¿Es posible viajar sola?

 

Hoy hablamos con Ana Gómez, la creadora de la web Viajar alimenta el alma.

Ana llegó a mi vida por casualidad, un día en que descubrimos nuestra proximidad geográfica y decidimos tomarnos un café.

Ana, incansable viajera que vive por y para viajar. No es una super woman, aunque muchos lo crean así. Tiene sus miedos, como todo el mundo, a dar el paso y poder equivocarse. Pero, al contrario que mucha gente, ella sí que se atreve a dar el paso. Cuando acaba de ser el 8 de marzo, día Internacional de la Mujer, era importante para mi recoger el testimonio de esta alcalaina y madrileña de corazón, para mostrar a todas las chicas que están pensando en coger la mochila y hacer lo que siempre quisieron hacer, que no es tan difícil.

La libertad de viajar...
La libertad de viajar…

Cuéntame Ana, ¿por qué empezaste a viajar? ¿Qué te hizo dar el paso?

Porque me di cuenta que me lo pedía el cuerpo y una vez que lo probé también me di cuenta que es cuando me siento más yo, más libre, más feliz, más completa y más viva.  Y cuando me di cuenta de cómo me hacía sentir, ya no pude parar.  No hay nada que me haga sentir igual. 

El paso me lo hizo dar mis ganas de descubrimiento y aventura.  Necesito estar en constante aprendizaje y sobre todo necesito el cambio y la incertidumbre en mi vida, porque así consigo que se me planteen retos y no hay nada más emocionante que ir acumulando experiencias de retos conseguidos.

 

¿Cuál fue tu primer viaje sola y a dónde te llevó el destino?

Mi primer viaje sola fue a Dublín. Me fui allí como Au Pair para cuidar niños y realizar tareas domésticas. A la par que iba a clases de inglés, conocer otra cultura y otro país. Irlanda es un país maravilloso, por cierto. 

El destino me llevó a conocer a una familia con la que disfruté muchísimo.  Aprendí que es muy duro cambiar de residencia y de cultura cuando no tienes las herramientas necesarias, cuando nadie te ha contado nada y te vas totalmente a ciegas. Tenía 19 años y las cosas eran muy diferentes en aquella época.  El destino me llevó a descubrir que los principios son complicados y que a través de la flexibilidad y la comparación cero y expectativas cero, puedes llegar a descubrir un mundo muy interesante y emocionante. En ese primer viaje cambió totalmente mi percepción del mundo. 

 

¿Cuál ha sido el lugar que más te ha impactado?

Nepal. Mis tres meses en Nepal han sido otro gran punto de inflexión en la forma en la que me relaciono conmigo misma, con el mundo y las circunstancias.  Nepal llegó en el momento que yo decido cambiar de estilo de vida, y era exactamente el tipo de país que necesitaba para llegar a entenderme mucho mejor.  Sin duda alguna es el lugar que más ha tocado mi corazón y mi alma viajera.

 

¿Qué es lo que te llevas de cada viaje?

Uff… vaya pregunta!! Sobre todo personas.  Personas con sus vidas, sus circunstancias y experiencias, momentos únicos y conversaciones únicas que te llevas sólo tú.  Eso sería lo primero y más importante, ya que te hace ver las cosas desde múltiples perspectivas y te hace dejar de ser el centro de tu universo. Darte cuenta en directo que hay mil realidades. Aprendes a desdramatizar y a saber ponerte en los zapatos de los otros con mucha más facilidad.

También aprendizajes de todo tipo, a nivel vital, de transformación, no tengo días para contarte sobre este aspecto jajaja Los procesos de cambio y de desarrollo que he tenido a lo largo de todos estos años han sido varios, y espero que sigan ocurriendo porque mi intención siempre es la de conocerme mejor, la de ser mejor persona, para mi y para los demás.  Y me queda muuuucho por hacer, te lo aseguro…

A nivel práctico también. Ahora viajo y trabajo a la vez, y estoy aprendiendo sobre sostenibilidad, trabajo en el campo, permacultura, construcción con madera, animales de granja, mercados callejeros, etc. Todo éso me lo llevo yo en mis carnes.

