Tíbet….
 
 
Uno nunca olvida el Tíbet…y no porque sea algo místico; hoy en día, ya no lo es, sino porque los paisajes que allí te encuentras están sacados de ninguna parte, no es posible compararlos con nada que hayas visto antes, y siempre te queda la impresión de que lo has soñado.
Lhasa, en nuestro viaje, fue el único lugar donde los cubiertos eran la norma común, con eso creo que ya lo digo todo. Al que no le guste comer con palillos, puede viajar a Lhasa tranquilo. Lhasa es muy, muy turístico. Aunque es una ciudad muy bonita, el concepto de monje budista que todos queremos encontrar, no hay que buscarlo allí. Para encontrar un monje budista auténtico, hay que ir a cualquier parte, pero no a Lhasa. Qué nos depara entonces? Pues además de una ciudad para callejear, el Palacio de Ptala, una obra sublime como pocas, y que solamente se equipara al Palacio de Shangril.la, más al sur de la China rural. Además, es el punto neurálgico de todo el Tíbet, y desde donde podréis contratar excursiones para ver el resto del país, ir al campamento base, subir al lago salado más alto del mundo, el lago Namtso, de belleza espectacular, así como visitar muchas zonas de montaña que de otro modo, sería difícil ver por vosotros mismos. Otra posibilidad que se puede hacer desde Lhasa, es la de ir a meditar a algún monasterio. Nosotros lo preguntamos en el hotel donde estuvimos, y con tiempo y cierta antelación, era posible, aunque mejor si lo organizáis desde España.
Comentar que llegar sin reserva a Lhasa en pleno agosto es una odisea; nosotros tuvimos que ir buscando hotel más de un día, según la disponibilidad que había. Por el resto, los tibetanos son gente amable, con una inocencia que es difícil encontrar hoy en día, y que te enamora. Con todo, el paso del turismo está haciendo perder ese sentimiento en muchos. Aún así, es un lugar para ir… sin lugar a dudas….
Visitar el campamento Base del Everest no es nada difícil; desde Lhasa, se contrata un coche, y acorde con los días que se quiera de viaje, se incluyen unas cosas u otras. Hay multitud de agencias locales de viajes alrededor del centro de Lhasa, así que no hace falta reservar previamente.

 

El contratar un coche con guía en Lhasa no es barato, además, conducen como locos y todavía están peor. Pero si quereis llevaros un recuerdo para siempre a la vuelta de vuestro viaje, de seguro que os lo llevareis. Os dejo algunas fotos de todos estos sitios, y os advierto: Lhasa está a 2.000 metros de altura, y el campamento base y el lago Namtso a más de 4.000… yo lo pasé bastante mal… tomad precauciones…