Tanzania – Burundi – Ruanda

Desde mi ultima visita a internet, he pasado ya tres países. Esta parte del viaje, quizas era la mas temina por todos. Hasta el ultimo momento hemos estado preguntando para ver si era prudente pasar por Burundi o nos ibamos por Tanzania hasta MBala, en la costa del lago Victoria, para alli pasar a Uganda, pero los comentarios han sido en todo momento positivos, y al final nos hemos decidido a emprender este camino, que ha sido una de las partes mas sorprendentes del viaje, al encontrarnos mucho mas de lo esperado en Burundi sobre todo. El pasado 11 de agosto, me quedo por explicar Ujiji, ya que iba hacia alli en ese momento, y la verdad, es tan autentico, tan salvaje, que bien vale la pena subir en el dala-dala (mini-bus local) y desplazarse hasta alli los 8 kilometros que lo separan de Kigoma. Una vez alli, el pueblo es una aldea de pescadores, donde los lugarenos solo saben decir a tu paso “Muzungu” (blanco) cuando te ven pasar. La aldea, esta al borde del lago Tanganica, pero la cantidad de palmeras que posee, los barcos de pesca locales que alli se ven, la arena blanca, las olas, hace pensar que realmente estamos en una playa sin mas.

Aunque el pequeno museo que hay dedicado a Livingstone y Stanley y la explicacion de su cuidador es curiosa y divertida, mucho mas vale la ciudad. El dia 12, a las 6 de la manana ya estabamos en la parada del minibus rumbo a la frontera con Burundi, junto con Marc y Jaume, aunque este no salio hasta que los bultos y la gente no pareciamos sardinas alli dentro. Para nuestra sorpresa, un personaje del barco donde estuvimos navegando, el predicador, estaba alli. Que quien es este personaje? Pues es un sacerdote protestante que conocimos en el MV Liemba, camino de Kigoma, y con el que estuvo hablando bastante Jaume, al hablar frances. Este, volvia de Sudafrica, donde trabajaba, a Bujumbura… lo que no sabiamos nosotros, y tampoco el pobre Jaume, es que viajaba con seis maletas que parecian ataudes de biblias, y que al desembarcar tuvo la osadia de encasquetar a Jaume, que no supo decirle que no, y que ademas estuvo con la espalda fastidiada varios dias. El el minibus, se volvio a repetir que el tio, al ir tan cargado, puso alguna que otra de sus maletas encima de algunos de los que se sentaban a su alrededor: increible su morro. De nosotros ya no se aprovecho.

Una vez cubiertas las tres horas que hay de camino de cabras hasta la frontera, tuvimos que coger un taxi hasta la salida de Tanzania (las bici-taxi intentaron llevarnos, pero nos parecio muy fuerte ir en bici con la maleta 8 kilometros de copilotos), para luego cambiar a un taxi de Burundi y llegar al primer pueblo de Burundi. La entrada en este pueblo, fue para grabar en video, parecia que no habian visto a un blanco en anos. La gente, aqui se notaba mucho mas pobre, las mujeres todas con el pelo corto, los ninos con tina en el cabello, etc. Yo creo que al final decidieron darles fiesta en el cole para que nos pudiesen observar bien.

Seguimos a Bujumbura, la capital de Burundi, camino en mucho mejores condiciones de lo que estaban los caminos tanzanos, sin ningun tipo de senal de la guerra que alli ha habido, y sobre todo, con una vegetacion, unos paisajes, que parecia que nos encontrasemos en el caribe o algo asi. Pocos paises me han sorprendido tanto como BUrundi, aunque como comprendereis, no es de momento el mejor sitio para veranear. Bujumbura, la capital, bastante animada y concurrida. No es muy grande, se nota tension, eso si, y nuestra salida en la estacion de autobuses se ve marcada por muchas caras de chicos que parece nos vayan a coger las mochilas en cualquier momento. Por lo demas, todo bien. El dia siguiente, salida a Ruanda, con un paisaje todo el recorrido parecido al del dia anterior, pero sumandole montanas y montanas. El primer percance del viaje lo tuvimos ya en Ruanda, cuando ya hecha la salida de Burundi, el oficial de Ruanda no nos quiere dejar pasar, y nos fastidia intentando que pasemos media mañana.

Al final, pasamos para entrar en un pais que ya desde el principio viene marcada por una riqueza de recursos brutal, una cantidad de todo tipo de cultivos que todavia no habiamos visto, carreteras en buen estado, y una capital al final de nuestra ruta, Kigali, que nada tiene que ver con las otras vistas en este viaje. El alojamiento en Kigali, resulto dificil gracias a las Naciones Unidas, que ha encarecido el precio de los hoteles, y aunque al final conseguimos un lugar donde pernoctar dos noches, la cosa fue complicada (porque no habia sitio y por los precios). Kigali es otro mundo. Aqui no se pueden decir las palabras tutsi o hutu, no esta bien visto; la gente quiere olvidar lo pasado, es una capital prospera y llena de vida, donde la tranquilidad y la paz en el ambiente es lo que reina en todas las esquinas. No se nota mucha delincuencia, ni tampoco hay muchos cazadores de turistas. Hay industria, aparecen tiendas de delicatessen (increible los precios de los alimentos, encontramos mayonesa por 6 dolares el bote, cafe a 4 dolares el mas barato, la leche 1 dolar medio litro, y la sangria don Simon a 14 euros el litro!!!!). Como podeis imaginaros, despues de ver la ciudad, y ya sin nuestros amigos catalanes, partimos hacia Gisenyi, pueblo en el lago Kibu fronterizo con el Congo, solo a 5 kilometros de este. Aunque el pueblo no es muy bonito, el lago si lo es. Es como una playa tranquila con un mar sin apenas oleaje (y sin cocodrilos, cerca hay un volcan que con la emision de gases se ha ido cargando toda la fauna que en el habia). La playa es de arena fina, y el sentarte en alguno de los bares con playa propia es un gusto. El hotel esta vez, es el tipico backpackers con una terracita con palmeras dentro, donde se puede cenar y desayunar sin problemas, eso si, aqui los camareros son un poco atascados, y si quieres desayunar, son dos panecillos y una tortilla francesa por persona, y no cambies el menu, porque les da igual, te sirven eso: o lo comes, o lo comes, asi de claro.
Desde la playa, tambien podemos observar los aviones que constantemente llevan a Goma, ya en el Congo, desde su capital, seguramente llenos de pasajeros, que como bien dicen las guias de viaje, saben que un trayecto por carrretera en dicho pais, te puede hacer ahorrar dinero, pero arriesgar la vida…

Manana, partimos a Ruhenheri, a una hora de aqui. Desde alli cambiaremos de bus y cogeremos otro a la frontera con Uganda, a 25 kilometros. de alli volveremos a coger un tercer bus para ir a Kisoro, el primer pueblo de Uganda, y desde donde iremos a Kasane, la Suiza de Africa, donde se encuentra el lago mas bonito de Uganda, y otro lago que no se si quiero ver, ya que es el criadero de la mayoria de boas que hay en el pais. Espero que se pueda ver desde algun coche o bus.