sabemos qué va buscando exactamente, pero si que siempre lleva una cerveza en la mano. Tampoco conseguimos averiguar a dónde va. Es lo que tienen los trayectos durante el viaje, conoces a gente que no llegas a conocer.

 

roseviaja
Nuestro grupo durante el viaje

 

Disfrutar del paisaje del trayecto es parte del encanto de este viaje por el Tanganica, pero también lo es la vida que se va sucediendo durante el viaje. En Mpulungu todo giraba alrededor de la llegada del mítico barco, pero es que en las orillas a las que se acerca de camino a Kigoma ocurre lo mismo; muchas son las pequeñas embarcaciones que se van acercando a nuestra llegada: van cargadas de gente y de objetos para vender; se posicionan junto a nosotros y ahí empieza el trueque con los que van a bordo; a veces, casi a golpes se cambian las mercancías por el dinero, ya que algunos se hacen los tontos para no pagar. Pero esta gente vive de este viaje, que es el que les lleva el negocio sin tener que moverse de sus pequeñas aldeas en la orilla.

 

 

Costas de Tanzania
Costas de Tanzania

 

Costas de Tanzania
Tanzania, roseviaja

 

Travesía en el lago Tanganica, Zambia, roseviaja
Travesía en el lago Tanganica, Zambia, roseviaja

 

 

Travesía en el lago Tanganica, Zambia, roseviaja
Travesía en el lago Tanganica, Zambia, algunos no quieren pagar…

 

 

Aquí, donde la civilización parece no ha dado alcance, los móviles no nos funcionan, estamos completamente equivocados. Por la noche, el grupo nos preguntamos sobre la posibilidad de encontrar a alguien de nuestra ciudad, algo que suele pasar en los viajes; uno de los compañeros es de Madrid, posibilidad alta; lo mismo ocurre con el de Barcelona, o yo misma con Valencia; Jaume es de un pequeño pueblo de 2000 habitantes, sus posibilidades son más remotas… nos vamos a dormir. Por la noche, varamos en el Parque Natural de Mahale, a orillas del lago. Por la mañana nos damos cuenta de que han subido un grupo de españoles que van en un grupo organizado: el guía es del pueblo de Jaume: el mundo es imprevisible, como podemos ver.

 

Vistas desde el mv Liemba
Vistas desde el Mv Liemba

 

El día siguiente nos llevará a Kigoma, donde la realidad tanzana nos devolverá a un viejo conocido y nos acercará de nuevo al Dr. Livingstone, esta vez acompañado de Stanley….

Diario de viaje de Africa del Este: Zambia

África del Este

Primer país: Zambia.

 

Diario de viaje. Parte 1: Recorriendo Zambia por nuestra cuenta.

 

Salida desde Madrid.

Este viaje vuelo sola. Un congreso ha hecho que no pueda coger las vacaciones antes, y tenga que salir después que el resto. Nuestro viaje empezaría por Livingstone, ciudad de Zambia limítrofe con Zimbaue, lugar clave para visitar las famosas Cataratas Victoria. Este viaje, lo he recordado siempre como el viaje de las cataratas, porque fueron varias a lo largo del viaje las que visitamos. Qué decir de las Cataratas Victoria… pues que me hubiese gustado ver la cara del Dr. Livingstone cuando se las encontró delante de él… impresionantes.

cataratas victoria
Cataratas Victoria desde la parte de Livingstone, Zambia.

 

Cataratas Victoria
Cataratas Victoria

 

Cataratas Victoria
Cataratas Victoria

 

 

Cataratas Victoria
Cataratas Victoria

 

 

Una cosa a tener en cuenta es que se pueden ver desde Zambia, o bien también desde Zimbaue. Si desde un lugar decides ir hasta el otro, tienes que pagar el visado. Aunque nos lo planteamos, finalmente no pasamos al otro lado. Desde Zambia no es solamente ir, verlas y tomar la foto; se puede subir arriba, desde donde cae la pendiente, y verlas desde allí. También se puede bajar por un sendero hasta la parte donde tienen la caída.

 

Cataratas Victoria
Cataratas Victoria

 

De Livingstone solamente queríamos ver las cataratas, así que nos dirigimos a Lusaka, la capital del país.

Lusaka era una ciudad donde lo único que se nos ocurrió hacer fue ir al mercado local, a falta de algo mejor, que tampoco resultó ser de los más interesantes. En aquél momento, internet llegaba al país, y había varios cibers donde conectarse.

Aunque la visita a Lusaka no resultó demasiado emocionante, el capítulo más divertido de todo el viaje tuvo lugar aquí. Divertido ahora, porque en aquél momento, aquello no nos resultaba divertido.

Encontrar alojamiento en Lusaka era una ardua tarea, más nosotros que para variar no teníamos ninguna reserva; por menos de 60 o 70 euros no había nada. Finalmente, encontramos un lugar, de cuyo nombre no quiero acordarme, donde sí había habitación y el precio nos acomodaba. La habitación era inmensa, con un enorme sofá en el medio de ella del que parecía oírse un tenue ruido, que presagiaba la presencia de un lindo roedor.

Nuestra habitación lindaba con el bar del hotel, porque limpiar no limpiaban, pero a la barra allí le daba todo el mundo. En plena noche, cuando habíamos conseguido olvidarnos del sofá y sus ruidos, y de las voces del bar, alguien intentó entrar en nuestra habitación. Dos voces de uno de los compañeros hizo que se fueran corriendo los presuntos individuos, pero la rata también salió, seguramente asustada ante tanto alboroto, lo cierto es que ya no dormimos hasta el amanecer, cuando nos colgamos de nuevo la mochila y nos encaminamos a buscar un nuevo hotel.

