Trinidad

 

Trinidad es seguramente el tercer lugar que todo visitante incluye cuando viaja a Cuba, siguiendo a La Habana, que nadie se pierde, y Varadero, la reina de las playas cubanas. Aunque es una ciudad llena de turistas, Trinidad es una ciudad con mucho encanto; si uno mira más allá de la multitud de bares, restaurantes y tiendas, se puede ver la realidad cubana, y descubrir un poco más del encanto de este país.

La historia de Trinidad, se encuentra unida a la española. La ciudad, fue la tercera ciudad fundada por Diego Velázquez, al empezar la colonización de Cuba. A pesar de que la ciudad iba creciendo en tamaño, pronto, Hernán Cortés, pasó por allí y convenció a gran parte de los lugareños a acompañarle a la conquista de México. Así, Trinidad, quedó escasa de gente, y su posición alejada de la civilización, la convirtió en lugar ideal para piratas y contrabandistas, que comercializaban desde allí con los esclavos de Jamaica.

No fue hasta el siglo XIX, cuando los colonos franceses huidos de las revueltas de Haití, se establecieron en el cercano Valle de los Ingenios, iniciando una floreciente industria azucarera que hizo florecer la ciudad. Sin embargo, las guerras de independencia cubanas terminaron con las plantaciones de azúcar de la zona, trasladándose a otras provincias, y la bella ciudad quedó, de nuevo, olvidada en el tiempo.

Fue la industria del turismo la que la devolvió a la vida, siendo declarada Patrimonio de la Humanidad en 1.988, empezando así, una nueva etapa para los trinitarios.

Desde entonces, la ciudad  ha visto pasar miles de turistas, que se acercan para descubrir una de las ciudades más coloridas de la Cuba colonial, y para realizar muchas de las actividades que la ciudad ofrece.

 

Trinidad en Cuba
Trinidad en Cuba

 

Lo primero que lo que nos percatamos al llegar a Trinidad es de sus calles, todas empedradas, no aptas para tacones altos ni calzado complicado. Es fácil encontrar caballos transitando junto a los bici-taxis, que discurren por ellas haciendo malabarismo para no tropezar con los muchos turistas que reinan en las calles junto a los locales. Los coches antiguos, convertidos en taxi en la actualidad, completan la imagen de cualquier calle de Trinidad, la ciudad colonial por excelencia en Cuba.

 

 

 

Coches antiguos, hoy en día taxis para turistas la mayoría de ellos.
Coches antiguos, hoy en día taxis para turistas la mayoría de ellos.

 

 

Cualquiera pensaría que seguimos en la Cuba del siglo XIX, al ver la razón por la que nos acercamos aquí muchos viajeros, sus casas coloniales. El turismo, ha convertido muchas de ellas en casas para huéspedes o restaurantes, confundiendo al viajero muchas veces, que no sabe cuál elegir. Nuestra casa, es grande y fresca, el ejemplo de casa de época en la que todos soñamos al llegar aquí. Sus dueños, Víctor y Elena, resultan ser unos anfitriones excelentes, y mejores conversadores si cabe. Víctor es médico epidemiólogo, y Elena era ingeniera química en la industria azucarera. Es Víctor el que nos recomienda el mejor restaurante en el que comemos en Cuba, San José, un lugar donde hay que hacer largas colas para cenar todas las noches, pero donde la espera, merece la pena. También es Víctor quien nos orienta los lugares a visitar a nuestro paso por la pequeña ciudad, y quien nos ayuda con el taxi y muchos pequeños detalles que nos van surgiendo en nuestro camino. Por las tardes, al sentarnos en el jardín interior de la casa, me siento como si estuviera en alguna de las telenovelas que de pequeña reproducían en la televisión, solamente que los protagonistas de esta historia, somos nosotros.

Casa de Víctor y Elena, Trinidad.

 

 

Casa de Vïctor y Elena en Trinidad, Cuba.
Casa de Vïctor y Elena en Trinidad, Cuba.

 

Nos gusta tanto estar aquí, que los tres días previstos se convierten en cuatro. Y solamente la calor, que es tremenda en septiembre, consigue que nos desplacemos al sur. Es en este lugar donde empezamos a conocer la auténtica realidad cubana, cuando paseando por ella, al dejar la zona turística, se vive Cuba.

 

Trinidad
Trinidad

 

En Trinidad, se conservan la mayoría de las casas coloniales del pasado
En Trinidad, se conservan la mayoría de las casas coloniales del pasado

 

Trinidad desde las alturas.
Trinidad desde las alturas.

 

En Trinidad, la gente se reúne en la plaza del pueblo para conseguir internet.
En Trinidad, la gente se reúne en la plaza del pueblo para conseguir internet.

 

Nadie debería pasar por aquí sin sentarse alguna noche en La Casa de la Música, donde músicos y cantantes, se reparten su escenario cada noche, después del atardecer. Es allí donde tomarse un mojito sabe mejor, al ritmo de la música que llevan todos los cubanos dentro, en su interior.

Casa de la música de Trinidad.
Casa de la música de Trinidad.

 

Hay muchos lugares especiales en el mundo que visitar, y éste es uno de ellos.

Cómo llegar.

Llegar es relativamente fácil, ya que se encuentra a 4 horas de La Habana, y tanto autobuses (Viazul en nuestro caso), como todo tipo de transportes, llegan aquí. Una vez allí, enfrente de la oficina de Cubatur, se encuentran todos los taxis parados todo el día, siempre se puede conseguir uno. En la ciudad, todos los taxis tienen un precio pactado por trayecto, y todos cobran lo mismo (aunque abusivo). Si se quiere llegar a Playa Ancón, son 8 CUC (unos 8 euros), ida, y otros 8 CUC la vuelta. El precio es el mismo si va una persona o cuatro. No negocian. Como alternativa, existe un bus turístico que para allí, y también para visitar otros lugares alrededor. El precio son 4 CUC. 

Trinidad en Cuba
Trinidad en Cuba

Qué visitar.

Por descontado la ciudad, que es una joya de la arquitectura colonial.

Además, existen otros lugares a visitar, como Cayo Blanco, que son espectaculares.

Mas información sobre Cayo Blanco

El nombrado Tope de Collantes, tiene vistas impresionantes, y se pueden hacer muchos recorridos diferentes.

Este viaje, merece mucho la pena, y fue una de las mejores experiencias de todo el viaje. Estuvimos mirando la opción de alquilar un taxi, e ir allí, pero finalmente, salía más a cuenta contratar la excursión con Cubatur que hacerlo por nuestra cuenta. Contratarlo allí, es muy sencillo, y mucho más económico. El precio fueron 30 CUC por ir a Vegas Grande (unos 28 euros). Conocimos a unos catalanes que habían contratado la excursión desde España, y les había costado 90 euros… casi nada la diferencia.

El Valle de los Ingenios, no estuvimos, pero parece que también merece una visita.

 

 

Trinidad tiene un encanto especial.
Trinidad tiene un encanto especial.

 

Calles típicas de Trinidad
Calles típicas de Trinidad

 

Mercado callejero de Trinidad
Mercado callejero de Trinidad