Y luego hay veces que me llevo cosas materiales, como unos pantalones típicos, una bolsa o una pulsera, las postales me encantan, pero es lo que menos… No soy de comprar en los viajes, porque la mochila pesa y todo ocupa espacio, así es que hay que intentar mantenerlo al mínimo posible.

 

 

Ana, autora de viajar alimenta el alma
Ana, autora de viajar alimenta el alma

 

¿Qué huella intentas dejar en los países a los que vas?

Pues sobre todo positiva. 🙂

Me gusta ir con la mente abierta, y ver cómo funcionan, cómo se relacionan y entonces intentar integrarme.  He dejado de ver a los occidentales como los que tiene el Don de saberlo todo. Ahora, observo y después actúo.  Pero me encanta colaborar en proyectos en dónde estoy ayudando a otras personas a conseguir sus sueños de vivir de un modo sostenible, autosuficiente, respetando la naturaleza, el planeta y las gentes de ese lugar.  Quiero que sepan que los españoles somos gente amable y respetuosa. 

Representamos el país de dónde venimos…

Creo que algo que olvidan muchos viajeros es el hecho de que representan el país de dónde vienen, y que lo que ellos transmitan se va a quedar en la mente de la otra persona así:

“Oye, pues aquí estuvo una española super curranta, simpática, buena persona que nos hace querer más españoles voluntarios o trabajando aquí”

a pensar….

“Puf, tuvimos una española aquí mal educada, vaga y además con una actitud prepotente que no quiero volver a tener un español nunca más… qué pena de experiencia”

Hay personas que no lo piensan, pero os aseguro que es así. Los viajeros que me estén leyendo estoy segura que han escuchado alguna vez este tipo de afirmaciones, dependiendo de las experiencias de personas con las que se han encontrado por el camino.  Así es que la huella siempre de amabilidad y respeto, por favor. Aparte de divertida.

 

Has viajado mucho y convivido con diferentes culturas. ¿Qué cosas encuentras son iguales allá donde vas?

 

  1. Que hay muchas más personas buenas que malas en el mundo, no importa lo que nos quieran hacer creer. Hay muchas más personas deseando de ayudar a los demás, o curiosos por aprender y descubrir, que personas que te quieren hacer daño.
  2. Que una sonrisa, te saca de muchísimas situaciones incómodas. Las personas reaccionan a una sonrisa, siempre que nos falte el idioma, la situación en sí misma, etc… Sonríe y llegarás muy lejos.
  3. En todos los sitios hay cosas que te van a gustar más y otras que no, y nunca van a ser las mismas de las otras personas que preguntes. Todos percibimos y sentimos de forma distinta, por eso siempre recomiendo a todo el mundo que tengas sus propias experiencias y después compartan, pero que lo vivan en sus carnes. Las etiquetas que nos ponen o que vamos poniendo nos llevan a muchas confusiones.

 

Una mujer viajando sola. La experiencia.

 

 

Como mujer ¿Qué problemas has tenido?

Yo problemas como mujer no he tenido ninguno. Te prometo que por el hecho de ser mujer no lo he tenido. Lo que sí que he tenido han sido circunstancias en las que me he sentido incómoda, y he tenido que utilizar mi altura y que soy grandota, y mi intuició,n para hacerme valer. 

 

En el Transmongoliano….

Tengo una anécdota que me ocurrió en el Tren Transmongoliano según salía de Moscú, en la primera media hora, que tuve muy mala suerte con mi compañero de camarote. Tengo que reconocer que me hizo sentir mal, y a pesar de no conocer el idioma, me hice entender por las azafatas y la policía del tren y me lo quitaron de en medio al instante.  Él se emborracho en la primera hora de trayecto y se puso muy pesado y no estaba dispuesta a aguantar eso durante cuatro días, me puse firme, y me solucionaron el problema. Por lo que os digo, hay muchas más personas buenas que personas malas.  Este chico se hubiera emborrachado con cualquier persona, lo que ocurre es que yo me sentí en desventaja por el tema del idioma, y porque no me veía 4 días compartiendo camarote con una persona borracha (hubiera hecho lo mismo con una mujer en esas condiciones).