 

Lusaka
Lusaka

 

Mercado de Lusaka
Mercado de Lusaka

 

 

Mercado de Lusaka, Zambia
Mercado de Lusaka, Zambia

 

Mpika

Nuestro destino era Mpulungo, para tomar el MV Liemba, el mítico barco alemán de pasajeros que cruza el lago Tanganika un par de veces por semana. EL barco, llega a esta ciudad costera un día a la semana. Para llegar hasta allí solamente existe la posibilidad del autobús. Aunque se puede llegar en un día o poco más, y darte la paliza, nosotros decidimos ver algo más de Zambia, y disfrutar el país.

Desde Lusaka, fuimos hasta Mpika, un pequeño pueblo sin nada especial que ver, pero desde donde teníamos la intención de acercarnos  al Parque Natural North Luangwa. Sin embargo, cual sería nuestra sorpresa cuando al llegar, nadie nos quería llevar en coche, y el único conductor que accedió nos pedía una barbaridad. Total, nos marchamos hacia Kasama.

Antes de irnos de Mpika dimos una pequeña vuelta por la pequeña aldea: aquello era África en estado puro. Incluso encontramos la dirección del brujo de la comarca….

Imágenes de Mpika, Zambia
Imágenes de Mpika, Zambia. Estamos delante del Melody Lodge, el lugar donde nos quedábamos a dormir.

 

 

Imágenes de Mpika, Zambia
Imágenes de Mpika, Zambia

 

 

mpika, zambia
Mpika, Zambia

 

 

Mpika
Mpika

 

 

Curandero de Mpika, Zambia
Curandero de Mpika, Zambia

 

Por lo demás, hay que ir preparado a que sobre las 7 de la tarde se corte la luz, y donde hay pocos lugares para poder comer algo y dormir.

 

Kasama es una ciudad si lo comparamos con Mpika. Sin llegar a tener nada impactante, sus alrededores son preciosos, y nos mereció la pena pasar un día y ver los paisajes que Kasama nos tenía reservados.

Kasama en Zambia. Quizás no sea el lugar más espectacular del país; no hay parques naturales, y a primera vista nada la hace atractiva, pero los paisajes son increíbles… En estos lugares es cuando una vive el país donde se encuentra.

 

kasama
Kasama en Zambia. Hay muy pocos mzungus (denominación que dan a los “blancos” la gente de allí), así que tocó foto…

 

Kasama, Zambia
Kasama, Zambia

 

Paisajes de Kasama
Paisajes de Kasama

 

 

Llegamos a Kasama
Nos vamos de Kasama

 

Otro autobús y llegamos a Mbala…

Mbala fue uno de los mejores lugares en nuestra visita por Zambia. Localizada ya cerca de Mpulungu, y a escasos kilómetros del Lago Tanganica, las Kalambo Falls, o cataratas Kalambo, son un atractivo de la zona. Además, existe un pequeño museo africano que se puede visitar, sin cortar que el pueblo es bastante agradable. También hay un pequeño lago (con cocodrilos, aunque no los vimos), donde es posible acercarse. En definitiva, un lugar donde detenerse.

 

mbala
Mbala en Zambia, un lugar donde detenerse si se va de paso.

 

mbala
Lago en Mbala, cerca de Mpulungu, Zambia

 

 

Mbala
Mbala, lago

 

Vistas de nuestra escapada hasta las Kalambo Falls, las segundas cataratas más altas de toda África.

Vista desde arriba de las Kalambo Falls... Impresionante.
Vista desde arriba de las Kalambo Falls… Impresionante.

 

 

Las Kalambo Falls son las segundas cataratas más altas de África.
Las Kalambo Falls son las segundas cataratas más altas de África.

 

 

Caída de las Kalambo Falls
Caída de las Kalambo Falls

 

 

Más información:  roseviaja  En este enlace, encontraréis información de cómo ir a las cataratas Kalambo y del museo moto, un lugar curioso en medio de la nada que nos encantó.

 

De camino al Museo Moto moto en Mbala
De camino al Museo Moto moto en Mbala

 

Desde allí, Mpulungu quedaba ya cerca… y se acercaba nuestro paso final por este inexplorado y desconocido país para muchos…

 

Mpulungu

En Mbala encontramos gente amable, quizás sin mucho que ofrecer (tomar un café fue difícil los dos días que estuvimos), pero con una sonrisa en los labios y con muchas ganas de hablar con nosotros.

Mpulungu
Mpulungu

 

 

Imágenes de Mpulungu
Imágenes de Mpulungu

 

 

Mpulungo, ya mucho más abierto al mundo fue todo lo contrario; aquí nadie quería hablar con nosotros, nos miraban mal, a día de hoy, todavía no entendemos por qué. Lo cierto es que es una próspera ciudad, debido al comercio que impera fruto de su puerto que la comunica con el Congo y Tanzania a través del Lago Tanganica. Sus habitantes se dedican a la pesca mayoritariamente, y la ciudad tiene su día a día hasta el día que llega el barco (cuando estuvimos nosotros era cada dos miércoles), que es cuando todos sus habitantes acuden a ver el MV Liemba y a comprar los artículos que la gente procedentes de otros.

mpulungu
La vida en Mpulungu gira entorno al Lago Tanganica.

