La Mezquita que Genghis Khan no logró destruir: Telpak Furushon

Según el país que visitemos la visión de Genghis Khan, el impulsor del Imperio Mongol, va a ser muy distinta; mientras en Mongolia es considerado un héroe, y es el personaje principal en cualquier ciudad, en Uzbekistán la opinión del guerrero difiere bastante, considerando los años de su dominación como un período oscuro y de retroceso en todo el desarrollo del país.

En efecto, Genghis Khan destruyó gran parte del legado histórico de este pueblo, y pocos monumentos permanecieron inmunes a la presencia de Genghis y sus descendientes. En el caso de la mezquita de Bhukara, el encontrarse dentro de un foso y cubierta de polvo y otros materiales la salvó de la destrucción. La mezquita ha permanecido medio enterrada hasta los días en que la independencia del país han sido una realidad, cuando se ha rehabilitado y abierto al público para su visita.

En la actualidad podemos ver en su interior un museo de alfombras, uno de los artículos que se comercializaban en la Ruta de la Seda; sin embargo, la peculiaridad de este lugar reside en que ha sido un centro de rezo y culto para judíos, zoroastras y musulmanes; el espacio interior fue utilizado en el pasado por todas las religiones en pacífica convivencia, ocupando cada uno de ellos un espacio en total armonía con el resto. Cada religión rezaba según sus reglas y normas sin molestar a nadie. Para que luego digan que no es posible la convivencia de las personas de distinta religión