Nessebar,  un lugar histórico en la costa del Mar Negro.

 

Puerto de Nessebar, Bulgaria.
Puerto de Nessebar, Bulgaria.

 

Nessebar es uno de esos antiguos pueblos de pescadores que, sin querelo, ha pasado a ser uno de los tesoros de Bulgaria, su país. Antiguamente, su nombre era Mesembria, que significa ciudad de los Melsas. Situada en la provincia de Burgas, al norte de esta ciudad, las aguas del Mar Negro la rodean casi totalmente, excepto por el istmo que se construyó hace ya mucho tiempo, y que la une a tierra firme.

 

Nessebar, Iglesia Sta Sofía

 

 

Su pasado tracio, data del siglo II a.C. La colonización de los griegos llevó el desarrollo de la península como punto de comercio de los mares del Egeo y Mediterráneo, lo que hizo que la ciudad se desarrollase rápidamente, llegando a acuñar su propia moneda. Solamente su rival, la jonia Apolonia (actual Sozopol), hacia sombra a su desarrollo en aquel entonces.

 

Calles de Nessebar, roseviaja.

 

Los años pasaron, y el Mar Negro sumergió entre sus aguas el pasado griego de la isla. Llegaron los bizantinos y los romanos, que dejaron sus huellas en la ciudad que hoy podemos contemplar. De sus orígenes griegos no quedó prácticamente nada.

Playas de Nessebar, Bulgaria
Playas de Nessebar, Bulgaria

 

 

Playas de Nessebar, Bulgaria
Playas de Nessebar, Bulgaria

 

 

También los otomanos, que ocuparon la ciudad largo tiempo, incluso después de la liberación de Bulgaria en 1878, dejaron sus pequeñas huellas. Hoy, las ruinas de las iglesias de antaño sobreviven entre sus calles empedradas. Nessebar llegó a tener 42 iglesias en su pequeña península, siendo uno de los lugares con mayor número de iglesias per cápita. Hoy por hoy, solamente una de ellas realiza funciones religiosas para los feligreses.

 

Iglesia de Sta Sofía
Iglesia de Sta Sofía

 

Encontramos en centro de la ciudad en las ruinas de la Iglesia de Santa Sofía, que data de los siglos V y VI, aunque su aspecto se debe a una reconstrucción del siglo XI.

 

Visita a la ciudad antigua de Nessebar.

 

Sabemos que llegamos a la ciudad antigua por el viejo molino de madera, que custodia la ciudad.

 

Molino de madera de Nesebar, Bulgaria.
Molino de madera de Nesebar, Bulgaria.

 

Las calles empedradas de Nessebar, nos dan la bienvenida. La ciudad es todo un ejemplo de conservación y de limpieza. Aunque su principal fuente de ingresos es el turismo (encontramos muchos comercios en todos lados), la ciudad conserva su encanto.

 

Calles de Nessebar, Bulgaria.

 

La ciudad, se puede recorrer en un paseo agradable. La iglesia más importante de la ciudad es la Iglesia Cristo Pantocrátor, de los siglos XII-XIV, pero ahora mismo está cerrada por obras. Sin embargo, el paseo por la ciudad ha merecido la pena. No os olvidéis de la zona pesquera, todo un remanso de paz.

 

Iglesia St Stephens, en Nesebar

 

Barcos de pescadores de Nessebar, Bulgaria.
Barcos de pescadores de Nessebar, Bulgaria.

 

 

Cómo llegar a Nessebar.

 

En nuestro viaje a Bulgaria, decidimos alquilar un coche, dado los precios que encontramos, y olvidarnos de autobuses y transportes públicos por una vez. Alquilamos el coche con Sikon Group Ltd, una agencia local. El precio del alquiler para 4 días de viaje fue de 96 euros. Uno de los empleados nos trajo el día de nuestra llegada a Sofía el automóvil (el coche era un Dacia Sandero), y nos lo recogió a nuestra vuelta a la capital. No tuvimos ningún problema de cargos con la tarjeta ni nada por el estilo. También tienen oficina en el aeropuerto y se puede recoger allí, pero como nuestro vuelo llegaba a la madrugada, preferimos la otra opción.

 

Para aquellos que prefieran el transporte público, existe autobús hasta Burgas. Luego hay que cambiar allí y tomar uno hasta Nessebar.

 

Playas de Nessebar, Bulgaria
Playas de Nessebar, Bulgaria

 

 

Dónde alojarse en Nessebar.

 

Nos alojamos en el Hotel Aphrodite, cerca de la antigua ciudad. Desde aquí, va a ser posible visitar la vieja ciudad andando, sin tener que tomar el coche.

El hotel es el típico hotel de playa, pero nos ha encantado. Está enfrente del mar, por lo que es una gozada levantarte por la mañana y poder ver el mar. En junio, fecha en la que hemos estado, se encuentra lleno de rusos, pero el turismo en Bulgaria no es algo masificado, lo que hace que estemos encantados con este hotel.

 

Hotel Aphrodite, Nessebar
Hotel Aphrodite, Nessebar, vistas desde nuestra habitación.

 

 

Cerca del hotel, en la carretera principal, existen varios restaurantes donde degustar la cocina búlgara por precios más que razonables.