 

Imágenes de Mpulungu
Imágenes de Mpulungu

 

 

roseviaja
La llegada del barco también es un espectáculo para los más pequeños..

 

MV Liemba
Gente esperando la llegada del MV Liemba

 

MV Liemba
Imágenes de Mpulungu, el MV Liemba está a punto de llegar, la gente espera en la orilla…

 

 

mv liemba
Mpulungu, el MV Liemba llegó, procedente de Kigoma, Tanzania. Este barco, sigue siendo el único medio de transporte de pasajeros en el lago Tanganica.

 

Desde aquí empezaremos nuestro camino hacia el norte, cruzando todo el lago Tanganica y llegando a Kigoma, Tanzania…

 

roseviaja
Nuestro grupo durante el viaje

 

 

Próxima parada: Tanzania y Burundi…. Parte 2…

Datos prácticos del viaje 

Datos Prácticos Viaje África del Este.

Datos actualizados para poder coger el MV Liemba

https://www.lonelyplanet.com/tanzania/kigoma/transportation/mv-liemba/a/poi-tra/1502089/355645

 

Para terminar….

Zambia, en el año 2008, era un país donde casi todo el mundo tenía trabajo y la gente que conocimos vivía bastante bien; era bastante sorprendente los altos precios de todo, desde el alojamiento hasta cualquier bebida o café. Fue la parte más cara de todo el viaje, con diferencia, pero también un país nuevo, sin apenas turismo y con mucho que ofrecer… No os lo perdáis si tenéis ocasión…

 

 

Viajando por África del Este.

Alguien me dijo una vez que los viajes se viven tres veces:

cuando lo preparas, mientras lo disfrutas, y cuando lo recuerdas… y es verdad.

Corría el año 2008 y sin saberlo, iba a realizar uno de los mejores viajes que he realizado en mi vida. Todavía hoy lo recuerdo como el más cargado de aventuras, el viaje donde atravesamos países hoy prácticamente intransitables, como fue el caso de Burundi, un país precioso, aldeas inexploradas, y lugares donde espero algún día volver. Si Stanley buscó en su día al Dr. Livingstone por media África, nosotros también le buscamos por aquellas tierras, y si, encontramos el punto de encuentro de ambos en Ujiji… pero vayamos por partes…

Ujiji, tanzania
A camino entre Kigoma y Ujiji, en Tanzania, encontramos esta típica escena del día a día en los poblados tanzanos…

 

Kasama, Zambia
En Kasama, Zambia.

Viaje al Este de África.

 

Era el año 2008 y yo estaba loca por ir a ver las Cataratas Victoria. Recién terminado un libro de literatura de viajes donde se hablaba de Mary Livingstone, la mujer del misionero y explorador famoso el Dr. Livingstone, ese año tenía que llegar a las Cataratas donde él llegó. No obstante, ningún viaje que se precie puede ser tan solo llegar y ver lo que quieres, y siempre tiene que ser consensuado con los componentes del grupo, así que después de llegar a un acuerdo, trazamos un plan más que bueno, para un mes; si, un mes entero, de vacaciones en el África del Este… algo increíble.

Cataratas Victoria
Cataratas Victoria

Itinerario del Viaje

 

Nuestro viaje fue el siguiente y atravesó los siguientes países:

 

  • Zambia: donde estuvimos en Livingstone, Lusaka, Mpika, Kasama, Mbala y Mpulungu.
  • Tanzania, pasamos por Kigoma y Ujiji.
  • Burundi. Bujumbura, la capital del país.
  • Ruanda: visitamos Kigali y el Lago Kivu, en Gisenyi, frontera con el Congo.
  • Uganda: Kisoro, el Parque Nacional Queen Elizabeth, Kampala, Jinja, Mbale y Entebbe.

 

Lago Kivu, Gisenyi, Ruanda.
Lago Kivu, Gisenyi, Ruanda.

 

 

Entebbe
En Entebbe terminó nuestro viaje por África del Este

Algunas notas….

  • Los visados los sacamos todos en la frontera de cada país. En algunos casos pensamos que íbamos a tener problemas, como fue el caso del paso de Burundi a Ruanda, donde básicamente pasas si al que hay en ese turno le apetece que pases (y no te pide nada)… En general no tuvimos ningún problema en ninguna de las entradas por tierra.
  • Hay que ir vacunado, y con el tratamiento correspondiente contra el primer brote de malaria, ya sea Malarone o Larian: la malaria en estos países no es un asunto de broma. Además, y aunque no está reconocido medicamente, nosotros también nos tomamos Benerva para auyentar a los mosquitos… y vaya si funcionó…
  • Entre las cosas que no se nos pueden olvidar, están la mosquitera, el saco sábana, y la ropa de montaña. Agosto es invierno allí, no pasamos frío pero la chaqueta por la noche no sobraba. Unas toallas de secado rápido, medicamentos, algún antibiótico y jeringas por si nos hicieran falta (mejor que no) saber que son estériles, son algunas de las cosas que llevaba en la maleta.
  • Si se sigue la ruta en un mapa, muchos se preguntarán por qué no visitamos ninguno de los parques de gorilas, principal atracción de Uganda y Ruanda, incluso la única en el Congo. La respuesta es muy simple: no nos dio la gana. Personalmente, me parece escandaloso los precios que se cobran por ir a ver a los gorilas, y no quiero ser partícipe del negocio montano entorno a estos animales, que, si bien merecen protección, también lo merecen otras especies a las que no se les presta ninguna atención, porque no son turísticas. No obstante, para ir al Queen Elizabeth, atravesamos el parque de Ruhengeri, y es de una belleza asombrosa.

