Llegada a Camagüey.

Cuando alguien viaja a cualquier país, siempre hay lugares de los que encontrar mucha información, y otros que, no siendo tan famosos, terminan teniendo más encanto que los más nombrados.

Algo así nos pasó con Camagûey, donde llegamos, más por no hacer todo el trayecto desde Trinidad a Santiago en un día, que por convencimiento de que de verdad nos fuera a gustar, como así fue.

Camagüey fue una de las siete villas fundadas por Diego de Velázquez, según nos cuentan, en medio de la isla, para evitar a los piratas, que llevaban ya fritos a los españoles colonizadores de aquella época. Así que Velázquez decidió que la villa, en esta ocasión, no iba a estar junto al mar.

Salimos de la oficina de Viazul e inmediatamente nos preguntan si queremos taxi para llegar a nuestra casa particular. Como llevamos la Lonely Planet, y hemos visto que está relativamente cerca (no siempre leemos bien los mapas de la Lonely), decidimos cargar con nuestras mochilas y empezar a andar. Sin embargo, poco después nos percatamos de que el mapa está mal, y de que seguramente, no era la estación de autobuses la misma a la que hemos llegado. Pero curiosamente, ya estamos en el centro de la ciudad, y Los Vitrales, una de las casas particulares que habíamos visto, está ante nosotros. Rafael, su dueño, nos recibe con los brazos abiertos, y aunque no tiene habitación para nosotros, nos busca uno. Es Rafael el que nos recomienda lugares a visitar y alojamientos en nuestros próximos destinos, y de verdad, nos sabe mal no podemos quedarnos allí. La chica de Casa Angelito, nuestro alojamiento en Camagüey, viene a por nosotros “hay mucho jinetero aquí en Camagüey, que te intenta redireccionar a otras casas, diciéndote que es donde querías ir” nos dice ella. Así, llegamos a una casa en pleno centro, con una terraza interior donde sirven el desayuno, y una habitación que no está nada mal.

Aquí conocemos a la auténtica Cuba, el carácter afable y abierto de los cubanos empieza cuando llegamos a esta ciudad, que tiene calles animadas de gente, y donde por las noches, oímos música en la plaza del pueblo. Aquí la gente es abierta, hay paladares en pleno centro para comer, se puede, por fin, pagar en pesos cubanos, y el CUC queda relegado para el alojamiento solamente, y nos sentimos bien. Si buscáis el alma cubana, aquí la encontraréis.

 

Camagüey
Camagüey

 

 

 

Plaza en Camagüey.
Plaza en Camagüey.

 

 

El Che...
El Che…

 

 

 

 

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Aspectos Prácticos de Camagüey.

La ciudad está comunicada con La Habana, Santiago y Trinindad. Es el punto intermedio, entre Trinidad y Santiago al sur. Además, se encuentra muy cerca del Cayo de Santa Lucía.

  • Al contrario de lo que nos dice la guía, existen varios puntos de conexión a internet, muchas más comparativamente que en otros lugares de Cuba.
  • Las bici taxis van de la estación de autobuses al centro, y viceversa, pero, de la estación hacia el centro, vale 2 CUC, mientras que el trayecto en sentido contrario, cuesta 4 CUC, porque es una cuesta.
  • En el pueblo hay numerosos cajeros automáticos y casas de cambio.
  • Se puede pagar casi todo con pesos cubanos.