Resumen de mi paso por Filipinas.
Mi viaje por Filipinas ya terminó. Esta tarde, desde Cebu, donde ahora me encuentro, tomare el avión que me lleve a Hong Kong, donde espero tener suerte, poder cruzar la frontera a una hora razonable y llegar a Shenzhen, desde donde mañana sale mi avión hacia Kunming, para reunirme con mis amigos y visitar el sur de China, mi ultimo destino.
Muchas cosas me llevo de Filipinas, en general todas buenas.– De malas solo puedo citar dos: el increíble turismo sexual que aquí existe, y la suciedad y tremenda pobreza de sus principales ciudades, Manila y Cebu, así como la inseguridad que muestran por la noche.

– Buenas me llevo muchas:
Durante muchos días, he sido “la Ma’m”, como aquí nos llaman a las extranjeras; he dado el “morning” mas de 20 veces al día, o el ‘hello”, y he recibido muchas sonrisas. Lo mas sorprendente de Filipinas es la amabilidad y hospitalidad de la gente; en ningún lugar había recibido tanta sin pedir nada a cambio, solo porque son así.

Me llevo también parte de nuestra historia; muchas veces no saber pedir algo, decirlo en español, y ser así como realmente se llama (ejemplos: ensaimada y longaniza, por decir algo).Su lenguaje conserva muchas de nuestras palabras, hay muchas de nuestras costumbres, una fe católica fuera de duda y digna de admiración, sobre todo cuando los que la trajeron ya no la tienen; aquí he estado comiendo con gente que primero da las gracias por los alimentos que recibe.
Me llevo también muchos edificios coloniales, especialmente en Vigan, en mi memoria.
Otro detalle que me costara olvidar es que en todos estos días solo ha habido una persona que no haya podido hablar en ingles: TODO el mundo habla ingles; los americanos en ese aspecto les hicieron un gran favor, aunque creo que no son conscientes de ello, sobre todo porque para la gran mayoría estudiar una enseñanza media es casi imposible, tienen una ventaja muy grande sobre la mayoría de nosotros.
Otra cosa tonta que me llevo son libros… Me parece mentira que el otro día no me comprase una camiseta por 1.5 euros por el peso, y luego me compro 7 libros en total (todos en ingles, claro), por menos de 20 euros. Gracias a Filipinas he podido obtener libros casi a la decima parte de su precio en España (sobre todo de A. Murakami), y obras maestras que hacia tiempo que quería tener en ingles.

 

Por último, decir que viajar sola ha sido toda una lección en mi vida. He podido darme cuenta de lo mucho de lo que somos capaces las personas, he conocido a mucha gente, lo he pasado realmente bien y lo mas importante: me ha ayudado a conocerme mejor.

Recomendar a todo el mundo que alguna vez en su vida se enfrente a esta experiencia, ya se llame el país Filipinas, Malasia o como sea.

Seguro que sera positivo.

Nos vemos por China.