 

Ruhengeri, Ruanda

 

  • El viaje lo hicimos de modo relajado, en autobuses locales, y solamente tomamos transporte privado para ir al Parque Nacional Queen Elizabeth.
  • Así puesto todo, parece un viaje fácil. No lo fue, tuvimos varios meses de prepararnos en cuanto a itinerario, posibilidades de realizarlo, etc. Aún así, no tuvimos claro hasta dos días antes si podríamos atravesar Burundi.
  • Un viaje por este lugar es para ir preparado de paciencia, y tener claro que no se va a disfrutar de ninguna comodidad, sobre todo, si vas por tu cuenta. Los lodges de lujo y otras experiencias de película quedan relegadas a los parque nacionales más famosos y turísticos, donde sí que hay todo tipo de comodidades. En nuestro viaje, nos intentaron robar por la noche en un hotel, nos duchamos en barreños, estuvimos en hoteles donde llegamos por la noche, y no había luz, y teníamos que alumbrarnos con las linternas; tuvimos pulgas en un famoso hostel de Ruanda, etc. Aún así fue una AVENTURA en mayúsculas que repetiría mañana mismo si tuviera la ocasión de poderlo hacer.
Lago Tanganika, Ujiji,Tanzania
Lago Tanganika, Ujiji,Tanzania

 

  • Muchas veces he viajado sola, pero este viaje no lo hubiera hecho sola, y tampoco lo recomiendo. No digo que sea peligroso, pero tampoco lo vi tan seguro como otros lugares donde he estado. Durante todo el mes solamente conocí a una australiana que venía a realizar un voluntariado, y que ya se unió a nosotros hasta casi el final de nuestro viaje, para llegar luego a su destino.
  • África tiene una fuerza poderosa que te engancha a querer volver una y otra vez, o al menos, África del Este. Aunque me queda mucho mundo por recorrer, y algún continente que otro, de la parte que conozco no hay nada que me atraiga tanto este pedazo de mundo.

 

Parque Nacional Queen Elizabeth, Uganda.
Parque Nacional Queen Elizabeth, Uganda.

 

A continuación, el diario de viaje…

Nepal y la experiencia de Ana Gómez

Entrevista a Ana Gómez y su experiencia viajado sola por Nepal

 

viaja sola
El punto de vista de viajar sola a Nepal, Ana Gómez nos lo cuenta

 

 

Cómo sobrevivir al shock que producen los países asiáticos la primera vez.

 

De nuevo hablamos con Ana Gómez, la creadora de la Web Viajar alimenta el alma. Ana, incansable viajera, siente una gran pasión por Nepal, país que nosotros estamos planeando visitar este año. Con el fin de conocer mejor este maravilloso país, me pongo en contacto con Ana de nuevo. ¿La finalidad de hoy? Conocer Nepal.

  • Ana, cuéntanos: ¿Por qué decidiste ir a Nepal, y cuándo estuviste allí?

Fue en 2014 que decidí dar un giro radical en mi vida y puse en marcha el proceso de reinventarme para ser más fiel a mí misma.  Entonces, decidí que lo que quería hacer en esta vida es viajar despacio, colaborar, aprender y compartir todo esto con los demás. Por otro lado, una vez que tuve claro este punto y lo que quería hacer, me surgió la siguiente pregunta ¿Y por dónde voy a empezar? Justo en ese momento, llegaron a mis manos dos cosas por diferentes lados: una fue el libro de Javier Iriondo Donde tus sueños te lleven; por otro lado, un artículo de Organizaciones y Fundaciones de Nepal de una web que sigo que se llama Trabajar por el mundo

Si a estos dos puntos anteriores, les unes, que yo soy de montañas y nieve, y ya sé que hay muchas y maravillosas montañas en todo el mundo, pero el Himalaya es sin duda el sueño de todo amante de las montañas… Ya tenemos todos los pasos para llegar a contestar a tu pregunta. Como no creo en las casualidades, si no en que hay que vivir con los ojos muy abiertos, uní todas estas partes, y tachaaaan. Nepal se posicionó como lugar de partida de mi nueva vida. 

Ahora que lo medito, casi 3 años después, tengo muy claro que tenía que ir a ése país, en ese preciso momento, porque era el que me iba a mostrar que aún tenía que aprender muchas cosas sobre mí misma y sobre el mundo en general.

 

Nepal
Nepal, simplemente, increíble….

 

Primera vez viajando sola por Asia….

  • ¿Cómo fue tu llegada al país? ¿Era tu primera experiencia en Asia? ¿Era tu primer viaje sola?.

