Las historias de los personajes que poblaron Edimburgo en el pasado son todo menos aburridas. Aquí algunas de ellas….

 

 

J.K. Rowling.

 

Todos conocemos a Harry Potter y sus aventuras, y muchos quizás, incluso quién la escribió. Pero poco sabemos de la historia de esta mujer, ni de todo lo que tuvo que pasar para llevar a cabo su sueño.

La vida de J.K Rowling cambió un día que viajaba en tren, al cruzarse con un niño que llevaba una cicatriz en la frente. En ese momento, el corazón le dió un vuelco, e inmediatamente supo que tenía se seguir su instinto. Sin embargo, la vida de Rowling no era fácil, su madre se encontraba enferma de una esclerosis múltiple, y con todo ello, empezó a escribir la historia de una academia de magos que el día del tren le había venido a la cabeza. Poco después, un trabajo la llevó a Oporto, y empezó una relación amorosa que no iba nada bien, pero con todo, se casó y tuvo una niña. Poco después se separó y trasladó a Edimburgo, donde vivía su hermana. Allí, el dinero para la calefacción era escaso, y día tras día, iba al “the elephant house”, donde su dueño la dejaba pasar la tarde mientras escribía su novela de magos. La historia de Joanne, es una historia al premio de la gratitud, ya que hoy por hoy, la cafetería tiene colas de gente que quiere sentarse en el mismo lugar donde Harry Potter nació. 

 

El Pub donde se escribió Harry Potter
El Pub donde se escribió Harry Potter

 

 

Detrás del cementerio de Greyfriars, cerca del Elephant house, podemos encontrar también el colegio en el que JK Rowling se inspiró para crear Hogwarts.

 

GEORGE HERIOT’S SCHOOL
GEORGE HERIOT’S SCHOOL

 

 

GEORGE HERIOT’S SCHOOL
GEORGE HERIOT’S SCHOOL

 

 

GEORGE HERIOT’S SCHOOL
GEORGE HERIOT’S SCHOOL

 

 

De dónde viene El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde?

 

Érase un señor llamado Deacon Brodie, o Willian Brodie, que heredó de su padre medio millón de euros, allá por el siglo XVIII: El señor Brodie, tenía mucho dinero, pero todavía gastaba más. No obstante, era un reputado señor, concejal del ayuntamiento, y el único carpintero de Edimburgo, lo que le permitía tener acceso a todas las llaves de las casas de la ciudad. Con el tiempo, su nivel de apuestas aumentó, y también sus otros vicios, y decidió sacar provecho a su condición de ciudadano honrado y respetable, pero con acceso a todos los hogares, empezando por las noches, a robar en muchas casas. La población, empezó a estar aterrorizada, ya que no habían huellas de forcejeo en las puertas, ni nada fuera de lugar, era como si el ladrón supiera exactamente dónde buscar el dinero y las joyas. Como la avaricia rompe el saco, Willian Brodie terminó intentando desvalijar la casa de apuestas también, y al ver que las cosas no salían bien, decidió escapar. El problema fue que escribió una carta a todos sus amigos y familiares, informando de sus planes de escapar y de su intención de ir a Nueva York a empezar una nueva vida. Lógicamente, la policia se enteró antes su huida, y los siguientes dos años los pasó fabricando su horca. Stevenson, no desaprovechó la historia, y la plasmó en papel, como ya sabemos…

Deacon Brodie pub.
Deacon Brodie pub

 

 

Deacon Brodie pub.
Deacon Brodie pub.

 

Los escoceses también tienen a su Jack el Destripador, en este caso, los personajes fueron dos, Burke y Hare.

Burke y Hare eran dos operarios llegados a Edimburgo para poder ganar algún dinero. Ambos se alojaban en una pensión, donde Hare, terminó enamorándose de la posadera y casándose con ella. Un día al llegar, se encontraron a la posadera llorando; uno de los huéspedes había muerto. Burke le dijo que no se preocupara, que ellos lo arreglaban y llamaban a la policia, el problema fue cuando, al bajar y ver la cuenta que había dejado el cliente, era de 4 libras, más de lo que ellos ganaban en todo el mes. En ese momento, Burke entendió el por qué de los llantos de la pobre mujer. Como era un hombre de recursos, recordó que hacía pocos días, un médico de la Universidad de Edimburgo, la cual sufría la falta de cadáveres para practicar, le comentó que si en algún momento tenía uno… bueno, que se lo llevara. Y así, ganaron 7 libras. Deuda pagada. Lo que pasó a partir de entonces, es de suponer. Primero empezaron matando a gente recién llegada, a quien nadie conocía, y luego ya a prostitutas y gentes del lugar, con lo que se levantó la voz de alarma. Finalmente, una huésped que olvidó unas medias, y volvió en mal momento, fue la que dió la voz de alarma. 

También Robert Stevenson, el El ladrón de cuerpos, les hace los honores con la escritura sobre el papel.

Maggie Dickson, la mujer medio degollada.

 

En todos los lugares, hay historias que terminan bien. Edimburgo es una de las ciudades donde más ejecuciones han habido en la historia de Europa, y una de ellas, fue, o tendría que haber sido, la de Maggie Dickson. Maggie estaba casada y regentaba un negocio de pescado junto a su marido, que la abandonó. A partir de ahí, todo cambió, y Maggie marchó de Edimburgo, para terminar trabajando en una posada en otra ciudad. El trabajo de Maggie se mezcló con el amor, puesto que se enamoró del hijo de la posadera, y quedó embarazada. El plan de Maggie era fácil, esconder el embarazo, hasta dar a luz, y entonces, ahogar al niño. El problema fue que alguien la vió ahogar al niño, y dió la voz de alarma, y claro, a la horca. 

Realmente, el crimen por el que iba a ser ejecutada no era haber matado al bebé, sino esconder el embarazo, algo prohibido por aquel entonces. La multitud se aglutinó en Edimburgo, y Maggie fue ahorcada y colocada en la caja. Sin embargo, se empezaron a escuchar golpes y gritos dentro de la caja: Maggie no había muerto. La multitud de aquella época, siempre con ganas de contemplar estos macabros festivales, pidió que la matasen de nuevo, sin embargo, un joven abogado levantó la voz desde atrás: eso era ilegal, porque Maggie ya había sido ahorcada.

El final feliz vino cuando Maggie se casó con el abogado que le salvó la vida con su intervención y puso su taberna enfrente del patíbulo. Para que digan que las mujeres no somos valientes. 

Hoy en día, es posible visitarlo y beber a la salud de la medio degollada.

Pub de Maggie Dickson, Edimburgo
Pub de Maggie Dickson,’s

 

 

 

Pub de Maggie Dickson, Edimburgo
Pub de Maggie Dickson, Edimburgo