Pero de verdad que por el hecho de ser mujer no he tenido nunca problemas. Ni en aeropuertos, controles, o viajes en autobús, o trenes (quitando el comentado). Me he encontrado en situaciones dónde según las películas y muchos medios, me deberían de haber descuartizado como 20 veces, y nunca me ha ocurrido. 

Mujeres viajando solas… nuestra intuición…

Una vez aclarado esto, en el mundo en general, las mujeres tenemos que desarrollar la intuición para esquivar situaciones en las que nos sintamos en desventaja, que haberlas las hay, pero creo que, utilizando el sentido común y tu intuición, el viajar sola es lo mismo que vivir sola. No te da problemas, sólo que tú tienes que discernir entre lo que te puede poner en una situación de riesgo y lo que no. Y eso no se debe al estar viajando, se debe a cómo las sociedades han situado el papel de la mujer.

 

 

Si una chica está leyendo esto, seguramente pensará “si, muy fácil, porque seguro que Ana conoce gente allá donde va” ¿Es así? ¿Conoces previamente a alguien? Si no ¿Cómo te organizas con el alojamiento, etc?

 

Pues verás, ahora a mis 43 años, y después de haber vivido en varios países y haber viajado tanto, pues sí, tengo mucha gente conocida alrededor del mundo y te aseguro que si voy a visitar un lugar dónde conozco a alguien les aviso porque me da mucha alegría volver a ver a otros viajeros, o amigos o lo que sea.  Pero es curioso que lo que me ha ocurrido también es que amigos contactan con otros amigos y les dicen que una amiga va para allá y que quién se toma algo conmigo… ¡Sin conocerme de nada! Y la gente queda conmigo sin concocerme y nada más que por las ganas de enseñar, de conocer y de mostrar su amabilidad. Y yo nunca digo que no a conocer gente nueva. NUNCA. Lo hacía también cuando estaba viviendo en Madrid. He tenido en mi apartamento amigos de amigos, y he estado encantada.  Las relaciones entre seres humanos son maravillosas y se aprende siempre algo de otras personas. 

Cómo actúo en mis viajes…

Así es que, hay muchas veces que conozco a gente y les visito, otras veces me llegan por parte de otros amigos, y ahora se han convertido en amigos, y hay otras veces que no conozco a nadie y les conozco cuando llego.  Eso sí, eso no quiere decir que me quede en sus casas. Hay veces que sí, y otras muchas que no. Depende mucho.

Dónde me alojo…

Mi alojamiento por excelencia son los Hostels (Albergues), una, por el tema económico (normalmente son los alojamientos más baratos), y dos e igual de importante, es el lugar por excelencia para conocer otros viajeros, apuntarte a actividades súper divertidas, y además están preparados para viajeros que no quieren gastar mucho dinero, porque tienes cocina, salas de cine, wifi, precios especiales y ofertas en el caso de tener su propio bar, etc…

 

A lo largo de tus viajes, habrás hecho muchas amistades, ¿Cómo son estas amistades que se hacen en otro país? ¿Tienes luego contacto con ellos?

Hay de todo Rose.  Tengo un artículo muy bueno dónde hablo de este tema (Amores Viajeros vs Amores Pasajeros)  Básicamente, sabes cuándo las personas que conoces se van a convertir en gente que van a seguir ahí, o son amigos de aventuras con fecha de caducidad. Y son igual de bienvenidos que los que perduran en el tiempo. Hay grados, y hay circunstancias que nos colocan a cada persona en uno de esos grados. Y lo que he aprendido con el tiempo, es que todos son necesarios y bienvenidos. Y de todos se aprende algo y se disfruta de algo en concreto.

En mi caso particular me siento muy afortunada porque sigo en contacto con muchas de esas amistades y con algunas incluso nos hemos visto en diferentes países y es una gozada. Además, yo soy de cuidar las amistades, y aviso de ello por adelantado.  En el momento que veo que no es recíproco, pues yo también me relajo, pero soy de cuidarles y de que me cuiden 😉

 

Ana, viajera y cocinera
Ana, viajera y cocinera

 

Viajar alimenta el alma.