¡Madre mía Rose! Mi llegada al Aeropuerto de Katmandú fue realmente impactante, y sí, era mi primera experiencia en una ciudad asiática. Yo era una novata en esa parte novata, y ello se unió a una situación bastante común en las grandes ciudades asiáticas. Me refiero al momento que intenté coger un taxi en el aeropuerto. Allí, me intentaron amedrentar entre varios hombres para que les diera dinero a diestro y siniestro, y todo esto, autorizado por la persona que me fue a recoger de la Guesthouse dónde había reservado en Kathmandú.  Y qué os voy a contar… Me alegro enormemente de ser una mujer grande, mido 1’73 y además estoy fuerte. Salí del taxi (los taxis de Nepal son diminutos para poder circular por las mini calles de la ciudad 😉 y me puse seria no, lo siguiente… Exigí al taxista de la Guesthouse que me llevara al alojamiento inmediatamente. Les dije que no les iba a dar un céntimo y debí de hacerlo muy bien porque el de la Guesthouse dijo dos palabras en nepalí y desaparecieron todos de allí. Jajaja

Ahora, cuando vuelva ya sé quién va a ir a buscarme… Y ahora entiendo mucho más ese país, así es que, se queda en anécdota… Pero desde aquí quiero preparar a aquellas personas que no hayan visitado nunca una ciudad asiática, que hay que prepararse y dejar nuestra  mirada occidental a un lado, o sufriremos un gran shock.  O quizá es que lo tenemos que pasar para aceptar lo diferentes que somos… ¿Quién sabe? 😉 Pero que nos impacta, nos impacta.

El shock cultural…

  • ¿Cómo sobreviviste al shock que producen los países asiáticos en los occidentales?

Después de esta anécdota, tuve la suerte de que un nepalí amigo de un conocido de Madrid, quedara conmigo justo al día siguiente para desayunar. Pasé los 3 primeros días con él y me ayudó muchísimo. Le estaré siempre agradecida por esos días, por su ayuda, su paciencia y porque gracias a él no tomé el primer avión de vuelta a Madrid.  Me hubiera perdido tanto. Él me facilitó mucho las cosas, y me mostró la cara bonita de Kathmandú, que tenerla la tiene. Además de ayudarme a cambiar de alojamiento, porque mi primera elección fue realmente mala.

Después, simplemente, me fui integrando. Bajé barreras, aprendí sobre su cultura, y un día, casi sin darme cuenta, me parecía todo lo más natural del mundo, es más, si me apuras, encontré una paz allí que no he encontrado en ningún otra parte del mundo. 

 

nepal mujer sola viajando
Poco a poco, me fui integrando con sus gentes y costumbres….

 

Qué visitar en Nepal…

  • ¿Qué lugares de Nepal visitaste? ¿Y cuáles nos recomendarías?

Uff, ¡No sé por dónde empezar! Katmandú tiene muchísimos sitios que visitar. Os recomiendo que leáis mi artículo “Nepal debería de estar en tus Top 3 para el 2017”  Facilito muchísimos datos al respecto, y es que dependiendo de los gustos de cada uno y de lo que sea su objetivo, encontrará sus propias opciones, pero le dedicaría a Kathmandú al menos 4 o 5 días para ver y pasear y disfrutar de las zonas agradables que tiene, que son numerosas.  Lo que sí que os recomiendo es que os la toméis con tranquilidad. Está muy bien ir a visitar los sitios más turísticos, pero, por ejemplo, me reservaría una mañana para ir al mercado callejero al Norte de Thamel. Simplemente es increíble. Sin embargo, mi lugar favorito fue Pokhara. Allí fue dónde pasé más tiempo. Algún día me iré a vivir allí, como te lo digo jajaja 

También os recomendaría Bakthapur, Patan y Nagarkot, situados en los alrededores de Kathmandú… Son muchos los lugares y las cosas que se pueden hacer en Nepal. Todo depende del objetivo de tu viaje, ya que hay muchas alternativas.

 

Nepal
Nepal

 

– De todo ello, ¿qué no podemos dejar de visitar?

Bakthapur y Nagarkot sin duda alguna, Pokhara en primer lugar. Si te refieres a Kathmandú, no me perdería el Templo de los Monos. Aquí se encuentra el lugar sagrado Pasupatinah (y por favor, recordad que es un lugar sagrado, que los hindúes encineran allí a sus personas queridas, y que hay que comportarse con respeto.  No puedo entender la poca sensibilidad que tienen algunos haciendo fotos para captar el momento de la cremación y a ver si pueden conseguir el trozo de cuerpo quemándose. No olvidéis que es un rito religioso, están despidiendo a un ser querido, tened consideración). Otro imprescindible en Katmandú es la Boudanath Stupa, en el barrio tibetano. Un lugar mágico

 

Practicando yoga…

Cuéntanos más sobre tu experiencia practicando yoga

Realicé un retiro de yoga al principio de mi viaje,  ya que necesitaba salir del caos de Katmandú, y aunque el lugar estaba en las laderas que rodean Katmandú, fue como llegar a un oasis de paz.  Fue una semana maravillosa y se lo recomiendo a todo el mundo. Allí conocí a dos mujeres increíbles, Desiree y Annia. Un beso enorme a esos dos soles que tanto me ayudaron a entender mejor ese país.

Encontraréis clases de yoga en las grandes urbes dónde puedes asistir sin necesidad de reservar.  Tienen clases sueltas a las que puedes asistir y lo hacen muy fácil, sobre todo si estás visitando varios lugares en varios días. 

 

viaja sola
Viajar alimenta el alma

 

Practicando Trekking…

– ¿Hiciste algún trekking?

Trekking como los montañeros que visitan el país para hacer el EBC (Everest Base Camp) o ABC (Annapurna Base Camp) por ejemplo, no. No tuve tiempo porque mi objetivo era el de trabajar como voluntaria en diferentes proyectos con niños.  Sin embargo, sí que tomé un avión desde Pokhara para subir a Jomsom y desde allí, hice dos etapas del Annapurna Circuit. No disponía ni de tiempo, ni había tenido tiempo para prepararme físicamente. Hay que prepararse y llevar el equipo correcto dependiendo de la altitud que vayamos a alcanzar.

