Una visita a Nepal en agosto, en pleno monzón.

 

Llegamos a Kathmandú en pleno monzón, cuando la lluvia te empapa los hombros, y las calles inundadas te mojan los pies. Nepal es un país de contrastes, de paisajes, de personas que luchan por sobrevivir. La visión idílica que todos tenemos de estos lares, se disipa al salir del aeropuerto de la capital, en este momento, y hasta que construyan el aeropuerto internacional de Pokhara, el único modo de llegar por avión.

 

En Katmandú empieza el caos, el desorden ordenado de aquellos que conviven cada día y que espantan al polvo de sus calles con una pasividad que les convierte en seres imperturbables. Kathmandú es un choque muy grande para aquellos que nunca hayan visitado el Sudeste Asiático; quizás, sea una de las capitales asiáticas que mayor desconcierto producen. Anteriores viajeros nos han hablado de esto, y ahora lo podemos comprobar.

 

A pesar de que estamos en la época de lluvias, también sentimos el calor cuando no llueve. El monzón nos impide llegar a lugares que teníamos previstos, pero también nos da escenas de la calle únicas, divertidas y espontáneas, que nos hablan de la clase de habitantes que tendremos el placer de conocer durante los próximos 15 días. De momento, nos quedamos perplejos grabando en nuestra mente las escenas cotidianas a las que la lluvia deja paso.

Qué debes tener en cuenta si viajas a Nepal

 

Como ya he mencionado, Nepal es un país maravilloso, poblado por personas más maravillosas aún. Leyendo esto, y con todas las fotos que circulan por internet sobre sus paisajes, una visita a Nepal debería de ser algo increíble, pero como más vale ser precavido, os dejo algunos consejos:

 

  • Nepal es un país para viajar con una mentalidad abierta. Si piensas que vas tener las mismas comodidades que en tu casa, mejor no vayas. Estás ante uno de los países más pobres del mundo, con una tasa de natalidad que asusta, y un número de orfanatos que es de los más altos del mundo. Pese a ello, Nepal tiene tanto que ofrecerte que no te va a resultar difícil pasarlo bien y disfrutar de esta experiencia.

 

  • Viaja para ser flexible. Aprende a encontrar el lado divertido de todo lo que retrasa tu viaje, y que hará que veas y disfrutes de momentos que no esperabas. Conozco gente que ha conocido a algunos de sus mejores amigos en situaciones como éstas, o que te cuenta que los mejores momentos de su viaje fueron los de un contratiempo que tuvieron.

 

  • Viajar durante el monzón tiene sus ventajas, como que encontrarás alojamiento fácilmente, o que no harás colas para ver los principales monumentos. Por el otro lado, el monzón te podría obligar a cambiar tus planes en cualquier momento. Como te decía antes, flexibilidad.

 

  • Viajas a Nepal, no estás en Europa. Eso quiere decir que los estándares de calidad hotelera y los transportes no son los que esperarías en nuestro país o nuestros vecinos. Espera alojamientos limpios, pero no lujosos.

 

  • Prepárate físicamente, si lo que buscas es hacer senderismo. Nepal es conocido por la gran cantidad de trekkings y rutas de senderismo que allí se pueden practicar. Muchas veces, las rutas que ellos consideran “sencillas” no lo son tanto para nosotros. Vete preparado.

 

  • Los nepalíes son unos ases al volante. No te alteres. Vas a encontrarte muchas veces la situación de que hay más coches adelantando que circulando por el carril adecuado. Es normal.

 

 

Qué te va a aportar Nepal, y por qué tienes que ir a Nepal

 

  • Porque su gente es maravillosa. Es el país de la sonrisa, de la amabilidad, de la buena gente. Sus habitantes te ayudarán siempre que lo necesites, y eso no tiene valor.

 

  • Es un país bastante seguro, donde la sensación de inseguridad es muy baja o ninguna. Solamente Kathmandú es más ruidosa, pero no por ello es menos segura.

 

  • Es un lugar para viajar siendo mujer, ya que existe un gran respeto por nosotras. Había leído en varios sitios sobre este apartado, y puedo decir que nosotras no tuvimos ningún tipo de problemas. También conocimos a otras mujeres viajando, alguna que otra sola, y sin problema.

 

  • Los paisajes son increíbles. No me cansaré de decirlo, porque es así. En pocos países he disfrutado tanto de la naturaleza.

 

  • Nepal es el paraíso si te gusta el senderismo. Te vas a encontrar cientos de rutas, de todas las dificultades, y todas fascinantes.

 

  • Si te gusta el yoga y la meditación, este es tu lugar. Estuvimos practicando yoga y meditación en un centro de yoga (yoga purna retreat), muy básico, pero muy bien acondicionado y con una gente genial. Se notaba un ambiente sano, de gente que iba a descansar unos días y que se tomaba en serio las clases. Algunos dirían que era un poco “hippie”, y si, lo era, pero no por ello menos encantado. Las vistas sobre el lago espectaculares.

 

  • Incluso durante la época del monzón, el país nepalí te va a ofrecer alternativas. En otros destinos, no tienes más remedio que quedarte en el hotel o albergue. Aquí, pudimos cambiar la ruta, evitar Chitwan, que era la zona donde estaban siendo peor las lluvias, y movernos hacia Pokhara.

 

Qué debes de llevar si viajas en la época del monzón a Nepal

 

 

  • Un paraguas, o bien comprarlo a tu llegada.
  • Un impermeable (esto lo pongo en duda, porque muchas veces, te puede dar más calor que otra cosa).
  • Mucha paciencia, para soportar los cambios que el tiempo va a realizar en tu viaje, en caso de que llueva.
  • Un pañuelo tipo foulard. Lo vas a utilizar para todo.
  • Cuando llueva, lo mejor es usar chanclas o zapatos descubiertos, para que se sequen los pies cuanto antes.
  • Repelente, sobre todo en Pokhara, donde hay bastantes mosquitos
  • Loción para las picaduras.
  • Si vas a practicar senderismo, comprueba que las botas de montaña no te resbalen.

 

Sea monzón o no, sea un mes u otro, Nepal es un país que todo el mundo debería visitar al menos una vez en la vida. La gente nepalí, tan humilde, nos da una lección de lo que es ser feliz sin apenas nada, y tener siempre una sonrisa para todo el mundo. Ójala aprendamos a ser como ellos algún día…