Beijing

 

Llegar a China y no visitar Beijing, es casi como venir a España y no comerse unas tapas. Beijing es una de las ciudades más vibrantes, elegantes, y con más personalidad de toda China. No sé si será porque tiene la Gran Muralla China, o el Palacio Prohibido, pero todo parece distinto en esta capital donde perderte sería lo más sencillo del mundo. En dos días, poco nos dio tiempo de visitar, pero a mi parecer, uno nunca debería perderse la excursión a la Gran Muralla, a la que se puede acceder haciendo los 7 kilómetros por ella, o bien en cómodos autobuses hasta el final. Nosotros tomamos la primera opción, y todavía hoy recuerdo el calor, pero también lo mucho que me gustó. Un consejo, no seáis tan brutos como nosotros, no hagáis esto en pleno agosto en los días de más calor. Es de locos. Por otro lado, visitar la Plaza Tianamen y el Palacio Prohibido es obligatorio, no hay excusas en ello. Se encuentran en pleno centro de la ciudad, bien comunicado con metro, y una cosa enfrente de la otra. En el Palacio, uno encuentra lo que es construir a lo grande en un país hiper-poblado, y se enfrenta a decenas de turistas que hacen lo mismo…. pero a eso vamos, no? a ver cosas 😉