Ayasofia en Estambul, Turquía

 Existen lugares en el mundo que atraen multitudes; lugares históricos que mueven a los viajeros hacia ellos, provocando que muchas veces una iglesia, un monasterio, un simple museo, hace que visitemos un país entero. Uno de los ejemplos es Ayasofia, la basílica cristiana ortodoxa ubicada en Estambul que ha pasado por ser museo, y ahora mezquita desde hace poco.

Estambul, Turquía, uno de mis destinos favoritos

Mi historia de cómo llegué a Turquía por primera vez

visita a Aya Sofia en Estambul
Viaje a Turquía

Llegué por primera vez a Turquía en el año 2005 en un viaje organizado, que casi ni elegí yo, sino que me recomendaron en la agencia de viajes donde lo contraté. En aquella ocasión me acompañaba mi querida madre, la cual me había quitado de la cabeza la idea de ir a Grecia y dado a elegir cualquier otro destino; “vete a Turquía Rosabel, acabo de venir con mi madre y nos ha encantado” la voz de Virginia todavía resuena en mis oídos. Yo no tenía claro que mi madre aceptase, pero así fue, y juntas tuvimos un viaje maravilloso por un país que con el tiempo sería un segundo hogar para mí, quién me lo iba a decir en aquel momento.

Estambul, Bósforo.
Estambul, Bósforo.

El viaje lo emprendí sin la lección aprendida, debo de reconocerlo; solamente sabia los lugares que iba a visitar, pero nada más. Yo me había empollado Grecia, de donde había comprado hasta la guía. El cambio, de todos modos, no me decepcionó.

Después de aquél viaje en el que vimos lo más representativo de este país, han habido muchos otros a Estambul, pero hay una constante, un lugar que nunca puede olvidarse si se visita el antiguo Imperio Otomano, y ese es Ayasofia, el museo que hace poco y por decisión del actual presidente, ha pasado a ser mezquita. No voy a entrar en temas políticos, en si me parece bien o mal; el propósito de mi post es animaros a visitar este edificio, que es uno de los más impresionantes y con mayor carga histórica de Turquía.

visita a Aya Sofia en Estambul
Vista de Ayasofia, Estambul

Historia de Ayasofia

Nos tenemos que remontar al 26 de diciembre del año 537, fecha en la que se inaguraba Ayasofia, el lugar de culto más grande de la época. El lugar que ahora ocupa Ayasofia había estado ocupado desde el año 325, cuando el Emperador Constantino había extendido el cristianismo hacia oriente y Estambul pasaba a ser la capital del Imperio Romano. Un terremoto años después hacía que se tuviese que restaurar en el 360; Megale Ekklesia, o “La gran iglesia”, que era como se llamaba en aquellos tiempos, fue testigo de muchas luchas y rebeliones en la ciudad otomana durante el período bizantino, hasta que un gran incendio casi la destruyó por completo.

Aya Sofia, Estambul
Aya Sofia, Estambul

En su última restauración, ordenada por el emperador Justiniano, participaron arquitectos del nivel de Trales y Miletos, a los que debemos la famosa cúpula sostenida en un cuadrado, rodeada de ventanas que parecen iluminar la cúpula con la luz de sol.

Hagia Sophia fue una iglesia cristiana durante 916 años; ninguna iglesia en el Imperio Romano de este superó sus dimensiones: en ella se coronaron emperadores durante sus años de uso, hasta que la conquista del Imperio Otomano de mano de Fatih Sultan Mehmed trajo nuevos tiempos al edificio, allá por el 1453.

Ayasofia en Estambul
Ayasofia en Estambul

Llegado el Imperio Otomano, Ayasofia pasó a convertirse en una mezquita; durante 482 años recibió los rezos y las oraciones de sus feligreses. A pesar de haber sido cristiana, la antigua iglesia siempre tuvo un valor especial para sus gentes, que la consideraban un símbolo de su conquista, un lugar de gran poder y que merecía ser defendido a toda costa.

La llegada de la República de Turquía y del personaje más querido por los turcos, Ataturk, quiso que se restaurase a partir del 1930, para convertirse en museo cinco años después. La Unesco declaró Ayasofia Patrimonio de la Humanidad en el año 1985.

Ayasofia en Estambul
Entrada a la basílica Ayasofia

Visita al interior de Ayasofia.

Entrar en Ayasofia es pasar a un mundo donde las religiones y su historia se funden y entremezclan en una perfecta armonía, creando un resultado único. No en vano, Hagia Sophia, o la Sagrada Sabiduría, como es denominada en griego, está considerada la octava maravilla del mundo.

La puerta de entrada o puerta Imperial nos dará paso al edificio; esta puerta estaba destinada solo para el paso de los emperadores, ahora es la puerta general de entrada. Sobre ella podemos ver el primer mosaico, donde un Cristo Pantocrátor domina la escena, teniendo a sus pies al emperador de turno. El mosaico es del siglo IX.

Ayasofia en Estambul
Mosaicos en Ayasofia, uno de los tesoros de este lugar

Estos mosaicos se encontraban cubiertos y la reforma de Ataturk los puso de nuevo a la vista.

