Guía de Londres.

London Eye
Primera visita a Londres.

Que ver en Londres en una  primera visita. Primera Parte.

 

Londres es una ciudad donde siempre queda algo por ver. Visitada todos los años por millones de turistas, muchos la consideran la capital de la cultura europea. Dinámica, multicultural, abierta, en Londres es posible todo y caben todos. Con sus más de ocho millones de habitantes, es una ciudad que engancha a muchos visitantes, que terminan quedándose para cumplir sus sueños allí, o bien repitiendo visita una y otra vez. En la capital de Reino Unido se pueden hacer multitud de actividades y siempre quedarnos algo. Sin embargo, siempre hay una primera vez en Londres, y esa es la razón de este post.

Qué visitar en Londres

 

 

Estamos ante una ciudad para descubrir poco a poco. Al principio puede parecer demasiado grande, y lo es. Así que la primera recomendación: no os agobiéis: con planificación y un buen mapa de la ciudad, es posible sacarle mucho partido a cualquier viaje corto. La gran ventaja de la capital anglosajona es su buena comunicación en transporte público, también a su extrarradio.

 

Un recurso muy bueno para vuestra visita es esta web, donde se pueden encontrar todos los mapas referentes al transporte público, hacer tus propias rutas, acceder a los mapas turísticos, etc.

 

El metro de Londres

 

Lugares que ver en Londres.

Cuando se llega a una ciudad, visitar un lugar u otro va a depender mucho de cada persona. A alguien le pueden decir que si no visita el Big Ben es como si no hubiese estado aquí, y, sin embargo, apetecernos más perdernos por el museo de historia natural, o visitar Notting Hill y su mercado. Todo es cuestión de gustos. Por mi parte, os voy a explicar los lugares más famosos de la ciudad. Luego cada uno ya decide cuáles le merecen la pena.

 

  1. Westminster Abbey

La abadía de Westminster es uno de los lugares con más historia de la capital londinense. De origen benedictina, cuenta con más de mil años de historia. En el 1014, el rey Eduardo el confesor decidió construir una pequeña iglesia junto al monasterio benedictino dedicada a San Pedro. El rey había faltado a un voto, que le obligaba a realizar una peregrinación; Como no la podía realizar, el papa le recomendó que construyese una iglesia. Así lo hizo.

Esta iglesia, resistiría el paso de los años, hasta la llegada de Enrique III al poder en el siglo XIII. Estamos en la era de las iglesias góticas de grandes ventanales e impactantes construcciones, y el rey, no quiere ser menos. Rápidamente, inicia la remodelación de la iglesia, donde en el futuro sería coronados todos los reyes ingleses, desde Guillermo el Conquistador.

 

En la actualidad, hay más de 3000 personas enterradas allí, de los cuales, 17 son reyes. El lugar de privilegio corresponde a su fundador: el rey Eduardo el confesor.

 

Muchos personajes ilustres se encuentran allí enterrados: Charles Dawin, Alexander Pope, John Milton, Isaac Newton, David Livingstone o Charles Dickens son algunos de ellos.

 

La tumba más emblemática, no obstante, corresponde a la del soldado sin nombre. La tumba pertenece a uno de los muchos soldados ingleses que perdieron la vida en la Primera Guerra Mundial. Con ella y su localización en Westminster, se quiere honrar a todos los soldados ingleses que en ella participaron. En la boda de Elizabeth Bowes-Lyon con el futuro rey George VI, la novia quiso honrar a su hermano muerto en la Primera Guerra Mundial, y depositó su ramo de flores en ella. Desde entonces, todas las futuras reinas lo hacen el día de su boda. En total, han sido 17 bodas reales las que la abadía ha visto celebrar entre sus paredes.

Desde el punto arquitectónico, Lady Chapel es una impresionante capilla en el interior. Los claustros, el rincón de los poetas, la sala capitular, son otros ejemplos de lo que nos vamos a encontrar dentro de la abadía.

La abadía es una joya arquitectónica, por dentro y por fuera, que la han hecho merecedora de que la UNESCO la incluyese en su lista.

Os dejo un recurso de la abadía para poderla visitar virtualmente.

http://www.westminster-abbey.org/visit-us/virtual-tour

 

  1. Buckingham Palace

El palacio de Buckingham es otro de los imperdibles en una primera visita a Londres. Construido por el Duque de Buckingham en 1703, permaneció en manos privadas hasta el año 1761, cuando el rey Jorge III lo compró para la reina Charlotte. Durante el siglo XIX la residencia se fue ampliando, y la llegada al poder de la reina Victoria, en 1837, la convirtió en la residencia real británica. El palacio, contiene 775 habitaciones, y posee el jardín privado más grande de Reino Unido.

En la actualidad, solamente se puede visitar durante los meses de verano, y las visitas se concentran en las cocheras, los salones de la reina, y los salones de Estado.

http://www.buckinghampalace.co.uk/index.php

Los cambios de guardia, en el exterior, son diarios en los meses de verano, celebrándose a las 11.30 de la mañana. En invierno son cada dos días, a no ser que llueva (ver aquí los horarios https://www.royal.uk/search?tags[0]=changing%20the%20guard)

 

  1. El Big Ben

 

Big Ben Londres
Big Ben Londres

 

Conocido como Big Ben, no es éste su nombre real. La torre del Parlamento se llama realmente Elizabeth Tower (la torre de Elizabeth), desde que en el 2012 se le adjudicase este nombre a raíz del aniversario de la reina. La campana que hay dentro de la torre es la que realmente es el Big Ben.

La llegada de la campana, fue motivo de grandes celebraciones en su día. El Támesis fue el lugar de transporte, y luego la campana cruzó el Westminster Bridge a bordo de un carruaje tirado por 16 caballos blancos. Llegaba con un retraso de 5 años, pero no por ello causó menos sensación. El Big Ben tiene un peso de 13,7 toneladas, mide 2,2 metros, y tiene un diámetro de 2,7 metros. El martillo que la golpea pesa 200 kilogramos. Cada cara del reloj mide 7 metros de diámetro. Las manillas del reloj miden 2.8 metros las que corresponden a la hora, y 4.3 metros las de los segundos.

 

 

Big Ben Londres
Big Ben Londres

 

Si hablamos de energía, las bombillas que utiliza el Big Ben tienen una vida útil de 60.000 horas.

Instalada el 11 de Julio de 1859, la campana no replicaría durante tiempo. Ese mismo año, en septiembre, un golpe la acalló durante cuatro años. A lo largo de su vida, varias veces ha estado en silencio, debido a reparaciones.

 

El Big Ben está ligado a las campanadas de Año Nuevo de los ingleses. Sus campanadas se vienen retrasmitiendo por la BBC todos los años, desde el 1923.

 

 Como curiosidad…

 

El nombre “Big Ben” no está muy claro a quién se debe: podría ser a causa del primer encargado de la construcción:  Sir Benjamin Hall; también que después de que el campeón de los pesos pesados de boxeo, Ben Caunt, ganara, se le atribuyese este nombre al campanario.

Si la cara del reloj está iluminada, es que hay sesión en el Parlamento.

 

El diseño del reloj es de Edmund Beckett Denisson y Edward Dent. Lo curioso es que el segundo era abogado, así que no cuadra que diseñase el reloj.

 

 

Continuará la próxima semana…