Jaipur y el Rajastán

 

 

Cuando llegamos al Rajastán, teníamos claro que llegábamos a la etapa media del viaje, y en verdad lo fue, no solamente porque pasábamos a una zona completamente diferente, como también porque a partir de aquí dejamos de estar solas: Teresa y su novio americano, que nos acompañarían por todo el Rajastán, y hasta casi el final del viaje. Nuestros nuevos amigos, venían de Nueva York, aunque Teresa era de Zaragoza, se encontraba viviendo allí desde hacía un tiempo, y junto con ellos, vimos Jaipur, la ciudad de entrada, estuvimos también en su cine merengue (el único cine del mundo con forma de merengue); visitamos el Mc Donalds (Teresa y John no tenían una predilección especial por la comida india), y contratamos con ellos, por medio de Narendra Singh, que nos proporcionó un coche con guía, y con nuestro chófer pudimos disfrutar de poblaciones como Bundi (mi segunda preferida), Udaipur y Jodhpur, la ciudad azul.