 

nepal

 

Los voluntariados en Nepal…

Creo que también hiciste un voluntariado

Efectivamente, ese fue mi objetivo desde el principio.  Visité una población rural remota para ver cómo una Fundación española estaba construyendo allí una escuela. Conocí gente maravillosa, con las que no podía hablar, pero no nos hacía falta. 

Después estuve en Maya Universe Academy y mi condición física no me permitió seguir adelante en ese lugar.  No te imaginas lo que lloré porque el proyecto es simplemente impresionante. 

Así es que terminé en mi querida Pokhara en The Love Company, ayudando a chavales de un orfanato a ir y venir del cole, a hacer los deberes, a jugar a pasar tiempo con ellos y darle mucho cariño. Tanto o más cariño que el que ellos me ofrecían a mi todos los días. 

Eso sí, después de estas diferentes experiencias tengo claro que los voluntariado en Orfanatos hay que estudiarlos mucho, ya que en muchas ocasiones son simplemente lugares dónde se aprovechan de la condición de orfandad de los niños para sacar dinero a los voluntarios. Así es que, no lo recomiendo en un principio a no ser que se conozca y mucho el funcionamiento del lugar y el uso que se hace del dinero que pagas como voluntario.

 

nepal viaja sola
Nepal y Ana Gómez

 

 

Preparando mochilas.

 

Por último, hablando de cosas prácticas, ¿Qué tenemos que meter en la mochila porque nos va a hacer falta?

Pues va a depender mucho de cómo orientes tu viaje a Nepal y la época en la que vayas.  No hay que olvidar que en nuestros meses de verano allí es el Monzón y eso influye y mucho. Normalmente en esa época del año no se deberían ascender a los EBC o ABC.

 

Montañeros: si no queréis super cargados, en las tiendas de Katmandú como de Pokhara alquilan todo el material que puedas necesitar. Ahí ya depende de lo especial que sea cada uno, pero si no quieres ir super cargado, que sepas que tienes la opción.

 

Para los que vayan a un retiro de yoga: llevar ropa cómoda

 

Nepal

Para todos: 

  • Ir con un buen seguro médico por lo que pueda pasar y por supuesto para el montañero coger la opción de traslado en helicóptero por si acaso.
  • Un buen repelente ecológico
  • Un buen protector solar ecológico
  • Ropa cómoda y calzado apropiado para la actividad que vayamos a realizar allí.
  • Llévate ropa y medicamentos que no te importe regalarla cuando te vuelvas, medicinas en el botiquín que después también podrás dejar allí a las personas con las que hayas convivido en tu hotel o Guesthouse.
  • Pastillas potabilizadoras por si vas a estar en algún lugar muy remoto.

 

A nivel interior personal, ¿Qué nos recomiendas antes de ir?

 

  • Que te prepares para vivir en un país totalmente distinto al nuestro, con tradiciones muy diferentes donde las religiones están muy presentes.
  • Que sepas que los nepalís son curiosos por naturaleza y te van a hacer el tercer grado en cuánto les digas Hola. Son así, no te lo tomes a mal. Aprovecha el interrogatorio para conocerles mejor.
  • Aprende a regatear.
  • Prueba los restaurantes locales que tienen comida deliciosa.
  • Prepara tu mentalidad y mirada occidental a una cultura oriental.
  • No prejuzgues y deja que el país de las emociones, como yo le llamo, te inunde.

Gracias de nuevo, Ana, por tus aportaciones a mi web. Eres única, y leer tus experiencias nos lo demuestra. Un abrazo y hasta pronto.

 

 

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Kalambo Falls en Mbala, o las segundas cataratas más altas de África.

Kalambo Falls en Mbala.

Las segundas cataratas más altas de África.

 

Nos encontramos subidos en un 4X4 camino de las Kalambo Falls, o las cataratas Kalambo, las segundas cataratas más altas de África. El camino no es bueno, pero tampoco malo. Lo que sí que tenemos claro es que es prácticamente imposible llegar si no tienes este tipo de transporte hasta las cataratas. Nosotros, hemos tenido suerte. Anoche, en Mbala, conocimos a un lugareño, que tras negociar nos ha recogido en el único hotel del pueblo, el New Grasshopper Inn. Desde allí, partimos.

 

De camino a las Kalambo Falls, Zambia.
De camino a las Kalambo Falls, Zambia.

 

Las Kalambo se encuentran muy cerca de Tanzania. De hecho, el río Kalambo, hace de frontera natural entre ambos países. Llegar desde Tanzania es más complicado; hay que llegar a Sumbawanga, y de allí, iniciar la caminata, pero la carretera es peor, nos cuenta el guía. Para nosotros, no ha sido difícil llegar a la Kalambo Village, el asentamiento más cercano a las cataratas, a orillas del lago Tanganika.

 

Desde este punto, se observa el lago Tanganika.
Desde este punto, se observa el lago Tanganika.

 

Iniciamos la ascensión. Cinco kilómetros en sentido recto, con subidas y bajadas, que nos llevarán entre dos o tres horas, dependiendo de lo que nos vayamos encontrando.