Llegamos al interior de Ayasofia y chocamos con uno de los elementos más representativos: la cúpula; sostenida a 55 metros sobre el nivel del suelo, y con una amplitud de 33 metros, la cúpula de Ayasofia es impresionante; la cúpula es uno de los elementos más estudiados también en arquitectura, al haber sido construida sin tambor; el peso de ésta lo sostienen cuatro arcos reforzados con contrafuertes, y las cuatro pechinas con cuarenta nervios. Lo que hicieron sus arquitectos, Tralles y Mileto fue aplicar la geometría a la materia sólida, algo nuevo en aquellos tiempos. La llegada de los otomanos le añadiría minaretes y contrafuertes, pero conservaría lo esencial.

Ayasofia en Estambul
Ayasofia, Estambul

En las paredes del interior veremos cuatro medallones donde leemos los nombres de Allah y Mohammed. También nos llamarán la atención las escaleras que llevan a la parte superior; se supone que las estancias superiores eran destinadas a las mujeres musulmanas, ya que en el Islam hombres y mujeres no rezan juntos, y ellas rezaban arriba.

Ayasofia en Estambul
Ayasofia en Estambul

Otro lugar para visitar en Ayasofia es la galería en la parte superior, utilizada como lugar de reunión. Las puertas de mármol que separan las áreas de este corredor son llamadas las puertas del Cielo e Infierno. El paso por ellas nos llevará a los mosaicos más famosos de la antigua basílica, los mosaicos de Deësis, que muestran un Cristo triunfante acompañado de Juan el Bautista y de su madre la Virgen María. Otros mosaicos que no podemos perdernos son los de Constantino el Grande mostrando la ciudad de Constantinopla a la Virgen Maria, o el del Emperador Justiniano en la construcción de la basílica.

Ayasofia en Estambul
Mosaicos en Ayasofia, Estambul

De nuevo en la parte inferior del edificio, el púlpito y el primer minarete de la iglesia-museo-mezquita; todo ello data de los tiempos de Mehmed; también la madrassa fue obra del sultán. Cerca nos encontraremos con un minarete de mármol blanco, construido en los tiempos del sultán Beyazit II. El Sultán Suleiman el Magnifico añadiría en su mandado dos lámparas que en la actualidad presiden el interior. Las lámparas las traería el sultán desde Hungría

Ayasofia en Estambul
Ayasofia en Estambul

 Con los años, las estructuras exteriores se irían reforzando, para evitar que otros terremotos dañaran la fachada, arcos de descarga en las paredes y nuevos materiales complementarían AyaSofía, hasta conseguir el aspecto que encontramos en la actualidad.

Ayasofia en Estambul
Fachada de Ayasofia en Estambul

El nombre de Aya Sofía.

Ayasofya es la denominación de la basilica-mezquita-museo en turco; en griego sería Hagia Sophia; Sancta Sophia en latín.

Ayasofia en Estambul
Imágenes de Estambul

Aya Sofia en la actualidad

Muchos nos sorprendemos ante el nuevo decreto que convierte el museo en una mezquita desde el 10 de julio de este año, pero debemos saber que no es algo nuevo; ya en el año 2016 una parte del museo fue abierta para el culto (El pabellón Hunkar)

No nos olvidemos de mostrar respeto a la entrada de este lugar; el paso está permitido a todo el mundo, aunque las mujeres deben cubrir su cabeza. El que ahora sea mezquita significa que los viernes hay partes cerradas al público. La entrada a la actual mezquita es libre, aunque es aconsejable que busques y contrates algún tour, si quieres una explicación más detallada de esta maravilla.

A pesar de que se pueden hacer fotos, no hay que hacerlas de la gente que está rezando, como muestra de respeto.

Si visitas Ayasofia no puedes perderte el resto de los edificios que la rodean, y que son fácilmente visitables el mismo día: El Palacio de Topkapi o la residencia de los antiguos sultanes otomanos; la mezquita Azul, la basílica de la cisterna, que quedan justo enfrente de Ayasofia, no deben de faltar en tu viaje. Se puede ver todo en el mismo día, ya que se encuentra muy cerca.

Ayasofia en Estambul
Ayasofia en la noche

Para terminar el día te aconsejo que vayas a cenar al restaurante Omar, aunque en la actualidad se encuentra cerrado. Si subís al último piso os vais a encontrar una sala llena de lámparas de colores, desde donde es posible ver tanto Ayasofia como la Mezquita Azul. Es curioso cuando hacen el rezo de la oración y lo escuchas desde aquí. La comida del restaurante es aceptable, no es lo más representativo de Turquía, pero el lugar merece la pena. La atención del personal es buena y el precio está muy bien, especialmente si tenemos en cuenta que estamos en pleno barrio turístico y frente a estas maravillas.

Ayasofia en Estambul
Ayasofia en Estambul

En conclusión

No sé que tiene Estambul que a todo el mundo engancha, todavía no he conocido a alguien que me haya dicho que no le ha gustado esta ciudad. Si necesitabas un motivo para visitarla aquí tienes uno, pero no dejes de visitar el resto; Estambul es su parte turística, pero también la auténtica; sus barrios, sus gentes, aquellos lugares donde los turcos se reúnen para charlar, siempre pausadamente, porque así son ellos. Insallah, podamos volver pronto Estambul, gürüsürüz!

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