La Libreria Lello e Irmao.

Un viaje low cost por tierras portuguesas….

Corría el año 1881 cuando José de Sousa Lello abría su primera librería en Rua Almada. El nuevo librero, abría con toda la ilusión puesta en el negocio que había querido regentar toda su vida, junto a su hermano menor. Ninguno de los dos imaginaban que en pocos años, serían capaces de adquirir la antigua Librería de Chardrom, en la Rua das Carmelitas 144, que haría que su apellido pasara a la historia. En el futuro, José Pinto de Sousa Lello & Irmao, venderían sus libros desde aquél edificio detrás de la universidad, desde aquél 1894, y hasta el fin de sus días, conservando su extraordinaria estructura original, que la ha hecho famosa en todo el mundo, al ser considerada como una de las más bonitas del mundo.

 

 

 

 

La fachada, mitad modernista, mitad neogótica, nos da una idea de lo que dentro vamos a encontrar. En ella, podemos ver la figura del arte y la de la ciencia.

 

 

Ya en su interior, el techo de yeso imitando a madera nos recibe y nos deja sin palabras.

 

 

 

Si los turistas nos lo permiten, podremos observar los antiguos raíles que antaño servían de guía para los vagones de transporte de libros, que se utilizaban en el pasado.

 

 

 

La vidriera nos mira desde las alturas: “Decus in Labore”, dice desde allí (Decoro en el trabajo)….

 

 

Pero lo que realmente sorprende en la libreria Lello, son las escaleras, que, seguramente, servirían de inspiración a JK Rowling, durante los años que estuvo viviendo en la ciudad. Si se presta atención, se puede ver la similaridad que muestran con las escaleras de Hogwarts, la escuela de magia favorita por muchos de nosotros.

 

 

También los pilares, son foco de atención para muchos de los turistas que llegan a ver esta maravilla de lugar. Curiosamente, no se ha retocado gran cosa desde su creación, en el año 1869. El edificio, adquirió el aspecto que ahora conocemos en 1906, por el ingeniero Francisco Xavier Esteves. Una remodelación en 1995 por Vasco Morais Solares ayudaron a su conservación.

 

 

 

 

Cómo llegar.

Para llegar allí, hay que tomar los autobuses 52,78,37,20, 35 o 6. También la línea D de tranvía 22 nos deja cerca, en la estación Aliadas.

La entrada se adquiere en el segundo edificio a la izquierda de Lello, donde está el punto de venta de entradas. En la actualidad, son 4 euros, que se descuentan si se realiza alguna compra en el interior.