 

Subida a las Kalambo Falls, Mbala
Subida a las Kalambo Falls, Mbala

 

Subida a las Kalambo Falls, Mbala
Subida a las Kalambo Falls, Mbala

 

Vista desde arriba de las Kalambo Falls... Impresionante.
Vista desde arriba de las Kalambo Falls… Impresionante.

 

Caída de las Kalambo Falls
Caída de las Kalambo Falls

 

Siendo solamente superadas por las cataratas Tugela, en Etiopía, fueron descubiertas por los no africanos en 1913. Desde entonces, este lugar ha sido un paraíso solamente al alcance de los que llegan hasta aquí. A pesar de no ser tan espectaculares como las Cataratas Victoria, la sensación de caída libre al vacío que se experimenta cuando llegas a la cima es indescriptible. Las Kalambo, son Patrimonio de la Humanidad desde el 2009. Casi nada.

 

Kalambo Falls, Zambia.
Kalambo Falls, Zambia.

 

 

De nuevo, volvemos a Mbala. Atrás dejamos uno de los lugares que más nos han impactado de Zambia, y que también es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes desde la Edad de Piedra. Será por algo que nuestros antepasados ya preferían lugares como éste para vivir…

 

 

kalambo
Vuelta de las Kalambo

La Historia de Pedro Páez: el jesuita que descubrió las Fuentes del Nilo Azul.

Pedro Páez

El jesuita que descubrió las Fuentes del Nilo Azul.

 

A veces encontramos conexiones entre ciudades y países casi imposibles de imaginar. Ese es el caso de España y Etiopía. Sin embargo, hace mucho, mucho tiempo existió un jesuita que cambió la historia de Etiopía, el cual era oriundo de Olmedo de la Cebolla, hoy en día Olmedo de las Fuentes, cerca de Alcalá de Henares, y que por circunstancias terminó su existencia junto al lago Tana, en Góngora, donde se encuentran sus restos junto al castillo que edificó para el rey etíope Susinios III.

 

Etiopía
De camino a las cataratas del Nilo Azul

Historia del Jesuita y su entorno histórico.

La historia de Pedro Páez es una historia de aventuras. Nacido en 1.564 en el seno de una familia acomodada, Pedro Páez llegó a este mundo en la era de Felipe II. Aquella fue la era de las conquistas españolas, de las novelas de caballeros andantes, del absolutismo y la expansión del cristianismo, y también de la creación la Compañía de Jesús, una compañía tan cristiana como aventurera, tan progresista en su nivel de enseñanza como ligada a veces y desleal otras al papado, pero sobre todo llena de viajeros y gente insaciable de nuevos lares. 

Puente para llegar a las cataratas del Nilo Azul. Etiopía.
Puente para llegar a las cataratas del Nilo Azul. Etiopía.

 

 
Pedro, que era el menor de todos sus hermanos, fue enviado a Coimbra a estudiar, tierra que dejó en 1.588 para embarcarse a la propagación del cristianismo en Abisinia junto con otros compañeros jesuitas. No iba a ser tan fácil llegar a Etiopía como él pensó. Tras un paso por Goa, India, en la colonia jesuita que allí existía, fue raptado y vendido como esclavo a los turcos junto su amigo Antoni de Montserrat, con el que compartió penurias en las galeras turcas hasta que un comerciante de moka se apiadó de ellos y les compró para darles la libertad a estos dos personajes, que hablaban 12 idiomas y sumaban 4 carreras entre los dos. Ni la vuelta a Goa y los cuidados de los compañeros lograron que Antoni de Monserrat escapase de la muerte; el paso por el Rub’al Khali, desierto que ocupa un tercio de Arabia Saudí y los días de galeras hicieron que Pedro tuviese que dirigirse a Etiopía sólo, y que su expansión del cristianismo entre quienes quisieran convertirse, fuese solamente obra de él.

Fuentes del Nilo Azul
Fuentes del Nilo Azul

 

Llegada a Etiopía

 
Pero no acabaron aquí todas las pericias de uno de los primeros europeos que presenció la ceremonia del café y del primer europeo en ver las fuentes del Nilo Azul (aunque los ingleses lo atribuyan al escocés Bruce de Kinnaird ciento cincuenta años más tarde): no. Para subsistir, tuvo que ser albañil, aprender las costumbres locales, y lograrse el favor de los reyes etíopes. Pedro logró convertir a  Sussinios III al cristianismo. La península de Góngora, en el Lago Tana, se transformó en una sociedad abierta e igualitaria; todo era de todos  y todos participaban en todo. De este modo, se logró más conversiones al cristianismo que ninguna otra fuerza de sumisión.
 
 
Pero Pedro murió, y los coptos volvieron a imponerse, y la sociedad cambió. El tiempo pasó y pasó, sin que nadie se acordase de este aventurero que hizo el bien allí donde hacía falta- Ahora, nadie le recuerda en los libros de historia. Ni siquiera su tumba es ahora fácil de encontrar entre la vegetación.
 
 
Pedro Páez fue un luchador. Fiel a su frase “Nunc Dimitis” (nunca te rindas). Si hablamos de Etiopía, Pedro merece una mención.
 

Etiopia

Nos acordaremos de él e intentaremos visitar su ciudad en el Lago Tana. Gente como él son los que construyen un mundo mejor.

cataratas nilo azul. etiopia
Las cataratas del Nilo Azul

 

Lago Tana
Fuentes del Nilo Azul
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Las Cataratas del Nilo Azul, Etiopía.

