Islanderkul en Tayikistán
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan

Tayikistan, un país para viajeros.

Islanderkul en Tayikistán

Pocos son los que llegan a Tayikistán, y la mayoría lo hacen para cruzar la mítica cordillera de Pamir, sueño de muchos viajeros intrépidos. Tayikistán se encuentra en Asia Central, en un área donde todos los países terminan igual, tal y como me decían mis sobrinos cuando les hablaba de mi viaje “tia, da igual donde vayas, todos son -Istan, nos suena igual”. Este pequeño país en medio de todo hace frontera al oeste con Uzbekistán, de donde es fácil acceder a través de Samarkanda; el sur de sus tierras hace frontera con Pakistán; Kirguistán lo colinda en el norte, y al este tenemos China.

Caminos de Tayikistán en marzo 2019

El pueblo tayiko es un pueblo tranquilo, todavía poco acostumbrado a ver algún turista en sus calles; la independencia les vino después de la disolución de la Unión Soviética, en el año 1991. Poco después iniciaron una guerra civil que enfrentaría religiones y provocaría la salida de muchos judíos y rusos hacia el oeste. Fue en el 1994 cuando Emomali Rahmon tomaría las riendas del país. En la actualidad todavía ostenta su cargo.

Los tayikos, un pueblo hospitalario

El país tiene unos 8 millones de habitantes y son casi todos ellos de origen tayiko, que proviene del persa. Gran parte de los tayikos siguen viviendo en Samarkanda y en Bujara, que formaba parte de sus fronteras. Muchos de sus habitantes también hablan ruso.

Gente de Tayikistán, encuentros en la carretera

Llegamos a Tayikistán procedentes de Samarkanda, a escasos 58 minutos en coche. Una vez en la frontera pasamos los controles de pasaportes, enseñamos el visado de entrada (para poder acceder al país hemos tenido que sacar el visado previamente online), y pasamos al otro lado de la frontera, donde ya todo cambia.

Paisajes de Tayikistán

La diferencia entre Uzbekistán y Tayikistán se hace latente desde el primer momento; Tayikistán es un país mucho más pobre que su vecino, aquí no llegan los turistas, nuestros guías hablan solo inglés y son todos ellos profesores en la universidad a cargo de una agencia de viajes tayika. Todos ellos trabajan durante el año dando clases, en verano hacen excursiones de senderismo a las montañas del país, acompañando a los escasos turistas que hasta allí llegan.

Caminos de Tayikistán

Nuestro caso es una gran excepción, hemos llegado en la época del festival del Navruz (en Tayikistán también se celebra), y los colegios están cerrados, la gente está de vacaciones. En cuanto empezamos a recorrer los caminos de estos lares nos damos cuenta de que todo va a ser una aventura, y que va a ser una aventura fría.

La nieve poco a poco va ganando terreno en el paisaje tayiko.

Los paisajes de la carretera nos muestran imágenes de postal, cada dos por tres pedimos a nuestros guías que paren los coches, no podemos dejar de hacer fotos. Después de comer en Panyakent, una antigua ciudad en la provincia de Sogdiana que estuvo habitada por muchos persas procedentes de la casi vecina Irán. En la actualidad conserva muchas ruinas que se pueden visitar, aunque a nosotros nos apremia el tiempo para llegar a nuestro destino y no podemos demorarnos más.

Tayikistán

El trayecto transcurre tranquilo aunque cada vez tenemos más nieve en el camino; a la altura de Ayni nos desviamos hacia Islanderkul, el lago de Alejandro Magno.

Lago Islanderkul en Tayikistan
Camino del Lago Islanderkul en Tayikistan

Nuestro destino es un lago glaciar situado a 2195 metros de altura, en las montañas Fann. Los ríos Yagnhnog y Zeravshan nutren las aguas no solo de Islanderkul sino de otros lagos de la región. El lago es para muchos el más bonito del país, y a pesar del paisaje nevado que nos rodea, a nosotros también nos lo parece.

Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan

Poco a poco avanzamos hacia la parte más alta de las montañas, y el camino se vuelve más intransitable. Estamos a escaso cuarto de hora de nuestro refugio de montaña, pero nuestro coche ya no sube. En este punto nos bajamos todas de ambos coches y nos negamos a seguir. Khusan, nuestro chico en el viaje, se queda sin palabras. Milagrosamente descubrimos que el refugio tiene un 4X4 que puede bajar y llevarnos en varios viajes. Así lo hacemos, y junto con Paola termino en la parte de atrás del maletero sentada.

Lago Islanderkul en Tayikistan
Llegando al refugio, a punto de quedarnos atascados con el coche.

Finalmente llegamos a nuestro destino, y el recibimiento no puede ser mejor; quizás los tayikos no sean tan extrovertidos como los uzbekos, pero son igual de hospitalarios o más. Allí nos esperará la “mama”, una amable señora dueña del refugio que hará que nuestra estancia sea la mejor parte del viaje. Solo por su amabilidad y su cariño preparando todos los platos de la cena nos habrá valido la pena el viaje.

Con la dueña del refugio, la señora que nos cuidó durante nuestra estancia allí y que siempre llevaremos en nuestro corazón
Lago Islanderkul en Tayikistan, refugio de montaña

Aquella noche, después de abrir varias cervezas y despachar las delicias de nuestra mama, arreglamos el mundo con los tayikos; la kafkiana conversación en la cual los tayikos se comunicaban conmigo en inglés, que traducía al español para las otras, mientras la parte de no acabábamos de entender se traducía entre los tayikos y Khusan y su idioma el uzbeko, para retraducir al español no tuvo desperdicio. Esas cosas solo te pasan en un viaje donde las cosas no planificadas son las anécdotas que se recuerdan.

Islanderkul en Tayikistan
Islanderkul en Tayikistan, refugio de montaña, aquí podéis ver la cena que tuvimos a la llegada

Al amanecer nos despertamos con el aroma de los platos del desayuno que la Mama nos había preparado. Una vista de ensueño nos esperaba. No nos queríamos ir y nos quedamos un buen rato disfrutando del paisaje

Lago Islanderkul en Tayikistan
Vista de nuestro refugio por la mañana
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan, amanecer en el refugio de montaña

El lago Islanderkur es famoso por ser el lugar donde el caballo de Alejandro Magno murió. En las noches de luna llena despejadas Bucéfalo aparece y cabalga sobre las aguas del lago. La creencia popular también dice que las chicas solteras que ven al caballo se casan ese año y tienen una vida feliz…

Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan
Lago Islanderkul en Tayikistan