Sobre tu web, Viajar alimenta el alma… el nombre dice mucho. ¿Tú qué nos dirías? ¿Qué intentas transmitir con ella?

El objetivo fundamental es el de compartir información para animar a todo el mundo a coger la mochila y conocer mundo. Siempre y cuando sea lo que a uno quiere hacer de verdad. 

Me he dado cuenta que viajar está de moda, pero también estoy segura que no a todo el mundo le apetece. Sobre todo, el viajar no es la purga Benito, que todo lo arregla.  Esto también me gustaría que todo el mundo lo leyera y lo pensara de vez en cuando… Pero al lío, que me despisto.

 

Viajar alimenta el alma.

El matiz de Viajar alimenta el alma es que yo ya viajo despacio y eso también lo quiero transmitir en la forma de compartir mis viajes.  quiero trasladar el mensaje de responsabilidad cuando viajamos, por el impacto que producimos, que nos preocupe dónde viajamos, sus gentes, y los sitios dónde nos alojamos. Somos parte de todo lo que tocamos y quiero que la gente sea consciente.

Referencias a proyectos de voluntariado, sostenibles, alojamiento con estas características, etc… es lo que vas a encontrar, además de ideas varias para experimentar durante el viaje sea una máxima y no algo sólo fortuito. 

Quiero facilitar muchos truquillos que se desconocen y herramientas para valerte por ti mismo o ponerte en mano de personas que sepan del tema concreto que se necesita.

Quiero que la persona que lea Viajar alimenta el alma se lo pase bien, el sentido del humor y las risas son una de mis máximas, también.  Hace falta sentido del humor.

Así es que en mi blog vas a encontrar información de viajes, pero con alma, para que descubras diferentes modos de viajar, que descubras cuál es el tuyo propio y que no olvides los puntos importantes de respeto y curiosidad por el lugar dónde quieres ir.

 

Para terminar ¿Qué consejos darías a las viajeras en potencia que te están leyendo ahora mismo?

 

  1. Piensa bien por qué quieres viajar, qué es lo que quieres conseguir de esa experiencia. Y una vez tengas claro tu objetivo, entonces busca la forma de viajar que más te interese a ti personalmente. Todos somos únicos y tenemos que hacer lo que nos apetece y no lo que se supone que tienes que hacer. Por ejemplo: a Nepal casi todo el mundo va a ser voluntario, o a realizar montañismo. Chicas, si no os veis capacitadas de algo así, Nepal da muchas opciones de viaje, no sólo esa y hay que conocerse y conocerlo… Elegir vuestra manera de viajar y no tengáis miedo o vergüenza a exponerlo.
  2. No vayas con miedo a sitios que sean diferentes. Míralos como lugares con potencial increíble de aprendizaje para ti como persona. Infórmate de todo lo que te provoca miedo y tranquiliza esa parte que te crea angustia. Busca la mejor opción para superar ese miedo. Siempre hay soluciones, siempre.
  3. Respeta el lugar, preocúpate de cuáles son las circunstancias de esos lugares y cómo impactas. Viaja de forma consciente y dándote cuenta que vas a formar parte de un lugar que no es el tuyo.
  4. Y por supuesto, adiós a las comparaciones y expectativas. Mente Abierta, Ojos Abiertos, Juicios Cero.
  5. Si desconoces por dónde empezar ponte en manos de personas que te pueden ayudar como puedes ser tú, Rose, o yo misma con las Asesorías para Viajeros. Por eso hacemos lo que hacemos, porque tenemos tantas experiencias y conocimientos acumulados, que sabemos que podemos ofrecer lo mejor a las personas que no saben ni por dónde empezar. Eso sí, yo lo hago desde el conocimiento de la persona que me pide la asesoría por lo que he comentado antes, todos somos únicos.
  6. Por último, el lema de mi blog, ¡Si yo puedo, Tú puedes! Yo soy una mujer como todas las que nos estáis leyendo, así es que lo dicho… ¡A viajar que alimenta el alma!

Feliz día de la Mujer a todas y a todas las viajeras, espero que nos crucemos en algún camino por este maravilloso mundo