María Jesús Silva y los cocodrilos

 

Leer a María Jesús es sumergirte en un mundo mágico. A pesar de que todos tenemos recuerdos, historias, miedos, dolor, muy pocos nos atrevemos a enfrentarnos a ellos y hacerlos partícipes de nuestra cotidianidad. La mayoría de las veces, escondemos aquello que nos produce dolor, lo enmascaramos, y vivimos evitando que nos toque demasiado, intentando hacerlo invisible. Entonces, llega nuestra poeta y lo destapa, nos muestra a todos que el hablar de nuestras debilidades, de los cocodrilos que nos acechan, es el mejor camino para vivir en paz.

La muerte tampoco es un tema tabú para esta autora que ya lleva publicados tres libros, y en breve publicará el cuarto. Los muertos son parte de nuestra rutina, nos siguen acompañando siempre, se toma vino con ellos si hace falta, y al final, los muertos conviven con la vida de una forma más natural y simple de lo que muchas veces parece.

Conocí a la autora de “Al otro lado de los cocodrilos” hace poco, en un viaje por tierras de la Toscana donde viajamos juntas. Intrépida viajera, María Jesús es ante todo una compañera de viaje única, de las personas que, ante todo, saben escuchar. Desde entonces, he empezado a conocer sus libros y he ido descubriendo a la gran persona y poeta que hay detrás de sus letras. No soy una lectora de poemas, nunca lo he sido, pero debo de reconocer, que los de María Jesús enganchan, quizás porque impactan, no estamos acostumbrados a que alguien nos diga esas realidades tan a quemarropa.

 

Quién es nuestra poeta…

 

  • Sé perfectamente que es la pregunta tipo que todos te formularán, pero ¿Qué fue lo que te hizo un día tomar un folio y empezar a escribir? ¿Cuál fue el detonante?

El detonante que me hizo tomar un folio y ponerme a escribir fue, entre otras cosas, el sacar de dentro algunos de los mundos que me poseen, los otros mundos en los que vivo la mayor parte del tiempo y de los que nunca he conseguido desengancharme.

  • ¿Cómo es el proceso de creación de cada poema? ¿Llega por el aire y aterriza en tu blog de notas o se lleva mejor con tu ordenador?

La verdad es que es el poema el que me encuentra a mí. No tengo constancia de sentarme delante de un papel para escribir un poema, más bien la idea que vive dentro de mí aparece en el papel. Luego esto lleva un tiempo de maduración y correcciones. Sí que soy muy receptiva y cualquier palabra, conversación, escena… me puede servir para crear.

 

  • Los artistas trabajan por inspiración, ¿qué tiene que darse en ti para que inicies cada libro?

Las sensaciones que me ronden el alma son por lo general lo que yo podría llamar ‘mi inspiración’. El sentimiento que me habita en ese momento, lugar, día, contacto o soledad.

 

  • Te gusta viajar, ¿qué inspiración encuentras en ellos? ¿Cómo empezó tu pasión por  los viajes?

Me gusta mucho viajar, es una de las grandes ilusiones y placeres de mi vida. Desde pequeña viajo, mi padre nos hacía ‘rutas fantasmas’, que consistían en subirnos al coche sin saber el destino. Así empezó mi pasión por viajar y llegar a cualquier lugar.

 

Háblanos de los cocodrilos

Los cocodrilos, no dejan de ser un viaje, un viaje hacia el interior, llegar al otro lado requiere un esfuerzo y un riesgo, ‘desnudarse’ y comenzar a luchar con todos esos cocodrilos que te acompañan dentro y afuera. Esos que nos muerden, nos ponen zancadillas, nos golpean, nos hieren una y otra vez. También es una aventura por vivir y de la que al final sales fuerte y libre si logras llegar al otro lado.

Los cementerios y los muertos forman parte habitual de tus poemas… cuéntanos más.

Los cementerios son la ciudad de los muertos y me gusta visitarlos, para ver quién los habita, cómo tratan los vivos a sus muertos, porque ellos hablan de cómo son recordados, lo vemos en el estado en que se encuentran las tumbas. Los muertos siempre han estado muy cerca de mí. Al principio de una forma narrada, después de una forma física, he visto morir a mucha gente. Algunos muertos se han quedado conmigo, siempre los tengo a mi lado, aunque no siempre los siento.

 

Acabo de nombrar tu último libro, “Al otro lado de los cocodrilos, pero sé que has publicado algunos más….

Sí, tengo publicados dos libros más: El desorden de noviembre, con la editorial La Baragaña; y Arquitectura de la piel, con la editorial Celesta. Y este Al otro lado de los cocodrilos, que son poemas en prosa y que publicó Baile del Sol.

 

 

Nuevos proyectos…

En breve, sé que publicas de nuevo. ¿Cómo surgió? ¿cuál va a ser el título?

Sí, en septiembre sale mi cuarto libro de poemas, con la editorial Gato Encerrado, se titula ‘Números inexactos’. Les mandé el libro y les gustó y decidieron sacarlo entre sus títulos.

 

 

Tu siguiente proyecto, todavía en fase de preparación, es un proyecto precioso….

Sí, aunque todavía falta un poco para que esté en la calle, pero te diré que es un libro que se ha gestado bajo el influjo de la obra de Antonio Alcázar, un artista que trabaja con la materia y las texturas, como el polvo de cristal. Es un artista que me fascina porque me lleva a esos mundos en los que me encanta perderme. Siempre agradecida a Antonio Alcázar, que me ha permitido utilizar su obra de una forma desinteresada. El libro se titula Paseo de invierno en Finlandia’ y saldrá con la editorial Amargord.

 

Cursos de poesía en los centros penitenciarios.

Entre muchas de tus actividades literarias, están los cursos que impartes en diversos centros penitenciarios. ¿Cómo son tus alumnos? ¿Hay poesía en estos lugares, que, muchos de nosotros, consideraríamos tristes?

La idea es llevar la poesía a los lugares donde por diferentes circunstancias es difícil que llegue. Se me ocurrió que la cárcel es uno de esos lugares y allá me fui con muchas ganas y con una acogida fantástica por parte de las autoridades (que no es fácil), y de los alumnos que se apuntaron al taller. Son personas especiales, con muchas ganas de descubrir. la mayoría escribe mucho y sin pudor, construyen poemas que tienen mucha fuerza.

 

¿En qué otros lugares has impartido talleres?

En centros culturales y librerías.

 

¿Qué les dirías a todos aquellos jóvenes poetas que todavía no se atreven con la poesía? ¿Cómo deberían de empezar?

Pues les diría que la poesía es como subirte a una noria fabulosa, en la que al principio quizá te mareas, pero te puedes bajar y volver a subir, y cada vez que des otra vuelta descubrirás sensaciones maravillosas que te llevaran al vacío, a la luna, detrás del espejo, al fondo del mar…. Y hay que empezar por comprar el billete para subir a la noria, o lo que es lo mismo, por comprar el libro de poemas y ponerse a leerlo una y otra vez y otra vuelta.

 

¿Qué te gustaría añadir?

Que la poesía está en todas las partes, sólo hay que pararse a mirar, escuchar, oler, beber, comer, caer… estamos rodeados de poesía, de poemas por escribir.

 

Gracias María Jesús, por permitirnos conocerte mejor, y conocer mejor este mundo, que muchas veces está tan cerca de nosotros, y a la vez tan lejos. Ójala lo valorásemos todos más. Seguramente, habría mejores sentimientos en todo el mundo.