Libros que nos hacen pensar.

El monje que vendió su Ferrari, un libro de Robin S. Sharma.

Hace poco más de dos años, este libro cayó en mis manos, casi por arte de magia. Aunque lo había visto muchas veces en los departamentos que las librerías dedican a los libros de autoayuda, fiel a mi independencia y auto convencimiento de poderlo todo por mí misma, jamás me había planteado siquiera su adquisición. Francamente, confío poco en los bestsellers y en los super ventas del momento. Muchas veces, los libros más vendidos no son los mejores. Sin embargo, en este caso, y sin que haya leído muchos de este estilo, estoy segura de que pocos le hacen sombra. La razón es que concentra en pocas páginas mucha sabiduría. Lo he leído un par de veces, y siempre me asalta una pregunta, como mona viajera que soy: ¿Cuánta gente se habrá planteado el ir al Himalaya después de leer este libro? No lo sé, pero un día de éstos, igual creo un grupo en alguna red social, para conectarlos a todo y organizar una escapada.Quién sabe.

 

el monje que vendió su ferrari
El monje que vendió su Ferrari.

 

 

El monje me ha dado una lección; nada importa si somos ricos o pobres, enfermeros, médicos, albañiles, arquitectos… todos tenemos problemas similares, y sufrimos por cosas parecidas (en general, bastante banales y marcadas por el consumismo). Lo curioso, es que pocos ponemos remedio o hacemos algo por cambiar lo que nos incomoda o nos resta felicidad.

 

Sinopsis.

 

Julian Mantle es un abogado de éxito y adinerado, que parece tenerlo todo en la vida. Lo tiene todo, pero no tiene nada. Su profesión, que era su motor de vida en el pasado, ha pasado a ser una obligación, algo a lo que está obligado permanentemente a rendir cuentas día a día, sin que realmente le proporcione ningún aliciente o motivación. Finalmente, Julian es víctima de un infarto en uno de sus numerosos juicios. Su médico, juiciosamente, le aconseja cambiar o bajar su ritmo de stress, y Julian decide hacerle caso. Desde este momento, nuestro abogado vende su Ferrari, deja la abogacía, y desaparece. Todos sus colegas de profesión, quedan perplejos ante la decisión de nuestro personaje, pero sobre todo John, su ayudante, quien no recibe ni un adiós del que fuera su mentor.

Pasan los años, y un día aparece una persona preguntando por John en el buffete de abogados donde trabaja. John no consigue reconocer a su antiguo maestro, de rasgos envejecidos y porte cansado, en la persona vital y sonriente que se muestra ante él: Julian ha vuelto. Pero no ha vuelto para volver a ejercer, sino para contar la experiencia que ha vivido en tierras lejanas, y que le ha devuelto su sonrisa y felicidad. John, va a ser el que reciba las nuevas lecciones de su maestro de nuevo, esta vez, no para ser un brillante abogado, sino para ser una persona feliz.

 

Nepal
Nepal

Lecciones para ser feliz.

A lo largo de los capítulos del libro, el monje el va dando pautas a John, que poco a poco, se da cuenta de que tiene muchas cosas para cambiar, si realmente quiere volver a ser feliz. A continuación algunas de ellas:

  1. Todo pasa por alguna razón. En muchas ocasiones, sufrimos fracasos o contratiempos. Lo último que tenemos que hacer es pasar tiempo lamentándonos por ellos, alargando el dolor o el sufrimiento que nos producen. En vez de ello, tenemos que aprender, ser capaces de tomarlos como una lección, y seguir adelante. Detenernos en las desgracias, estar todo el día pensando en aquello que nos ha salido mal, no va a detener o cambiar lo que ya ha pasado. Esforcémonos por mejorar nuestro presente.
  2. La felicidad es simple de alcanzar: se trata de saber qué queremos en nuestra vida, y focalizar todas nuestras fuerzas hacia ello. Muchas veces, no somos capaces de realizar algo, no porque no podamos, sino porque no nos interesa lo suficiente. Cuando alguien desea algo, no hay barreras que lo detengan.
  3. Todos tenemos la opción de poder elegir lo que queremos. Elige tu destino, dirige toda tu energía en esa dirección, y todo llegará…
  4. Increíblemente, cuando algo ocupa nuestros pensamientos e inunda nuestra mente, todo va en dirección a ello.
  5. La felicidad se basa en trabajar para conseguir aquello que queremos. ¿Cuántas veces nos esforzamos por cosas que realmente no nos importan?
  6. En la vida, todo es un hábito. Si en lugar de perder nuestro tiempo en pensamientos negativos, cambiamos nuestros hábitos hacia pensamientos positivos, nuestro cuerpo y mente lo agradecerán.
  7. Al igual que en un jardín salen las malas hierbas, los pensamientos negativos pueblan nuestra mente, y hay que erradicarlos. No descuidemos lo que llega a nuestra mente, y nos provoca dolor, tristeza y motivación. Si nos habituamos a pensar positivamente cada vez más, finalmente los pensamientos negativos desaparecerán.
  8. ¿Cómo vamos a cuidar de los demás si no nos queremos a nosotros mismos lo suficiente? Si cuidamos de nosotros, podremos cuidar de los demás. Aprende a amarte a ti mismo.
  9. No dejes de practicar aquello que te hacía feliz cuando eras pequeño. Aprende aquello que siempre quisiste, practica de nuevo tus viejos hobbies que tanto añoras. Ahora es el momento.
  10. ¿Cuántas veces te has parado en las últimas semanas a contemplar un atardecer? ¿Cuántas veces has mirado las estrellas, o algo simple que te haga feliz? Seguramente, es el momento de que lo hagas. En los pequeños detalles, está la felicidad.
  11. Cultiva tu mente. Aprende a meditar y a relajarte. No digas que no tienes tiempo. ¿Hay algo más importante que tu propio bienestar? Recuerda que para cuidar de otros/as, tienes primero que estar tú bien.
  12. Cada día que pasa, es un regalo. Aprende a disfrutarlo.

  13. Guíate más por tu corazón y menos por lo que “deberías” hacer. Seguro que también te equivocas, pero serás más feliz.
  14. Aprende a priorizar adecuadamente. No todo es realmente importante. No sacrifiques el tiempo con tus seres queridos por estar trabajando todo el día. Todavía no conozco a nadie que, en sus últimas horas de vida, se arrepienta de no haber pasado más tiempo trabajando. Por el contrario, muchos son los que lamentan no haber estado más tiempo con sus hijos.
  15. ¿Lamentarnos por el pasado? ¿Va a cambiar algo? ¿En qué te va a ayudar? Toma la lección de aquello que salió mal, y vive el presente. A fin de cuentas, es lo único seguro que tienes.
  16. Puedes planear toda tu vida, hasta el último minuto de ella. Luego, saldrá lo que saldrá. Déjate llevar. Aprender a ser flexible. Tienes que entender que no tienes el dominio del tiempo, ni mucho menos del futuro.
  17. Sé un artista. Haz de tu vida tu obra más bonita. Vive la vida que realmente quieres vivir.
Lago Namtso, Tíbet
Lago Namtso, Tíbet

 

Aquí dejo algunos de los muchos puntos que el libro propone. Lo mejor de este libro es que sus capítulos los podemos adaptar a nuestra propia vida. Solamente un consejo, no leas deprisa, sino despacio cada capítulo, y anota todo aquello que consideres importante para ti. Seguro que así recuerdas más lo que has leído, y lo puedes adaptar mejor a tu propia realidad. Hasta pronto.