Las Cataratas del Nilo Azul

Tis-Abay, Etiopía.

 

Fuentes del Nilo Azul
Fuentes del Nilo Azul
Mucho se ha hablado sobre las fuentes del Nilo y su origen. El Nilo, considerado el río más largo del mundo, discurre por el Este de Africa sin pausa, hasta llegar a su destino en Alejandría. Su origen procede del Nilo Blanco y del Nilo Azul. El primero, debe sus fuentes al lago Victoria, que Speek tuvo la suerte (nunca mejor dicho, pues literalmente le arrebató el protagonismo a Richard Burton, quien era el que lo merecía) de descubrir; el origen del Nilo Azul procede del Lago Tana, que fue descubierto por Pedro Páez, el jesuita español del que ya hemos hablado anteriormente y que no le dio ninguna importancia a su hazaña.

 

 

De camino a las cataratas del Nilo Azul, Etiopía
De camino a las cataratas

 

 

La época de los exploradores terminó, no obstante, seguimos siendo muchos los que queremos ver por nuestros propios ojos qué es lo que vieron personajes como Burton o Speek, como Livingstone, cuando llegaron a países como Etiopía por primera vez. Y es que el Lago Tana no ha cambiado mucho desde que los jesuitas portugueses llegaron por primera vez a convertir almas. Sus aguas se deben a más de cincuenta arroyos que discurren por tierras etíopes y vierten todo su caudal en él. Aunque muchos dicen que su origen está en un bosquecillo de árboles que se elevan sobre una pradera y donde las aguas emergen burbujeantes de unos pozos entre la vegetación. La verdad es que el Al Bahr el-Azraq, el nombre del Nilo Azul en árabe (Aray en etíope), tiene su origen aquí, donde es posible visitar el lago y también todas las islas con monasterios que en su día se construyeron, y que hoy dan constancia de la gran importancia que el lago tuvo en el pasado. Las iglesias ortodoxas del lago, se encuentran todas rodeadas de poblados que velan y cuidan por ellas. Al contrario que los griegos ortodoxos, los etíopes sí que ponen imágenes en su interior, pero no se puede entrar a rezar dentro de ellas; sólo los religiosos tienen acceso a ellas, mientras que el resto oye misa desde su exterior. La visita al lago Tana, además de los monasterios, tiene otro atractivo, los hipopótamos, que pueden ser vistos mientras nadan en sus aguas, y que como todo lo que hemos visto de momento, nos sorprende.

 

 

Cataratas del Nilo Azul.
Cataratas del Nilo Azul.

 

 

 

Etiopía, África.
Etiopía, África.

 

Tis-Abait es el nombre amárico de unas de las cataratas más impresionantes que tiene África, tras las Cataratas Victoria entre Zambia y Zimbawe. Aunque no tienen una amplitud tan grande como la de su contrincante, lo cierto es que nos sorprende mucho, quizás porque no esperábamos encontrar mucha agua y la suerte ha hecho que la presa hidráulica que en los últimos años opera allí abriese el caudal y dejase paso a lo que hemos visto, una catarata impresionante.
Etiopía, África.
Etiopía, África.
Llegamos a las cataratas tras 30 kilómetros de caminos tortuosos y un trekking de 20 minutos, donde atravesamos por un puente portugués que pasa por el más antiguo del país, y que fue diseñado por los portugueses allá por el 1.626.

 

Tras el trekking, se empieza a escuchar el ruido del agua, hasta que de repente se puede ver toda la caída del agua a más de 400 metros en medio de un paisaje sobrecogedor.
Etiopía, África. las fuentes del Nilo Azul
De camino a las cataratas.
Bahir Dar nos había gustado mucho como ciudad: es limpia, ordenada, moderna, sus gentes son muy amables, etc. Aquí encontramos multitud de librerías locales llenas de libros de texto universitarios en inglés; gente que va y viene por la calle, todos ellos se ven bien vestidos (los zapatos hechos polvo, lo que no extraña dado la cantidad de kilómetros que andan), y los coches, todos, absolutamente todos, de la marca Toyota; hemos probado a sentarnos y mirar las marcas de coches que pasan, y sólo existen Toyotas en esta ciudad.

 

Las cataratas del Nilo Azul nos han dado a pensar lo afortunados que somos de encontrarnos en este país, que seguro dentro de pocos años ha cambiado y no será posible ver todas estas maravillas.

Las cataratas del Nilo Azul. Etiopía, África.
Las cataratas del Nilo Azul. Etiopía, África.

 

Las cataratas del Nilo Azul. Etiopía, África.
Paisajes de Etiopía

 

 

Las cataratas del Nilo Azul. Etiopía, África.
Cataratas del Nilo Azul.

 

Las cataratas del Nilo Azul. Etiopía, África.
Las cataratas del Nilo Azul. Etiopía, África.

 

 

Las cataratas del Nilo Azul. Etiopía, África.
Etiopía… sin palabras….

 

Las cataratas del Nilo Azul. Etiopía, África.
Etiopía.

 

Las cataratas del Nilo Azul. Etiopía, África.
Imágenes de Etiopía y la vida allí… camino a las cataratas.

 

Las cataratas del Nilo Azul. Etiopía, África.
Imágenes de Etiopía

 

“Todos tenemos océanos que atravesar, si nos atrevemos. ¿Es peligroso? Quizás. Pero, ¿Qué saben los sueños de límites?

Amelia Earhart, 1897-1917













 

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